En el quincuagésimo aniversario de su desaparición, recuerdos sobre los Beatles

La realidad deja mucho a la imaginación.”
John Lennon

Beatles Please Please me

No es muy difícil rememorar algo de la juventud vivida, la que cuando la tuvimos, realmente no supimos apreciar en toda su extensión, pero como dice el refrán, nadie nace sabiendo.

Hace cincuenta años que la agrupación musical de los Beatles desapareció de la escena. En estos días he podido conocer un poco más sobre esos músicos, que me hicieron bailar en múltiples ocasiones, a veces de manera delirante. Según Wikipedia, ya en 1956 John Lennon era parte de un grupo llamado Skiffle Craze, algo así como Locura de Craze. Supongo que el grupo haya sido de Liverpool. Lennon después pasó a tocar con The Quarry Men, donde Paul McCartney lo conoció en 1957. El joven Pablito tenía 15 años, pero era todo un artista guitarra en mano, por lo que no dudaron en incluirlo en el grupo. McCartney, a su vez, invitó a su amigo George Harrison a que se uniera al grupo. Harrison tenía 14 años en enero de 1958. Los Quarry cambiaron de nombre y pasaron a llamarse Johnny and the Moondogs (Johnny y los Perros Lunares). En 1960, se incluyó el bajista Stuart Sutcliffe, quien fue promotor de la idea de crear un grupo musical nuevo y original, en el cual Pete Best fue su primer baterista.

¿De dónde le vino el nombre? Buscaron algo que supiera a insecto. Ya había un grupo llamado The Crickets (Los Grillos). Entonces pensaron en Escarabajos (Beetles), y ahí fue cuando a Lennon se le ocurrió cambiar una E por una A. La música se le llamaba Beat, que se puede traducir como Golpe o Ritmo figuradamente. Así surgió el nombre de Beatles, grupo que tocaba lo mismo en Liverpool que en Hamburgo, Alemania. En la medida que fueron tomando fama, se hacía necesario un representante y un productor. Brian Epstein fue su representante por largo tiempo, mientras que George Martin les proporcionó la debida producción.

El grupo tuvo la baja de Sutcliffe en 1961, mientras que Best se separó en 1962, fue entonces que entró el conocido Ringo Starr. Su primer album de larga duración fue Please Please Me, que fuera lanzado el 22 de marzo de 1963 en el Reino Unido, fecha que puede considerarse como el inicio de la Beatlemanía.

El grupo tocaba piezas de figuras conocidas en el mundo del rock, como fueron Roll over Beethoven de Chuck Berry, Twist and shout (también conocida como Shake it up, baby) de Phil Medley y Bert Russell; Mr Moonlight de Roy Lee Johnson; y Hard day’s night de Alun Owen, así como canciones originales, casi siempre de la autoría de Lennon & McCartney, como fueron Love me do, Please Please me, I saw her standing there, Ask me why, She loves you, Help, Can´t buy me love, From me to you, Yesterday, All you need is love entre otras.

Ni idea tenía en 1962, estando en Cuba, de la existencia de este grupo, ni que existiera un ritmo llamado Twist, que fuera muy popular entonces en los EE.UU. En setiembre de 1962 estaba en la URSS, donde la música más popular para bailar era el Charleston con ritmo de foxtrot o swing, no siempre permitido en todos los bailes estudiantiles, ya que se entendía que era un producto americano. Así que a aprender a bailar waltz, no hubo más remedio, y alguna pieza más con ritmo de caballito que se tocara, lo cual no fue obstáculo para que el twist llegara a nuestros oídos a mediados de 1963, más que todo por los discos que traían consigo los estudiantes africanos.

No fue hasta octubre de 1964, ya en Kiev, que oí por primera vez una canción de los Beatles, Can´t buy me love, y luego Twist & Shout, ambas en un single que era propiedad de un estudiante somalí. Aquel compañero me invitó a que bailara la primera pieza mencionada, obviamente como twist y no lo defraudé. Poco a poco llegaban los álbumes de larga duración de los Beatles, cuyas canciones arrebataban a los jóvenes. Así y todo, era un producto del imperialismo y en la URSS estaba prohibida su reproducción en bailes públicos o estudiantiles, algo que se mantuvo por largo tiempo. La prohibición incluía cualquier música que se pareciera a la de los Beatles y los Rolling Stones.

En Cuba trataron de opacar la Beatlemanía con el ritmo Mozambique, el cual duró poco realmente. En honor a la verdad, no recuerdo haber oído que existiera prohibición, pero sí no se oía en ninguna radioemisora nacional, ni siquiera se mentaban en los medios públicos. En 1965, la Reina Isabel II designaba a los Beatles como miembros de la Orden del Imperio Británico, nombramiento a propuesta del Primer Ministro Harold Wilson, el cual hasta ese momento se le otorgaba solo a veteranos de guerra y a líderes civiles. Silencio absoluto en la Habana y el resto del territorio nacional.

Unos estudiantes cubanos de economía agrícola en la URSS habían viajado de práctica a Cuba en el verano de 1967 y regresaron a la URSS a bordo de un buque soviético, donde viajó inesperadamente un alto dirigente del gobierno cubano, cuyo nombre prefiero reservarme. Los estudiantes, por costumbre, se reunían en la noche, ponían alguna música pop y a bailar, pero con la presencia de ese dirigente, se dedicaron a hacerlo en lugares reservados y a veces en hora de la madrugada, querían bailar y que no los oyeran. Usualmente esos bailes se hacían en la noche, donde está la cancha de volibol, el que se juega con una pelota atada a una cuerda y así evitar que cayera al mar, o en su lugar, al lado de la piscina, pero ni hablar de hacerlo en esos lugares tan públicos en el barco. Fue así que comenzaron a esconderse para bailar lo que querían, que no era solo poner a los Beatles o la música pop, a los cubanos bastante nos gusta movernos con el son y el bolero también. Los estudiantes ignoraban que la seguridad personal del dirigente estaba al tanto de todo y le informaba sobre lo que ocurría a su alrededor. Sorpresa tuvieron cuando el alto dirigente se personó sorpresivamente en uno de esos bailes reservados y les pidió que siguieran con libertad. El buque, después de atravesar el Bósforo, paró brevemente en Bulgaria, donde a esa persona la estaban esperando, luego iría a la URSS.

Sea por lo que sea, un mes después de este hecho, se comenzó a oír música pop de todo tipo en la radio cubana. La prohibición encubierta desapareció, algo que los cubanos deben agradecer a esos estudiantes. La música no intoxica a nadie, alegra y da deseos de vivir. Fue desde entonces que los Beatles aparecieron en la radio cubana conjuntamente con otros grupos como los Rolling Stones, Monkeys, Mama & the Papa, Beach Boys y otros.

Nunca he llegado a entender la razón para erigir un monumento a John Lennon en la Habana. No lo critiqué, aunque no lo entendí entonces ni tampoco ahora. Una bonita explicación de los hechos reales no hubiera venido mal, pero no la hubo.

Es prudente aclarar que las llamadas democracias populares, Hungría, Polonia, Checoslovaquia, Bulgaria, Yugoslavia y Rumania, no llegaron a aplicar tales prohibiciones. Allí se oía de todo y los grupos nacionales trataban de imitar a los occidentales. Lo hacían como una manera de contrarrestar las trasmisiones de occidente, que venían todas con mucha Beatlemanía. No había necesidad de identificar esa música con el imperialismo. Bastaba hospedarse en el Stadt Berlín de la RDA o DDR para uno darse cuenta de la competencia que mantenían las radioemisoras de las dos partes de Berlín. Les aseguro que la oriental superaba en calidad de música pop a la occidental, aunque Ud. no lo crea.

La triste noticia de la desaparición de los Beatles llegó en 1970, para aquellos, como el que suscribe, que le teníamos como ídolos, fue un duro golpe. No cabía en nuestras cabezas que se fueran y que no les oiríamos más tocando juntos. Unos decían que era por McCartney, otros por Ono, la compañera de Lennon, en fin, nadie sabe la verdad a ciencia cierta. Tuve la suerte de ir a Inglaterra en 1972 por unos meses, donde adquirí álbumes y libretos sobre ellos. En las victrolas de los pubs no faltaban sus canciones, que uno trataba siempre de oír. La realidad fue que se fueron para no volver, aunque su recuerdo perdura por esa revolución musical que nos dio varios momentos de alegría.

Escrito por Ricardo Labrada, 15 abril de 2020, con información de la historia de los Beatles consultada en Wikipedia.

La vida de Lucky Luciano y su paso por la Habana

En esta vida, lo único importante es no ser nunca el muerto”.
Lucky Luciano

Lucky Luciano

La figura de Salvatore Lucania, más conocido como Charles “Lucky” Luciano, es muy popular, sobre todo por su presencia en muchos filmes con tramas mafiosas. En realidad, fue el jefe más poderoso que haya tenido el crimen organizado en los EE.UU. durante buena parte de las décadas de los 30 y los 40.

Luciano nació el 11 de noviembre de 1896 en Lercara Friddi, Sicilia. A la edad de 6 años emigró con su familia a los EE.UU. Su llegada fue por la isla de Ellis. Su padre era albañil y la familia se asentó en la ciudad de Nueva York. Su vida en la Gran Manzana fue la de juntarse con pandilleros asiduos al robo de cualquier cosa. El niño Salvatore aprendió pronto el oficio, a los 10 años practicaba atraco, robo en tiendas y extorsión, todo lo cual preocupaba a su padre, el que le buscó un empleo en una fábrica de sombreros, donde lo que ganaba se lo gastaba jugando en un garito. Aprendió temprano el oficio y a los 16 años cumplió 6 meses en prisión por venta de heroína. Fuera de la prisión, ya apodado Lucky por la suerte en los juegos, hizo grupo con otros futuros notables gánsteres, entre ellos el judío Meyer Lansky y su coterráneo Frank Costello.  Tan destacado era Luciano que Giusseppe Masseria no dudó en reclutarlo en su pandilla de delincuentes. Su ascenso fue impresionante al convertirse en segundo al mando de ese grupo, muy dedicado al contrabando de licores, prostitución y narcotráfico. A la vez que ascendía aparecían sus rivales, fue por eso que estando en Staten Island fuera secuestrado por cuatro hombres en un automóvil, golpeado, apuñalado repetidamente con un picahielo y le cortaron la garganta de oreja a oreja. Luciano no dijo nada de sus secuestradores a la policía, a los que él personalmente conocía.

En Nueva York operaban cinco familias mafiosas y su rivalidad aparecía con frecuencia. Masseria se creía rey de los mafiosos en la ciudad, realmente lo era, solo que su lugarteniente Luciano tenía otras ideas y proyecciones. En el período de 1930-31 estalló una guerra entre los grupos mafiosos de Masseria y Salvatore Maranzano, de la cual Luciano se aprovechó al invitar a su jefe, Masseria, a un almuerzo y luego asesinarlo. Según relata Cervera (2018), el asesinato ocurrió al mediodía del 15 de abril de 1931, en el restaurante el Nuevo Villa Tammara de Nueva York. Masseria fue abandonado en un momento por sus guardaespaldas a la vez que Luciano disparaba sobre el cuerpo de su jefe, o sea una escena que ya hemos visto en alguna que otra película sobre la mafia. Así Luciano servía en bandeja la cabeza de su jefe a Maranzano, cuyas ideas eran similares a las de Masseria, los que solo confiaban en personal italiano y si era siciliano mucho mejor. Luciano entendía que las capacidades del negocio del crimen no tenían por qué limitarse a personas de una sola nacionalidad. Por eso entró en contacto con mafiosos judíos como Bugsy Siegel y el mencionado Lansky, sin dejar a un lado a poderosos italianos como Vito Genovese, Albert Anastasia y Joe Adonis.

Una vez eliminado Masseria, Maranzano decidió organizar una reunión cumbre a la cual asistirían representantes de las cinco familias operantes en Nueva York y hasta incluso de otros estados de la Unión. Maranzano pidió paz y cooperación a la vez que nombraba a Luciano jefe del grupo de Masseria. Como ven, otra escena vista en película.  Luciano, ambicioso al fin, no tenía idea de detenerse, su objetivo era convertirse en capo di tutti, fue así que, en combinación con la mafia judía, logró eliminar físicamente a Maranzano, quien se consideraba capo di tutti i capi (jefe de todos los jefes) en la ciudad.

Su ascenso continuó, ya era el capo supremo, y parejamente aumentaba su fortuna. En 1927 era todo un millonario con su cara marcada por la viruela que sufrió a su llegada a EE.UU. Así y todo, gustaba de la música clásica, muy parecido a su colega Al Capone en Chicago, al igual que las obras de arte y las bellas mujeres. Sin embargo, se equivocó al enamorarse de la hija de un policía, el que le dio una buena tunda y le lesionó su ojo derecho, lo que le obligó a usar gafas para esconder su defecto.

En 1935 tuvo un gran tropiezo cuando el fiscal Thomas Dewey logró evidencias suficientes sobre los manejos de la prostitución, muchas veces con chicas de corta edad, la extorsión permanente, el tráfico de drogas y otros cargos, que valieron para condenar a Luciano a una pena de 30-50 años en la prisión de Clinton en Dannemora, Nueva York, en 1936.

Era hacerlo prisionero, pero nada detenía su acción criminal desde la misma cárcel. Mandaba órdenes de aquí para allá. Para su suerte, el lujoso Crucero Normandie explotó en el puerto de Nueva York, por lo que la inteligencia naval estimó oportuno pedir ayuda a Luciano a fin de asegurar la seguridad en los muelles. Bastó que el siciliano ordenara el fin de los sabotajes en los muelles. Por esa razón fue liberado en 1946 y deportado a Roma.

Como no era hombre de quedarse quieto en su país natal, en 1946 decide comenzar sus acciones en la Habana, adonde llegó procedente de Río de Janeiro el 2 de octubre. Su llegada fue en Camagüey, de donde se trasladó a la Habana. Allí organizó, conjuntamente con Meyer Lansky, una reunión en la planta alta del hotel Nacional, parecida a una cumbre, de los líderes de la mafia estadounidense y la Cosa Nostra siciliana, en la que participaron los primos de Al capone, Rocco y Joseph, los hermanos Fischetti, Frank Costello y Umberto Anastasia entre otros invitados. La reunión tuvo lugar el 22 de diciembre de 1946. Un personaje muy conocido por todo el mundo, el cantante italo-americano Frank Sinatra fue el encargado de amenizar con sus canciones en las noches, a la vez que hacía llegar un millón de dólares a Luciano, algo que fuera confirmado por el mismo FBI de EE.UU. En esa reunión se tomó una importante decisión asesinar al mafioso judío Bugsy Siegel, quien en esos momentos construía el hotel Flamingo en la Habana. Para suerte del condenado, su ejecución demoró algo y se materializó el 20 de junio de 1947 en los Ángeles. Otra decisión fue crear toda una red de tráfico de heroína.

En la Habana, Luciano estuvo albergado en una suite en el octavo piso del Hotel Nacional, aunque también tenía una residencia en Miramar con terrazas sobre el mar. El siciliano continuó siendo el putañero de siempre, campeaba a su antojo. El presidente Grau San Martín, uno de los mandatarios cubanos que más acción permitiera a las pandillas criminales en el país, se hacía el sordo cuando el gobierno de EE.UU. le señalaba la presencia de Luciano en la Habana. El jefe mafioso solía fotografiarse con jóvenes bellas y lo hacía sin preocuparle mucho.

Según Bianchi Ross (2007), en Cuba, Luciano tenía entre sus amistades al senador Paco Prío, hermano del futuro presidente de la República, Carlos Prío; a Pablo Suárez Aróstegui, esposo de una de las sobrinas del Presidente Grau; Indalecio Pertierra, dueño del hipódromo y del cabaret Montmartre, hombre influyente que le proporcionó guardaespaldas cubanos a Luciano. El jefe mafioso invirtió mucho dinero y compró legisladores, jueces y oficiales de policía, a los que invitaba a sus fiestas y le regalaba lo inimaginable.

Como el presidente Grau no tenía la menor intención de entorpecer la actividad de Luciano, el gobierno estadounidense suspendió el envío de medicinas a Cuba, medida severa que puso a pensar al presidente y a su vez galeno, por lo que no le quedó más remedio que detener a Luciano e internarlo en el campamento de Tiscornia, donde le arreglaron un expediente a fin de expulsarlo del país.

Todas las pistas indican que por detrás de esta detención y deportación estuvo la mano de Meyer Lanski, quien se convirtiera en dueño absoluto del crimen organizado en la Habana. A Luciano le tocó su turno, solo que no murió como sus antecesores Masseria y Maranzano.

A su regreso a Italia, lideró la campaña electoral de los liberales sicilianos, organizó el atentado de asesinato del presidente de Panamá Remón Contrera ocurrido el 2 de enero de 1955, algo no confirmado, pero sí sospechado. Luego se dedicó a escribir sus memorias y en su megalomanía decidió que las mismas podían ser llevadas al cine. Para su felicidad, muchos actores han interpretado el papel de este personaje tristemente célebre, incluso hay un film de 1973 que lleva su nombre por título, que fuera dirigido por Francesco Rossi, mientras Gian-Maria Volonte interpreta el papel de Luciano.

Murió de infarto el 26 de enero de 1962 en el aeropuerto Capodichino de Nápoles. Su muerte ocurrió de forma extraña, algo que nunca se ha aclarado. Sus restos fueron, por propio deseo, sepultados en el cementerio de la Catedral de St John en Queens, Nueva York.

Fuentes

Alfaro Julio. 2017. ¿Por qué mataron a Remón?, una pregunta recurrente. La Estrella de Panamá, 31 dic. https://www.laestrella.com.pa/nacional/171231/remon-mataron-pregunta-recurrente

Amiguet Teresa. 2012. La misteriosa muerte del legendario capo “Lucky” Luciano. La Vanguardia, 16 enero. https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20120126/54244606671/la-misteriosa-muerte-del-legendario-capo-lucky-luciano.html

Anon. 2015. Luciano, Lucky. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Bianchi Ciro. 2007. Luciano en persona. 6 marzo.  https://wwwcirobianchi.blogia.com/temas/personajes/pagina/6/

Cervera César. 2018. La traición de Lucky «Luciano» al mafioso más grosero que ha conocido Nueva York. ABC.es 19 enero. https://www.abc.es/historia/abci-traicion-lucky-luciano-mafioso-mas-grosero-conocido-nueva-york-201801171551_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

Largo Gontzal. 2008. Cuando la Habana era de la Mafia. Diario Vasco, 25 agosto https://www.diariovasco.com/20080825/gente/cuando-habana-mafia-20080825.html

Reyes Ortiz Igor. 1994. Lucky Luciano en el Malecón. El País, 18 agosto. https://elpais.com/diario/1994/08/18/internacional/777160813_850215.html

 

Escrito por Ricardo Labrada, 25 marzo de 2020

Mahoma y el Islam (III. El Corán y el Período después de la muerte de Mahoma)

¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
Palabras iniciales del Corán en las primeras ocho Suras

El Corán

Un buen día un colega de trabajo paquistaní me hizo un valioso regalo, una copia del Corán en inglés. Lo había conocido en un taller en Chipre y allí hablamos mucho, lo que me permitió conocer algo del islam. Nos volvimos a encontrar en Amman, Jordania, y fue cuando me obsequió el libro en cuestión. Cuando aquello no había aún internet, ni google, ni nada parecido. En la actualidad uno puede acceder al Corán en español, en formato pdf (http://www.jzb.com.es/resources/el_sagrado_coran.pdf).

Primero la etimología de la palabra, viene de Kour ann derivado de karaa, que significa leer o lectura. Cada capítulo o sección se le llama karaa en el Corán. Este libro sagrado de los musulmanes se le conoce también como Forkan, que deriva de la palabra Faraka, dividir. Según ya se ha dicho en anteriores artículos, el Corán se compuso de los versículos dados por el arcángel Gabriel a Mahoma durante 18 años. No obstante, el Corán contiene artículos y hechos históricos tomados del Talmud y del Nuevo Testamento. Así podemos leer menciones sobre Abraham, Ismael, Isaac, Moisés, Jesús y otros personajes de dichas escrituras religiosas. El islam no niega su existencia y tampoco el carácter de profetas de Moisés y Jesús.

La escritura del Corán corrió a cargo de los llamados Khodai, especie de secretarios, los que escribían los textos que Mahoma dictaba y se escribían en hojas de palmera o en pergamino, los que una vez concluida la escritura, se guardaban en un cofre. Los discípulos tenían la obligación de aprenderlos y recitarlos.

Las divisiones del Corán se llaman por los árabes, sowar, en singular soura o sura, cada una de ella se conoce por títulos particulares. El libro sagrado se compone de 114 suras, algunos breves, de tres o cuatro versículos, otros más largos, por ejemplo, el sura II, de 286 versículos, los que se conocen con el nombre de aleyas.

Alí, yerno y primo de Mahoma, entendía que el Corán contiene la historia de lo pasado, las predicciones del porvenir y las leyes del presente. Por su parte, Mahoma aconsejaba a sus discípulos: “Leed el Corán y llorad. Sí no lloráis ahora, os veréis forzados a llorar más un día.”

En cuanto a lo acontecido después de la muerte de Mahoma, cabe indicar que hubo una lucha de poderes, la que provocó la actual división de los musulmanes en sunitas y chiitas. Mahoma no tuvo heredero como tal, los dos únicos hijos varones murieron a temprana edad, por lo que todo quedó en manos de Ali y de otros seguidores.

La esposa más joven de Mahoma, Aisha, hija de Abu Bakr, se le otorgó el título de “al-Siddiqa bint al-Siddiq” que significa “la verdadera mujer hija del hombre veraz“. Hay muchas divergencias en cuanto a la edad que ella se casó con Mahoma, unos dicen que fue a los 9 años y otros a los 16, lo cual no es objeto aquí de discutir, lo que sí está claro que Mahoma murió en brazos de Aisha, su esposa predilecta.   Su papel como asesora en materia religiosa fue fundamental en el desarrollo del islam, faenas que realizó durante el califato de su padre y posteriormente en otros mandatos de los siguientes dos califas. La más joven de las esposas de Mahoma, la más querida por el profeta, logró memorizar el Corán, algo que también lograron otras dos esposas. Durante el tercer califato, el de Utmán, Aisha se rebeló al no aprobar las prácticas de este mandatario. La rebelión consistía dando discursos y denunciando todo aquello que entendía errado. Entonces se le acusó de intentos de asesinar al califa, lo cual no era cierto, así como de ser la escritora de las cartas que desprestigiaban a Utmán, quien se dio cuenta que Aisha no tenía nada que ver con el complot que se desarrollaba a su alrededor. Finalmente, Utmán fue asesinado en el año 655 y fue así que surgió la primera Fitna (guerra) en el mundo del islam.

Los rebeldes propusieron a Ali, yerno y primo de Mahoma, como siguiente califa, pero Aisha no estuvo de acuerdo y su tropa, encabezada por Zubayr ibn al-Awwam y Talha ibn Ubayd-Allah, sostuvo una batalla encarnizada con la tropa de Ali en las afueras de la ciudad Basora, ubicada actualmente en la parte meridional de Iraq, lugar donde igualmente los chiitas son mayoritarios. Aisha participó en la batalla sobre el lomo de un camello, es por eso que a este combate se le llama la del Camello, que finalmente concluyó con la derrota de la viuda joven de Mahoma. Por suerte, hubo una reconciliación y Aisha pudo regresar a Medina, se retiró de la política y se dedicó a la enseñanza. Murió a la edad de 64 años en el 678, padecía de una enfermedad que la aquejó durante largo tiempo.

Para los Sunitas, Aisha fue la mejor esposa de Mahoma, todo un ejemplo, no así para los Chiitas. A simple vista, quizás algo ingenuo de parte del que suscribe, pero no es errado suponer que la actitud de Aisha y su confrontación con Ali haya provocado o consolidado las diferencias que perduran hasta nuestros días en el mundo del islam.  

Los sunitas y chiitas defienden los tres pilares fundamentales del islam: Tawhid (monoteísmo), Nubuwa (profecía) y Maad (resurrección). Los segundos defienden también otros dos preceptos: Adl (la autonomía del individuo frente a la justicia divina) e Imama (la autoridad de los imames).

La palabra sunita viene de Sunna, que significa colección de enseñanzas, dichos y actos, los que fueron trasmitidos por Mahoma de forma oral. Casi el 90% de los musulmanes son sunitas, por lo que representa la rama mayoritaria y ortodoxa del islam. Ellos veneran a todos los profetas mencionados en el Corán, pero con especial énfasis en Mahoma como profeta definitivo.  Los líderes religiosos sunitas son controlados por el estado en los países, donde ellos operan.

Los sunitas preconizan el zakat o azaque (se puede entender como limosna), hay que compartir los recursos con los necesitados y la peregrinación a La Meca, para quien disponga de recursos para realizarla, al menos una vez en la vida. Otro pilar es el Yihad mayor o esfuerzo en defensa de la fe, vivir de acuerdo a la misma. Existe el Yihad menor que es predicar el islam y defenderlo de los ataques externos. Realmente los extremistas han usado el Yihad menor a su conveniencia en las guerras que han provocado.

Los países sunitas son Arabia Saudita, Argelia, Afganistán, Pakistán, Jordania, Kuwait, Yemen, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Túnez, Catar, Libia, Turquía y Siria.

Los sunitas pueden ser wahabitas (salafitas), cuyo origen tuvo lugar en Arabia Saudi en la década de los 70 en el siglo pasado. Su nombre viene de su fundador Muhammad ibn ‘Abdel Wahab, hombre nacido en Huraimila, en el Nayd, Arabia, en 1699. El wahabismo se entiende como una corriente ultraconservadora dentro del islam.

Los chiitas son los continuadores de las ideas y obras de Ali, a quien consideran como primer imán, gobernó cinco años hasta que fuera derrotado en la batalla de Siffín. Sus hijos. Hasan y Husein, corrieron igual suerte. La rama de los chiitas tuvo un repunte en el siglo XVI cuando el Sha de Persia (Irán) declaró el chiismo como religión oficial de su país.  Ellos defienden el Imamah o liderazgo y tutela de sucesores del profeta y el Adl, que se entiende como el mandato de Dios para hacer cosas buenas y prohibir las malas acciones. El chiismo tiene cuatro subramas, entre ellas la de los imamíes o duodecimanos, que es mayoritaria, la que se basa en la existencia de doce guías sucesores de Ali, a los que se les conoce como los Doce Imames. El duodécimo de ellos desapareció en el 874 y se espera reaparezca como redentor dentro de poco. Luego están los alauíes, los que vienen a practicar una especie de sincretismo al mezclar creencias ajenas al islam. Los alauíes gobiernan en Siria y paradójicamente en Marruecos, país sunita. La presencia de los alauíes en el islam es bastante cuestionada. Los zaydíes reconocen los primeros cuatro imames, no así el quinto, Mohamed el Báciro. Ellos son mayoritarios en el norte de Yemen y algunos en Arabia Saudi. Los ismailies o septimanos solo reconocen a los siete primeros imames chiitas, ellos se les puede encontrar en India, Paquistán, Siria, Tayikistán y Yemen.

El principal asentamiento de los chiitas es Irán, gran parte de Iraq, Bahrein y parte del Líbano. Esta rama del islam tuvo un repunte con la agenda radical lanzada por la revolución de Irán en 1979.

Las diferencias entre sunitas y chiitas se han agudizado y hay hasta sunitas que predican un odio abierto al chiismo. Por su parte, la ideología extremista de al-Qaeda es de vertiente sunita, por lo que nada tiene que ver con Irán.

El objetivo de estos tres artículos publicados en este blog ha sido el de dar una idea sobre esta religión monoteísta y aclarar algunos conceptos errados existentes entre los habitantes del mundo occidental. Para el autor ha sido un estudio muy estimulante para conocer la ideología de varios de los países islámicos que visitó más de una vez por razones laborales, donde siempre sintió hospitalidad y amabilidad de sus habitantes, a los que dedico con sinceridad lo aquí escrito. No se puede creer que Mahoma y el Islam estimulen la violencia, como tampoco el cristianismo la estimula, y no faltan esos que se creen cristianos y hacen apología de doctrinas ultraconservadoras, xenófobas y totalitarias.

Fuentes

Anon, 2016. Origen y diferencias entre suníes y chiíes. Europapress.es, 3 enero. https://www.europapress.es/internacional/noticia-origen-diferencias-sunies-chiies-20140919083809.html

Anon. 2015. Muhammad. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

BBC redacción. 2016. Cuáles son las diferencias entre sunitas y chiitas, el trasfondo del conflicto entre Arabia Saudita e Irán. 4 enero. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160104_sunitas_chiitas_diferencias_iran_arabia_saudita_aw

Cantú César. 1848. Resumen de El Corán. En Historia Universal, tomo XV, Madrid. https://www.e-torredebabel.com/religion/el-coran-partes.htm

Corpas María de los Ángeles. 2016. Sunníes y chiíes, de las diferencias religiosas al avispero islamista. Aleteia, 4 enero. https://es.aleteia.org/2016/01/04/sunnies-y-chiies-de-las-diferencias-religiosas-al-avispero-islamista/

Pont Elisa. 2019. Sunismo y chiismo, las dos ramas del Islam. Lavanguardia.com, 28 mayo. https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20190524/462436747454/sunitas-chiitas-islam.html

Escrito por Ricardo Labrada, 15 febrero de 2020

*El autor tiene dudas en cuanto al término Imam, si se escribe así también en español y si su plurarl es imames. Cualquier aclaración al respecto será bienvenida.

Mahoma y el Islam (II. Establecimiento y consolidación)

Mahoma no considera a Dios como un ser humano y nunca se hace igual a Dios.
Los musulmanes no adoran nada más que a Dios y a Mahoma como su Mensajero.
No hay ningún misterio y secreto en ello.”
León Tolstoi, famoso escritor ruso

Cúpula de la Roca en Jerusalén

Cúpula de la Roca en Jerusalén

Cuando Mahoma por primera vez oyó las palabras del arcángel Gabriel, enseguida pensó que estaba poseído por los demonios. Tan pronto escuchó: “Tú eres el mensajero de Dios y yo soy Gabriel”, Mahoma salió de la cueva loma abajo, pero lo detuvo el hecho que vio en persona a quien le hablaba. No había forma de fugarse y el cielo se cubrió de verde. Al regresar a casa y pasado el gran susto que sufrió le dijo a Khadijah, su primera esposa, lo que le había sucedido. Ella lo comprendió y acto seguido mandó a buscar su primo ciego, Waraqah, hombre cristiano que tenía una gran sabiduría religiosa y quien al oír el relato confirmaba que Mahoma había sido escogido por Dios como su profeta. Las revelaciones podrían venir del arcángel o directamente a los sentidos de Mahoma, lo cual sucedió poco después de las explicaciones de Waraqah. Las revelaciones también podrían venir acompañadas por el eco de campanadas.

El proceso de revelaciones del Corán duró 23 años y concluyó poco antes de la muerte del profeta. Inicialmente Mahoma predicó con los miembros de su familia, después con sus amigos y tres años después del inicio de las revelaciones, comenzó a hacerlo en público. De los más allegados a Mahoma, los primeros en acoger sus predicas fueron su esposa Khadijah, Ali, Zayd ibn al-Ḥārith, que era como un hijo para Mahoma, y Abu Bakr, un buen amigo y miembro venerable de la comunidad de la Meca. Posteriormente estas ideas fueron acogidas por otros miembros ilustres de la Meca, pero no todas. Sus revelaciones encontraron el rechazo de una parte de los comerciantes opulentos de la Meca, así como de algunos familiares, entre ellos su tío Abu Lahab, todo un líder en el Quraysh.  El temor de los opositores era que estas nuevas creencias monoteístas terminarían con la idolatría existente, muy predominante entre las tribus árabes, y destruiría la posición del Kaaba como centro de los cultos religiosos, ya que afectaría el comercio que se derivaba de las peregrinaciones para adorar los ídolos existentes.

La situación en la Meca entre discípulos del Corán y opositores se hizo tensa. Se sabía que algunos musulmanes habían sido torturados y algunos asesinados. Por lo que un número de adeptos a Mahoma y familiares, incluido su tío Abu Talib, decidieron trasladarse a Abisinia, donde el monarca del lugar los recibió con amabilidad y generosidad. Todos ellos más tarde se reencontrarían con Mahoma en Medina.

La vida de Mahoma en la Meca se hizo cada vez más difícil. En el año 619 dos personas muy queridas por Mahoma murieron. Una fue su primera esposa Khadijah, quien era muy buena esposa, madre y consejera de su marido. El otro fallecido fue su tío Abu Talib, un verdadero protector de Mahoma. Estas pérdidas y la poca eficiencia de propaganda del mensaje del islam en la ciudad de Taif, obligaron a Mahoma a una reflexión.

En una de sus visitas al Kaaba, él se quedó dormido en el santuario oculto y anexo a la puerta norte del lugar, donde experimentó el ascenso nocturno (el Miraj), algo muy mencionado en el Corán y en los hadices (relatos de la vida del profeta), por supuesto, elaborados y modificados alguna que otra vez. Esta ascensión o Miraj relata que el arcángel Gabriel tomó a Mahoma sobre el corcel alado Buraq y lo llevó a Jerusalén, precisamente a la roca donde Abraham ofrendó a su hijo Isaac a Dios, la llamada Cúpula de la Roca con una enorme mezquita, que se halla en la parte alta del muro de los Lamentos, algo que este autor recomienda visitar, ya que en el mismo entorno confluyen tres religiones. El arcángel Gabriel llevó a Mahoma a los estados superiores del ser hasta la presencia divina misma, y añadió que más alto no se podía ir, ya que sus alas se quemarían, lo cual indicaba que Mahoma había alcanzado un estado superior al de los arcángeles. Se dice que Mahoma recibió el tesoro supremo del conocimiento mientras estaba de pie y luego se postró ante el trono divino. Dios también le reveló la forma final y el número de oraciones diarias islámicas. Además, se dice que, mientras atravesaba los estados superiores de ser simbolizado por las esferas celestiales, Mahoma conoció a grandes profetas anteriores, como Moisés y Jesús.

Los analistas dicen que todo eso fue un sueño espiritual de Mahoma. Así y todo, el Miraj se entiende como la realización espiritual en el islam, lo que se traduce en la integración final de los elementos espirituales, psíquicos y físicos del estado humano. Al Miraj se le han dedicado poemas y otras obras literarias en el mundo del islam. El hecho de esta ascensión precisamente en Jerusalén es lo que ha hecho que este lugar sea sagrado para todos los musulmanes.

En el año 621 una delegación de la ciudad Yathrib, al norte de la Meca, estableció contacto con Mahoma y sus seguidores, ya que a sus oídos habían llegado noticias del sentido de justicia y poder del islam, Ellos pidieron a Mahoma visitar la ciudad y convertirse en su líder. Esa ciudad sufría de continuas peleas entre las tribus de los Aws y los Khazrais, además de una importante presencia de población judía como tercer elemento social. Una reunión preliminar tuvo lugar en Al-Aqabah, ciudad actualmente en el territorio de Jordania y fronteriza con Israel y Egipto, lugar agradable, por cierto. Allí se llegaron a los primeros acuerdos, los que se concretaron finalmente durante el peregrinaje del año 622. Se establecía que Mahoma y sus seguidores serían protegidos en su estancia en Yathrib. Los islámicos abandonaron la Meca en pequeños grupos para no atraer la atención de la población.

Mahoma salió junto con Abu Bakr rumbo a Yathrib por una ruta indirecta, mientras le ordenaba a Ali que durmiera en su cama. Los Quraysh tenían decidido acabar con Mahoma de una vez y por todas, pero se tropezaron, al invadir la casa del profeta, que Ali era quien dormía allí. Dicen la leyenda que los Quraysh salieron a encontrar a Mahoma, pero que él y sus acompañantes se escondieron en una cueva, la que estaba llena de arañas y pájaros, los que evitaron la entrada de los intrusos en la cueva. Este relato aparece en la novena sura o capítulo del Corán, conocido como Surat en-Tawba (el Arrepentimiento) o también como al-Bara’ah (el Ultimátum).

El 22 de setiembre del 622 se completó la migración o también llamada Hégira a Yathrib, la que fue rebautizada como Madīnat al-Nabī (Ciudad del Profeta) o simplemente Medina como hoy la conocemos. A partir de ese momento se puede considerar que el islam logró consolidarse como religión. El califa Úmar ibn al-Jattāb o simplemente Omar, sucesor de Abu Bakr, estableció el 16 de julio del 622 como primer día del año lunar e inicio del calendario islámico.

Mahoma llegó a Quba, en las afueras de Medina, donde ordenó la construcción de la primera mezquita. La gente acudió para saludarlo, cada familia quería que los visitara. Es por esa razón, que ordenó que su camello, Qaṣwra, iría a donde quisiera, y donde se detuviera, ahí se quedaría. Una mezquita, conocida más tarde como la Mezquita del Profeta (Masjid al-Nabī), fue construida en el patio al lado de la casa donde se detuvo el camello y Mahoma vivió. La tumba de Mahoma está en dicha mezquita. Las batallas entre los los Quraysh y los islámicos de Medina continuaron a lo largo de varios años. Las caravanas de los primeros eran usualmente detenidas por los de Medina en su ruta hacia Siria. Existe un versículo que le daba autoridad a los islámicos para combatir a los Quraysh, el cual dice: “Se otorga el permiso de luchar contra aquellos que hacen la guerra y han perjudicado a otros, y porque Dios de hecho tiene el poder de ayudar a los desprotegidos, aquellos que han sido expulsados ​​de sus hogares injustamente solo por afirmar que Nuestro Señor es Dios.”

En el año 624 los Quraysh organizaron un ejército de 1000 efectivos para enfrentarse a una tropa de algo más de 300 soldados de Medina. La batalla tuvo lugar en el Badr en el 17mo. día del Ramadán. No hubo vencedores, pero la batalla le inspiró confianza y valentía a los de Medina. No obstante, nueve de los más cercanos colaboradores de Mahoma murieron en esta batalla.

Los Quraysh no se dieron por vencido y triplicaron la tropa a enviar al combate contra los islámicos en Medina. Mahoma llevó a los suyos a la montaña Uhud, donde se entablaron encarnizados combates. Nuevamente murieron muchos de las filas islámicas, Mahoma fue herido y no fue capturado cuando se refugió en un barranco.

Los Quraysh estaban seguros de poder vencer, esta vez incentivados por los judíos de la zona, que pedían el exterminio de los islámicos, por lo que entre los años 626 y 627 organizaron una tropa de 10 mil efectivos. Un militar persa, Salman al- Farsi, convertido al islamismo, orientó crear un canal alrededor de la ciudad. Esta era una técnica dominada por los persas pero no así por los árabes. La Batalla del Canal (al-Khandaq) resultó ser un éxito, las tropas no pudieron atravesar el canal y al final se dispersaron. Se dice que después de esta derrota Mahoma mandó a separar a las mujeres y los niños de los padres-maridos en las familias judías que apoyaron esta agresión. Hay historiadores que niegan que el profeta haya ordenado algo similar.

Se sabe que finalmente los Quraysh firmaron una tregua con los islámicos por diez años. Esto se firmó después que Mahoma liderara un peregrinaje pacífico a la Meca. Igualmente se cree que Mahoma envió mensajes a distintas partes del Medio Oriente para que aceptaran el islam como religión. Unos estudiosos del tema niegan el envío de estos mensajes, otros lo aceptan y afirman que Mahoma dijo que la religión no debería ser adoptada de forma obligatoria, dejando a la voluntad de cristianos, judíos y otros su adopción.

Entre los años 628 y 629 Mahoma pudo realizar su peregrinaje a la Meca y concretar la necesaria paz. Fue entonces que los de la Meca mayoritariamente aceptaron el islam. Mahoma nunca buscó revancha con sus adversarios Quraysh. Solamente la tribu de los Hawazin continuó su oposición a Mahoma y en la ciudad de Taif continuaron los ritos de idolatría. Las fuerzas de Mahoma lograron la victoria para ocupar Taif un año después.

A partir del 630 el islamismo se diseminó por toda la península de Arabia. Mahoma una vez más garantizó a cristianos y judíos el libre ejercicio de sus religiones. Las múltiples tribus árabes paganas terminaron aceptando el islam como religión.   El mérito de esta religión fue el de haber unido a todos los árabes por primera vez en la historia.

En el año 632 hubo una enorme peregrinación a la Meca, en la cual Mahoma participó. Fue allí que reveló el último versículo del Corán. Él y sus séquitos se detuvieron en un estanque llamado Ghadīr Khumm donde, según fuentes sunitas y chiitas, designó a Ali como ejecutor de su última voluntad y como su wali (amigo o santo). Los musulmanes sunitas consideran que este gran evento significa un asunto personal y familiar, mientras que los chiitas creen que en ese momento “Ali recibió la investidura formal para suceder al Profeta”.

En su vida personal Mahoma tuvo varias esposas después que falleciera su adorable consejera Khadiya. El año en que ella murió se reconoce como el año del dolor (Aam ul Huzn). Muchas de sus siguientes cónyuges, en total 13, fueron coyunturales debido a pactos concertados con las tribus. Igualmente, muchas de ellas eran viudas, por lo que aquí predominaba el sentido de solidaridad. Las esposas más notables fueron la viuda Sawda bint Zam’a, la que sufrió mucho al convertirse al islamismo, y era la de más autoridad entre las esposas. Otra fue la viuda Umm Salama, sexta esposa del profeta. Sin embargo, Aisha, bella joven, fue la tercera cónyuge y la que tuvo historia después de la muerte de Mahoma.

En la primavera del año 632 Mahoma planeó otra expedición al norte, pero de pronto cayó enfermo y finalmente murió el 8 de junio del año indicado. Dicen que murió en los brazos de Aisha. De acuerdo a la tradición su cuerpo fue lavado por su familia, con activa participación de Ali, luego enterrado en la casa adyacente a la mezquita de Medina, lugar sagrado para el islam después de la Kaaba, el cual es visitado anualmente por millones de peregrinos.

En un tercer artículo se abordará el Corán y las ramas del islamismo, sus diferencias y otros aspectos.

Fuentes

Anon. 2015. Muhammad. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Anon. El sagrado Corán. https://www.nurelislam.com/El-Sagrado-Cor%C3%A1n

Anon. Quran, capítulo 9. https://www.clearquran.com/009.html

Anon. ¿Qué es el Corán, como leerlo y algunas Suras (revelaciones) importantes? Hasbarapp. https://hasbarapp.org/articulos/que-es-el-coran-como-leerlo-y-algunas-suras-revelaciones-importantes/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 13 febrero de 2020

Mahoma y el Islam (I. Orígenes)

La más grande riqueza es la del alma.”
Mahoma

Mezquita Hassan II Casablanca

Minarete de la Mezquita Hassan II en Casablanca (foto del autor)

Desde que comencé a trabajar de forma permanente fuera de Cuba muchas costumbres y religiones atrajeron mi atención en mis misiones laborales, entre ellas el islam, cuyo significado es “sumisión a Dios” o “aplicación de la paz de Dios”.

Antes pensaba que el islam era propiedad de árabes y turcos, algo que no es así. Varios países del África subsahariana y de Asia practican disciplinadamente el islam. Incluso la India, país que posee su propia religión, tiene 160 millones de creyentes-practicantes islámicos. Esta religión monoteísta llama a sus seguidores musulmanes (que se somete) y es la segunda más grande universalmente. Se estima, según censo de 2011, que 1800 millones de habitantes, lo que es igual al 25% de la población del planeta, es musulmana. Hay cincuenta países donde prevalece el islam.

Grandes mezquitas, algunas bellas obras arquitectónicas, se pueden visitar en Kuala Lumpur, Yamusukró (Costa de Marfil), Djenne (Mali), Casablanca, Túnez, Cairo, Estambul, Amman, Aleppo, Damasco, Bagdad, entre otras ciudades.

Gran Mezquita de la Paz en Yamusukró

Gran Mezquita de la Paz en Yamusukró

Se reconoce a Abū al-Qāsim Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn ʿAbd al-Muṭṭalib ibn Hāshim, más conocido como Mahoma en los países hispanohablantes, como el fundador de esta religión. Mahoma significa el más glorificado y es parte de la llamada diaria a la oración (adhān). Hay alrededor de 90 nombres con los que se identifica a Mahoma. A manera de ejemplo se pueden citar algunos de ellos: Nabí (el profeta), Rasul Alá (el mensajero de Dios), Ṭaha (el purificador y guía), Yasín (el hombre perfecto), Muṣṭafá (el escogido), Abd Alá (el perfecto servidor de Dios), Ḥabīb Alá (el adorado de Dios), Dhikr Alá (la memoria de Dios), Amín (el confiable) y otros más.  Por fuentes islámicas,  Mahoma es descendiente de Ismael, hijo de Abraham con la concubina Agar. Ismael tuvo una docena de hijos que dieron lugar a una docena de tribus nómadas, que se asentaron a lo largo de la frontera desde Egipto hasta Asiria, territorio que actualmente abarca el norte de Irak, el noreste de Siria, el sureste de Turquía y el noroeste de Irán. Se afirma que Mahoma es descendiente de una de estas tribus.

Mahoma nació en el 570 d.C., en la Meca, actualmente en el territorio de Arabia Saudí. El 570 d.C. se identifica como el Año del Elefante, que fue cuando Abrahah (no confundir con Abraham), rey de Abisinia, envió una fuerza a la Meca para destruir la Kaaba, santuario que se cree construido por Adán y luego reconstruido por Abraham. Para el rey Abrahah, el templo a destruir competía con el recién construido por él en Sana, actual capital de Yemen. Esa incursión bélica resultó en un fracaso, ya que el elefante que marchaba delante de la tropa se arrodilló cuando estaba próximo a la Meca y no hubo forma de hacerlo mover. A eso se sumó una niebla formada por pájaros, qué según la leyenda, arrojaron piedras a los invasores. Fue así que el santuario se salvó y quedó en el futuro como templo celestial.

El autor en la Gran Mezquita de Djenne

El autor en la Gran Mezquita de Djennée, Mali (foto del autor)

Los padres de Mahoma eran su madre Amina y su padre Abd Alá, que pertenecían a la familia Banū Hashim, una rama de la potente Quraysh, tribu gobernante en la Meca e igualmente encargada de la protección de la Kaaba. Para su desgracia, el padre de Mahoma murió cuando él aún no había nacido. Eso conllevó a que su infancia estuviera llena de privaciones. También su madre entendió necesario enviar al niño al desierto, una costumbre muy extendida entre las familias árabes, donde aprendería autodisciplina, nobleza y amistad. Ese ambiente era más sano que el de las ciudades, donde la corrupción abundaba. Se le daba la oportunidad de aprender a convertirse en un buen orador debido a la exposición al árabe hablado con elocuencia por los Beduinos. Su madre escogió a una pobre mujer, llamada Halimá, para que la ayudara a  amamantar y cuidar de su hijo en el desierto. Amina murió dos años después de su traslado al desierto. Mahoma tenía seis años, fue por eso que su educación y manutención corrió a cargo de su abuelo, Abd al-Muttalib, una persona muy influyente en la Meca, pero este murió dos años después y Mahoma quedó huérfano por completo. De él se hizo cargo su tío, Abu Talib, quien era padre de Ali.

Se dice que el joven Mahoma era un hombre apuesto, no era alto, ni de baja estatura, tampoco gordo, tenía cara redonda, caminaba con paso firme, como si fuera cuesta abajo. Era generoso, con sentido de bondad y justicia, los habitantes de la Meca acudían a él para que ejerciera como árbitro en algunas disputas, fue por eso que le llamaban al-Amín (el confiable).

La primera esposa de Mahoma fue Khadiyá bint Khuwaylid, una mujer 15 años mayor que el profeta. Mahoma era quien administraba sus bienes. El matrimonio se realizó cuando Mahoma tenía 25 años y no la dejó hasta que ella murió. La poligamia existía también entonces, pero él no aceptó tener más esposas. De ese matrimonio nacieron dos hijos, Qasim entre ellos, además de cuatro hijas, a saber:  Zaynab, Ruqayyah, Umm Kulthūm y Fátima, la más joven que también era llamada como la segunda María, ya que es considerada como una persona importante en la piedad islámica y en los eventos escatológicos relacionados con el alma de las mujeres. Mahoma cedió a Fátima a su primo Ali en matrimonio. La mayoría de los imames chiitas se consideran descendientes de la unión de Fátima y Ali.

Mahoma se convirtió en una persona respetada en la Meca, continuó sus actividades de arbitraje, era muy religioso y dado a la meditación. Gustaba alejarse de la ciudad e internarse en el desierto para su oración. Durante esas visitas fue que tuvo algunas visiones, la más importante ocurrió cuando tenía 40 años y se hallaba meditando en una cueva conocida como al-Hira en la Montaña de la Luz cerca de la Meca, cuando tuvo la aparición del arcángel (Yibril en árabe) Gabriel y tuvieron lugar las revelaciones coránicas.

Esa aparición ocurrió en el 610 d.C. en la noche 17 del mes del Ramadán. El arcángel Gabriel se le apareció en forma de hombre y le pidió a Mahoma recitar, lo abrazó fuertemente y le pidió recitara, a lo cual Mahoma le respondió que no sabía hacerlo. Tres veces el arcángel lo abrazó y le pidió lo mismo hasta que comenzaron los versos del Corán con: “Recita en el Nombre de tu Señor que creó”. A este respecto hay sus dudas de que el arcángel le haya pedido a Mahoma leer, algo que no era posible, pues el profeta era analfabeto, por lo que la palabra árabe igra se debe entender en este caso como recitar y no leer.

Respecto al Ramadán, es el el acontecimiento esencial de la vida religiosa islámica, el que se celebra en el noveno mes del calendario musulmán (calendario lunar) y dura 29 días. Usualmente se adelanta 11 días como promedio cada año, ya que el calendario lunar es más corto. El Ramadán es el periodo espiritual de los musulmanes y pilar del Islam. Se entiende que Alá (Dios) entregó los primeros versículos del Corán a Mahoma a través del arcángel Gabriel durante este período.

En una próxima entrega se hablará de lo sucedido después que a Mahoma se le revelaran los versículos y los orígenes de las actuales ramas en el mundo musulmán.

Fuentes

Anon. La revelación del Corán a Mahoma. https://www.canalizandoluz.es/la-revelacion-del-coran-a-mahoma/

Anon. Ramadán: fechas, significado, orígenes ¡todo lo que hay que saber sobre esta fiesta! https://www.ohmirevista.com/religion/ramadan-fechas-significado-origenes-todo-lo-que-hay-que-saber-sobre-esta-fiesta_art9912.html

Anon. 2015. Muhammad. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Wall Kelly. 2017 ¿Cuáles son las doce tribus de Ismael? eHowEspañol, 20 nov.
https://www.ehowenespanol.com/cuales-son-doce-tribus-ismael-info_291449/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 11 febrero de 2020

La revolución en Hungría en 1956

He intentado dos veces salvar el honor de la palabra socialismo
en la cuenca del Danubio, en 1953 y 1956, la primera vez
impedido por Rákosi, la segunda por el ejército soviético….estoy
seguro que la historia condenará a mis asesinos
.”
Imre Nagy

Toda una vida he tenido curiosidad por este hecho histórico, el cual ha sido dibujado de distintas maneras por rojos y azules. El hecho de haber estudiado con tantos estudiantes del país Magyar me llevó a conocer aspectos de ese movimiento ocurrido a mitad de la década de los 50 y justamente unos tres años después de la muerte de José Stalin, el hombre fuerte de la Unión Soviética.

También el haber visitado a Hungría varias veces me ayudó a comprender mejor lo sucedido. Los militantes del partido socialista obrero húngaro (PSOH) evitaban hablar del tema, pero la gente del pueblo hablaba sin miedo de lo ocurrido y no dejaban de criticar a la dirigencia de la URSS.

Mis compañeros de estudio eran parte de ese pueblo y uno en su ingenuidad política, no deseaba admitir sus afirmaciones. Realmente han pasado los años, he leído mucha información de utilidad y sin apasionamientos al respecto, que me dicen que mis compañeros estaban en lo cierto, por lo que lo único que puedo hacer es disculparme, no tenía razón para dudar de su palabra, eran entonces jóvenes con deseos de tener una mejor vida y no la que les ofrecía el PSOH o Moscú.

A tener una visión más justa también ayudó la lectura del libro “En nombre de la clase obrera: Hungría 1956”, escrita por Sándor Kopácsi, obrero metalurgo, miembro de una célula comunista de activa participación en la lucha contra la presencia nazi en Hungría, que fuera conocida como Mokán. Concluida la II guerra fue jefe de asuntos internos del Ministerio de Interior, donde trató de ejercer un mejor trato con los presidiarios, pero no lo dejaron. Pasó a cursar estudios políticos por un tiempo, al parecer era “ideológicamente débil”. Seguidamente fue jefe de la policía en Budapest, época en que más policías iban a prisión que delincuentes. Luego fue electo miembro del parlamento en el retorno del presidente Imre Nagy (1953-54), quien había sido restaurado como primer ministro, aunque Mátyas Rákocsi continuó como secretario del Partido y en 1955 logró nuevamente destituir a Nagy de su puesto como primer ministro.

Imre Nagy

Imre Nagy

Paralelamente los obreros polacos de Poznan habían escenificado infinidad de protestas a favor de una democratización del régimen impuesto por Stalin una vez concluida la II Guerra Mundial. Estas protestas llegaron a oídos de los dirigentes húngaros que realizaban iguales demandas. Nadie hablaba de capitalismo o reinstauración del mismo, era la búsqueda e implantación de lo que denominaron socialismo democrático. Los azules o anticomunistas aseveraban lo contrario, pero no era así. Nadie deseaba un regreso al pasado y el objetivo era impulsar una economía prospera, que se tradujera en bienestar para toda la población.

El movimiento en Polonia pedía alimentos y mejoras en general. Hubo represión y unos 60 obreros rebeldes murieron en las protestas. La URSS se dio cuenta que en un satélite como Polonia, era necesario un cambio suavizando las medidas impuestas. Wladyslaw Gomulka fue electo nuevo líder del Partido Unido de los Trabajadores Polacos, el que estableció un régimen menos opresivo, muchos funcionarios del Ministerio de Interior fueron removidos de sus puestos, a la vez que hubo una amnistía de 100 mil presos. Cosas de la vida, Gomulka se quedó a medias en su gestión, las protestas populares continuaron al no haber satisfacción de las exigencias, por lo que en 1970 fue también sustituido de su puesto como líder del partido en Polonia.

En febrero de 1956 Nikita Sergueyevich Jhruschov delató, en reunión secreta al más alto nivel del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), los crímenes y otros atropellos de la etapa estalinista en la URSS. La información era secreta pero logró filtrarse, algo que pudieron conocer los dirigentes de Polonia y Hungría. Se pensó que Jhruschov suavizaría sus relaciones e imposiciones en las llamadas democracias populares, la vida, sobre todo en el caso de Hungría, demostró lo contrario.

En Hungría, por su parte, el llamado Círculo Petöfi, integrado por muchos intelectuales de ideas socialistas, pero que nada tenían que ver con las posiciones estalinistas, promovieron ideas en favor del llamado socialismo democrático desde 1955. El casi dictador Rakocsy se vio forzado a dimitir en julio de 1956, pero su sustituto era uno igual que él, Gerö Ernö, un hombre con marcado historial estalinista, quien incluso se había ganado el apodo de Carnicero de Barcelona debido a los ajusticiamientos de trostkistas llevados a cabo en plena guerra civil española.

El 6 de octubre de 1956 tuvo lugar una ceremonia de rehabilitación y entierro solemne de László Rajk, ex secretario del Comité Central del PCH, el cual fuera acusado de traición por Rákosi y sus secuaces en juicio de 1949 y luego ejecutado. El 6 de octubre de 1956 Rajk fue enterrado nuevamente ante una verdadera concentración popular. Interesante hacer notar que ese mismo día de 1849 fueron ejecutados 13 generales húngaros, los que combatieron contra la monarquía de los Habsburgo.  El 6 de octubre de hecho se convirtió en el restablecimiento de la verdad, la iniciación de un breve proceso a favor del socialismo democrático y justo, y la eliminación de los vestigios totalitarios estalinistas. La consigna entonces fue “Nunca más”.

El 23 de octubre de 1956 hubo una amplia manifestación de estudiantes en las calles de Budapest, la que reclamaba cambios en el orden económico, consignas en contra del estalinismo, portaban hasta pancartas de Lenin, cantaban la Marsellesa, leían poemas del poeta nacional Sandor Petöfi y exigían la retirada de las tropas soviéticas del país. A su vez decidieron tomar la estación radial estatal, fue cuando se produjo un tiroteo por la parte de las fuerzas represivas, algunos militares soviéticos y los estudiantes, que poseían armas dadas por el ejército húngaro. Esa balacera arrojó los primeros muertos de ambos bandos, Ernö calificó de contrarrevolucionarios y canallas a esa masa de jóvenes que inundaron las calles de Budapest.

La manifestación estudiantil del 23 de octubre de 1956

La manifestación estudiantil del 23 de octubre de 1956

El 24 de octubre comenzó la huelga general, los obreros reclamaban aumentos salariales y otras reivindicaciones sociales. Fue ahí que Nagy regresó para ocupar el puesto de primer ministro, sustituía al estalinista András Hegedüs, mientras que Janos Kadar se hizo cargo del partido. La tarea de formar un nuevo gabinete de ministros no era fácil, Ernö estaba detrás del telón y conocía de las debilidades de acción de Nagy, por lo que las decisiones eran tomadas por la camarilla estalinista imperante y orientadas desde Moscú. Por el contrario, el movimiento estudiantil y el de los obreros no tenían una guía política a seguir en esta confrontación.

Finalmente Nagy declaró un sistema multipartidista en el país. Los consejos obreros funcionaban, el nuevo gobierno promulgó las ideas de la libertad política y de expresión, el pluralismo y una nueva constitución. A su vez, las empresas no serían privatizadas. La mayor exigencia del pueblo húngaro era la salida de las tropas soviéticas.

Cuando suceden estas revoluciones es casi inevitable que surjan actos de venganza sobre funcionarios que abusaron del poder, torturaron o mataron. Sucedió pero no en grado alarmante. El multipartidismo dejó al partido comunista en una posición de debilidad, ya que el socialdemócrata se había separado del primero y era uno de los candidatos en las futuras elecciones libres.

El pueblo se sentía libre y capaz de expresarse, sus deseos eran para ser cumplidos. Las tropas soviéticas hicieron el paripé de retiro. No obstante, estas volvieron a ocupar Budapest. Mikhail Suslov y Anastas Mikoyán había viajado desde Moscú para discutir con Nagy las vías para evitar una confrontación armada. Todo era ganar tiempo y hacer promesas que luego no se cumplirían, Moscú no tenía interés alguno en que uno de sus satélites se saliera de su órbita, eso sentaba un mal precedente a los ojos de los otros países integrantes del bloque de Varsovia. Nagy le había informado al embajador Yuri Andropov que Hungría no seguiría en el bloque pero no se planteaba restaurar el capitalismo.

Tampoco se puede decir que las fuerzas opuestas al socialismo se hayan quedado de espectadores de lo que sucedía. Uno de esas voces fue la del cardenal József Mindszenty, un hombre de ideas anticomunistas, quien después de ser liberado de prisión en 1956, no dudó en hablar a las masas a favor de la eliminación total del sistema socialista y de denunciar los atropellos realizados por las fuerzas estalinistas. Tampoco la radio occidental, muy escuchada en Hungría, dejó de informar sobre los acontecimientos en 1956.

La dirección en la URSS, la que realmente siempre gobernó en los países de las llamadas democracias europeas, excepto Yugoslavia y Albania, se decidió a no tolerar más libertades al movimiento revolucionario húngaro, por lo que entre el 3 y 4 de noviembre de 1956 las tropas soviéticas atacaron por segunda vez. Nagy se vio obligado a refugiarse en la embajada de Yugoslavia, me decían que lo hizo vestido de mujer, no sé hasta donde sea cierto.

Entrada de las tropas soviéticas el 4 noviembre de 1956

Entrada de las tropas soviéticas el 4 noviembre de 1956

Ya entonces Moscú había decidido que Kadar relevaría a Nagy en el poder. Mis compañeros de estudio me contaban que Kadar había sido torturado por el personal represivo de Rákosi, por lo que al volver Nagy no dudó en incorporarse al gobierno, pero al final respaldó los movimientos de Moscú. Kadar fue una marioneta, el poder real estaba en manos de la KGB y el ejército rojo.

Gran parte de los militares del ejército regular húngaro se negaron a participar en las represalias. El pueblo, incluido no pocos niños, participaban en el movimiento de resistencia. La policía no prestó ayuda a los ocupantes soviéticos. El cardenal József Mindszenty, la voz de la llamada derecha húngara, se asiló en la embajada de EE.UU., donde tuvo que permanecer hasta 1971.

Sofocada la rebelión violentamente, la dirigencia soviética prometió a Nagy que se entregara, ya que su vida no correría ningún peligro, el dirigente húngaro creyó en esas palabras, falsas totalmente. Nagy se entregó, lo juzgaron, declarado traidor y fusilado el 16 de junio de 1958. Junto a él fueron también ejecutados el miembro del Partido, Miklos Gimes y el oficial del ejército húngaro Pal Maléter.

Lo peor que le pudo suceder para el movimiento socialista y comunista fue lo acaecido en Hungría. Murieron vidas por una causa justa, por la causa de su independencia, de un futuro mejor para toda la población. Al final lo malo perece y eso fue lo que sucedió en Polonia, Hungría, Checoslovaquia y el resto de las llamadas democracias populares, “el castillito” se derrumbó entre 1989 y 1990 casi de un golpe.

Fuentes

Anon. Revolución húngara de 1956. Historiasiglo20.org. http://www.historiasiglo20.org/GLOS/hungria1956.htm

Anon. Poznan riots. https://www.britannica.com/event/Poznan-Riots

Kopácsi Sándor. 2009. En nombre de la clase obrera: Hungría 1956. El Viejo Topo, 406 pp.

Liz Antonio. 2016. La Revolución Húngara de 1956. Laizquierda.com, domingo 23 octubre.

Tamás G.M. 2016. Hungría 1956: una revolución socialista. Sin Permiso. http://www.sinpermiso.info/textos/hungria-1956-una-revolucion-socialista

 

Escrito por Ricardo Labrada, 10 octubre de 2019

 

 

George Armstrong Custer, ¿héroe o villano?

El alma no tendría arco iris, si el ojo no tuviera lágrimas.”
Viejo proverbio indio norteamericano

El título de este artículo sobre el personaje en cuestión podría ser ¿célebre o tristemente célebre? Se trata de un militar muy controvertido y del cual Hollywood ha hecho varias películas, en algunas con nombres falsos, ya que a los directores les daba miedo poner el nombre real a un exterminador de indígenas.

George Armstrong Custer viene a ser un ejemplo de personas que aún abundan, seres vanidosos, narcisistas, errados en sus juicios y decisiones, verdaderos farsantes, pero con algunas virtudes. Sí, debemos acostumbrarnos a ver las cosas en sus distintos colores, y no en blanco y negro.

George Armstrong Custer

George Armstrong Custer

Custer nació el 5 de diciembre de 1839 en New Rumley, Estado de Ohio, hijo de un inmigrante holandés y de madre de origen irlandés. En realidad su apellido era Küster, el cual se cambió a Custer, ya que su padre había sido un mercenario en las filas del ejército británico durante la guerra de independencia de EE.UU. Custer pasó parte de su juventud en casa de su media hermana en Monroe, Michigan. Su primera graduación fue en la Escuela Normal McNeely en Ohio, en 1856. Poco después decidió ir a estudiar a la Academia Militar de West Point, donde fue todo un desastre como estudiante indisciplinado, bebedor de whiskey y muy amonestado/sancionado por su conducta. Finalmente se graduó en 1861, fue el último de su promoción, acumuló 726 faltas en sus cuatro años de estudios. A su favor, el hecho de querer enrolarse en el ejército de la Unión.

En plena guerra de secesión, entró en combate como segundo teniente en la Batalla de Bull Run (21 julio 1861). Los oficiales se dieron cuenta que Custer era un hombre de coraje y que no huía al fuego enemigo. Uno de esos oficiales fue el Mayor General George B. McClellan, jefe máximo del Ejército del Potomac, además del General Philip Sheridan, bajo cuyo mando Custer combatió. A la edad de 23 años, en 1863, se convirtió en brigadier general de los Voluntarios y dirigió la Brigada de Caballería de Michigan, la que estaba compuesta por cuatro regimientos, muchos de ellos del mismo lugar donde pasaba estancias con su media hermana. En la guerra se ganó el apodo de Niño General y se distinguió en las batallas Gettysburg (1-3 julio de 1863), donde capturó 720 prisioneros de la caballería del General Jeb Stuart; la batalla de Yellow Tavern (11 mayo 1864), donde Stuart cayera en combate; y la tercera batalla de Winchester (19 setiembre de 1864), por lo que a la edad de 25 años se le nombró mayor general. En los finales de la guerra, se hizo famoso cuando persiguió sin descanso al ejército norte de Virginia comandado por el General Robert E. Lee, lo que provocó la rendición de esta importante tropa en la Appomattox Court House en Virginia, el 9 de abril de 1865. Custer no lo pensaba mucho para atacar con sus hombres a cuanto rival se le enfrentara. Pocos le concedían la posibilidad de victoria en sus muchas atrevidas incursiones. Era un hombre osado y buen jinete, pero igualmente cruel, mataba sin piedad a muchos de los guerrilleros confederados capturados en acción, era implacable con los desertores y, cuando era necesario, pegaba latigazos a cualquier soldado que se mostrara cobarde o tímido en el combate.

Fue tanta su fama y méritos durante la guerra, que ya había algunos pensando en la posibilidad de postular a Custer para ocupar la presidencia de los EE.UU. Por suerte, el valiente vanidoso ni se presentó para optar por semejante puesto. Ese lugar lo logró en elecciones el General Ulysses S. Grant en 1869.

Finalizada la guerra, los voluntarios fueron liberados y Custer fue nombrado capitán del ejército regular de EE.UU. Más tarde fue promovido a teniente coronel y luego comandante del nuevo Séptimo Regimiento de Caballería, al cual se le ordenó marchar al Kansas occidental para tomar parte en la expedición del Mayor General Winfield S. Hancock y combatir la hostilidad de los indígenas.

En una guerra de carácter irregular, Custer se comportó como el indisciplinado de siempre. Siguió fusilando desertores sin juicio alguno y en un momento de tensión cuando se esperaban suministros importantes en el Fuerte Wallace, donde se hallaba, tuvo la errada idea de ir a visitar a su esposa, Elizabeth (Libbie) Bacon Custer, en el Fuerte Riley. Por esta conducta irresponsable una corte marcial, en el Fuerte Leavenworth, lo suspendió de servicio y salario por un año, además de ser degradado militarmente.

Custer no dejaba de ser un hombre muy presumido y narcisista. Perfumaba su cabello, sus uniformes podían ser chaqueta de terciopelo brocado rubio o piel de alce, con corbata roja y sombrero de ala ancha, para protegerse del sol. Fue siempre un hombre muy apegado a su esposa, a la cual adoraba y era correspondido en reciprocidad por su querida Libbie.

Al año de la sanción, setiembre de 1868, volvió al servicio en el 7mo. regimiento de caballería en el sudoeste de Kansas. Dos meses después participó en una matanza despiadada de indios en el Río Washita, lugar habitado por cheyennes, donde se suponía estaba escondido el cacique Caldera Negra. La realidad es que el ataque exterminó niños, mujeres y ancianos indios, Caldera Negra había vuelto a escapar. Esta masacre conducida por el Coronel Chivington en poco se diferenciaba de la sucedida en Sand Creek en 1864, donde nuevamente los débiles morían. Era la primera victoria, pírrica por cierto, de las tropas sobre los indígenas. En la de Río Washita, Custer no dejó de destacarse con su crueldad innata. Ciento cinco indios murieron, de ellos solamente 28 guerreros. Los cadáveres fueron mutilados y les cortaron las cabelleras, una costumbre de los blancos, no de los indios como Hollywood nos ha hecho creer.

En 1874 Custer estaba en servicio en el campamento de Hidden Wood Creek, fue entonces informado de supuestos depósitos de oro en las Colinas Negras del Territorio de Dakota (ahora limite entre Dakota meridional y el noroeste de Wyoming). Ese lugar era considerado como lugar de caza sagrada por los Sioux Lakota. Las informaciones sobre el oro existente eran exageradas, pero el gobierno de EE.UU., en enero de 1876, ordenó que los Sioux y los Cheyennes se trasladaran del lugar, caso contrario se consideraría un acto de hostilidad.

Ya las tribus indias del lugar no estaban dispuestas a seguir aceptando los caprichos del gobierno solo por satisfacer las necesidades de los invasores de piedra amarilla, como así llamaban al oro. El líder Toro Sentado, un hombre muy religioso y partidario de la paz, no tuvo otra alternativa que unir a las tribus circundantes para enfrentar la prepotencia y abuso de los blancos. Su causa tuvo buena acogida a la que se unieron guerreros de todas las tribus, casi todos concentrados a lo largo del río Bighorn al sur del territorio de Montana.

Toro Sentado

Toro Sentado

La respuesta del gobierno no se hizo esperar, tres columnas del ejército, una para el Este, otra para el Oeste y la última para el Sur del territorio Sioux. Buena parte de esta tropa era la 7ma. Caballería de Custer dentro de la columna de Dakota al mando del Brigadier General  Alfred H. Terry, los que partieron del oeste desde el Fuerte Abraham Lincoln a mediados de mayo de 1876.

Los exploradores de Custer habían logrado identificar el lugar donde se asentaba Toro Sentado, por lo que él decidió, sin pensarlo mucho, atacar con su caballería en el Valle de Little Bighorn. La idea del osado oficial era atacar para no dejar escapar a los Sioux y Cheyenne del cerco que les montaría. El 25 de junio se dio la voz de combate, no sin antes dividir su tropa en tres batallones, uno para atacar el poblado indígena, otro para interceptar a todo indio que fuera en esa dirección, y un tercero, bajo su mando directo, para atacar por el norte del poblado. Se creyó con la razón, pero se equivocó enormemente, no sabía a la tropa que se enfrentaría, incluso el armamento disponible, vendido por los mismos mercaderes blancos a los indios. Era un combate de 800 soldados contra cerca de 2000 indios.

La batalla, que tuvo lugar el 25 de junio de 1876, duró un par de horas aproximadamente, los indios le cortaron el paso a los 210 soldados bajo el mando directo de Custer y casi todos perecieron en la lucha, excepto un oficial llamado Comanche, muy herido, el cual sobrevivió y aparecía en los desfiles de la 7ma. Caballería. En esa batalla cayeron también los hermanos de Custer, Boston y Tom, además de un sobrino y un cuñado. Los indios lograron llevarse entre 80 y 90 caballos para continuar la guerra impuesta. Dos días después del combate a Custer se le encontró desnudo, con dos heridas de bala,  una en el pecho y otra cerca de su rostro, le habían cortado la falange del dedo izquierdo y su larga cabellera. También le abrieron los tímpanos con flechas, dicen para que oyera los ruidos de expediciones no punitivas en el futuro, las que favorecían la no agresión a la nación india.

A la hora de analizar la derrota sufrida, surgieron las más variadas hipótesis, una era que Custer no se llevó una batería de ametralladoras. Como estaba de prisa, decidió prescindir de esas armas. Podía esperar por el refuerzo de cuatro compañías, de nuevo, la prisa no le dejó esperar. Igualmente se llevó sables empaquetados, que no los pudo usar en el combate. Interesante, nada sobre la astucia y valor de los indios, ya que para los supremacistas blancos eso no podía ser la causa, era la equivocación del mando militar, que de haberlo hecho bien, no habría sido derrotado. Esto que se dice aquí es lo que algunos historiadores han afirmado. Es cierto que militarmente Custer cometió todo un disparate al dividir su tropa en tres partes, pero el mérito de los indios y de su mesurado jefe, Toro Sentado, es indudable y nadie puede ignorar.

A Custer se le hizo una ceremonia de sepultura en West Point, donde fue exaltado por su heroicidad en la Guerra Civil. Después vinieron libros y filmes, donde él era todo el héroe y los indios eran menospreciados, a los que se les consideraba como gente sedienta de sangre, algo muy lejos de la realidad. Es cierto que Custer era un hombre que no cedía en combate, siempre corajudo ante su rival, lo cual no quiere decir que tuviera la razón en todo lo que hacía. El tratamiento que él dio a los indios es deplorable y no fue de palabra, fue de muerte. Su actitud relacionada con el oro de las Colinas Negras era totalmente de su interés personal también y no cejó en hacer todo lo posible para la explotación de un oro realmente inexistente.

Fuentes

Anon. 2015. Custer, George Armstrong. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago: Encyclopædia Britannica.

Anon. 2018. George Armstrong (el general) Custer. Catalunyavanguardista 5 Dic. https://www.catalunyavanguardista.com/george-armstrong-el-general-custer/

Anon. George Armstrong Custer. Buscabiografías. https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/5734/George%20Armstrong%20Custer

Lagunilla Palma. Custer, el militar vanidoso. Muy historia. https://www.muyhistoria.es/contemporanea/articulo/custer-el-militar-vanidoso-651456305962

Reverte Javier. 2006. Al mando del Séptimo de Caballería. El País, 12 Jun. https://elpais.com/diario/2005/06/12/eps/1118557621_850215.html

 

 

Escrito por Ricardo Labrada, 16 agosto de 2019

El movimiento del 4 de setiembre de 1933 en Cuba

Cuando la dictadura es un hecho,
la revolución se vuelve un derecho
.”
Víctor Hugo (1802-1885, poeta y escritor francés)

Una vez más se ve que no es muy razonable aferrarse a un criterio de una persona o grupos de personas sobre determinados hechos históricos, sobre todo si los mismos vienen con claros intereses políticos. Me habían enseñado algo negativo sobre la fecha del 4 de setiembre de 1933, pero la realidad es otra. Se le puede llamar golpe de estado, sin embargo, como veremos más adelante, muchas figuras destacadas del ámbito político participaron activamente y le dieron legitimidad al movimiento iniciado por los sargentos del ejército cubano. Para quién tenga duda de esto, reproduzco a continuación el manifiesto del Director Revolucionario en apoyo a la gesta del 4 de setiembre.

Manifiesto al pueblo 5 sept 1933.png

Había caído la dictadura de Gerardo Machado el 12 de agosto de 1933, la cual se concretó con la huelga general encabezada por Rubén Martínez Villena. Previamente el dictador buscó apoyo de parte de las fuerzas armadas, lo cual resultó infructuoso. Los militares estaban convencidos que la era de Machado se había agotado. El capitán Mario Torres Menier, en representación de Julio Sanguily como jefe de la Fuerza aérea, exigió a Machado abandonar el poder. A esa exigencia se unió el general Alberto Herrera Franchi, jefe del Estado Mayor del Ejército.

Con la caída de la dictadura, el 12 de agosto se hizo cargo del gobierno el mismo Alberto Herrera, quien duró en ese mandato sólo 24 horas, ya que entregó el poder al hijo del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, el cual era del agrado de las autoridades del gobierno en Washington y contaba con la asesoría de Benjamin Sumner Welles. En aquel momento dos naves de guerra de EEUU daban vueltas en aguas cubanas. Para nadie era secreto que la administración del vecino del Norte tenía previsto una nueva intervención, tal como lo hiciera a finales del siglo XIX e inicios del XX.

Benjamin Sumner Welles

Benjamin Sumner Welles

De la gestión de Céspedes no era que se esperara mucho, por lo que el descontento continuó entre la población y los militares, estos últimos con fuerzas suficientes para poder derribar al gobierno en el poder.

Carlos Manuel de Céspedes Quesada en viaje a Europa

Carlos Manuel de Céspedes Quesada en viaje al Extranjero

Sin embargo, los sucesos tuvieron lugar con nuevos protagonistas, había un sargento oriental, de familia muy humilde de Banes, actual provincia de Holguín. Era un sargento y taquígrafo del ejército, el cual supo aunar a un buen número de oficiales de baja graduación en un movimiento que logró el objetivo deseado por el pueblo cubano en aquel momento. Sí, era eso lo que quería el pueblo y no tratemos de desvirtuar lo sucedido por el hecho que quien encabezara el movimiento fuera el tristemente célebre Fulgencio Batista Zaldívar.

Batista en primera plana

Batista en primera plana de la prensa de 1933

Batista reunió a los oficiales descontentos en Colombia y se enfrentó inicialmente al mismo Capitán Mario Torres Menier, quien al ver la fuerza con que contaba ya ese movimiento, exigió a su sargento subalterno documentación de lo que se proponían realizar, a lo cual Batista y sus compañeros de armas hicieron oídos sordos. El plan era derribar al gobierno de Céspedes e implantar uno provisional encabezado por figuras políticas y de perfil plenamente antimachadista.

Según se relata, a las 10 de la noche del lunes 4 de setiembre, varios miembros de los movimientos revolucionarios asistieron a la reunión convocada por Batista en el Campamento de Columbia, el que hoy se conoce como Ciudad Libertad. En esa reunión participaron los futuros presidentes de Cuba, Ramón Grau San Martín, Carlos Prío Socarrás, Ramiro Valdés Daussá, Guillermo Barrientos, Rubén de León, Guillermo Portela, José Miguel Irisarri, Pepelín Leyva y el ex –teniente Emilio Laurent. Horas después el periodista Sergio Carbó se incorporó a la reunión.

Batista en palacio y rodeado de sus subalternos

Batista en palacio y rodeado de sus subalternos

En esa reunión todos estuvieron de acuerdo en derribar el gobierno títere de Céspedes y rechazar la injerencia del gobierno estadounidense. Los militares aceptaron el programa del Directorio Revolucionario. Sergio Carbó fue el encargado de redactar el comunicado de ese movimiento, el cual resaltaba el impulso necesario a líneas amplias de democracia y principios de soberanía nacional.

Posteriormente se acordó la creación de una Comisión Ejecutiva integrada por Ramón Grau San Martín, Guillermo Portela, Sergio Carbó, José Miguel Irisarri y el banquero Porfirio Franca. Batista fue propuesto por Irisarri, pero el entonces sargento declinó esa responsabilidad.

Ramón Grau San Martín

Ramón Grau San Martín

En esos días pasaba un ciclón por las provincias de Matanzas y las Villas, por lo que el presidente Céspedes estaba de gira por los lugares afectados y no se hallaba en la Habana el lunes 4 de setiembre, por lo que al conocer de la novedad del golpe que se avecinaba, regresó a la capital. Previamente se detuvo en San Francisco de Paula para ser informado de lo que estaba ocurriendo, más tarde se dirigió a Palacio y a las 11 de la mañana del 5 de setiembre una comitiva de los militares y civiles del movimiento se presentaron. Allí Grau se encargó de comunicarle su destitución, tomo prestado lo que se dijeron el futuro presidente cubano Grau al entonces saliente Céspedes:

– Señor, hemos venido a recibir de usted el gobierno de la nación- dijo Grau.
– Bien, doctor Grau, ¿se han dado cuenta ustedes de la responsabilidad que contraen ante el pueblo de Cuba y ante la historia?- le respondió y cuestionó Céspedes.
– Hace años, señor, que hemos cumplido la mayoría de edad- respondió Grau en tono de broma.

El gabinete del gobierno provisional de Carlos Manuel Céspedes estaba integrado por:

Raúl Cárdenas- Secretario de la Presidencia
Federico Laredo Bru- Secretario Gobernación
Carlos Saladriga- Secretario de justicia
José A. Fresno- Secretario Sanidad
Guillermo Belt- Secretario de I. Pública y Bellas Artes
Demetrio Castillo Pokorni- Secretario de Agricultura
Eduardo J. Chibás- Secretario Obras Públicas
Horacio Ferrer- Secretario de defensa (guerra)
Joaquín Martínez Sarne- Ministro de Hacienda

Céspedes se salió por completo de la vida política y jamás se le volvió a ver envuelto en actividad política alguna.

El grupo de confianza de Batista, los llamados sargentos ocuparon los distintos cargos militares de mayor importancia, como fueron:

  • Sargento Ángel Aurelio González, Jefe de la Marina
  • Sargento Toribio Fernández, Estado Mayor del Castillo la Punta
  • Sargento Francisco G. Tarrau, Jefe Militar de la Cabaña
  • Sargento Ernesto Pérez Chávez aviación,
  • Sargento José Álvarez, Estado Mayor
  • Sargento Manuel Hidalgo, Distrito Naval del Norte

El gobierno de EE.UU. no reconoció al nuevo gobierno, le aterraba la presencia de algunos revolucionarios radicales, entre ellos Antonio Guiteras, el que primero fungió como gobernador de la provincia de Oriente y luego Ministro de gobernación, donde promulgó leyes que afectaron seriamente los intereses de grandes negocios estadounidenses.  En realidad, Batista no estaba en el gabinete de ese gobierno, pero tenía algunas atribuciones, en las que el mismo presidente no podía interferir en casos de guerra o de grave alteración del orden público.

Marineros cubanos el 4 de setiembre de 1933

Marineros cubanos el 4 de setiembre de 1933

Después de instaurada la pentarquía, en la prensa nacional se hablaba de la nueva república. Abiertamente se rechazaba a la figura de Claude A. Swanson, Secretario de Marina del gobierno de Franklyn D. Roosevelt, hombre muy a favor de la intervención de EEUU en Cuba. La prensa igualmente hablaba de una Comisión Ejecutiva patriótica y apolítica, esto último mueve a risa, desempeñar posiciones netamente políticas y ser apolítico.

Uno de los dos buques de guerra norteamericano merodeando las costas cubanas en setiembre de 1933

Uno de los dos buques de guerra norteamericano merodeando las costas cubanas en setiembre de 1933.

Los oficiales machadistas, casi todos destituidos con la sublevación de los sargentos, se rebelaron el 2 de octubre de 1933 y se internaron en el Hotel Nacional de la Habana, pero Batista, ya convertido en coronel y jefe de las fuerzas armadas logró aplastar la sublevación. Welles se dio cuenta que el nuevo hombre fuerte del ejército y del país en Cuba era Batista, por lo que no dudó en tratar de atraerlo a su esfera de influencia y persuadirlo de la necesidad de evitar que las fuerzas de izquierda gobernaran en el país.

Batista había sostenido una reunión importante con el embajador Sumner Welles, todo eso a espalda del presidente Grau. Batista no tenía autorización para sostener esos encuentros, señal que no respetaba al ejecutivo gubernamental.  El Directorio Estudiantil no aceptó esa conducta y hasta llegó a proponer fusilar a Batista, algo en lo cual Grau no estuvo de acuerdo.

La pentarquía o Comisión Ejecutiva duró 100 días, más tarde Batista decidió no volver a compartir el poder, ya se había ganado la confianza de una parte del pueblo y del mismo gobierno norteamericano. Dejemos el resto para otro relato en artículo al efecto.

Fuentes

Anon. 1933. Bohemia, 10 y 17 sept.

Labrada R. 2016. Los presidentes de Cuba de 1902 a 1976. Deportescineyotros.wordpress.com. https://deportescineyotros.wordpress.com/2016/02/27/los-presidentes-de-cuba-de-1902-a-1976/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 3 setiembre de 2019

Hace 80 años se firmó el Tratado Ribbentrop-Molotov

En caso en que una de las dos partes contratantes fuera objeto
de un acto de guerra por parte de otra potencia, la otra parte
no ayudará, bajo ninguna forma, a esa tercera potencia
.”
Artículo II del tratado

Stalin en el centro, Ribbentrop a la izq y Molotov a la der.

Stalin en el centro, Ribbentrop a la izq y Molotov a la der.

El 23 de agosto de 1939 se firmó el pacto conocido como Ribbentrop-Mólotov, así llamado por los firmantes directos del acuerdo, o sea los Ministros de Relaciones Exteriores de la Alemania Nazi y de la Unión Soviética, respectivamente. La fecha fue una semana antes de iniciarse la invasión de Alemania en Polonia (1 septiembre de 1939) y de hecho la Segunda Guerra Mundial.

En mis años de estudios en la URSS me presentaron a este tratado como algo indispensable para ganar tiempo y prepararse para la inevitable guerra con Alemania. Así nos los hicieron ver y así lo creímos. Siempre quedaba la duda de la causa para que la URSS se haya dejado atacar por “sorpresa” el 22 de junio de 1941. Todo eso aún con información enviada con debida antelación por los mismos agentes de inteligencia soviéticos en el exterior. Por ejemplo, el Dr. Richard Sorge, agente ubicado en Japón y en funciones supuestas para Alemania, había comunicado información importante al efecto.

Un día, viendo el film de Alemania Oriental, “Ernst Thälmann, hijo de su clase (1954)”, noté como las fuerzas antifascistas alemanas criticaban con fuerza a Thälmann por el entonces recién pacto firmado por la URSS, el cual dejaba sin argumentos a los líderes de los partidos comunistas de Europa. Naturalmente, todos daban el mismo argumento, “ganar tiempo para la guerra”.

Así admitía esa historia hasta que en una mañana de un domingo de julio de 1996 visité el Museo de la Ocupación, en Riga, donde aparecía un afiche con el texto del memorándum del tratado escrito en ruso. En la medida que iba leyendo, mi asombro no se detenía. Me dirigí a un empleado del museo y le pregunté dónde podía conseguir copia del mismo, le dije que pagaba por el servicio. Minutos después esa persona llegaba a mí nuevamente con copia del memorándum, me la entregó gratuitamente.

Ya de regreso en el hotel de la capital letona, volví a leerlo detenidamente, quería ganar claridad sobre el mismo. Palabras nada agradables pronuncié para mí mismo, ingenuo y tonto, así me autocalifiqué. Aquello era un verdadero tratado geopolítico de otorgamiento de territorios en reciprocidad. Más tarde lo traduje al español, no hacía falta, años después el mismo apareció traducido en internet y el cual reproduzco a continuación para aquellos interesados en conocerlo.

Es cierto que desde 1935, Stalin había tratado de llegar a un acuerdo con Gran Bretaña y Francia a fin de establecer una triple alianza contra Hitler, el cual no se logró debido a la desconfianza de los Estados occidentales hacia la URSS. Stalin sabía que una guerra con una Alemania forrada completamente de armas mucho más modernas que las que poseían los soviéticos, no sería nada ventajosa. Por eso, algunos historiadores argumentan que de haberse logrado la triple alianza, Stalin no habría hecho ningún movimiento con los alemanes. Sin embargo, en todos los textos de doctrina marxista-leninista se habla de los principios, los que en el tratado firmado estaban ausentes. No era tan solo de lograr paz con la Alemania nazi, era también de repartirse territorios vecinos por uno y por el otro, a pura conveniencia. También se ha señalado que la URSS buscaba crear una barrera defensiva en caso de guerra. Sin embargo, eso no parece muy cierto cuando Polonia era entregada a Alemania según el tratado.

Molotov se entrevista con Hitler

Molotov se entrevista con Hitler

Las decisiones aquí tomadas, que no quede dudas, les correspondieron a Stalin y a Hitler Era la voluntad de cada uno de ellos expresada y acordada en el pacto.

Lo lamentable es que aún hoy haya comunistas que aprueben este acuerdo. Un ejemplo lo da Guennadi Ziuganov, líder de los comunistas en la Duma rusa, el 25 de agosto de 2009, exactamente el 70º aniversario del pacto, cuando dijo:  “Gracias a ese acuerdo la Unión Soviética consiguió vencer al fascismo.” Luego añadió: “La sabiduría del político, una gran cosa (se refiere a Stalin). Quiero subrayar otra vez, que la decisión de cerrar el pacto es una de las geniales decisiones tomadas entonces, por lo que no es casual, que hoy día la recuerden todos los enemigos de Rusia y de nuestro pueblo”.

No hacen falta más comentarios, veamos los textos de los memorandums y anexos.

Pacto de no agresión del 23 de agosto de 1939

El gobierno del Reich alemán y el gobierno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, guiados por el deseo de consolidar la paz entre Alemania y la URSS y fundándose en las prescripciones fundamentales del tratado de neutralidad de 1926 han acordado lo que sigue:

Artículo primero. Las dos partes contratantes se comprometen a abstenerse entre sí de todo acto de violencia, de toda acción agresiva y de toda agresión, y esto tanto aisladamente como en alianza con otras potencias.

Artículo 2. En caso en que una de las dos partes contratantes fuera objeto de un acto de guerra por parte de otra potencia, la otra parte no ayudará, bajo ninguna forma, a esa tercera potencia.

Artículo 3. Los gobiernos de las dos partes contratantes permanecerán en el futuro constantemente en contacto, por vía de consulta, para informarse recíprocamente de las cuestiones que afecten a sus intereses comunes.

Artículo 4. Ninguna de las dos partes contratantes participará en un agrupamiento de potencias dirigido, directa o indirectamente, contra la otra parte.

Artículo 5. En caso en que diferencias o conflictos surgieran entre las dos partes sobre cuestiones de cualquier naturaleza, las dos partes solucionarán esas diferencias o esos conflictos exclusivamente por la vía de un intercambio de puntos de vista amigable, o, si fuera necesario, mediante comisiones de arbitraje.

Artículo 6. El presente tratado tendrá una vigencia de un período de diez años, con la estipulación de que, si uno de los dos contratantes no lo denuncia un año antes de la expiración de este plazo, la duración de la validez de este tratado será considerado como prolongada automáticamente por un período de cinco años.

Artículo 7. El presente tratado deberá ser ratificado en el más breve plazo posible. Los instrumentos de ratificación serán intercambiados en Berlín. El tratado entra en vigor desde el momento de su firma.

Escrito en dos originales, en ruso y en alemán.

Moscú, 23 de agosto de 1939.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop.
Con plenos poderes del gobierno de la URSS: V: Molotov.

Protocolo secreto

Los representantes plenipotenciarios de las dos partes han discutido de forma confidencial la cuestión de las fronteras de sus esferas de influencia en Europa oriental.

Estas conversaciones han llevado a las conclusiones siguientes:

1. En caso de reorganización territorial o política de las zonas que pertenecen a los Estados bálticos –Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania- la frontera norte de Lituania será la frontera entre las esferas de interés de Alemania y de la URSS. En esta perspectiva, las partes contratantes reconocen los intereses de Lituania en la región de Vilno.

2. En caso de reorganización territorial y política en las regiones que forman parte del Estado polaco, la frontera entre las esferas de interés de Alemania y de la URSS deberá pasar aproximadamente a lo largo de los ríos Narev, Vístula y San. La cuestión de saber si la existencia ulterior de un estado polaco independiente corresponde a los intereses de las dos partes contratantes, y cuáles serán las fronteras de ese estado, podrá ser definitivamente resuelta según el curso de la evolución política futura. Pero en todo caso, los dos gobiernos arreglarán esta cuestión mediante acuerdo amistoso.

3. En lo que concierne a la Europa del Sur-este, la parte soviética ha llamado la atención sobre los intereses de la URSS sobre Besarabia (se refiere a la zona que actualmente ocupa Moldova, la región separatista de Transniester y una parte de Ucrania). La parte alemana declara su desinterés político total por esas regiones.

4. Las dos partes guardarán este protocolo estrictamente secreto.

Moscú, 23 de agosto de 1939.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop
Con plenos poderes del gobierno de la URSS: V: Molotov.

Después de ocupada Polonia e iniciada de hecho la II Guerra Mundial, vinieron tratados adicionales entre Alemania y la URSS.

Tratado germano-soviético de delimitación y de amistad del 28 de septiembre de 1939.

El gobierno del Reich y el Gobierno de la URSS, tras el hundimiento del ex-estado polaco, consideran exclusivamente como su tarea restablecer el orden y la calma en estos territorios y asegurar a las poblaciones que están establecidas en ellos una existencia pacífica que responda a su originalidad étnica.

Con este objetivo, los dos Gobiernos han convenido lo que sigue:

Artículo primero. El gobierno del Reich y el Gobierno de la URSS fijan como frontera
de los intereses de imperio recíprocas en el territorio del estado polaco, la línea que se
encuentra trazada en el mapa adjunto y que debe ser descrita más en detalle en un
protocolo complementario.

Artículo 2. Las dos partes reconocen la frontera de los intereses de imperio recíprocos fijada al artículo primero como definitiva, y declinarán toda especie de intromisión de terceras potencias en este reglamento.

Artículo 3. Las medidas de restauración política necesarias son tomadas, en los territorios al oeste de la línea indicada en el artículo primero, por el Gobierno del Reich; en los territorios al este de esta línea, por el Gobierno de la Unión Soviética.

Artículo 4. Los dos Gobiernos consideran el presente reglamento como un fundamento
asegurado para el desarrollo y el progreso de las relaciones amistosas entre sus pueblos.

Artículo 5. Este Tratado será ratificado, y los instrumentos de ratificación serán intercambiados, tan pronto como posible. El Tratado entra en vigor en el momento de su firma.

Escrito en dos originales, en ruso y en alemán.

Moscú, 28 de septiembre de 1939.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop.
Con plenos poderes del gobierno de la URSS: V: Molotov.

Anexo

La línea fronteriza comienza en la punta meridional de Lituania; va, de ahí, en dirección general occidental, del norte de Augustowo a la frontera del Reich y sigue esta última frontera hasta el río Pisa.

De ahí, sigue el curso del Pisa hasta Ostrolenka; luego, sigue el Bug hasta Keystnopol, gira hacia el oeste y se dirige al norte de Rawa-Ruska y de Lubaczow hasta San. Sigue luego el San hasta su fuente.

Protocolo confidencial del 28 de septiembre de 1939.

El Gobierno de la URSS no pondrá obstáculos al deseo eventual de nacionales alemanes, o de otras personas de origen alemán, residentes en su esfera de influencia, de emigrar hacia Alemania o hacia la esfera de influencia alemana.

Se está de acuerdo en que estos desplazamientos sean organizados por agentes del gobierno del Reich en colaboración con las autoridades locales competentes, y que los derechos de propiedad de los emigrantes sean salvaguardados.

Una obligación correspondiente incumbe al gobierno del Reich en lo que concierne a las personas de origen ucraniano o bielorruso que residan en su esfera de influencia.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop.
Por el gobierno de la URSS: V: Molotov.

Protocolo adicional secreto del 28 de septiembre de 1939.

Los plenipotenciarios firmantes constatan el acuerdo siguiente entre el gobierno alemán y el gobierno de la URSS.

El protocolo adicional secreto del 23 de agosto de 1939 es modificado en el artículo 1, en la medida en que el territorio del estado lituano es afectado a la esfera de intereses de la URSS y que, de otra parte, la provincia de Lublin y partes de Varsovia son afectadas en la esfera de intereses de Alemania. En cuanto el gobierno de la URSS haya tomado medidas especiales sobre el territorio lituano, con el objetivo de la protección de sus intereses, la frontera germano-lituana será rectificada con el fin de llegar a un trazado simple y natural, volviendo a Alemania el territorio lituano situado al suroeste de la línea indicada en el mapa.

Se constata de otra parte que los acuerdos económicos en vigor entre Alemania y Lituania no deben ser afectados por las medidas arriba indicadas de la Unión Soviética.

Por el gobierno del Reich alemán: von Ribbentrop
Por el gobierno de la URSS: V. Molotov.

Protocolo adicional secreto del 28 de septiembre de 1939.

Los plenipotenciarios firmantes, concluyendo el Tratado germano-soviético de delimitación y de amistad, se han declarado de acuerdo en lo que sigue:

Las dos partes no tolerarán en sus territorios ninguna agitación polaca susceptible de afectar al territorio de la otra parte. Pondrán fin a una tal agitación en su origen y se informarán mutuamente sobre las disposiciones tomadas a este efecto.

Por el gobierno del Reich alemán: von Ribbentrop
Por el gobierno de la URSS: V. Molotov.

Declaración del gobierno del Reich y del gobierno de la Unión Soviética del 28 de
septiembre de 1939.

El Gobierno del Reich y el Gobierno de la Unión Soviética, habiendo arreglado por el acuerdo firmado hoy, definitivamente, las cuestiones derivadas de la disolución del Estado polaco y habiendo así creado una base segura para una paz duradera en Europa
oriental, expresan en común la opinión de que correspondería a los verdaderos intereses de todas las naciones poner fin al estado de guerra que existe entre Alemania, de una parte, Francia e Inglaterra, de otra.

Los dos Gobiernos emprenderán pues esfuerzos comunes, si se da el caso, de acuerdo con otras potencias amigas para lograr lo más rápidamente posible este objetivo. Sin embargo, si los esfuerzos de los dos gobiernos quedaran sin éxito, se constataría entonces el hecho de que Inglaterra y Francia son responsables de la continuación de la guerra.

En el caso de esta continuación, los gobiernos de Alemania y de la Unión Soviética se consultarían recíprocamente sobre las medidas necesarias.

Von Ribbentrop, Molotov.

Protocolo secreto del 10 de enero de 1941.

El conde von Schulenburg, en nombre del gobierno del Reich alemán, de una parte, V.M.Molotov, en nombre del gobierno de la URSS de otra, han acordado lo siguiente:

1. El gobierno alemán renuncia a sus pretensiones sobre la parte del territorio de Lituania mencionada en el protocolo adicional secreto del 28 de septiembre de 1939 e indicado en el mapa adjunto a ese protocolo.

2. El gobierno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas está dispuesto a compensar al gobierno de Alemania el territorio indicado por el artículo 1 del presente protocolo entregando a Alemania una suma de 7,5 millones de dólares-oro, equivalente a 31,5 millones de marcos alemanes.

El pago de este montante de 31,5 millones de marcos será asegurado por el gobierno de la URSS de la forma siguiente: un octavo, es decir 3 millones 937.500 marcos, será pagado por entrega de metales no ferrosos durante los tres meses siguientes a la firma del presente protocolo; los siete octavos restantes, es decir 27 millones 562.500 marcos, serán pagados en oro y vendrán en deducción de los pagos en oro debidos por Alemania a fecha del 11 de febrero de 1941 conforme al intercambio de cartas entre M. Schnurre, presidente de la delegación económica alemana, y A.I. Mikoyán, comisario del pueblo para el comercio exterior de la URSS, en el marco de la firma del acuerdo del 10 de enero de 1941 “sobre las entregas mutuas a efectuar durante el segundo período de aplicación del acuerdo económico del 11 de febrero de 1940 entre Alemania y la URSS”.

Moscú, 10 de enero de 1941

Por el gobierno del Reich Alemán: Von Schulenburg.
Por instrucción del gobierno de la URSS: V. Molotov.

Ribbentrop-Molotov Mapa

Mapa de las fronteras acordadas en el tratado Ribbentrop-Mólotov, y mapa de lo alcanzado en 1939.

Cabe aclarar cuál era la situación de los países del Báltico (Lituania, Letonia y Estonia), de los que tanto se habla en los distintos protocolos.

En virtud del tratado de Paz Brest-Litovsk (3 de marzo de 1918), Rusia perdió los territorios de Lituania, Letonia y Estonia, Polonia, Bielorrusia, Finlandia, Besarabia, Ucrania y el Cáucaso, aunque entre 1919 y 1920, Bielorrusia y Ucrania oriental-central fueron recuperados. El nuevo gobierno bolchevique nunca perdió su esperanza y proyecto de recuperar los territorios del Báltico, incluido Finlandia.

¿Cómo volvieron estos territorios a ser parte de la URSS? Según informa wikipedia: “En los días 18 y 21 de junio de 1940, se formaron nuevos gobiernos de “frente popular” en cada país báltico, compuestos por comunistas y aliados.​ Bajo la vigilancia soviética, los nuevos gobiernos organizaron elecciones amañadas para crear nuevas “asambleas populares”. A los votantes se les presentó una lista única, y no se permitió que ningún movimiento de oposición se presentara, para así obtener la asistencia requerida al 99.6% de los votos, que fueron falsificados. Un mes más tarde, las nuevas asambleas se reunieron y su único asunto a tratar fueron las resoluciones para unirse a la Unión Soviética. En cada caso, las resoluciones fueron aprobadas por aclamación. El Soviet Supremo de la Unión Soviética aceptó debidamente las solicitudes en agosto, dando así lugar a una sanción legal para la toma de posesión. Lituania se incorporó a la Unión Soviética el 3 de agosto, Letonia el 5 de agosto y Estonia el 6 de agosto de 1940.”

En otro momento se hablará sobre el tratado de Paz Brest-Litovsk.

 

Texto escrito por Ricardo Labrada, 20 agosto de 2019

Dos hombres en favor de la abolición de la esclavitud, Gerrit Smith y John Brown

Él (Gerrit Smith) como otros nos entregaron la oratoria, la propaganda escrita y el fervor emocional necesario para mantener constantemente las buenas causas ante el público”. Volney Harrow (historiador, Universidad de Siracusa, Estado de Nueva York)

Gerrit Smith

Gerrit Smith

Creo que por haber interferido como lo he hecho, en nombre del pobre despreciado, no hice nada malo, sino lo correcto … Estoy listo para mi destino.” Palabras de John Brown poco después de su detención en octubre de 1859

John Brown2

John Brown

La historia de los EE.UU. presenta la vida de muchas personas altruistas y amantes de las buenas causas, entre ellas sobresalen la de Gerrit Smith y el controvertido abolicionista John Brown, los que dedicaron sus vidas a la causa de la libertad, sobre todo la de los esclavos negros en su país.

Gerrit Smith nació el 6 de marzo de 1797 en Utica, Estado de Nueva York, en el seno de una familia, cuyo padre era un colono del Condado de Madison y socio de uno de los comerciantes y terratenientes más grandes del país, John Jacob Astor. En la familia de Smith había una hermana, Cornelia Smith Cochrane, a la que Gerrit siempre estuvo apegada, y dos hermanos.

Desde temprana edad Gerrit se vio obligado a trabajar con los esclavos en la propiedad de su padre. Fue así que nació y creció su simpatía por los esclavos, cuyas vidas eran extremadamente miserables. Su vida como estudiante del Hamilton College, en Clinton, Estado de Nueva York, no fue nada buena, ya que se caracterizó por ser una persona desordenada, fumaba, bebía e incluso jugaba cartas, todo lo cual él mismo escribió en una carta publicada en 1868.

En 1822 Smith se casó con Ann Carroll Fitzhugh, cuyo padre fue uno de los fundadores de la ciudad de Rochester, y a la cual en familia llamaban Nancy. Este matrimonio duró hasta el final de la vida de los cónyuges y del mismo nacieron ocho hijos.  Ya en ese entonces iba apareciendo la persona de ideas reformistas que lo caracterizó toda su vida. Rechazó la esclavitud y participó en muchas actividades antiesclavistas, le molestaba la postura de la iglesia con respecto a este asunto, por lo que decidió crear su propia iglesia en Peterboro, donde preconizaba, lo que él llamó, la religión de la razón.

Para Smith, con mucha razón, la verdadera religión era aquella que se expresaba en valores verdaderos de la política. Desde 1825 era miembro de la Sociedad Americana de Colonización, de la cual se separó al convencerse que esta institución lo que menos buscaba era la emancipación de los esclavos y en su lugar abogaba por devolverlos a sus lugares de origen, algo que en estos tiempos del siglo XXI aún abogan muchos supremacistas blancos. Fue entonces que pasó a integrar la Sociedad Americana Antiesclavista.

En 1827 se había promulgado la ley que abolió la esclavitud en el Estado de Nueva York. Smith donó alrededor de 20 hectáreas de tierra en Adirondack, Nueva York septentrional, para el asentamiento de 2000 ex-esclavos, lo que les permitiría votar e incluso poder producir para su supervivencia.

Su conversión completa al abolicionismo llegó en 1835 cuando presenció cómo se atacó a una reunión antiesclavista en Utica. En 1840 llegó a liderar al Partido Libertad, por el cual fue candidato a presidente de los EE.UU. en 1848, 1856 y 1860. En 1852, no se presentó como candidato, pero sí representó a los Estados de Madison y Oswego en el Congreso en el período de 1853-54, cargo al cual renunció. En ese período abogó por la anexión de Cuba como vía para abolir la esclavitud imperante en la isla.

Smith sostuvo una relación muy estrecha con el líder del partido demócrata, Frederick Douglass, a quien ayudó a que cambiara su enfoque político. Douglass era partidario de la persuasión moral impulsada por los Garrisonians, o sea aquellos partidarios de la emancipación de los esclavos sin compensación para los esclavistas, mientras que Smith le ayudó  a creer más en la acción política. Douglass reconoció el aporte de Smith a sus ideas en su segunda autobiografía, la que dedicó al gran filántropo, titulada “My Bondage and My Freedom” (Mi esclavitud y mi libertad).

Se opuso al monopolio de la tierra, en síntesis al latifundismo, por lo que abogó y entregó tierras a familias de indigentes, entre ellas, muchas de esclavos liberados, en Peterboro, importante punto del llamado Ferrocarril Subterráneo. Desde 1850 había aportado dinero para pagar por los los infractores de la segunda Ley de Esclavo Fugitivo, la cual respondía a las exigencias del sur esclavista, donde el esclavo no tenía oportunidad de testificar ni de ser sometido a un juicio justo. Como resultado de esa ley tan discriminatoria, algunos estados del norte decretaron sus propias leyes al efecto, todo lo cual era caldo de cultivo para que en diciembre de 1860 el estado de Carolina del Sur justificara su acto de secesión.

Las ideas de Smith eran una mezcla de radicalismo con ideas conservadoras, ya que desde mediados del siglo XIX fue partidario de las acciones del abolicionista John Brown, a quien entregó una granja en el Condado de Essex, Estado de Nueva York, pero cuando este último fue arrestado en la batalla de Harpers Ferry, en el Estado de Virginia en octubre de 1859, Smith se declaró inocente y enfermó temporalmente. Luego ya recuperado estuvo del lado de la Unión, y responsabilizó a ambas partes en conflicto, Norte y Sur por la esclavitud. Por otro lado, se ofreció para proporcionar la fianza necesaria para la liberación de Jefferson Davis, presidente de los estados confederados durante la guerra y arrestado al final de esta conflagración. Smith consideraba que su detención y juicio, que no se llegó a efectuar, eran una injusticia.

Smith murió el 28 de diciembre de 1874 en la ciudad de Nueva York, en casa de su sobrino, el General John Cochrane, hijo de su hermana Cornelia Smith Cochrane.

Se puede decir que Smith fue el ideólogo de la abolición de la esclavitud en los EE.UU. Sin embargo, un gran activista al respecto fue John Brown, hombre que nació el 9 de mayo de 1800 en Torrington, Connecticut, en el seno de una familia calvinista, de pocos recursos, la que le obligó de por vida confrontar serios problemas económicos. En su vida cotidiana trabajó como curtidor y desde niño rechazó el maltrato a los esclavos. Pudo presenciar estos desmanes con niños negros de su edad, algo que le resultó aborrecible.

En su juventud pensó hacerse cura, algo a lo que renunció para seguir el ejemplo de su padre como comerciante. En 1820 se casó por primera vez, matrimonio del cual tuvo varios hijos. Su esposa murió, por lo que se volvió a casar y tuvo nuevamente una enorme prole.

A pesar de su pobreza, Brown, hombre muy religioso, fue otro de los que contribuyó a la causa del Ferrocarril Subterráneo, entregó tierras a los afroamericanos libres, igualmente creó la Liga de Galaaditas, cuyo propósito era el de proteger a los ciudadanos negros de los cazadores de esclavos. En 1849, Brown se asentó en la comunidad afroestadounidense de North Elba, Nueva York, que se había creado con tierra donada por Gerrit Smith. Posteriormente, en 1855, cuando cinco de sus hijos se habían asentado en Kansas, Brown decidió trasladarse al lugar a raíz de la recién aprobada Acta de Kansas-Nebraska, la que echaba abajo el Compromiso de Missouri. La disputa era entonces si estos territorios se definían esclavistas o no. Ya en ese momento, Brown tenía la convicción de que la esclavitud se eliminaría por vías violentas. Abogaba por la organización de guerrillas que ajusticiaran a los esclavistas. En 1856, un grupo de hombres bajo su mando mataron a cinco colonos esclavistas en Pottawatomie Creek.  Precisamente durante el verano del año 1856, en el territorio de Nueva Inglaterra, Brown se dedicó también a recolectar dinero para la causa de su guerra contra los esclavistas.

En una ocasión y a raíz de la muerte en combate de uno de sus hijos, Brown dijo: “No habrá paz en esta tierra hasta que la esclavitud no desaparezca”. Él era del criterio que Dios le había dado la tarea de combatir a la esclavitud por todos los medios posibles. Su plan también era de crear comunidades de ex-esclavos en las montañas de Maryland y Virginia.

En 1857 decidió marchar directamente al Sur esclavista, para lo cual previamente sostuvo reuniones con muchos activistas antiesclavistas. A principios de 1858 envió a su hijo John Jr. a visitar e inspeccionar los alrededores de Harpers Ferry, Condado de Jefferson en Virginia Occidental, sitio donde se guardaba arsenal militar. Su idea era invadir el sur, liberar los esclavos, armarlos para su defensa y declarar un estado libre con una nueva constitución. En 1858, Brown y sus hombres liberaron a un grupo de esclavos en el Condado de Lawrence, Missouri, a los que llevaron hasta territorio de Canadá. Por esa razón, fue declarado prófugo de la justicia en Missouri y por el mismo gobierno americano, ambas partes ofrecieron recompensa por su captura. Aun así, mucha población de la parte septentrional de EE.UU. veía con mucha simpatía a Brown.

El 16 de octubre de 1859, Brown decidió ocupar la granja de Harpers Ferry, donde dejó a tres hombres, luego asaltó el arsenal del pueblo. Al siguiente día se produjeron los primeros tiros entre los hombres de Brown y los vecinos del lugar. Poco después llegaba una tropa procedente de Charles Town de Virginia Occidental y también 90 marinos de Washington D.C. Era una batalla desigual, la que Brown y sus hombres resistieron estoicamente. Diez de los suyos murieron en este combate de casi todo un día, siete fueron detenidos, entre ellos el mismo Brown, encarcelado inmediatamente en Charles Town, juzgado una semana después, acusado de conspiración con afroamericanos y homicidio de primer grado.

Brown no era de esos que disparan dos tiros y salen corriendo, resistió hasta al final del combate y jamás negó su responsabilidad.  La sentencia no tomó a nadie por sorpresa, la pena capital, en este caso la horca, que se ejecutó el 2 de diciembre de 1859 y luego sepultado en North Elba. Antes de morir Brown dijo: “Ahora yo, John Brown, estoy seguro que los crímenes de esta tierra culpable solo serán purgados con sangre.”

17 personas que conocían a Brown, pidieron clemencia en cartas enviadas al Gobernador Wise de Virginia, quien las ignoró. No obstante, para buena parte de la población del norte del país, Brown se erigió en héroe de los valores más altos de humanidad, incluso se llegó a componer una canción “John Brown’s body” (El cuerpo de JB), que se hizo famosa desde 1861.

La lucha antiracial es algo muy actual en buena parte del mundo, por lo tanto figuras como Gerrit Smith y John Brown merecen ser recordados por sus ideas en pro de los pobres oprimidos. Ellos eran blancos, lo que demuestra que el color de la piel nada tiene que ver para promover una causa justa para todos en la sociedad.

Fuentes

Anon. John Brown biography. Notable biographies. https://www.notablebiographies.com/Br-Ca/Brown-John.html#ixzz5voeEmLUJ

Anon. 2010. Gerrit Smith facts. Your dictionary-Biography. https://biography.yourdictionary.com/gerrit-smith

Anon. 2012. Gerrit Smith. New York History Net. http://www.nyhistory.com/gerritsmith/smith.htm

Anon. 2014. John Brown biography. Biography. https://www.biography.com/activist/john-brown

Anon. 2015. Smith, Gerrit. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago: Encyclopædia Britannica.

Anon. 2015. Brown, John. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago: Encyclopædia Britannica.

 

Escrito por Ricardo Labrada, 6 agosto de 2019

Cómo y cuándo se creó el partido republicano en EE.UU. y las ideas de Abraham Lincoln sobre la integración racial

El odio a las razas no forma parte de la naturaleza humana;
más bien es el abandono de la naturaleza humana
.”
Orson Welles (Actor y director de cine y teatro)

En el mes de julio de 2019, el presidente Donald Trump no se ha cansado de escribir un tweet tras otro criticando a unas representantes demócratas, que no son de su agrado, sea por posiciones políticas totalmente opuesta a su administración, como su etnicidad, ya que las cuatro representantes no son de sangre “azul”, son de padres oriundos de territorios fuera de EE.UU., incluso una es nacida en Mogadiscio, Somalia, pero todas ciudadanas norteamericanas.

Esos tweets en opinión de una parte de la población y de la prensa nacional de EE.UU. se consideran como racistas, lo que me motivó a averiguar el origen del partido republicano, actualmente muy defensor de todo lo que dice el Sr. Presidente, pero también conocer cuáles eran las ideas de los padres de este partido, entre ellas la figura de Abraham Lincoln, reconocido como hombre de justicia y opositor al racismo.

Entrando en materia, lo primero que descubrí fue que miembros del Partido Whig (traducido al español, whig significa cuatrero) se reunieron en 1834 en Ripon, para formar un nuevo partido, el cual se opondría a la expansión de la esclavitud en los territorios occidentales estadounidenses. Esta agrupación surgió como una respuesta a la tiranía del gobierno del presidente Andrew Jackson, hombre incapaz de resolver el problema de la esclavitud.

El nuevo partido, que luego sería conocido como republicano, su creación tomó fuerza con la introducción del Acta Kansas-Nebraska en 1854, que daba la posibilidad de que los nuevos estados decidieran libre y soberanamente sobre la esclavitud, y disolvía el Compromiso de Missouri, el cual prohibía la esclavitud al norte de la latitud 36°30´. Fue entonces que el 20 de marzo de 1854 se creó finalmente el Partido Republicano, que también se le conoce como Grand Old Party (GOP).

Los republicanos comenzaron a ganar mucha influencia en el Norte del país, lo que se evidenció con la victoria de su candidato John C. Fremont en 11 de los 16 estados septentrionales. Esa situación no pasó inadvertida para los estados sureños, los que abogaban por mantener la esclavitud intacta, pero igualmente separarse de la Unión caso que un republicano ganase la presidencia, lo cual sucedió en 1860 cuando Abraham Lincoln venció en las elecciones.

El primer estado en salirse de la Unión fue Carolina del Sur y lo hizo 6 semanas después de la victoria de Lincoln. Mes y medio después de Carolina se separaron otros cinco estados sureños, y en abril de 1861 estalló la guerra de secesión cuando el oficial de Louisiana, Pierre Gustave Toutant Beauregard, abrió fuego en el Fuerte Sumter del puerto de Charleston en Carolina del Sur.

Lo que está claro es que los republicanos no eran dados a mantener la esclavitud, personalmente me atrevo a decir que tenían una visión progresista en aquel momento. La productividad del trabajo de un esclavo es muy inferior a la de un obrero asalariado y es probable que los republicanos hayan observado el desarrollo del sistema capitalista en el mismo Reino Unido. No se trataba de pasar la mano a los esclavos, era cuestión de más productividad que por suerte se traducía en humanidad también.

Sin embargo, hurgando en las ideas de Lincoln, encontré información contradictoria. Me remito a la información brindada por Arthur Zilversmit sobre el famoso presidente, cuyo artículo versa sobre el libro de Lerone Bennett Jr., “Forced into Glory” (Forzado en la gloria) publicado en 1999, el cual describe a Lincoln como un supremacista blanco y que no hizo mucho a favor de la abolición de la esclavitud.

Realmente lo leído me chocó, ya que  no es lo que me habían enseñado toda una vida sobre Lincoln. Bennett afirma que el presidente no era amigo de los negros, que la Proclamación de Emancipación de 1863 no liberaba a los esclavos, y no era más que un intento de retardar esa emancipación.

El estudiante Brooks Simpson, en discusión con Bennett, catalogó de simplista su opinión al enfocarlo en la Proclamación de Emancipación, ya que ese fue uno de los tantos pasos que dio Lincoln a favor de la abolición de la esclavitud, que al final produciría la 13ra. Enmienda. Para Lincoln lo primordial era preservar la unidad del país y a partir de ahí terminar con la esclavitud. Simpson añadió: “Lincoln se dio cuenta que todo lo que hiciera alrededor de la esclavitud tendría poco impacto de no prevalecer la Unión y no destruir la Confederación.”. Así y todo Bennett afirmaba que Lincoln no aceptaba la idea de un estado bi-racial en EE.UU.

La 13ra enmienda de la Constitución abolió oficialmente la esclavitud en los EE.UU., además de prohibir la servidumbre involuntaria, la misma contiene dos artículos:

Sección 1. Ni en los Estados Unidos ni en ningún lugar sujeto a su jurisdicción habrá esclavitud ni trabajo forzado, excepto como castigo de un delito del que el responsable haya quedado debidamente convicto.
Sección 2. El Congreso estará facultado para hacer cumplir este artículo por medio de leyes apropiadas.

El 18 de setiembre de 1858, en debate con Stephen Douglass, candidato a la presidencia por el partido demócrata, Lincoln dijo a las masas allí reunidas: “No estoy, ni nunca he estado, a favor de lograr de ninguna manera la igualdad social y política de las razas blanca y negra … No estoy ni nunca he estado a favor de tener votantes o jurados de negros, ni de calificarlos, ocupar cargos, ni casarse con gente blanca; y además, voy a decir que hay una diferencia física entre las razas blanca y negra, que creo que prohibirá para siempre a las dos razas vivir juntas en términos de igualdad social y política. Y en la medida en que no puedan vivir, mientras permanezcan juntos, debe haber una posición de superior e inferior, y tanto como cualquier otro hombre estoy a favor de tener la posición superior asignada a la raza blanca.”

El criterio de Bennett no era suficiente, por lo que seguí hurgando y encontré que el profesor de historia, Henry Louis Gates, de la Universidad de Harvard, escribió en 2009 lo siguiente: “Lincoln despreciaba la esclavitud como institución, una institución económica que discriminaba a los hombres blancos que no podían permitirse el lujo de poseer esclavos y, por lo tanto, no podía beneficiarse de la ventaja en el mercado que proporcionaban los esclavos. Al mismo tiempo, sin embargo, era profundamente ambivalente sobre el estado de los negros frente a los blancos, teniendo dudas fundamentales sobre su inteligencia innata y su capacidad para luchar noblemente con armas contra hombres blancos en los primeros años de la Guerra Civil.

Lincoln ciertamente abrazó actitudes y fobias anti-negras en sus primeros años y durante sus debates con Douglas en la carrera por el Senado en 1858 … Al final de la Guerra Civil, Lincoln estaba en un arco ascendente, tal vez dirigiéndose a convertirse en el hombre que se mitificó como el Gran Emancipador, el hombre que liberó y amó a los esclavos. Pero su viaje ciertamente no fue completo el día que murió. Abraham Lincoln luchó con la raza hasta el final.

Bennett, Gates y Fredrickson

George M. Fredrickson, profesor de la Universidad NorthWestern, escribía que Lincoln puede ser recordado como el Gran Emancipador, pero sus puntos de vista sobre la esclavitud y la raza no eran tan simples como su reputación contemporánea. Sin duda, Lincoln siempre se mantuvo firme en su oposición a la esclavitud: “Si la esclavitud no está mal, nada está mal”. Sin embargo, no fue un abolicionista, muy lejos de eso. Por mucho que odiara la esclavitud, reverenciaba más a la Unión, a la Constitución y a la ley. Se apoyaba en los principios para oponerse a la extensión de la esclavitud a los territorios, incluso hasta el punto de argumentar en contra de la solución democrática de Stephen Douglass de permitir que las personas en los territorios resolvieran la cuestión por sí mismos, pero no hizo nada para socavar la institución peculiar donde ya era legal, esperando en cambio que moriría de muerte natural en el futuro.

Esta es una postura que no sentará bien en aquellos lectores modernos que prefieren regocijarse con la pureza de sus ideales (especialmente si esos ideales no les cuestan nada) en lugar de tratar de entender los compromisos difíciles que un político pragmático está obligado a hacer. Pero en la época de Lincoln, la negativa a comprometerse llevó al terrorismo de John Brown, al igual que en nuestro tiempo, conduce a otros tipos de fanatismo.

John Brown

John Brown

Interesante ver que Fredrickson llama terrorista al que fuera el más grande abolicionista en su época en EE.UU., que no es otro que John Brown, implacable en la lucha contra los esclavistas. Brown, de quien se hablará en otro artículo próximamente, abogó y practicó la vía armada para acabar con la esclavitud, ¿acaso había alguna otra opción entonces?

Para finalizar veamos las palabras de Lincoln en su discurso en Gettysburg, el 19 de noviembre de 1863, las que se dedicaron a rendir homenaje a los héroes caídos, no hubo referencia explícita sobre la igualdad racial: “Hace ochenta y siete años atrás, nuestros padres crearon en este continente una nueva nación, concebida en libertad y dedicada a la proposición de que todos los hombres son creados iguales. Ahora estamos en una gran guerra civil, probando si esa nación, o cualquier otra nación así concebida y dedicada, puede durar por mucho tiempo. Nos encontramos en un gran campo de batalla de esta guerra. Hemos venido a dedicar una parte de ese campo, como un lugar de descanso final para aquellos que aquí dieron sus vidas para que esta nación pueda vivir. Es totalmente compatible y apropiado que hagamos esto. 

Pero, en un sentido más amplio, no podemos dedicar, no podemos consagrar, no podemos santificar este campo. Los hombres valientes, vivos y muertos, que lucharon aquí, lo han consagrado, muy por encima de nuestro pobre poder para agregar o restar valor. El mundo no notará, ni recordará por mucho tiempo, lo que decimos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que hicieron. Nos corresponde a los vivos, más bien estar dedicados aquí al trabajo inacabado de los que lucharon aquí y avanzaron noblemente hasta el presente. Es más bien que estemos aquí dedicados a la gran tarea que tenemos ante nosotros, que de estos muertos honrados, tomemos mayor devoción por la causa, por la que dieron la última medida de devoción, y que aquí aceptemos altamente que estos muertos no han muerto en vano, para que esta nación, bajo el favor de Dios, tenga un nuevo nacimiento de la libertad, y que el gobierno del pueblo sea por el pueblo, para el pueblo, y no desaparezca de la tierra.”

Al parecer, las ideas de Lincoln eran sólidas en su concepto de nación unida, aunque ¿cómo se puede hablar de unión cuando el problema de la integración racial se pone en duda? Es probable que en su vida como presidente algunos de los conceptos por él dicho en los inicios de su carrera política hayan cambiado al igual que sus ideas sobre la población negra, tampoco es errado pensar que haya aceptado la integración como una necesidad para la consolidación de la unión. Todos sabemos que Lincoln murió a manos de un simpatizante de la esclavitud, John Wilkes Booth, y el vice-presidente que tomó el poder fue Andrew Johnson, hombre nacido en el Sur de EE.UU., quien ya en funciones de presidente vetó proyectos de ley de derechos civiles, que lo llevaron a ser enjuiciado legalmente por el Congreso. De hecho fue el primer presidente procesado como tal en el llamado impeachment, el cual pudo vencer por un voto a su favor en el Senado.

El problema racial en EE.UU. es algo que dura ya más de 200 años, por lo que una parte de la población blanca sigue pensando en la inferioridad de negros, latinos e indígenas. La tarea no es fácil para lograr que esa mentalidad racista desaparezca, llevará años, décadas, pero posiciones y actitudes que alimenten la intolerancia y el odio en estos tiempos son realmente absurdas.

Las congresistas pueden estar equivocadas en sus ideas, pero eso no es justificación para que se les ataque por su etnicidad o color de la piel. Si se cree tener la razón, basta con explicar cuáles son esas posiciones justas y contrarias a las que ellas sostienen. Si esto no se hace es porque no se poseen argumentos sólidos para rebatirlas.

Al termino de este artículo han surgido nuevos ataques del Presidente Trump, primero contra el congresista afroamericano Elijah Cummings, y más reciente contra el reverendo, también afroamericano, Al Sharpton, por lo que tales expresiones nuevamente han sido consideradas por buena parte de la opinión pública e incluso de mandatarios de otras naciones, como racistas, con mucha razón. Lo preocupante de estas declaraciones es que han tenido oídos sordos de parte de la mayoría republicana en el congreso, algo que atenta directamente con los valores democráticos de la constitución de este país. Llama la atención que este partido, con mayoría en el senado, tenga solo un afroestadounidense en sus filas, el cual estaba pidiendo su dimisión como senador. Al parecer, lejos está una buena parte de los republicanos de las ideas de los fundadores de este partido en 1854, muy opuestos a la esclavitud y su expansión en los EE.UU.

Fuentes

Anon. 2010. Republican Party founded. A&E Television Networks, History.com Editors. febr. 9.   https://www.history.com/this-day-in-history/republican-party-founded

Anon. 2009. Andrew Jackson. History.comEditors, oct 29. https://www.history.com/topics/us-presidents/andrew-jackson

Fredrickson G.M. 1975. A man but not a brother: Abraham Lincoln and Racial Equality. J. Southern History, Febr. Vol XLI, No. 1, pp.39-58.

MacGuill Dan. 2017. Did Abraham Lincoln Express Opposition to Racial Equality? Snopes, Aug. 16. https://www.snopes.com/fact-check/did-lincoln-racism-equality-oppose/

McNamara Robert. 2017. Abraham Lincoln’s Gettysburg Address. ThoughtCo. https://www.thoughtco.com/abraham-lincolns-gettysburg-address-1773574

Pokorski Doug. Speaker: Lincoln was ‘racist’. http://www.abrahamlincolnonline.org/lincoln/news/bennett.htm

Zilversmit Arthur. 1980. Lincoln and the Problem of Race: A Decade of Interpretations. J. Abraham Lincoln Associat. Volume 2Issue 1, 1980, pp. 22-45. http://hdl.handle.net/2027/spo.2629860.0002.104

 

Escrito por Ricardo Labrada, 25 julio de 2019

Jan Hus, llevado a la hoguera por sus ideas

Me llena de placer, que hayan tenido que leer mis libros, donde
se manifiesta su maldad. También sé que han leído mis libros con más
 interés que las Sagradas Escrituras porque querían encontrar en ellos
sus falsas doctrinas.”
Carta de despedida de Jan Hus, previa a su ejecución

Jan Hus

Otra de las víctimas de la iglesia católica y romana en el pasado fue el sacerdote checo Jan Hus, el cual se anticipó en un siglo a las reformas propuestas por Lutero, y fue un firme defensor de las reformas en la iglesia.

Jan Hus nació en 1370 en la localidad de Husinec al sur de Bohemia, actual República Checa, de donde le viene el apellido, que a veces lo escriben igualmente como Huss. Nació en el seno de una familia pobre, su padre murió cuando Hus era un niño, por lo que su crianza corrió a cargo de su madre. Así y todo pudo iniciar estudios en la Universidad de Praga en 1390, donde se graduó e incluso obtuvo el título de Master en 1394. Posteriormente impartió clases en el mismo centro educacional y fungió como decano de la facultad de filosofía a partir de 1401.

En ese período la universidad confrontaba serios problemas, por un lado los nominalistas germanos, enemigos de la reforma de la iglesia y por otro lado, los nacionalistas checos, más simpatizantes del teólogo inglés John Wycliffe, enemigo acérrimo del nominalismo. Las ideas de este filósofo fueron traídas a Praga en 1401, las que fueron muy estudiadas por Hus, aunque sin aceptar algunos extremos del inglés. No obstante, vio con buenos ojos la propuesta de reforma de la Iglesia Católica y Romana. De hecho, el clero romano era dueño de casi la mitad de las tierras de Bohemia, que gozaba de un alto bienestar y levantaba celos y resentimientos entre el clero pobre local y el mismo campesinado.

En aquella época, el sacerdote católico Johann Militsch von Kremsier, más conocido como Jan Milic de Kromeriz, oriundo de Moravia, encabezó un movimiento reformista checo, además de fundar la Capilla de Belén en Praga, donde solía liberar sermones públicos en checo y no en latín, algo que atrajo a buena parte de la población checa. Desde 1402 Hus estuvo a cargo de esta Capilla, que se convirtió en centro nacional de movimiento reformista de Bohemia. Estas actividades absorbieron buena parte de su tiempo y lo fueron convirtiendo en un líder popular. Así y todo, continuó su trabajo en la Universidad de Praga, sobre todo en la facultad de artes y se convirtió en candidato al título de Dr. en teología. Además fue consejero del arzobispo de Praga, el noble Zbynek Zajíc de Hazmburk desde 1403, lo que le ayudó a fortalecer el movimiento reformista.

La lucha contra las ideas de Wycliffe no se detuvo. En 1403 un letrado alemán de la Universidad, Johann Hübner, trajo 45 artículos de los escritos del teólogo inglés, los que proponía condenar por considerarlos heréticos. La votación final era injusta desde el inicio, tres votos germanos contra uno checo, por lo que venció la moción de Hübner.

Hus no era del todo partidario de las ideas de John Wycliffe, sobre todo en lo relativo a la remanencia. A pesar de eso, Stanislav de Znojmo, maestro de Hus, y Stepán Pálec, su discípulo, apoyaban enteramente a Wycliffe, mientras el arzobispo Zbynek cambiaba su actitud en lo relativo a los evangelios, que fuera secundada por todos los oponentes a la reforma, que al final le valió la declaración de herejía de Stanislav y Stepán, y su condena, al final de lo cual regresaron tan opuestos a la reforma como los más acérrimos enemigos de Wycliffe, lo cual dejó a Hus solo en su batalla.

En Monumento a Jan Hus

El autor en el monumento a Jan Hus en Praga. Foto del autor

Todo este proceso ocurría paralelamente al gran cisma occidental cuando dos Papas se discutían la supremacía, unos en Roma y otros en Avignon, Francia. En la pugna del cisma occidental, Hus estaba al lado del arzobispo Zbynek, opuesto al llamado Consejo de Pisa de 1409, el que hizo un llamado a destronar a los Papas rivales y a reformar la iglesia.. Esta vez el Rey Wenceslao de Luxemburgo cambió la constitución de la Universidad de Praga, por ejemplo, cedió 3 votos a los maestros checos y solo uno a los germanos, los que finalmente emigraron a otras universidades alemanas. Este cambio también trajo a Hus como nuevo rector de la Universidad de Praga.

La ruptura de relaciones entre el arzobispo Zbynek y Hus tuvo lugar cuando el Concilio de Pisa depuso al Papa Gregorio XII, cuya autoridad fue reconocida en Bohemia, y el llamado antipapa Benedicto XIII, para en su lugar elegir a Alejandro V, movimiento que resultó en el empeoramiento de la situación. Los Papas depuestos aún poseían jurisdicción en enormes territorios de Europa occidental, por lo que en lugar de dos Papas hubo tres. El alto clero bohemio mantuvo su apoyo a Gregorio XII, aunque Hus y los reformistas reconocieron solo al nuevo Papa.

El cisma continuó y apareció la figura de Segismundo, rey de Hungría y electo rey de Alemania en 1411. El monarca vio una posibilidad de restaurar la unidad de la iglesia durante su mandato, por lo que obligó al antipapa Juan XXIII, sucesor de Alejandro V, a llamar a convocar el Concilio en Constanza para buscar una solución y terminar con las herejías existentes. En la lista de herejes estaba Hus, al cual Segismundo invitó al concilio para que allí expusiera sus ideas. Hus no aceptó la invitación, sabía que sería arrestado y condenado sin piedad. Segismundo le exigió al Rey Wenceslao que obligara a Hus a asistir al Concilio. Finalmente Segismundo prometió un salva-conducto a Hus, que le garantizaría su regreso después de la asistencia al Concilio. Hus cayó en la trampa, aceptó la invitación, su salva-conducto no llegó hasta dos días después de su llegada a Constanza, pero de nada le valió, Segismundo había ordenado su arresto y su confinamiento, del cual jamás fue liberado.

En el Concilio de Constanza, Hus fue condenado sin piedad alguna por todos sus enemigos y declarado hereje y apoyo de las ideas de Wycliffe.  Los nobles de Bohemia intercedieron, pero lo más que lograron fueron tres audiencias públicas, en las que Hus se defendió personalmente y rechazó los cargos presentados. El Concilio le obligó a retractarse para salvar su vida, lo cual él rechazó desde el inicio. Fue así que finalmente se le llevó a la hoguera el 6 de julio de 1415, cuya ejecución final tuvo lugar en las afueras de la ciudad y donde igualmente se incineraron todos los documentos escritos por Hus. Sus cenizas fueron esparcidas posteriormente en el río Rin.

Como siempre pasa, mataron a un hombre pero no sus ideas. Vinieron después muchos seguidores de las ideas de Hus, los que se hicieron llamar Hussitas. Muchos de los escritos de Hus en lengua checa pasaron a ser clásicos de la literatura de su país y parte de la historia de esta lengua. De hecho, Hus desarrolló un sistema ortográfico más sencillo, además escribió “La Exposición de la Fe, de los Diez Mandamientos del Señor”.

Seiscientos años después, el Papa Francisco, en la recepción de una delegación de representantes de la Iglesia Husita Checoslovaca y de la Iglesia Evangélica de los Hermanos Checos en el Vaticano, dijo: “A la luz de esa consideración es necesario continuar el estudio sobre la persona y la obra de Jan Hus, que ha sido durante mucho tiempo un tema de controversia entre los cristianos, mientras que hoy se ha convertido en un motivo para el diálogo. Esta investigación, llevada a cabo sin condicionamientos ideológicos, brindará un importante servicio a la verdad histórica, a todos los cristianos y a la sociedad, incluso más allá de las fronteras de vuestra nación’”.

Fuentes

Anon. Jan Hus. 1994-2001 Encyclopædia Britannica, Inc.

Anon. El Papa pide perdón por quemar a Juan Hus. ProtestanteDigital.com. http://protestantedigital.com/sociedad/36504/el_papa_pide_perdon_por_la_muerte_de_jan_hus

Ferrer Carlos. 2015. El Papa Francisco pide perdón por la muerte de Juan Hus. Radio Praha, 16 junio

López Celia. 2017. Jan Hus, el reformador religioso checo. RedHistoria, 7 julio. https://redhistoria.com/jan-hus-el-reformador-religioso-checo/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 27 junio de 2019

Henry Morgan, bucanero oportunista y despiadado

Los asaltos y crímenes que al propio bucanero avergüenzan
se convertirán en su boca en proezas de su oficio glorioso
.”
Anon.

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Uno de los personajes más despiadados como bucanero lo fue Henry Morgan, hombre nacido el 25 de agosto de 1635, Llanrhymney, Glamorgan, Gales, Gran Bretaña, en el seno de una familia campesina. A los diez años de edad escapó de su casa para irse a navegar como mozo de escoba, en buque que partió desde Bristol con destino final en la isla Barbados. Morgan era alto y fuerte, así como diestro para apretar el gatillo al menor enojo con alguien. Tantos problemas le causó al dueño de la nave que este lo vendió como esclavo al llegar a la isla del Caribe mencionada.

No obstante, logró liberarse y enrolarse en una misión rumbo a una isla cercana a Haití, la cual dirigió el famoso filibustero Mansvelt y quien no tardó en darse cuenta de las habilidades de Morgan, quien ahorraba al máximo todo su botín, lo que le valió disponer de sus propios fondos para abrir su propia empresa de saqueo pirata, la que inició reclutando a 30 bucaneros con experiencia, a los que obligó a reconocer su autoridad, dos de los cuales se rebelaron y murieron a manos del propio Morgan.

Otras fuentes aseguran que Morgan participó activamente en la conquista de Jamaica en 1655. Sin embargo, no se afirma cuando se dice que probablemente participó en esa empresa.  Parecida fue la afirmación que participó en una expedición con destino a Cuba en 1662, y luego que era segundo al mando en la Guerra Anglo-Neerlandesa (1665-67).

Según Jerónimo Lamar (1951), la primera incursión de Morgan y sus secuaces fue en Campeche, donde el botín no fue grande, lo que le hizo meditar algo sobre los ataques y sus beneficios. Fue así que volvió a conversar con el viejo Mansvelt, al que le propuso aunar esfuerzos para limpiar los mares de adversarios y luego emprender ataques, cuyos botines serían repartidos entre ambas partes. Morgan entendía que ellos tenían la juventud y la destreza necesaria para vencer a cualquier enemigo, pero no disponían de los medios que sí Mansvelt poseía.

Mansvelt estuvo de acuerdo y situó una flota de 15 barcos, en la cual Morgan era el vicealmirante. Su primera misión fue atacar y ocupar la isla de Nueva Providencia, la principal de las Bahamas. La ocupación fue fácil y sin adversidades en el combate. Morgan propuso a Mansvelt crear un reino en la isla, en la cual el viejo filibustero sería el rey, algo que se aceptaba pero que Mansvelt veía con cierto recelo, ya que no ignoraba que Morgan era un hombre inescrupuloso en extremo.

El siguiente ataque de Morgan fue en la Isla Tortuga, donde había varios buques portugueses con mercancías. Aquí los bucaneros emprendieron la acción hombre a hombre cuchillo en mano, pero poco faltó para que Morgan pereciera cuando un hombre intentó matarle con un sable, el que el galés paró con un pie, lo que le valió tres dedos, a la vez que disparaba y eliminaba a tan difícil rival.

Poco después de este combate Morgan decidió descansar y reponerse, conversó con el viejo Mansvelt, quien murió accidentalmente producto de un balazo del arma de Morgan, vaya coincidencia y suerte para el bucanero. Heredó como arte de magia 18 barcos y de un millar de hombres, con lo cual podía intentar empresas de mayor envergadura.

La primera de ellas fue la del 1 de marzo de 1668, cuando se presentó con diez buques y setecientos hombre en el puerto de la Habana, una tarea nada fácil, que en 1555 lograra arrasar el pirata francés Jacques de Sores, pero era una Habana más pequeña y mucho menos fortificada, por lo que Morgan desistió y decidió navegar hasta Batábano con la idea de desembarcar allí y luego marchar por tierra rumbo a la capital cubana, lo que tampoco pudo materializar debido a las medidas de defensa adoptadas por el gobernador Orejón y Gastón.

Morgan cambió de idea y se dirigió a tomar la urbe de Santa María de Puerto Príncipe, actual ciudad Camagüey, desembarcando a unos 81,5 km de allí y recorriendo esta distancia a pie con su tropa. Un soldado español que logró escapar de los primeros combates en la llanura, pudo llegar a Camagüey y avisar a los colonos para esconder sus joyas y fortuna.

La tropa de Morgan, asesina en extremo, no tuvo piedad alguna con los valerosos camagüeyanos, defensores de su tierra, los que cayeron en combate bajo el filo de los cuchillos de los bucaneros. Luego apresaron a hombres y mujeres del lugar como rehenes hasta que se descubrieran los lugares donde se habían guardado las fortunas. Para colmo y a manera de aterrorizar más a la población, Morgan ordenó de vez en cuando llevar a una de las mujeres rehenes y torturarlas en público.

Al final se le entregó toda la fortuna, calculada en más de medio millón de dólares, cifra altísima para su época, además de la muerte de no menos de 100 camagüeyanos en combate. La ocupación de Puerto Príncipe duró dos días.

Su siguiente empresa fue la villa de Portobelo en el territorio que actualmente ocupa Panamá. Se trataba de un lugar, adonde llegaban muchas mercancías. La villa estaba protegida por las murallas del castillo de San Jerónimo, lugar que en las últimas siete décadas había sido invadido por piratas. Morgan, como de costumbre  se decidió tomarla con una tropa de 500 hombres, tomando a unas 100 personas como rehén, 89 de los cuales asesinó cuando hizo estallar el polvorín del lugar, pero 50 de sus hombres igualmente perecieron en combate. Morgan puso escudo humano de curas y monjas para protegerse,  y se rodeó de ellos para que le rodearan a fin de no ser alcanzado por los disparos de los defensores. Una bala le atravesó una oreja, pero finalmente salió ileso y su tropa pudo atacar las murallas interiores, donde decenas de soldados, mujeres y niños fueron asesinados sin piedad alguna. Fueron dos semanas de saqueo, y muerte de atacantes y defensores.

Morgan decidió marchar con todo su botín, calculado en unos 250 mil dólares en oro, plata y joyas, a Jamaica, acompañado por 200 de sus 500 hombres. Allí cargó mercancías para nuevos ataques, además de mujeres para su venta.

Su siguiente ataque fue en la zona alrededor del Lago Maracaibo en Venezuela, donde nuevamente saqueó y se hizo de otro gran botín. A continuación, con una tropa superior a dos mil efectivos en 36 buques, se dirigió al Portobelo en ruinas, para allí desembarcar y llevar 1500 de sus hombres a pie hasta Panamá, una distancia a recorrer de 65 km, donde arrasó como de costumbre. En ese momento Inglaterra y España habían concluido un acuerdo de paz, por lo que el ataque de Morgan violaba el mismo. La máxima autoridad inglesa dio orden de arrestar a Morgan y llevarlo a Londres en abril de 1672.

Las relaciones anglo-españolas volvieron a deteriorarse, por lo que Morgan fue perdonado y nombrado caballero por el rey Carlos II en 1674. El pirata sediento de sangre, como fuera calificado por uno de sus hombres en sus memorias, murió el 25 de agosto de 1688 en Jamaica, donde fungía como vice-gobernador de la Isla y poseía extensiones de tierras para cultivar.

Fuentes

Anon. Morgan, Sir Henry. 1994-2001 Encyclopædia Britannica, Inc.

Lamar Jerónimo. 1951. Los piratas legendarios: Morgan, Barbanegra y Kidd. Bohemia, 4 marzo, pp 10-11.

 

Escrito por Ricardo Labrada, 6 junio de 2019

 

 

El trasiego de la información nuclear

No quiero vivir en un mundo donde todo lo que digo,
todo lo que hago, todo lo que hablo, toda expresión
de creatividad o de amor o de amistad queda grabada.”
Edward Snowden (1983, ex-agente norteamericano)

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En un artículo anterior (Labrada 2016) sobre la gran científica, Lisa Meitner, se dieron datos relativos al trasiego de datos nucleares de Alemania, en plena Segunda Guerra, a otros países de Occidente. El científico alemán Otto Hahn trabajaba mucho pero no era capaz de interpretar a cabalidad todos sus resultados, para lo cual solía consultar a la Dra. Meitner, de hecho la primera que logró identificar el proceso de fisión nuclear. Esos resultados de alguna manera fueron pasando de mano en mano. Meitner estaba refugiada en Suecia, su pariente, el físico danés  Nils Bohr indirectamente se involucraba en la “conversación”, y así corrían datos de indiscutible valor de Alemania a Suecia, de ahí a Inglaterra y luego a EE.UU.

Los alemanes no dominaban el asunto del agua pesada, o sea agua con el hidrógeno reemplazado por deuterio (2H). Para lograr la fisión del Uranio235 el agua pesada es la solución, sus moléculas reducen la velocidad de los neutrones, a la vez que atrapa la energía desprendida.

Finalmente se logró la bomba atómica, y todos sabemos cómo se probó y cuántas vidas costó en Hiroshima y Nagasaki. Japón no tuvo más remedio que rendirse, a la vez que EE.UU. lanzaba un mensaje directo a los soviéticos. Quizás muchos hayan pensado que la URSS estaba cruzada de brazos sobre ese asunto, pensamiento errado realmente.

No puedo decir cuando empezaron a interesarse por este asunto las autoridades soviéticas, pero es dudoso que todo se haya iniciado en 1945 y no antes. El espía desertor Igor Gouzenko aseguraba que la URSS poseía una potente red de espionaje en Canadá, Gran Bretaña y Estados Unidos. Gouzenko delató a decenas de agentes locales y soviéticos, entre ellos el científico inglés Allan Nunn May, destacado físicos, quien era miembro del Partido Comunista de su país desde 1930, organización que abandonó en 1940.

Cuando Nunn se enteró que Alemania podía estar preparando una temible bomba, él decidió informar a la URSS de lo que estaba ocurriendo. Nunn trabajó durante un tiempo en laboratorio de Otawa y luego regresó a Londres, donde fue arrestado.  En realidad, hizo su trabajo de información de forma voluntaria, ya que los soviéticos le pagaron setecientos dólares, que no aceptó o los quemó, más dos botellas de whiskey. En tribunal, Nunn se resistió a aceptar que su trabajo era una traición. Liberado de la prisión, trabajó en Gana, África.

En toda esa labor de espionaje obraba la científica inglesa Melita Norwood, quien había trabajado con Nunn en Otawa, aunque ninguno de los dos sabía que estaban aportando para la misma fuente. Melita era una comunista convencida y su actividad no se detuvo hasta 1951.

El otro implicado, igualmente caído con la delación de Gouzenko, fue el científico refugiado alemán, Klaus Fuchs, quien colaboraba en el proyecto Manhattan, en los Álamos, Nuevo México. Fuchs reconoció su trabajo para la URSS y fue condenado a 14 años de cárcel, cumplió algo más de 9, liberado se marchó a vivir a la desaparecida República Democrática Alemana.

Fuchs no laboraba solo, junto a él estuvieron el químico Harry Gold de Filadelfia y el ex maquinista del ejército norteamericano, David Greenglas. Este último, a cambio de que le bajaran la pena, fue el que delató a los esposos Ethel y Julius Rosenberg, y al ingeniero de radar, Morton Sobell.

Greenglas declaró al FBI que había sido reclutado por los Rosenberg, y que Julius fue la persona que le pidió información sobre la bomba atómica. Greenglas entregó una sección transversal de la bomba lanzada en Nagasaki, nada del otro mundo. La información más valiosa de todas fue la aportada por Fuchs, sin esa los soviéticos no habrían podido haber detonado su primera bomba en 1949.

Los Rosenberg eran comunistas convencidos, no dados a entregar nombres ni a delatar a nadie. Se acogieron a la quinta enmienda de la constitución de EE.UU. para no incriminarse. Se sabe que ninguno de los dos eran físicos, sin embargo, lo que ellos le entregaron a los soviéticos no era nada importante en materia nuclear. Julius era un activo miembro del servicio soviético, pero Ethel era sólo colaboradora de su marido. Al final, ambos pagaron por algo que en realidad no hicieron. Fueron ejecutados, pena que fue más a manera de escarmiento que de castigo de culpabilidad en materia de trasiego de información nuclear.

Mucha información había quedado por descubrir hasta que el agente soviético, otro desertor, Vasily Mitrokhin, en 1992, revelara elementos relativos al programa de Manhattan y cómo los colaboradores de los soviéticos se las ingeniaron para enviar información de alto valor al efecto. Fue entonces que la inglesa Melita Norwood quedó descubierta, quien parece ser una pieza tan importante como Fuchs en todo este trabajo.

Claramente se ve que los hallazgos incompletos se movieron de Alemania a los EE.UU. e Inglaterra, lograda la bomba, los vencedores ignoraban que los soviéticos se movían rápido para llegar a igual objetivo, al cual finalmente también llegaron.

Fuentes

Anon. 2018. Julius y Ethel Rosenberg, idealismo y traición. https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20130619/54375715839/guerra-fria-pena-de-muerte-espionaje-atomico-estados-unidos-bomba-atomica.html

García Maia. 2012. Lise Meitner, la científica que descubrió la fisión nuclear. Pikara, 22 mayo. http://www.pikaramagazine.com/2012/05/lise-meitner-la-cientifica-que-descubrio-la-fision-nuclear-eva-y-la-manzana-de-newton/

Labrada R. 2016. Lisa Meitner y la fisión nuclear.  https://deportescineyotros.wordpress.com/2016/02/13/lisa-meitner-y-la-fision-nuclear/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 3 mayo de 2019

La masacre en Humdboldt 7, la Habana, el sábado de gloria, 20 de abril de 1957

Mejor morir luchando por la libertad que
ser preso todos los días de tu vida
.”
Bob Marley (1945-81, músico y
compositor jamaicano).

Era sábado santo, al que ahora llaman sábado de gloria, 20 de abril de 1957, o sea un poco más de un mes después del valiente ataque al Palacio Presidencial y el asalto a Radio Reloj, donde cayera José Antonio Echeverría. Las hordas de Esteban Ventura Novo irrumpieron en el apartamento 201 de la calle Humbodlt 7, en la Habana, alquilado a nombre de Francisco Pérez Cowley, donde se encontraban escondidos cuatro miembros activos del Directorio Revolucionario. Se trataba de combatientes sobrevivientes de los ataques indicados, que lograron esconderse de la policía. Como siempre, los esbirros lograron saber donde estaban por una delación, tema que no pretendo abordar, ya que es más la confusión que la claridad del asunto.

Las fotos tomadas de la misma Bohemia de abril de 1957 claramente indican el sadismo y crueldad de esa irrupción en el apartamento ya mencionado.

Así quedó la puerta del apartamento

Así quedó la puerta del apartamento

¿Quiénes perecieron en esa masacre?

Fructuoso Rodríguez Pérez, nacido el 3 de mayo de 1933 en Santo Domingo, provincia las Villas, hombre más alto que el cubano promedio, aficionado al béisbol y al boxeo como buen criollo. Estudió bachillerato en el Instituto del Vedado, de donde fue expulsado por sus actividades en contra de la corrupción existente. Luego logró matricular agronomía en la Universidad de la Habana. Allí casi de inmediato a su ingreso, fue propuesto para la presidencia de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), aunque no fue electo, fue uno de los miembros más activos de esta organización. Fructuoso participó en varias acciones de protestas en la Habana y Matanzas, y el 13 marzo de 1957 acompañó a José Antonio Echeverría en el asalto a Radio Reloj.

Fructuoso

Juan Pedro y Fructuoso (izq) y el Dr Rodríguez Dorta, tío de Fructuoso, observa la desfiguración de su sobrino.

Joe Westbrook Rosales, nacido el 14 de setiembre de 1937 en la Habana, estudiante de bachillerato en el Instituto de la Habana, donde se involucró en la lucha contra la dictadura batistiana y sufrió de represión incluso dentro de su centro docente, donde no se admitían “revoltosos”. Así y todo, fue capaz de organizar varias acciones de protesta desde 1953. Fue uno de los combatientes del Directorio Revolucionario que acompañó a José Antonio Echeverría en el asalto a Radio Reloj. En aquel momento, Fructuoso era el segundo al mando de la FEU.

Joe Westbrook 2

Joe Westbrook yace después de su asesinato

Joe Westbrook

Artículo sobre Joe escrito por su madre dos años después de su asesinato

Juan Pedro Carbó Serviá, activista contra la dictadura batistiana, se le conocía con el pseudónimo de El Flaco, nacido el 21 de noviembre de 1931 en Remedios, provincia de las Villas, donde terminó los estudios de bachillerato. Matriculó farmacia en 1943 en la Universidad de la Habana, estudios que abandonó cuando su padre le reclamó se ocupara de los negocios familiares. En 1953, cerrado los mismos, retornó a la Habana para inicialmente matricular leyes y luego veterinaria. Participó y dirigió el atentado al coronel Blanco Rico, jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM). Juan Pedro fue uno de los atacantes al Palacio Presidencial.

Así fue el sepelio de las víctimas

El sepelio de las víctimas

José Machado Rodríguez, más conocido como Machadito, estudiante universitario y excelente deportista. Se le acusaba de haber participado en el atentado al jefe del SIM y de haber igualmente participado, como así fue, en el ataque al Palacio Presidencial. Machadito era oriundo de Manzanillo, provincia de Oriente, donde nació el 19 de setiembre de 1932. En el momento de su asesinato, Machadito había terminado los estudios de leyes en la Universidad y había ejercido por un tiempo en su provincia.

José Machado Rodríguez

José Machado Rodríguez

Toda la información tomada de la prensa cubana de abril de 1957, la que pudo superar la censura temporal existente.

Escrito por Ricardo Labrada, 15 abril de 2019

El asalto a Radio Reloj el 13 de marzo de 1957

“¡Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad!”
José Antonio Echeverría

A continuación se dará una descripción de los hechos, siempre basados en la información brindada por la prensa nacional de aquel entonces, dos días después del asalto en cuestión y del ataque al Palacio Presidencial.

En aquel 13 de marzo de 1957, por los alrededores de Radiocentro se movían jóvenes, casi todos tratando de parecerse a los roqueros del momento, liderados por la imagen de Elvis Presley. Así que no faltaban muchos con largas patillas y motas copiosas. El ambiente era relajado, nadie se imaginaba lo que ocurriría. A las 3:17 minutos de la tarde se detuvieron dos automóviles frente a la entrada de CMQ, en cuyo interior viajaban una docena de jóvenes, uno de ellos descendió y se situó en la acera, siempre mirando todo a su alrededor. El miedo se apoderó de aquellos que presenciaron la llegada de los dos autos, ya que el mozo en la acera portaba arma A su lado apareció una figura que ya era conocida en la Habana y en Cuba, hombre de copiosa mota. Todos comentaron, es Echeverría.

Uno de los autos quedó atravesado en mitad de la calle, obstruyendo el tráfico por ambas vías. En cuanto se asomaron algunas pistolas más, los curiosos comenzaron a alejarse del lugar. Echeverría desde allí ordenó: “¡Que nadie se mueva de sus puestos! ¡Aquel grupo, de espaldas a la pared, con las manos en alto!”. Acto seguido se dirigió a sus acompañantes: “¡Uds. quédense aquí vigilando en contacto con las máquinas. Uds. suban conmigo….!

El portero del lugar, Maximiliano Estévez, no ofreció resistencia y les dejó entrar, pero apenas desapareció el pequeño grupo insurgente, este llamó telefónicamente para dar la alarma. Ya el grupo se movía en dirección al ascensor del lugar, cuando se tropezó con el actor Ernesto de Gali, al que le ordenaron: “¡Ud., mano a la cabeza, y de cara a la pared en aquel grupo!  ¡Pronto!”.

Los radios de los autos se mantenían a todo volumen para oír las últimas noticias, uno de los atacantes se desesperó: “¿Qué pasa? Todavía no han empezado a hablar”. Uno de sus compañeros le pidió calma, ya que aún estaban subiendo. Finalmente llegó el ascensor a la planta baja, donde José Antonio y sus compañeros ocuparon de inmediato, y no pararon hasta llegar al cuarto piso de la instalación. La secretaria de turno se asustó al ver al grupo armado: “No se asuste, señora, somos revolucionarios”, fue la respuesta inmediata de José Antonio.

En el vestíbulo de ese cuarto piso, había quedado uno de los rebeldes, que mantenía encañonado al encargado del control principal, el resto se encaminó por el pasillo de 15 metros de largo y uno de ancho hasta entrar en la redacción del noticiero.

– No se mueva nadie. Nada les va a pasar. Somos amigos- fue la advertencia de José Antonio.

Tres de los rebeldes ocuparon posiciones estratégicas en la redacción de CMQ. Otro se posesionó de la de Radio Reloj. Un quinto fue hasta la oficina de Jorge C. Bourbakis, mientras que José Antonio entró en la cabina de los locutores, eran las 3:25 de la tarde. A dos kilómetros del lugar, un camión rojo se había detenido en la calle Colón, frente a la mansión ejecutiva.

Camión utilizado el 13 de marzo

Camión utilizado el 13 de marzo

José Antonio sin hablar encañonó a los locutores Héctor de Soto y Floreal Chaumont (no deben confundirlo con el atacante Faure Chomón). José Antonio llevaba una parabellum en mano, la que permanecía dirigida a la cabeza de Héctor de Soto, con la otra mano extrajo una carpeta de cartón y ordenó que los locutores la leyeran, de Soto reaccionó y anunció: “Radio Reloj reportando, atacado el Palacio Presidencial. Un grupo de civiles no identificados ha asaltado, hace breves momentos, el Palacio Presidencial usando rifles y ametralladoras. Los atacantes, aprovechando la sorpresa causada, han logrado irrumpir en el interior del Palacio Presidencial, donde el presidente Batista se encontraba despachando.”

Acto seguido, José Antonio le ordenó a Chaumont intercalar una publicidad, nuevamente la señal telegráfica característica de Radio Reloj.

Radio Reloj reportando…. Muerto el presidente Batista. Un grupo de asaltantes ha logrado alcanzar el tercer piso Palacio Presidencial, donde se encontraba despachando Batista. Seguidamente se oyó un nutrido tiroteo en dicha planta, y tres atacantes se asomaron al balcón del despacho, gritando: Hemos matado a Batista.

Ya eran las 3:28, de nuevo Héctor de Soto: para informar de la destitución del jefe del Ejército, General Tabernilla, según información proporcionada por el enviado de la radioemisora, Luis Felipe Bryon desde el Campamento de Columbia. Ya para ese momento eran las 3:30 de la tarde, se habían sentido ya los primeros balazos de la acción emprendida por el grupo de revolucionarios en el Palacio Presidencial.

De Soto prosiguió: “atendiendo a la gravedad de los hechos registrados va a dirigirse al pueblo de Cuba el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, José Antonio Echeverría.” El líder alzó la voz más de lo debido en su alocución, por lo que los compresores del audio instalado en la cabina de control, se desconectaron, y solo se le escuchó el primer párrafo pronunciado:

Pueblo de Cuba, ya el dictador Fulgencio Batista ha recibido su merecido. En su propia madriguera cientos de cubanos honrados y valientes. Ahora, te toca participar a ti, pueblo! Lánzate a la calle para respaldar con tu presencia el triunfo de la revolución. Obrero, abandona inmediatamente tu trabajo y secunda la huelga revolucionaria! Soldado, marino y policía, únete a la lucha junto a tus hermanos, que ya el enemigo común ha sido liquidado!  ¡Pueblo, ayuda a la junta revolucionaria civil militar!”

El compañero que se encontraba en el despacho de Bourbakis, escuchaba todo lo que decía José Antonio y al darse cuenta que ya no estaba en el aire, se lo notificó a su líder: “Estás fuera del aire, creo que debemos marcharnos”. José Antonio no lo pensó dos veces y obligó a los locutores a que le siguieran: “Uds. vienen con nosotros.” Y al personal de redacción: “Que no se mueva nadie.”

Echeverría salió al pasillo con los dos locutores delante y con las manos en alto. Cuando se aproximaron al ascensor, una persona, muy indiferente de las armas que  portaban, le preguntó al mismo Echeverría:

– Dígame joven, ¿es cierto eso que está dando Radio Reloj?
– Es verdad- le contestó lacónicamente Echeverría.

La orden de Echeverría a la salida fue de destruir el trasmisor de CMQ, por lo que las ametralladoras no cesaron de disparar, para primero destruir los cristales que lo protegían y luego dañar los trasmisores. El encargado del cuidado de estos equipos, Manuel Fernández Morales, alias “Bicicleta”, luego decía que era la cuarta vez que le sucedía algo similar en la CMQ. No obstante, los atacantes no pudieron lograr su objetivo en este caso, ya que el mismo encargado aclaró que para eso era necesario una bomba de alta potencia. En realidad solo hubo rasguños de pintura en esos equipos.

Bicicleta en el piso

En toda esa balacera, el locutor De Soto logró escapar, no sin chocar en las escaleras con la actriz Violeta Jiménez que iba subiendo. A las 3:42, ya Echeverría y su grupo lograban salir fuera de CMQ-Radio Reloj, los autos estaban arrancados y esperando por ellos. Hubo unos disparos y un cabo de la policía resultó herido. El primer auto en partir fue en el que iba Echeverría, vehículo que bajó por la calle M hasta Jovellar, giró a la derecha rumbo a la Universidad. En esta esquina y L tuvo un enfrentamiento con un auto perseguidora de la policía, que venía en dirección contraria. El chofer del auto de los estudiantes paró, se bajó y soltó una ráfaga sobre el parabrisa de la perseguidora, Echeverría se echó al suelo a la vez que disparaba sobre el mismo objetivo, la policía ripostaba y Echeverría avanzaba en dirección a la perseguidora, y fue alcanzado por un disparo, cayó a unos dos metros del auto pero se levantó de nuevo, soltó la pistola y extrajo otro revolver que llevaba consigo, pero una ráfaga de ametralladora le alcanzó el rostro y el tórax, había caído valientemente el gran líder y estudiante de arquitectura. La perseguidora retrocedió y se marchó por la calle L.

Interesante que la policía no llegó de inmediato a la CMQ, demos la justificación al hecho del fuerte jaque recibido por parte de los atacantes en el Palacio Presidencial. Diez minutos después fue que se restablecieron las trasmisiones radiales. Goar Mestre, dueño de las emisoras, se apareció en el lugar y preguntó si había habido herido, ninguno, “menos mal”, y por regla, preguntó por los daños materiales. Bourbakis se encargó de redactar las primeras notas sobre la toma de Radiocentro y Radio Reloj, y posteriormente informaba sobre la muerte de José Antonio Echeverría, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y secretario general del Directorio Revolucionario (DR).

José Antonio Echavarria yace muerto

José Antonio Echavarria yace muerto

En una parte previa a la descripción del asalto a Radio Reloj, Bohemia de marzo de 1957, en su sección En Cuba, escribió sobre José Antonio Echeverría lo siguiente: “JAE se había ganado el respeto de la opinión pública por su coraje. Jamás hurtó el cuerpo al peligro y en cada acto estudiantil, bajo los palos y entre las balas, marchó el primero. En más de una oportunidad le recogieron herido en la zona polémica de Infanta y San Lázaro. A veces, las acusaciones policiales le forzaron a sumergirse en la clandestinidad. Pero siempre, en la tribuna, con la palabra, y en la calle, con el ejemplo, mantuvo su posición de vertical oposición al régimen. Bajo su liderazgo, la causa del estudiantado cubano trasvasó las fronteras nacionales, arrancando acuerdos solidarios en los congresos de Santiago de Chile y Ceylán, en los que participó Echeverría. En el camino de regreso a Cuba, el timonel de la FEU hizo escala en Ciudad México, donde suscribió el famoso pacto insurreccional con el Movimiento 26 de julio, que lidera Fidel Castro. Al decir de sus compañeros de lucha, JAE parecía actuar bajo la convicción fatalista de que su destino no podía ser otro que la muerte a breve plazo. Se recordaba que en ocasión del sepelio de su hermano, Alfredo, víctima de un accidente, se abrazó al féretro.” Era indudable que José Antonio Echeverría era el exponente más vigoroso que hubiera surgido de las aulas universitarias a partir de 1930.

Donde cayó Echeverría

Bohemia también publicó un editorial titulado “¡No más sangre, cubanos!”, donde catalogaba al asalto al palacio presidencial como una acción suicida, loaba la actividad del Dr Pelayo Cuervo a la vez que lamentaba su asesinato, de ahí no pasó.

Esto fue lo que informó Bohemia en su edición semanal del viernes 15 de marzo de 1957 respecto al asalto a Radio Reloj, luego he buscado y leído que, según relato de Otto Hernández Fernández, uno de los asaltantes que lograron sobrevivir aquella gesta, en el primer auto iban José Antonio Echeverría, Fructuoso Rodríguez, Joe Westbrook, el mismo Otto, y Carlos Figueredo como chofer, mientras que los tres que subieron a Radio Reloj eran José Antonio, Fructuoso y Westbrook. En el momento de la refriega en Jovellar y L, una vez Echeverría cayó finalmente, el resto de los estudiantes logró esconderse en la Universidad.

En la noche del 13 de marzo era asesinado el entonces presidente del partido ortodoxo, Pelayo Cuervo, con cinco balazos en el abdomen, en el Laguito, en los alrededores del Country Club de la Habana. Se sabe que este dirigente nada tuvo que ver con el ataque al palacio presidencial, muestra clara de la furia de las fuerzas represivas de Batista, que ya no distinguían entre atacantes y opositores.

Al siguiente día de los hechos del 13 de marzo de 1957, aparecía el Ministro de Gobernación, Santiago Rey, hablando que era hora que los cubanos buscaran vías pacíficas de diálogo con el gobierno y no formas violentas de lucha. Interesantes razonamientos que el 10 de marzo de 1952 no se tuvieron en cuenta, cuando su pariente, Fulgencio Batista, diera su golpe de estado al gobierno del presidente Carlos Prío Socarrás, constitucionalmente electo por el pueblo. La burla fue que Rey lamentaba el asesinato de Pelayo Cuervo y prometía una investigación exhaustiva de los hechos, cuyos resultados jamás se supieron. Aquellas declaraciones de Rey fueron menos dirigidas a los atacantes de Palacio y muy críticas con el periodista norteamericano Herbert Mathews por la entrevista que él realizara a Fidel Castro en la Sierra Maestra.

El que suscribe, después de adentrado en todos estos hechos, leídos y releídos en distintas fuentes, desea recalcar que el coraje de estos jóvenes fue algo increíble, no hubo temor alguno a las armas del ejército y policía del dictador, todo el tiempo marcharon en la búsqueda del combate con el enemigo. José Antonio Echeverría mostró un arrojo y valentía muy propio de sus convicciones patrióticas, muy lamentable su pérdida para la Cuba posterior.

Fuentes

Bohemia, 15 de marzo de 1957.

García Pedro Antonio. 2007. 13 de marzo de 1957: asalto a la madriguera. El blog del compañero. http://politicacubana.blogspot.com/2007/10/el-directorio-revolucionario.html

Sifonte Díaz Y.J. Cuba. 2018. 13 de marzo: La historia del último sobreviviente del automóvil de José Antonio Echeverría. Resumen latinoamericano. http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/03/13/cuba-13-de-marzo-la-historia-del-ultimo-sobreviviente-del-automovil-de-jose-antonio-echeverria/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 13 febrero de 2019

Como fue rescatado el cadáver de Maceo

Aclaraciones de esta redacción. El presente artículo apareció en la revista, número y año abajo indicados. Su reproducción se hizo de copia fotografiada con gentil permiso de la Universidad Internacional de Miami, lo cual agradecemos sinceramente. No obstante, al no poderse escanear el texto, algunas palabras quedaron omitidas, por lo que aparecerán signos de interrogación. En realidad el texto es legible y se puede entender claramente el mensaje de su autor.

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Por Juan de Dios Romero Cortés

Artículo aparecido en Carteles No. 49, del 9 diciembre de 1951.

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Al cumplirse el quincuagésimo aniversario del memorable combate de San Pedro, en el que perdió la vida el héroe epónimo Antonio Maceo, damos cabida en nuestras páginas a este interesante trabajo póstumo del comandante del Ejército Libertador, Juan de Dios Romero Cortés, escrito expresamente para Carteles con el objeto de que fuera publicado en la fecha que ahora rememoramos, lamentando mucho que, por haber fallecido su autor el día 2 de septiembre último, no pueda solazarse ahora con la lectura de lo que él consideró un fiel relato de aquel luctuoso suceso, esclarecedor de algunos errores históricos divulgados, y que, con un raro presentimiento de su cercano fin, nos entregó anticipadamente en el mes de agosto pasado, deseoso de dejar constancia escrita de muchos detalles que él podía atestiguar, como participante directo que fue en la trágica jornada del 7 de diciembre de 1896.

Se trata de una nueva versión sobre el luctuoso suceso, en lo que se notifican algunos errores históricos, por uno de los que fueron actores en la tragedia. __Consideraciones sobre este memorable combate y la actuación de algunos jefes del Ejército Libertado._Aclaración de afirmaciones erróneas y algunas narraciones tendenciosas.

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En los primeros días del mes de enero de 1950, varios jefes y oficiales del regimiento “Santiago de las Vegas” y actores en el combate de San Pedro, tuvimos que rectificar un trabajo sobre la muerte del General Maceo publicado el 7 de diciembre anterior, donde se hacían injustos cargos contra el Coronel Juan Delgado. Y, aunque el autor del trabajo dijo después que las apreciaciones no eran suya, y en segundo escrito demostramos documentalmente la inexactitud de esas apreciaciones, me acojo a las páginas de la cubanísima revista Carteles para, en este 7 diciembre de 1951, reiterar algunas de esas declaraciones y hacer otras cosas que se le escaparon a mi querido compañero, el Comandante José Cadalso, en su documentado trabajo publicado en esta misma revista el 10 de diciembre del pasado año, de manera que sean conocidas por el mayor número de cubanos que alrededor de esta fecha buscan, con el mayor interés, todo lo que se escribe del más admirado caudillo de nuestra gesta libertadora, ya que, como actor y oficial de las fuerzas que más sufrieron y más se distinguieron en esa memorable acción, puedo aclarar algunas versiones apasionadas y tendenciosas, que han traído un poco de confusión sobre la forma en que se produjeron los hechos más destacados de ese combate, y a la vez hacer algunas consideraciones sobre la actuación de algunos jefes cubanos.

Tengo mayor interés en hacerlo este 7 de diciembre próximo, porque somos hijos de la muerte y ya los años van rindiendo nuestra vida, y quisiera verlas publicadas en una revista del prestigio y la popularidad de Carteles, para prestar así un servicio a la verdad histórica.

No voy a referirme a la llegada del caudillo a San Pedro, ni en su estancia en él hasta el momento en que tuvo lugar el ataque enemigo, ya que eso lo han hecho brillantemente escritores y actores destacados de esa acción de guerra; pero sí quiero referirme a aspectos del combate y la actuación de algunos jefes de la provincia de la Habana, así como la falta de iniciativa y de resolución de los jefes de más experiencia militar, que no ayudaron a preparar debidamente la defensa, para que el lugarteniente pudiera desenvolver sus extraordinarias condiciones tácticas con las menos desventajas posibles.

Está probado que la caballería de Peral, guerrilleros aguerridos y conocedores al dedillo de aquellos lugares, venían siguiendo el rastro, ya cerca del campamento, del grupo reducido de caballería que acompañó a Maceoy que suponían de las mismas fuerzas cubanas que días antes habían batido ellos en Montes de Oca, sin llegar a imaginarse el número de las mismas ni el guerrero ilustre que las mandaba; y por eso, su acometida temeraria, sin detenerse ante la defensa valiente con que fue recibida y contenida.

Esta recepción valerosa de los cubanos que estaban casi todos desmontados, y la llegada a los pocos instantes del coronel Juan Delgado con un grupo de jinetes, que al grito de ¡al machete, al machete! se echaron sobre los atacantes, acuchillando más de 25 guerrilleros, los hicieron retroceder a la desbandada y guarecerse detrás de las tres compañías infantes que ya se parapetaban en la cerca de piedras del camino del Guatao, empezando a vomitar tal cantidad de plomo, que contuvo la vigorosa contracarga de los cubanos, estacionándose el fuego en las líneas respectivas.

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Coronel Juan Delgado. Foto agregada a esta publicación por esta redacción

Los escuadrones 1 y 3 y 2 y 4 del regimiento mandado por Juan Delgado (únicas fuerzas que estaban apostadas en la Matilde y en Montiel, las que recibieron la acometida española y sufrieron las mayores bajas del combate), fueron los que contuvieron e hicieron retroceder a la desbandada a los españoles, con la ayuda del Coronel Alberto Rodríguez, jefe del regimiento “Calixto García”, que al oírse los tiros en el Cuartel General y partir Juan Delgado en el acto para unirse a sus fuerzas de La Matilde, no pudo refrenar su indomable valentía y se agregó a éste, aunque sus fuerzas se hallaban al norte del campamento, a mucha distancia del oeste por donde atacó el enemigo. Después se agregaron a las fuerzas de Juan Delgado los coroneles Sartorio y Sánchez Figueras, y más tarde, por orden del General Maceo, Baldomero Acosta y Andrés Hernández, jefe de esa zona el primero, y jefe de día del campamento, el segundo.

Cuando el caudillo, que estaba descansando en su hamaca, desprovistos de sus arreos militares, pudo montar a caballo y salió a ordenar el combate, y llegó hasta la avanzada, donde con sus fuerzas se batía decididamente el Coronel Juan Delgado, manteniendo inmovilizada y a la defensiva al enemigo, se sintió satisfecho del comportamiento de esas fuerzas, por su contracarga arrolladora y la valentía con que sostenía la línea de fuego, por lo que torció a la derecha, por el guayabal próximo, con el grupo de jinetes que le seguían para formalizar la acción por el flanco derecho.

Ya en ese lugar, y con cabal conciencia de la posición del enemigo, desplegado y en posesión de la cerca de piedra de una extensión de 400 metros, el caudillo ordenó al General Pedro Díaz que flanqueara por la derecha cubana, esperando unos momentos para ver el resultado de su orden de flanqueo, mientras él se preparaba para hacerlo por el frente; orden que según el Teniente Cossio no fue ejecutada con la diligencia que Maceo esperaba “por causas que en el momento no pudieron ser conocidas, ni en la actualidad pudieran ser relatadas”. …En ese estado de ánimo, impaciente por no ver el resultado de su orden, el Titán avanza impetuoso para expugnar al enemigo personalmente, el que por esa parte del combate, y desde su parapeto de piedra, arrojaba una lluvia de plomo sobre los cubanos; y al ordenar el corte de una cerca de alambre oculta entre las malezas, no advertida en su rápido avance, y al desmontarse los hombres que con él venían para ejecutar su orden, quedó momentáneamente quieto y perfectamente visible para la infantería enemiga que a unos 320 metros, pudo concentrar su puntería y causarle la herida que lo derribó del caballo y le produjo la muerte inmediata.

La confusión horrible que se produjo entre los que estaban al lado del caudillo, todos la conocemos por habérnosla descrito sus actores más distinguidos y por eso, la falta de iniciativa de los jefes de mayor jerarquía que no supieron hacer, más que retirarse para los Montes de Coca, a media legua del lugar, cuando con una docena de hombres que hubieran ayudado al Coronel Nodarse y a Panchito Gómez, el cadáver del General Maceo se hubiera podido sacar de aquella vorágine de fuego.

La noticia de la muerte del caudillo tardó tiempo en conocerse en la avanzada donde luchaban los Coroneles Juan Delgado, Rodríguez, Acosta, Sartorio y Sánchez Figueras, pues los hombres que se retiraban con el General Pedro Díaz lo hacían hacia los Montes de Coca, y por tanto, lejos de donde éstos se batían desesperadamente y adonde era peligroso acercarse. El primero que en esa avanzada se retiró, al conocer la triste noticia, fue el Coronel Sánchez Figueras, que según sus propias palabras, lo hizo porque se lo aconsejó el Coronel Baldomero Acosta, pero sin ordenar la retirada como jefe de las fuerzas allí concentradas, ni trasmitir la noticia a los otros jefes. Por eso es que las fuerzas de Juan Delgado, al quedarse solas se retiraron también, pero con las debidas precauciones, al esperar la persecución enemiga, la que no se produjo por la cantidad grande de heridos que tenía y que le ocasionó la vigorosa contracarga de este valeroso jefe de las fuerzas de la Habana.

Cuando el Coronel Juan Delgado y el grupo de jinetes que había quedado a su lado se dirigían al pabellón de Maceo, suponiendo que, de ser cierta su muerte, allí encontrarían quien les informara de lo acaecido y del lugar a donde sus compañeros habían llevado el cadáver del caudillo, se encontró con los Generales Díaz y Miró que se retiraban hacia Lombillo en busca de Sánchez Figueras, que había ido a buscar refuerzos, informándoles Miró que “el cadáver de Maceo estaba en poder de los españoles, que se lo llevaban”, noticia que les sobrecogió de dolor, a la vez que de indignación, por lo que no pudo reprimir esta exclamación, más de estupor que de irreverencia: “¿Y qué hicieron  los que estaban al lado del General?”, palabras que Miró soslaya sustituyéndolas por estas otras: “¿No vio el General que se metía en la tijera?”

En situación tal de dolor, sin ningún jefe superior a quien dirigirse para la recuperación del cadáver, el grupo como de unos 20 hombres que estaba alrededor del pozo de la finca Montiel cambió impresiones sobre la manera más rápida y eficiente a seguir para rescatar el cadáver, dirigiéndose Delgado al Coronel Sartorio para que éste, como jefe de más edad de los presentes, dispusiera lo que había que hacer para interceptar al enemigo que se suponía camino de Punta Brava, contestándole Sartorio que ante la retirada de los generales que mandaban las fuerzas no había responsabilidad para los jefes presentes.

Al escuchar esas palabras juiciosas, pero desalentadoras, el Coronel Delgado dijo que era una vergüenza para las fuerzas de la Habana que el enemigo se llevara el cadáver de Maceo, sin hacer nada para rescatarlo; “que él primero deseaba la muerte, y hasta caer en poder del enemigo antes que el General Máximo Gómez supiera que él había estado en ese fuego y no había hecho nada por rescatar el cadáver del caudillo”, por lo que, irguiéndose sobre los estribos y blandiendo en su diestra el pavoroso machete, gritó a sus compañeros: “El que sea cubano y tenga valor que me siga”; y sin mirar si era seguido, partió para el sitio donde el Coronel Arencibia suponía que había caído Maceo, seguido de todos los componentes de aquel grupo reducido de hombres, entre los que también iba el Coronel Sartorio, que, si bien no quiso responsabilizarse dirigiendo el suicida y temerario rescate, lo secundó con una valentía a toda prueba.

Al acercarse al lugar indicado por Arencibia, el coronel Delgado mandó a hacer unos disparos para saber si el enemigo iba de retirada con los cadáveres, o estaba agazapado para atraparlos cuando se acercaran, los que fueron respondidos con descargas por la retaguardia española que protegía la censurable acción de los guerrilleros que despojaban los cadáveres de Maceo y Panchito Gómez, lo que hizo que Delgado fraccionara aun más su grupo, para evadir mejor el fuego y dar la sensación que eran una fuerza superior en número. Los guerrilleros, que al percatarse de la retirada cubana y protegidos por su retaguardia, se habían aventurado a acercarse al lugar donde cayera Maceo y que tanta confusión produjo en el campo cubano, al sentir el tropel de los caballos y creer que se trataba de una fuerza que rehecha venía a la carga de nuevo, abandonaron rápidamente el lugar, sin terminar de leer los documentos sustraídos, ni darse cabal cuenta de la jerarquía de los caídos, aunque sospechando de su importancia, por los gemelos de campaña del General, los que vinieron a poder leer ya en el poblado del Guatao, donde alcanzaron a su jefe, al que entregaron los documentos encontrados, que evidenciaban la personalidad del General y de su ayudante.

Si la acción temeraria y suicida no se realiza tan oportunamente, los guerrilleros hubieran podido acabar de leer tranquilamente, allí mismo, los documentos encontrados, a la luz que todavía quedaba del día, y al saber quiénes eran los muertos, hubieran puesto sus cadáveres sobre algunos de los caballos que allí habían quedado abandonados, para presentarse en Punta Brava con los inapreciables trofeos, los que a las dos horas habían sido exhibidos en la Plaza de Armas o en el propio Palacio de los Capitanes Generales, para que las fuerzas weylerianas pudieran celebrar el triunfo alcanzado.

Pero la decisión de Juan Delgado, con aquel grupito de mambises, logró amedrentar a los que remataron al hijo del Generalísimo; se recuperaron los cadáveres y se les llevaron a los Generales que se habían retirado para Lombillo, para que, como dijo el propio brigadier Miró, “se levantara el ánimo de los más deprimidos; se fortaleciera el corazón de los más desolados; y la presencia de los cadáveres (¡qué cosa más rara!) sirviera de estímulo” a los que la caída del Lugarteniente no produjo más reacción que la del desaliento y la indecisión….

Se ha dicho por los que no estuvieron en esa acción, que ella no fue de rescate, porque en el momento de recuperar propiamente los cadáveres no hubo una colisión para arrebatárselos a los que tenían bajo su dominio, porque los guerrilleros huyeron creyendo que los que se acercaban eran una fuerza superior que venía a contracargar de nuevo, y ya ellos, al comenzar la acción, habían probado en su propia carne el filo de los machetes cubanos, lo que resulta una apreciación un tanto peregrina. Es como si en una valla, no se diera por ganada una pelea, porque uno de los gallos, al enfrentarse con su contrincante, brinca el ruedo y se va por entre la gradería….

Pero si la palabra “rescate” se estima de mucha calidad para expresar esa acción (se usa hasta en la búsqueda en los accidentes de aviación), busquen los que niegan que lo hubo y dominan bien nuestro idioma, la palabra que encaje debidamente, para calificar lo que fue la intención noble y levantada y el gesto valeroso de los que la realizaron, y la conducta del que la impuso con su arenga y con su acción, ya que es indiscutible que estaban convencidos, por las desalentadoras palabras del General Miró, “que el cadáver se lo llevaban los españoles”, y a arrebatárselos, y a pelear hasta con los dientes en una desproporción aterradora, los que se lanzaron a la acometida temeraria y suicida. No fueron con velas a buscar un objeto perdido para ver a quien le tocaba en suerte encontrarlo, como han apreciado la acción “los que fueron a buscar refuerzos y no pudieron regresar con ellos, porque el señor Aguirre estaba en la zona de Castillo”, ya que la palabra hallazgo es extremadamente raquítica para expresar lo que fue esa acción de un pequeño grupo de jóvenes guerreros que, rebosantes de indignación e inflamados de patriotismo y valentía, se lanzaron a su recuperación, sin dejarse contagiar por el desaliento de los jefes superiores, que se retiraron del combate sin disponer nada para el rescate de los cadáveres.

La muerte del caudillo, sin haber podido realizar el ataque y la toma de Marianao, o de la propia capital por su barriada del Cerro o Jesús del Monte, que aquel se proponía, para producir un gran escándalo que trajera el descrédito del gobierno y del jefe de las fuerzas españolas, Valeriano Weyler, cuya repercusión tanto esperaba Tomás Estrada Palma para un cambio de la política de los Estados Unidos en nuestra lucha contra España, fue el golpe más grande que recibió la revolución cubana, por el desaliento que sembró en algunos altos jefes cubanos, y el aliento que dio y el recrudecimiento que produjo en la ofensiva española, no solo en cuanto a la acción militar, sino también al aniquilamiento de la población civil cubana, especialmente de la campesina, a la que se mató de hambre en los campamentos de concentración que eran para nuestros guajiros ciertos poblados y caseríos, adonde se les acorraló, quedándose nuestras fuerzas mambisas sin información y sin auxilios de ninguna clase. Por  eso es que, tendiendo a lo que tan ansiosamente se esperaba don Tomás para conseguir el relevo de Weyler y el cambio favorable de nuestra situación con el gobierno americano, en el ánimo de Maceo no debió pesar ninguna otra consideración más que el éxito de la acción que se confiaba a su acendrado patriotismo y a su reconocida pericia militar, sin dejarse dominar por ninguna otra cuestión de carácter personal, ni por querer hacer buenas con el ejemplo personal sus palabras escritas al General Aguirre; y al llegar en su temerario avance hasta donde Juan Delgado tenía inmovilizado al enemigo, debió ordenar una retirada escalonada en atención a no descubrir su presencia para el ataque a Marianao, que se proponía realizar en cuanto llegarán las fuerzas del jefe de la Segunda División; o bien para llevar al enemigo hacia los Mameyes de Claudio y batirlo allí, en campo escogido y apropiado, sin las ventajas de los parapetos de La Matilde.

Pero no sucedió así, porque los informes tendenciosos que por conducto del brigadier Miró le trasmitía Sánchez Figueras, que inconforme con mandar la brigada sur, aspiraba todavía al mando de la Segunda División de la Habana apoyando esta aspiración en supuestas indisciplinas de las fuerzas de esta provincia y en la falta de capacidad y de coraje del General Aguirre, labraron en su ánimo un estado tal, que lo llevaron a escribirle a dicho General “que parqueara bien su gente y viniera a pelear mucho aquí donde todo andaba mal”, y a decirle al General Nodarse, su jefe de estado mayor interino, “que iba a enseñar a dar machete a la gentecita de la Habana”; palabras y afirmaciones que, por querer hacerlas buenas con el ejemplo, no le dejaron actuar serena y juiciosamente, y lo llevaron a cometer errores, como el deshacerse de Baldomero Acosta y de Andrés Hernández, los dos hombres que mejor conocían aquellos lugares, y los que, de haber seguido a su lado, hubieran evitado que el caudillo avanzara por un lugar lleno de cercas y de obstáculos. Bien es verdad, como dice el teniente Reyna Cossío, que lo obligaron a actuar como lo hizo “ciertas consideraciones de carácter moral que le hicieron creer que era su deber ineludible combatir en San Pedro” contra otra consideración por beneficiosa que fuera para sus propósitos patrióticos y militares, para así hacer buenas con su ejemplo personal, sus palabras dirigidas al general Aguirre, y las dichas al General Nodarse!

Observen lo que rebuscan algún motivo, por baladí que sea, para achacar a los jefes de la Habana la culpa de la muerte del caudillo, como los que se decían sus mejores amigos y auxiliares de más confianza, en lugar de evitarle disgustos y contrariedades (cuando él tenía, al saber de las discrepancias entre el gobierno y el Generalísimo), lo que hacían era crearle más problemas con sus intrigas y sus aspiraciones desorbitadas.

Véase ahora, para algunas de las aclaraciones y consideraciones que haré de algunos actores en San Pedro, la copia del plano hecho por los ingenieros del Ejército Nacional para la conferencia que en 1929 dio la Academia de la Historia el primer teniente Reyna Cossío, sobre el combate en San Pedro y la muerte del General Maceo, y la referencia que hago al croquis 6A del libro del comandante Miguel Varona Guerrero, ayudante que fue del Generalísimo Máximo Gómez, como estaban distribuidas las fuerzas y colocadas las guardias y avanzadas.

Dijimos en una ocasión, y lo repetimos ahora, que no era difícil para quien como el brigadier Miró había dedicado toda su vida a la honrosa profesión del periodismo, escribir tan bellamente las narraciones de la invasión; pero que no le resultaba tan fácil, era colocar a Juan Delgado a contrapelo con su conducta, tratando de responsabilizarlo en la triste jornada de San Pedro, cuando el jefe que más se distinguió en todas las fases del combate, atribuyéndole ambiciones e indisciplinas que no tuvo nunca, porque lo escocía y no podía olvidar sus palabras de San Pedro, más adoloridas que irrespetuosas, al conocer de sus propios labios de la muerte de Maceo y el abandono de su cadáver… Basta sólo leer su Crónica dedicada a esta acción, para darse cuenta de ello,

En su folleto de Palma Larga, a los pocos días de la muerte del caudillo, y aunque Miró no lo menciona en la extrema vanguardia donde actuó, por lo menos lo menciona expugnando a los españoles con Acosta y Rodríguez. Sin embargo, al publicar sus Crónicas en 1909, en su página 237, dice: “que los que repelieron la agresión fueron los regimientos Calixto García y Tiradores de Maceo, que estaban próximos al lugar donde penetró Cirujeda”, cuando estas fuerzas, por el norte y por el sur (el ataque fue por el oeste), eran precisamente las que estaban más distantes de ese lugar, por donde las únicas fuerzas que había, que le hicieron frente al enemigo y sufrieron las mayores bajas, fueron las de Juan Delgado (Véase el plano).

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Sobre el corneta que Miró da a entender que debía estar al lado de Maceo y que dice que era francés y no sabía los toques de la milicia cubana, como una censura a Juan Delgado, se llamaba Evaristo Castro y era criollísimo, de Quivicán, y al toque de su clarín se le dio machete a la guerrilla de su pueblo, a la que sólo se le dejó uno para que contara el hecho; y a las de Rincón, Managua y Calabazar, a las que se le causaron 79 bajas; y en Maurín, en Hoyo Colorado, se le aniquiló más de una compañía al batallón de San Quintín.

Debo decir, para aclarar la intención non sancta de Miró, que a Delgado no se le pidió en ningún momento que pusiera un corneta a las órdenes de Maceo, lo que hubiera estimado como un honor y hubiera hecho con mucho gusto, aunque ésa no era su obligación como jefe que coadyuvaba a la acción. Ese auxiliar, tan indispensable para una fuerza grande acampada; el retén fuerte cerca del Cuartel General para repeler rápidamente cualquier ataque sorpresivo, y otras cosas más de rutina, propias de un campamento que tenía como huésped a tan ilustre personaje de nuestras guerras redentoras, era deber del jefe de las fuerzas armadas allí concentradas; pero al que, seguramente la preparación de los informes podían viabilizar sus aspiraciones a la Jefatura de la Segunda División del Quinto Cuerpo, parece que no le dejaron tiempo de atenderlos debidamente; así como no se lo dejaron para que, como iniciativa propia de tal jefe, al igual que lo hizo Juan Delgado por el flanco izquierdo, ejecutar u ordenar  cualquier movimiento que presionara el flanco izquierdo enemigo, lo que hubiera producido la retirada inmediata de los españoles que se guarecían en los parapetos del camino de Guatao, que hubiera hecho innecesaria la actuación personal del Lugarteniente, el que en la proximidad del flanco enemigo estaban las fuerzas principales de la Tercera Brigada que él mandaba en esa provincia, además de tener el mando de todas las fuerzas centradas ese día en San Pedro (Véase plano).

Con respecto al lugar en que debía situarse el general Aguirre, y que el brigadier Miró insinúa que Juan Delgado debía saberlo, y que “no lo sabe a ciencia cierta”, “así como las comunicaciones que le mandó Maceo (página 229 de sus Crónicas), debo repetir lo que ya hemos dicho (la historia es repetición): que ese encargo lo dio el caudillo a Baldomero Acosta, cuando en su comunicación fechada en San Felipe, Pinar del Río, el 15 noviembre anterior, le dice: “procure conocer el punto donde se sitúe Aguirre, que debe ser en la zona de Castillo”. Y por estar situado en esa zona de Castillo, en Babiney, el general Aguirre tuvo ese mismo 7 de diciembre  fuego de varias horas con la poderosa columna española comandada por el coronel Torres (¿?).

Sobre que si Juan Delgado llegó al campamento de San Pedro en la madrugada del 7, que Sánchez Figueras le hace decir a Miró, “porque no supo de él hasta esos momentos”, de sobra sabía el brigadier Sánchez, como jefe de la concentración de esas fuerzas, que Juan Delgado no se había separado un momento del campamento, que estaba allí, al lado del Coronel Alberto Rodríguez, que no se separaba de él un solo momento, para evitar incidente como el tenido con él con motivo de los planazos de corre-corre de Montes de Oca, así como que las fuerzas que llegaron esa madrugada eran, sí, de Juan Delgado, pero dos escuadrones más, uno traído por el coronel Arencibia, y el otro, el número 4, por el comandante Rodolfo Bergés, que habían tenido que llevar a la zona de Managua los heridos tenidos con motivo de ese corre-corre funesto, agregándose a este último escuadrón su segundo jefe, el capitán José Cadalso, que venía con el parque adquirido en las cercanías de Guinea y que llegaron esa madrugada.

Véase, en comprobación de todo esto, que rectifica una vez más al brigadier Miró, lo que escribe en su Autobiografía, páginas 82 y 83, donde dice el comandante Bergés, que evidencia también el lugar donde estaba situado el general Aguirre:

“A las cuatro de la tarde llegaron a la loma de la Chiva los generales Aguirre y Castillo, los que preguntaron por el general Maceo, contestándoles que nada sabía, puesto que habíamos tenido un gran combate con Cirujeda en la zona de Hoyo Colorado. En estos momentos llegó el comandante Donato Delgado con su oficio del coronel. Se lo enseñó al general Aguirre y me dijo que fuera a cumplimentar el oficio. Me despedí muy cariñosamente del general, que quedó acampado en la loma del Volcán. Llegando a la finca Cervantes a las siete de la noche, y ordené al capitán Cadalso que colocara las …..¿? en el cruce de la carretera, permaneciendo en dicho puesto hasta las 3 de la madrugada, hora en que llegó el capitán Carlos Marrero, a buscarme en nombre del coronel Delgado. Salí, pues, de marcha y llegué a la finca San Pedro a las seis en punto de la mañana”.

En lo que se refiere a la vigilancia y a las exploraciones con las que el brigadier Miró quiere responsabilizar a Juan Delgado, todos los actores que han escrito sobre el combate de San Pedro (los coroneles Piedra, Arencibia, Baizán, Miguel Hernández, Emilio Collazo, Hilario Llanes, Cleto Merchán y otros, y el teniente del Ejército Nacional Reyna Cossío, en su ponderado trabajo sobre ese combate), todos han dicho que el jefe de día que realizó las exploraciones del campamento que estimó necesarias y las que le ordenó el caudillo, fue el comandante Andrés Hernández, segundo jefe de las fuerzas de Baldomero Acosta, que operaban en esa zona. Y aún el propio brigadier Miró también lo dice en la página 36 de su folleto Palma Larga, escrito en diciembre de 1896, a los pocos días de la caída de Maceo, cuando escribe: “El general llamó entonces a mis informantes; pero al mismo tiempo, el comandante Andrés Hernández, encargado ese día del servicio de exploración, trajo la noticia de que por aquellos lugares no había novedad”… con lo que se desmiente a sí mismo, cuando en la página 230 de sus Crónicas, en 1909, pretende responsabilizar a Juan Delgado en este servicio.

El brigadier Miró, inmediatamente después de informarle a Juan Delgado que el cadáver de Maceo se lo llevaban los españoles, dice (página 248): “En esa situación tan aflictiva y confusa, Silverio Sánchez, Juan Delgado, etc., adoptaron la resolución de ir a rescatar el cadáver del general”. Cuando Juan Delgado se encuentra con el brigadier Miró en el pozo de la finca Montiel, allí no estaba Sánchez Figueras, porque según dijo el general Pedro Díaz, había ido a buscar refuerzos y al ver que no regresaba con ellos, Pedro Díaz y Miró también se fueron a buscar a Sánchez Figueras, sin que regresaran con los referidos refuerzos, razón por la que, ninguno de los tres estaba en el punto y momento de decidirse por Juan Delgado y los que le acompañaban, el rescate de los cadáveres.

Otra de las insinuaciones que hace contra Delgado, es cuando en la página 230 de sus Crónicas, dice: “Ha circulado la versión que al despacharse el destacamento explorador, se le recomendó que llenara el expediente del ojeo sin entrar en pelea formal, pues si llegaba a trabarse combate en el campo de San Pedro, no podría llevarse a cabo la función nocturna”….”Si tal versión fuera basada en la realidad estricta de los hechos, quedaría demostrado que no se obedecieron las órdenes del General; y que no se obedecieron por móviles interesados”….Aunque está más que probado que Juan Delgado no tuvo nada que ver con las exploraciones, la insinuación implica el achacar injustamente a éste, y a sus fuerzas en la Habana, que por el interés personal de entrar en Marianao y saquearlo (es lo que se da a entender) no se cumplieron las órdenes de Maceo.

Estudien el plano y la posición de las fuerzas los que conozcan esas cosas de la guerra, y también los que rebuscan motivos, por simples que sean, para encontrar las causas de la muerte del general Maceo: Que si era la purísima Concepción o Santa Margarita; si el corneta de Juan Delgado era francés y no sabía el toque mambí, o si éste no llegó al campamento hasta la madrugada del día 7, etc., para que se vea que la iniciativa personal del jefe de las fuerzas concentradas en San Pedro no estuvo afortunada….Si el brigadier Sanchez Figueras, al llegar a su pabellón y comprobar que Maceo no está equipado, ni ensillado su caballo, y por tanto impedido de actuar con la rapidez con que él podía hacerlo, se une a su brigada que está próxima al camino que da acceso al batey de la finca Bonadilla y muy cerca del flanco enemigo que desafortunadamente Pedro Díaz y Maceo trataron más tarde de atacar, y dispone por ese lugar cualquier movimiento contra los españoles que evidenciara que allí había más fuerzas cubanas que las  que el enemigo suponía, este hubiera abandonado, éste hubiera abandonado su parapeto de piedras y a la carrera se hubiera metido en el caserío de Guatao, pues ya esta retirada estuvo a punto de producirse cuando la contracarga de Juan Delgado hizo huir a la caballería española y sembró el pánico entre las tres compañías de infantes del comandante Cirujeda.

Pero no se realizó esta acción, ni se movió esa fuerza en alguna forma que hubiera advertido al enemigo de su presencia y lo que la componían no fueran utilizados en los primeros momentos, porque su jefe, el coronel Alberto Rodríguez, se había unido a Juan Delgado en su contracarga a la caballería del Peral, perdiéndose … y hombres para atacar por los lugares, lo que hubiera cambiado la suerte del combate, evitando que el caudillo, dado el estado de ánimo en que lo habían puesto los informes tendenciosos que le trasmitían sus auxiliares, las indisciplinas de las fuerzas y jefes de la Habana, pudiera hacer buenas con el ejemplo personal sus palabras al brigadier Nodarse, de “que iba a enseñar dar machete a la gente de la Habana”.

Ojalá que estas apreciaciones y aclaraciones, hechas con el propósito de aclarar un poco el confusionismo que han producido narraciones apasionadas de esa triste jornada de nuestra epopeya, tratando de responsabilizar a otros para ver de atenuar (¿?) la actuación confusa de sus autores, al lado de Maceo siempre y luego lejos de su cadáver , para que lleven al ánimo de los que escriben estas líneas un poco de claridad y comprensión sobre los actores y narradores de San Pedro, para que del examen sereno e imparcial de las mismas pueda llegarse a lo que más se acerque a la verdad histórica en la acción desgraciada de nuestra guerra por la independencia.

 

Nota adicional de la redacción de https://deportescineyotros.wordpress.com

El brigadier en cuestión en este relato es José Miró Argenter, quien logró grados de General, concluida la guerra de Independencia en Cuba. Miró continuamente ha descrito hechos de la guerra, en muchas ocasiones realizando refutaciones de lo afirmado por otros oficiales mambises. Miró no rescató el cadáver de Maceo, lo hizo la tropa de 18 hombres bajo las órdenes del Coronel Juan Delgado, en la cual activamente participó el autor de este relato, el Comandante Juan de Dios Romero Cortés, cuyo nombre-no sabemos cuál es la razón- no aparece entre los héroes en el Mausoleo El Cacahual, donde yacen los restos de Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro.

 

Richard Sorge, héroe reconocido gracias al cine

Puede ser un héroe lo mismo el que triunfa que el que
sucumbe, pero jamás el que abandona el combate
.”
Thomas Carlyle (1795-1881, ensayista e historiador escocés)

Richard Sorge

Richard Sorge

La vida da muchas sorpresas, pero en el caso que se verá en este escrito es el de un hombre que póstumamente llegó a ser héroe del país al que sirvió gracias al cine.

Se trata de la figura del agente soviético Richard Sorge, probablemente uno de los más eficientes que hayan existido. Era tan bueno en su oficio, que uno se pregunta la causa para qué un escritor como Forsythe lo haya tomado en ese mundo de novelas que ha escrito sobre los agentes encubiertos.

Richard Sorge nació en Sabunchim, suburbio de Bakú, capital actual de Azerbaiyán, territorio entonces del Imperio Ruso, el 4 de octubre de 1895, hijo de madre rusa y padre alemán al servicio de una compañía alemana dedicada a la explotación de petróleo. El niño y sus padres se trasladaron a Berlín, Alemania, cuando Richard tenía apenas 2 años, donde su educación transcurrió, pero eso no fue menester para que aprendiera el ruso y las costumbres del país que le vio nacer por instrucción de parte de su madre. Cuando Richard tenía 17 años, su padre falleció y le dejó una buena herencia a su familia, lo que le permitió estudiar sin dificultades y comenzar a mostrar interés por las cuestiones de carácter socio-político.

Llegó la I Guerra Mundial, y como buen alemán se alistó en el ejército de su país. Tres veces fue herido en combate y en todas ellas estuvo convaleciente por períodos de tiempo, durante los cuales estudió para poder obtener los certificados correspondientes. A pesar de ser entonces un patriota con ideas pangermánicas, estas cambiaron durante su estancia en la retaguardia, al ver las vicisitudes que sufrió el pueblo alemán debido a la falta de  alimentos y otros bienes. En ese momento se preguntó para qué Alemania había entrado en guerra, para qué servía tanto sacrificio y pérdidas humanas, a la vez que conoció de las reivindicaciones de los grupos de izquierda, que abogaban por cambios en la sociedad en lo político y social. La tercera herida le produjo una cojera y fue atendido por un grupo de enfermeras del  hospital militar de Königsberg (actual Kaliningrado), en Prusia oriental, que eran simpatizantes de la doctrina marxista.

Finalizada la guerra, fue condecorado con la Cruz de Hierro, pero ya en ese entonces sus ideas eran de carácter socialista. Richard estudió y terminó graduándose de doctor en Ciencias Políticas en la Universidad de Hamburgo. En 1933 logró desempeñarse como corresponsal de prensa para la revista Zeitschrift für Geopolitik, en Japón, a la vez que servía a la URSS, algo que había comenzado en 1929, como agente de inteligencia bajo el nombre secreto de Ramsay (en ruso: Рамзай).

Cabe aclarar que desde 1925, Sorge se integró al partido comunista de la URSS. Su primera misión como agente fue en China. La dirigencia soviética requería conocer detalles este país y el gobierno encabezado por Chiang Kai Tshe, para lo cual Sorge organizó una célula muy eficiente, que suministraba información a Moscú desde las ciudades de Shanghai y Nanjing.

Por el éxito en China fue que se entendió lógico que Sorge pasara a organizar algo similar en Tokio. En este caso, la célula a formar debía mantener informado al gobierno soviético de los movimientos de las tropas alemanas y japonesas, y de las posiciones políticas de sus dirigentes. El grupo estaba compuesto por cinco miembros, entre ellos Ozaki Hotsumi, hombre contrario a las ideas militaristas de su país, pero no comunista. Ozaki era buen conocedor de la política de la cúpula gobernante en China, había trabajado en la compañía de ferrocarril de la Manchuria meridional, con acceso a altos niveles del gobierno japonés. Los otros tres integrantes de esta célula fueron Branko de Voukelitch (nombre que suena a yugoslavo), corresponsal de la agencia de noticias Havas, radicada en París; Miyagi Yotaku, japonés de familia oriunda de Okinawa y militante activo del partido comunista de EE.UU., al cual se integró durante su estancia en Los Ángeles. Miyagi fue reclutado directamente por Sorge, mientras los anteriores fueron por órdenes de la Internacional Comunista. El quinto miembro era el alemán y especialista en cifrar o descifrar mensajes por radio, Max Clausen, que usaba la fachada de importador de maquinarias para producir cianotipos.

La célula desarrolló su trabajo con esmero, Sorge sostenía contactos regulares con el embajador alemán en Japón, con quien llegó a fomentar una sólida amistad, por lo que con el tiempo Sorge se convirtió en el encargado de prensa de la embajada. Igualmente estableció contacto con otras figuras del gobierno nipón, lo que proporcionaba información, que según sus criterios y propósitos, se pasaban a Berlín y a Moscú indistintamente. De esa manera, se convirtió en un doble agente, que muy responsablemente evitaba contactos muy estrechos con la SS. Temía que este órgano fuera capaz de desenterrar algunos de sus secretos de visitas y contactos en la URSS.

Dos confrontaciones militares tuvieron la URSS y Japón en 1938 y 1939, respectivamente, durante las cuales, Miyagi informaba sobre el movimiento de las tropas japonesas, y Voukelitch visitaba los frentes de batalla como corresponsal de guerra. A su vez, Sorge, recibía información que le proporcionaban los agregados militares alemanes en la embajada y la que se enviaba inmediatamente a Moscú.

Ozaki, por su parte, era amigo del primer ministro japonés Fumimaro Konoe, a través del cual conoció de sus conversaciones con Roosevelt mucho antes del ataque a Pearl Harbor. De esa manera, la URSS supo que sus fronteras no corrían peligro en el lejano Oriente, por lo que el gobierno soviético podía mover parte de sus tropas a occidente

Fue por esta vía que ya en abril de 1941, Sorge sabía que Alemania estaba completando su preparación para atacar a la URSS. Dos enviados militares alemanes llegaron a Japón para informar al embajador, el General Eugen Ott, de los próximos movimientos de Alemania en Europa, información que Sorge recibía de primera mano y la envió al Kremlin. Con un error de dos días, el destacado agente informó a Moscú de la fecha del ataque de Alemania a la URSS. ¿Le hizo caso Stalin?

Max Clausen realizaba su trabajo de trasmisión con dedicación y empeño. Él enviaba la información a un punto secreto en la Siberia, que era llamado en alemán Wiesbaden. Clausen movía su radio de un lugar a otro, todo eso a sabiendas que los japoneses lograban monitorear sus mensajes. Ese continuo movimiento de la radio era el que despistaba a los alemanes. A su vez, los japoneses no eran capaces de descifrar los códigos utilizados por Sorge.

Otra característica de Sorge, que nos hace recordar al personaje ficticio de James Bonds, era su afición por las mujeres, entre ellas la nipona Ishii Hanako. Igualmente, se sospechaba que tenía relaciones con la mujer del embajador alemán. Esos contactos le proporcionaban información adicional.

Todo tiene su final, y Sorge y su célula fueron detenidos en los inicios del cuarto trimestre de 1941. La pista a la policía fue dada por un renegado del partido comunista japonés. Existe otra versión de que Sorge fue atrapado al momento de una trasmisión a la URSS. En esa redada, cayeron Sorge y Ozaki, ambos fueron finalmente ahorcados en la prisión de Sugamo, el 7 de noviembre de 1944, fecha del 27 aniversario de la Revolución de Octubre.

Se sabe que muchas veces Stalin se burló de las informaciones que le enviaba Sorge y su célula, la menospreciaba realmente, y cuando este grupo fue descubierto, la URSS y sus dirigentes jamás comentaban nada, incluso cuando se hablaba de este asunto por otras autoridades extranjeras. Para la cúpula estalinista, Sorge y sus agentes nada tenían que ver con la URSS.

No fue hasta setiembre de 1964, que el periodista Víctor Maevskii, escribió un artículo en el Pravda, donde por primera vez la URSS reconocía el trabajo de Sorge. Tarde llegaba ese reconocimiento, con anterioridad los restos de Sorge, por gestión de Ishii Hanako, fueron trasladados del cementerio de la prisión de Sugamo a otro lugar, donde hay una tarja que dice: “Aquí descansa un héroe, que sacrificó su vida luchando en contra de la guerra y a favor de la paz”. En 1961 se realizó una película, co-producción Franco-Italo-Germano-Japonesa, del director Yves Ciampi, cuyo título original es “Qui êtes-vous, Monsieur Sorge?” (¿Quién es Ud. Sr. Sorge?), muy interesante, que reseña la vida del agente y cómo se las arreglaba para despistar a la hora de recoger y enviar información a la URSS. El papel de Sorge lo interpretó el actor alemán Thomas Holtzman y el estelar actor suizo Mario Adorf encarnó a Max Klausen. Este film está basado en un libro escrito por Hans-Otto Meissner, que fungiera como tercer secretario de la embajada alemana en Tokio, hombre que conociera a Sorge, al que despreciaba por su “fanatismo nazi”. No sabía Meissner que Sorge no era nada de lo que parecía. Su libro, publicado en 1955, se tituló “Der Fall Sorge” (El caso Sorge).

Dr Sorge afiche

Finalmente el film se mostró en salas de cine de la URSS poco después del artículo de Maevskii, cuya parte positiva fue la crítica a Stalin por no haber usado debidamente la información suministrada por Sorge y por no reconocer los méritos de su héroe. Visto el film en ese entonces por el que suscribe, algunas preguntas rondaban mi mente, ¿Por qué ahora y no antes? ¿Hacía falta el reconocimiento de un héroe por parte de otros países para que entonces las autoridades soviéticas lo reconocieran? La población soviética no sabía nada sobre Sorge hasta que llegó el film, y fue casi de inmediato que se le declaró héroe de la Unión Soviética, en noviembre de 1964.

A pesar de haber consultado otras fuentes en línea, el mayor aporte de información lo dio el artículo del New York Times del 11 de octubre de 1964, que aparece en la página SM89, bajo el título de “Again the Sorge case” (De nuevo el caso Sorge). https://www.nytimes.com/1964/10/11/archives/again-the-sorge-case.html

 

Escrito por Ricardo Labrada, 19 diciembre de 2018

Una fecha triste de nuestra historia: 27 noviembre de 1871

Mi obligación como español, mi sagrado deber como defensor,
mi honra como caballero y mi pundonor como oficial, es
proteger y amparar al inocente.
¡Y lo son mis 45 defendidos!
Alegato de defensa de Federico Capdevila
durante el juicio a los estudiantes de medicina

Fusilamiento estudiantes de medicina

El fusilamiento injusto de los ocho estudiantes cubanos, acusados de haber profanado la tumba del periodista Gonzalo Castañón, ya fue abordado con anterioridad en el artículo dedicado a Federico Capdevila, oficial español, defensor de la causa de los estudiantes, cuya referencia aparece en las fuentes del presente artículo, el cual trata de dar algunos elementos más para que se vea claramente la injusticia de esta sentencia y ejecución.

Ante todo, vale la pena dar los nombres y orígenes de esos ocho estudiantes ejecutados, que fueron selectos dentro de un grupo de 45 acusados. Ellos son:

Alonso Álvarez y Gamba (La Habana, 24 de junio de 1855). Fusilado a los 16 años.

José de Marcos y Medina (La Habana, 7 de marzo de 1851). Fusilado a los 20 años.

Juan Pascual Rodríguez Pérez (La Habana, 24 de junio de 1850). Fusilado a los 21 años.

Anacleto Bermúdez y Piñera (La Habana, 7 de junio de 1851). Fusilado a los 20 años.

Ángel Laborde y Perera (La Habana, 5 de diciembre de 1853). Fusilado a los 17 años.

Eladio González y Toledo (Quivicán, 29 de octubre de 1851). Fusilado a a los 20 años.

Carlos Verdugo y Martínez (Matanzas, 15 de enero de 1854). Fusilado a los 17 años.

Carlos de la Torre y Madrigal (Puerto Príncipe, actualmente Camagüey, 29 de julio de 1851). Fusilado a los 20 años.

Como se aprecia, eran casi niños los fusilados, tamaño ensañamiento en plena Guerra de los Diez Años. El resto de los acusados cumplió hasta 6 años de prisión, como fue el caso de Fermín Valdés Domínguez.

Como se sabe, el vigilante del cementerio Vicente Cobas hizo falsas acusaciones, muchas de ellas orientadas por la plana mayor del entonces Gobernador político, Dionisio López Roberts, Conde de la Romera, quién planeó la farsa. El personaje de referencia había sido destituido de su cargo por Real Orden del 13 de noviembre de 1871, o sea, días antes de los supuestos hechos, por lo que a sabiendas que ya no tenía el poder de antes, buscó la forma para dar un golpe que lo elevara después de la destitución.

Para los empeños del Conde se utilizaron las hordas de los voluntarios, elementos de poca ética, que en realidad más le interesaba su bienestar que la suerte del país donde vivían o habían nacido. Fue esa chusma la que se opuso a todos los justos argumentos utilizados por Federico Capdevila, defensor de los estudiantes. El Conde o López Roberts utilizó a los voluntarios, algunos de ellos borrachos regulares, a su conveniencia. En esos días habría un gran desfile de la chusma. Para colmo el Consejo de Guerra, encargado de juzgar a los acusados, estaba integrado por un total de 15 vocales, seis de ellos del ejército y nueve elegidos entre los Capitanes de voluntarios. Así que el veredicto no podía ser nada satisfactorio para la causa de esos jóvenes acusados.

Monumento de los estudiantes de medicina en la Punta

Monumento de los estudiantes de medicina en La Punta, la Habana

La injusticia era evidente cuando uno de los jóvenes, Carlos Verdugo se encontraba en su casa en Matanzas, el día 24, y había llegado a la Habana el 25, pocas horas antes de la detención masiva de los estudiantes. Así que ni siquiera estaba presente en el cementerio en el momento de la supuesta profanación. Años más tarde el mismo hijo de Gonzalo Castañón declaraba que ni la tumba de su padre ni su cadáver habían sido profanados.

Este hecho aborrecible debe servir para hacer conciencia en todos aquellos que ven o tratan de ver al período colonial como algo maravilloso o digno de magnificar en la historia universal.

Fuentes

López Espinosa J.A. 2004. Noviembre 27 de 1871. Fusilamiento de Ocho Inocentes Estudiantes de Medicina. Historia de la Medicina. Humanidades Médicas, versión On-line ISSN 1727-8120. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-81202004000300002

Labrada R. 2017. Otro vínculo de Valencia con Cuba, Federico Capdevila Miñano. Deportescineyotros.wordpress.com. https://deportescineyotros.wordpress.com/2017/03/28/otro-vinculo-de-valencia-con-cuba-el-honorable-capitan-federico-capdevila-minano/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 26 noviembre de 2018

Carlos Manuel de Céspedes y Castillo, el padre de la patria

El hombre que nos echó a vivir a todos.”
José Martí sobre Carlos Manuel de Céspedes

La Demajagua

Los cubanos oyen hablar de Carlos Manuel de Céspedes, cuyo nombre completo es Carlos Manuel Perfecto del Carmen Céspedes y del Castillo, pero sin saber muchos detalles de su vida, el por qué de su quehacer patriótico, e incluso la razón por la que se le llama Padre de la Patria. Por lo que aquí, en apretada síntesis, trataremos de dar un esbozo de su vida, todo ello basado en las fuentes consultadas y confrontadas.

Ante todo se debe decir que Céspedes fue un patriota veraz, lo que quiere decir que todo lo que hizo fue por el bienestar y progreso de su país, nada en beneficio personal. Hay muchos líderes egocéntricos, que más piensan en su beneficio propio y su gloria, que en los de su propio país, por lo que a Céspedes no se le puede incluir en esa lista nefasta, algo que no es difícil demostrar. La otra cuestión es que Céspedes, en la medida que crecía como persona y su intelecto aumentaba, llegó al convencimiento que Cuba necesitaba cambiar y que el patrón de administración de la metrópoli colonial poco le favorecía en su desarrollo económico y social. Las autoridades españolas más les interesaban exprimir la naranja, pero no facilitar un desarrollo que se saliera de los marcos esclavistas y feudales imperantes en la isla. El capitalismo había tocado puertas en varios países de Europa, el desarrollo industrial solo prosperaría con otros modos modernos de producción y no con africanos como esclavos, como así pretendían las autoridades españolas de entonces, nada diferentes de los colonos del sur de los EE.UU.

Carlos Manuel de Céspedes

Céspedes nació en la ciudad de Bayamo, el 18 de abril de 1819, en el seno de una familia rica. Sus abuelos paternos eran descendientes de españoles ricos, mientras que los maternos poseían ingenios azucareros, y eran terratenientes dedicados a la ganadería y a la producción agrícola. Todos ellos tenían residencias en Bayamo y Manzanillo. Céspedes inició estudios primarios en  el Convento de Nuestro Seráfico Padre. A la edad de 10 años comenzó a asistir al Convento de Santo Domingo para estudiar Latinidad y Filosofía. Luego se trasladó al Convento de San Francisco en Bayamo, donde estudió gramática latina, y de ahí pasó a cursar estudios superiores en el Real Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Como Bachiller, especialista en derecho civil, se recibió en la Universidad de La Habana el 28 marzo de1838.

En 1839, el patriota se casó con su prima María del Carmen Céspedes y del Castillo, con la cual tuvo tres hijos: María del Carmen, Carlos Manuel y Oscar, con los apellidos Céspedes y Céspedes. Lamentablemente María del Carmen murió de tisis en 1868. Un año después de este primer matrimonio, en 1840, Céspedes viajó a España para doctorarse en Derecho en la Universidad de Cervera, pero la misma estaba cerrada, por lo que optó por graduarse en licenciatura en Derecho y pasar con éxito las pruebas de doctorado de la especialidad. A su vez, se vinculó a las Guerras Carlistas, dio apoyo a  la regente María Cristina, opuesta al general Espartero, formó parte de las milicias de la Cataluña rebelde y alcanzó el grado de capitán. A Céspedes se le acusó de conspirador, por lo que se refugió en Francia, donde el ambiente napoleónico prevalecía. En ese viaje, aprovechó para visitar Inglaterra, Alemania, Italia y Turquía, algo que le dio idea de las diferencias de desarrollo entre la metrópoli y el resto de los países europeos. Su regreso a Cuba fue a bordo del buque Le Havre, el que partió de Francia.

Después de este viaje, Céspedes se convenció aún más que Cuba se hallaba en un estado de atraso económico, con carencias de libertad individual o socio-político, los cubanos carecían de derechos en general, a diferencia de España donde ya había una constitución que permitía la existencia de partidos políticos, parlamento, asociaciones de trabajadores y leyes aceptablemente concebidas. Las ideas de Céspedes ganaron en profundidad para convertirse en un pensador liberal, cuyo objetivo principal era el de liberar al hombre de las ataduras de la ignorancia.

No neguemos la condición masónica de Céspedes. Él, como otros tantos grandes propietarios en Cuba, era masón, con ideas anti-anexionista y anti-esclavista. Entendía bien que los esclavos negros serían mejores personas y rendirían más como seres libres y capaces de desenvolverse como obreros dentro de la sociedad. Céspedes formó parte de la logia masónica de Bayamo, llamada Estrella Tropical No. 19, la que también era integrada por el patriota Francisco Vicente Aguilera.

Su actitud rebelde a la dominación española le valió ser tres veces detenido y apresado. En la primera vez, en 1852, estuvo en prisión junto a su tío Lucas del Castillo y al poeta José Fornaris y Céspedes. Céspedes igualmente componía poemas, donde expresaba abiertamente su oposición a la situación reinante, y traducía obras, entre ellas, del francés, “El cervecero rey” de D’Arlincour, y “Las dos dianas” de Alejandro Dumas; y del latín, fragmentos de la “Eneida”. Céspedes llegó a hablar inglés, francés e italiano, además del latín. Estas detenciones tuvieron lugar durante el primer y segundo período del gobierno del General Gutiérrez de la Concha.

Además de lo ya apuntado, Céspedes fue fundador y director de la Sociedad Filarmónica, gustaba de organizar campeonatos de ajedrez y bailes, además de escribir crónicas para diarios habaneros y santiagueros.

En 1867, Céspedes compró el ingenio de la Demajagua en Manzanillo por valor de 81 mil pesos, al que dotó de máquina de vapor para no depender de trabajo esclavo, algo muy usual en la parte central de Cuba. Ya entonces se respiraba un ambiente sumamente rebelde contra la dominación colonial, fue también que Céspedes tuvo relaciones con una joven mestiza, de apenas 17 años, Candelaria Acosta Fontaigne, que Céspedes llamaba Cambula, con la que tuvo dos hijos, Carmita y Carlos Manuel. El autor no tiene idea de cuándo se rompió esta relación, ya que Céspedes se casó a mediados de 1869 con la camagüeyana Ana de Quesada y Loynaz, hermana de Manuel de Quesada y Loynaz, con quien tuvo tres hijos, uno de ellos muerto de inanición a los pocos meses de nacido.

En abril de 1868, Céspedes fundó la Logia de “Good Faith” (Buena Fe) en Manzanillo y se convirtió en Gran Maestro de la misma. Meses más tarde tiene lugar la primera reunión intermunicipal de los revolucionarios, en la finca de Jesús María, donde participan activistas de Camagüey, Holguín, Tunas, Jiguaní, Manzanillo y Bayamo, y a la cual asistieron Salvador Cisneros Betancourt, Vicente García, Donato Mármol, Carlos Manuel de Céspedes, Vicente Aguilera y Maceo Osorio entre otros. Céspedes representaba a Manzanillo en la reunión.

La fecha prevista para el alzamiento fue fijada para el día de noche buena. 24 de diciembre de 1868, pero no parece que la misma haya sido del agrado de Céspedes, quien la adelantó para el 14 de octubre, lo cual fue descubierto por el gobernador Valmaseda, a lo que acto seguido, el 7 de octubre emitió una orden de arresto, la que por suerte Céspedes supo de la mano del mismo telegrafista. Sin perder tiempo, Céspedes convocó a sus compañeros, los que se reunieron en la Demajagua, y allí se redactó un manifiesto. El 10 de octubre se da el grito de independencia en Yara, Céspedes da la libertad a sus esclavos, a los que se dirigió:

Ciudadanos, hasta este momento habéis sido esclavos míos. Desde ahora, sois tan libres como yo. Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar su independencia. Los que me quieran seguir que me sigan, los que se quieran quedar que se queden, todos seguirán tan libres como los demás.”

Previamente había manifestado: “Todo lo sé, pero no es posible aguardar más tiempo. Las conspiraciones que se preparan mucho, siempre fracasan, porque nunca falta un traidor que las descubra. Yo estoy seguro de que todos los cubanos seguirán mi voz… A un pueblo desesperado no se pregunta con qué pelea. Estamos decididos a luchar y pelearemos aunque sea con las manos”.

 “Nuestro propósito invariable sean cuales fueren las circunstancias, es no aceptar de España más capitulación que la absoluta independencia de Cuba, así como de cualquier otra nación que medie y se interese por Cuba. Morir todos o ser independientes, sin alterar esta resolución ninguna consideración humana”.

El plan inicial era tomar Yara, lo cual resultó entonces imposible, pero a los 147 hombres que se unieron a Céspedes, se le fueron uniendo más rebeldes, hasta llegar a ser casi 17 mil, lo que permitió tomar la ciudad de Bayamo el 18 de octubre, donde dos días después se entonó el Himno Nacional.

La primera asamblea de la república en armas se efectuó en abril de 1869, en Guáimaro, Camagüey, donde se aprobó la nueva Constitución republicana, en la cual quedó la esclavitud abolida, Céspedes fue nombrado presidente de la nueva República, Salvador Cisneros Betancourt presidió la Cámara de Representantes, con facultades para destituir al presidente y al jefe del ejército; y el cuñado de Céspedes, Manuel de Quesada y Loynaz, fue nombrado jefe del ejército.

Los revolucionarios orientales eran partidarios de mantener el poder político y militar en una sola persona, a lo cual se opusieron los camagüeyanos, que lograron dar plenos poderes a la Cámara de Representantes. Los patriotas camagüeyanos alegaron que dar el poder a una sola persona era constituir una dictadura, pero la realidad es que la divergencia en cuestión no facilitó la generalización de la guerra en otros departamentos. Ya desde ese entonces, Céspedes tenía la idea de la invasión de Oriente a Occidente, pero sin apoyo en cada localidad, la empresa se hacía difícil.

Dentro de la cúpula de mando había otra divergencia. Cisneros Betancourt era partidario de la anexión, Céspedes era partidario de la independencia total de Cuba, por lo que a ese respecto dijo:

Por lo que respecta a los Estados Unidos (de América) tal vez esté equivocado, pero en mi concepto, su gobierno a lo que aspira es a apoderarse de Cuba. (…) Cuanto haga o proponga será para entretenernos y no acudamos a otros amigos más eficaces o desinteresados”.

Céspedes sufrió muchas vicisitudes en la guerra. En 1870, su hijo mayor, Oscar, fue hecho prisionero por los españoles. El Capitán General Antonio Caballero de Rodas le propuso a Céspedes la liberación de su hijo a cambio de abandonar la guerra, a lo que el patriota, en carta del 2 junio de 1870, le respondió: “Duro me hace pensar que un militar digno y pundonoroso como V. E, pueda permitir semejante venganza, si no acato su voluntad, pero si así lo hiciere, Oscar no es mi único hijo, lo son todos los cubanos que mueren por nuestras libertades patrias.” Por esa actitud fue que desde entonces a Céspedes se le llamó Padre de la Patria. La respuesta española fue la ejecución de Oscar Céspedes sin ninguna misericordia.

Más tarde, el 31 de diciembre de 1870, Ana de Quesada, la esposa de Céspedes, que se hallaba en estado de gestación, fue arrestada por las tropas coloniales y se le mantuvo en prisión hasta que finalmente fue deportada a los Estados Unidos.

La guerra continuó con sus altas y bajas en territorio oriental y camagüeyano principalmente. Las divergencias de Céspedes y Agramonte se agudizaron, al extremo que el camagüeyano renunció al mando de sus tropas, lo que debilitó enormemente el empuje de los revolucionarios en esa zona. Céspedes una vez se llenó de valor y dejó a un lado sus diferencias para pedirle a Agramonte su regreso al mando de los suyos, algo que el gran patriota camagüeyano aceptó, que se tradujo en nuevas victorias en los campos de batalla. No obstante, las divergencias entre Céspedes y la Cámara de Representantes nunca lograron reducirse, por el contrario aumentaron.

La reunión del 28 de octubre de 1873 en Bijagual, Jiguaní, provincia de Oriente, impusieron la destitución de Céspedes como Presidente de la República en Armas. La realidad es que esa Cámara jamás tuvo confianza en Céspedes y en la reunión lo atacaron sin piedad alguna. Se le acusaba de violar la constitución y las leyes establecidas. Es cierto que Céspedes nunca tuvo la intención de subordinarse a esa Cámara, la que consideraba autoritaria, y lo mismo opinaba la Cámara sobre él. Céspedes nunca facilitó el trabajo de este órgano y acostumbraba a usar sus poderes extraordinarios en los períodos de receso y clausura de la asamblea legislativa. En el orden personal, Céspedes no era hombre de camaradería con sus compañeros, visitaba los campos de batalla acompañado de un alto número de funcionarios y solía suspender de servicio o trasladar a cualquier jefe sin consulta previa. Durante su mandato, destituyó a Máximo Gómez en sus funciones. Lo cierto es que tanto los opositores como Céspedes y sus partidarios tenían razón en algunos aspectos y en otros no.

Lo importante de todo fue que Céspedes acató la decisión de su sustitución, a la vez que pidió a sus partidarios de no hacer nada que provocara un derramamiento de sangre entre hermanos de una misma causa. Ahí es donde radica la grandeza de Carlos Manuel, ya que no todos los líderes son capaces de aceptar una decisión de ese orden, máxime cuando tiene una tropa detrás dispuesta a darle apoyo. Céspedes entendía claramente que una rebelión por su sustitución les pasaría la cuenta negativamente a los revolucionarios en detrimento de la guerra contra el poder colonial.

Después de destituido, se le mantuvo bajo vigilancia durante algunas semanas, no se le permitió marchar al extranjero, donde ya se encontraba su esposa e hijos, finalmente se le envió a San Lorenzo, en la Sierra Maestra, a finales de diciembre de 1873, sin escolta o protección alguna. No se sabe cómo, pero no es de dudar que haya habido una delación sobre el lugar donde se encontraba Céspedes. Allí llegó una columna española, Céspedes se dio cuenta de su situación y se dio a la fuga en esa zona montañosa, poseía solo un revolver con algunas balas. Unos seis soldados españoles le persiguieron, querían detenerlo vivo, pero no lo lograron. Finalmente cayó en combate desigual el 27 de febrero de 1874. Lógicamente, la tropa española trasladó su cadáver a Santiago de Cuba, donde fue sepultado como uno más en este mundo.

Realmente no era para que Céspedes tuviera ese final, poca consideración se tuvo con él, por lo que no es errado pensar que sus opositores cubanos tenían serias rivalidades de localidad y celos de gloria, como certeramente lo supusiera Fernando Portuondo.

Fuentes

Aguirre Botello Manuel. 2000. Carlos Manuel de Céspedes y Castillo, síntesis biográfica del padre de la patria. http://eles.freeservers.com/Carlos.htm

Maseda Gutiérrez Héctor Fernando. 2013. Nuestros pensadores: Carlos Manuel de Céspedes y Castillo. Misceláneas de Cuba, 11 julio. http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/51de6dd83a682e0bc0cc25eb#.W7og189oTIU

Portuondo Fernando. 1975. Historia de Cuba 1492-1898. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 602 pp.

Ramos Demetrio. El pensamiento independentista en Cuba y Puerto Rico. Armada española 46 p. http://www.armada.mde.es/archivo/mardigitalrevistas/cuadernosihcn/30cuaderno/03cap.pdf

Urbay José R. 2014. Carlos Manuel de Céspedes. Cuba y su historia, 18 Sept. https://cubaysuhistoria.wordpress.com/2014/09/18/carlos-manuel-de-cespedes-y-del-castillo/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 9 octubre de 2018

Rafael Trejo González, ejemplo de rebeldía ante una dictadura

Ha habido tiranos, asesinos, y por un tiempo pueden
parecer invencibles, pero al final, siempre caen
.”
Mahatma Gandhi (1869-1948, patriota de la India)

Rafael-Trejo

En la niñez del que suscribe, le enseñaron en la escuela, que uno de los grandes héroes de la lucha contra la tiranía machadista, lo fue el joven Rafael Trejo González, más conocido como Felo, el que muriera el 1 de octubre de 1930. La figura de Trejo ha sido siempre respetada, incluso hasta 1960 la fecha del 30 de setiembre era día de receso escolar para recordar su figura.

Trejo nació el 9 de setiembre de 1910 en San Antonio de los Baños, hijo de padre tabaquero, quien con esfuerzo personal llegó a graduarse en derecho, lo que le permitió a la familia mudarse a vivir para la capital, concretamente a la barriada de la Víbora en 1919. El abuelo del autor del artículo, trabajó un tiempo en el sector de la producción de tabaco en Artemisa y conocía al padre de Trejo.

Felo estudió en el Colegio de Belén, donde cursó los tres primeros años de bachillerato, luego pasó a terminar estos estudios en el Instituto Habana, donde se graduó en 1927. De ahí pasó a estudiar derecho, como su padre, en la Universidad de la Habana, donde además de estudiar, se convirtió en un luchador incansable por la autonomía de su centro de estudios y en contra de la ya establecida dictadura del presidente Gerardo Machado. Directorio Estudiantil Universitario fue creado en marzo de 1927 y Felo no dudó en integrarse en las filas del mismo.

Físicamente Felo era trigueño, con cuerpo atlético, medía 182 cm, fue parte del equipo de remos de la Universidad, buen nadador y jugador de ajedrez. Ya en ese momento hablaba inglés, tocaba violín, piano y cantaba con voz de barítono, era un lector asiduo, sobre todo de las obras martianas.

Por su dedicación y fervor democrático, Felo fue electo vice-presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho en la Universidad, lo que tuvo lugar en 1930. Fue precisamente en ese año, el 30 de setiembre, que los estudiantes se reunieron en el  Patio de los Laureles de la sede universitaria, donde acordaron dirigirse en manifestación hasta la casa del ilustre maestro Enrique José Varona y así reafirmar el rechazo a la Prórroga de Poderes que se proponía realizar el presidente de la República. Igualmente, los estudiantes pedían la renuncia del Ministro de Educación, el Dr. Averhoff, y el final de la ocupación del recinto de la universidad, así como su autonomía

Como en todas las dictaduras, la policía estaba al tanto de lo que ocurría, por lo que rodeó la Colina Universitaria y por la fuerza agredió a todo estudiante que intentara  acceder a la Universidad.

No obstante, la manifestación tuvo lugar y el enfrentamiento directo con la policía también. A la altura de la calle Infanta, Felo, sin dudarlo mucho, se enfrascó a golpes con un esbirro, de nombre Félix Robaina Crespo, el que al ver su desventaja con el fornido estudiante, sacó su arma y le disparó dos veces, para luego darle palos sin ninguna misericordia. Sus compañeros corrieron en su auxilio, Felo se quejaba, estaba herido gravemente. Un automóvil se lo llevó para el cercano hospital de Emergencia, allí murió 30 horas después. La autopsia reveló que, además de un disparo alojado en el pulmón, los golpes propinados habían afectado seriamente su cráneo e hígado.

Trejo batiéndose con el esbirro Félix Robaina 2

En el hospital, Felo tuvo como vecino al destacado Pablo de la Torriente Brau, quien había recibido golpes en la cabeza y que logró contar parte de los últimos momentos de Trejo: “Yo no podré olvidar jamás la sonrisa con que me saludó Rafael Trejo, cuando lo subieron a la Sala de Urgencia del Hospital Municipal, sólo unos minutos después que a mí, y lo colocaron a mi lado. Yo estaba vomitando sangre y casi desvanecido de debilidad, pero su sonrisa, con todo, me produjo una extraña sensación indefinible. […]… ya Trejo estaba siendo curado en la mesa de al lado a la mía, entre vahído y vahído, yo había podido oír estas palabras, que percibí extrañamente, como si estuviera dentro de un aparato de radio que sonara a lo lejos, con una poco de estática. El médico decía: “Este se salva… si no hay fractura… las heridas de la cabeza son muy aparatosas… se pierde mucha sangre… Pero a aquel pobre muchacho no lo salva ni Dios… Tiene una hemorragia interna…” Por eso su sonrisa era para mí como un adiós que yo recibía en condiciones de angustia invencible,… […] Después, a Rafael Trejo se lo llevaron de aquel rincón para hacerle la arriesgada operación que no pudo salvarlo….El Hospital se fue llenando de gente, tan numerosa que hacía huhú como el mar.”

El que la hace la paga, algo que se cumplió con el asesino Félix Robaina Crespo, quien fue ajusticiado en un bar, mientras bebía alegremente. La persona encargada de esta acción le dijo: “Tú eres el asesino de Trejo. Aquí tienes recuerdos de él”, a lo que siguieron disparos sobre el cuerpo del esbirro.

El que suscribe no está claro si ocurrió después o antes de la muerte de Felo, pero el  dictador Machado intentó matar al padre de Trejo, algo que no llegó a suceder, ya que muchas voces de mambises, ex-compañeros de lucha de Machado[1] en la guerra de Independencia, le advirtieron de no hacerlo por el bien de todo el país. Una de esas voces fue la del abuelo del que suscribe, que como oficial mambí, conocía al dictador de la época de la guerra. La realidad fue que Trejo padre fue poco después dejado en libertad. Al dictador le preocupaba la actividad como abogado que venía realizando Trejo padre en contra de la dictadura.

Vale la pena destacar que Rafael Trejo González encarnó, al igual que otros tantos mártires, el espíritu cubano de rebeldía y de rechazo a la dictadura y sus imposiciones, que limitaban la libertad de todos los cubanos en todos los ámbitos.

Fuentes

Anon. Rafael Trejo Ecured.  http://www.ecured.cu/Rafael_Trejo_Gonz%C3%A1lez

Viera René. 1954. Rafael Trejo: “un batir de alas”. Bohemia, 3 oct. http://hojassdeprensa.blogspot.com/2011/06/rafael-trejo-un-batir-de-alas-por-rene.html

 

[1] Machado llegó a ser General durante la Guerra de Independencia (1895-98)

Escrito por Ricardo Labrada, 12 setiembre de 2018

 

Se cumplió un siglo de la ejecución de la familia imperial Romanov

La severidad de la ejecución del zar es una muestra,
que lucharemos sin piedad, sin detenernos ante nada
.”
Del diario de León Trotski.

Era curiosidad saber cómo la familia del último Zar, Nicolás II, había sido eliminada por completo. En mi niñez pude ver el film “Anastasia”, que fuera protagonizado por Ingrid Bergman y Yul Brynner. La figura ficticia de una sobreviviente de la familia imperial rusa era como una incógnita, aunque con el tiempo y leyendo al respecto, uno se daba cuenta que ahí no había quedado nada con vida.

Me tocó ir a estudiar a la desaparecida URSS, allí nuevamente preguntaba, pero recibía evasivas o mentiras por respuestas. Un profesor, a sabiendas de mi ingenuidad, me afirmó que había sido el gobierno provisional de Kerensky, el encargado de eliminar a los Romanov. Con el tiempo nuevamente, me di cuenta que había algo de vergüenza en lo sucedido, por lo que era menester mentir.

No defiendo a al zar y su familia, su régimen autocrático y absolutista bastante pobreza y miseria provocaron en una nación grande y con enormes recursos naturales. Eso es una cosa, pero lo otro es que se les ajusticie sin mediar un juicio, y que incluso niños de la familia pagaran por los desmanes de los adultos, algo que nadie podrá jamás justificar.

Cayó la URSS en 1991 y pronto se supo toda la verdad. Por lo leído, aparece que la ejecución de los Romanov tuvo lugar a la 1 de la mañana del 17 de julio de 1918, en la llamada residencia Ipátiev de la ciudad minera Ekaterimburgo, anteriormente Sverdlovsk, ubicada en los Urales. La residencia era propiedad de un comerciante y el gobierno bolchevique la llamó en ruso Дом Особого Назначения, lo que es igual a Casa de Propósito Especial. Previamente, desde febrero de 1917, cuando Kerensky y Lvov se hicieron cargo del gobierno provisional y derrocaron la monarquía, los Romanov fueron internados en Tsarskoe Selo (Pueblo del Zar), cerca de Petrogrado, de donde se les trasladó a Tobolsk, Siberia, por orden del gobierno bolchevique. Finalmente fueron llevados a Ekaterimburgo, donde tuvieron su trágico final.

Los ejecutados fueron el zar, la zarina Alejandra, sus cinco hijos y cuatro sirvientes. El plan fue ejecutado bajo las órdenes de Yákov Yurovski, el que descargó sus últimas tres balas sobre el cuerpo del príncipe (zarévich) Alexéi. La habitación, en la que fueron ejecutados, tenía escasamente 30 metros cuadrados. En esta operación participaron varios guardias rojos, entre ellos un lengüilarga, de nombre Petro Ermakov, el que se pasó la vida hablando de sus “méritos” en esta ejecución. En honor a la verdad, dos de los soldados bolcheviques, de los doce que participaron en la operación, se negaron a disparar, mientras que para poder atenuar el ruido de los disparos, se mantuvo encendido el motor de un camión durante todo el tiroteo mortal.

Se sabe por Yurovski y Ermakov, que la familia de Nicolás II había acopiado joyas y diamantes, que guardaban en sus ropas y almohadas. La legión Checoslovaca, como parte del ejército blanco, se aproximaba a Ekaterimburgo con idea de salvaguardar a la familia imperial, lo cual apresuró el plan de ejecución. El hecho de tener esos objetos duros en sus ropas, evitó que murieran con los primeros disparos de los soldados bolcheviques, por lo que estos se vieron obligados a rematarlos uno a uno hasta dejarlos a todos sin vida.

Yurovski contó: “Les dije a todos de pararse, todos lo hicieron, pegándose a la pared principal y a las dos laterales. La habitación era pequeña. Les informé que el Comité Ejecutivo de los Soviets de Obreros, Campesinos y Soldados deputados de los Urales había decidido fusilarlos. Nicolás se volvió hacía mí y me preguntó. Le repetí la orden: “fusilar”. Lo primero que hice fue disparar y matar a Nicolás en un rincón. El tiroteo duró mucho tiempo, a pesar de mis esperanzas de que en la pared de madera no rebotara, las balas rebotaban en ella. Durante buen rato no logré detener este tiroteo, que tomó un carácter desordenado. Al final logré pararlo y me di cuenta que casi todos estaban aún vivos. Por ejemplo, el Doctor Botkin  yacía apoyado sobre su codo de la mano derecha, como si estuviera descansando, por lo que terminamos con él con disparos de pistolas. Alexéi, Tatiana, Anastasia y Olga todavía estaban vivos. También estaba viva Demidova. El camarada Ermakov quiso concluir la ejecución con la bayoneta, algo que no llegó a funcionar. La causa se aclaró más tarde, las hijas tenían brillantes (diamantes) en sus vestidos, lo que me obligó a ejecutar uno a uno.”

Una semana después de la ejecución, la legión checoslovaca tomaba Ekaterimburgo, pero ya era tarde, la familia de Nicolás II había sido fusilada y exterminada por completo.

Se dice que la orden de ejecución nunca fue dada por Lenin, quien favorecía la idea de juzgarlos y luego condenarlos. Sin embargo, Trotski escribió en sus memorias algo de lo que había hablado en esos días con Yákov Sverdlov, quien le aseguró que la orden había sido dada por el mismo Lenin. Resulta difícil pensar que esa orden de ejecución la haya dado alguien sin grandes poderes, ya que se trataba del zar y toda su familia.

Lo vergonzoso de todo esto fue que el gobierno nunca informó al pueblo de la ejecución, ni del paradero de los cadáveres, los que fueron llevados a un bosque, donde se les roció con ácido sulfúrico y gasolina para quemar y destruir los cuerpos, todo eso después de haber golpeado los cuerpos muertos con culatas de fusil. El plan era no dejar huella alguna de los lugares donde fueron enterrados. No obstante, en 1979, unos historiadores aficionados encontraron los restos de parte de la familia, se trataba de los cuerpos de dos de los infantes Romanov, cuya confirmación de identidad pudo ser posible después de 1991 mediante pruebas de ADN.

La afirmación de Trotski que inicia este artículo llama la atención y resulta todo un boomerang. Es cierto que hubo mucha severidad, al extremo que él mismo fue víctima de asesinato a manos de Jaime Ramón Mercader del Río, por orden del gobierno de Moscú, el 21 de agosto de 1940.

Fuentes

Anon. 2017. 10 datos del asesinato de los Románov que seguro que no conocías. Sputnik, 17 julio. https://mundo.sputniknews.com/rusia/201707171070836036-zar-nicolas-muerte-romanov/

Anon. 2013. Расстрел российского императора Николая II и членов его семьи. RIA Novosti, 17 julio. https://ria.ru/history_spravki/20130717/948958103.html

Márquez Raquel. 2016. La devastadora historia real de la ejecución de la familia Romanov. El Confidencial, 16 octubre. https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-10-16/ejecucion-romanov-1918-putin-sigue-hablando-de-los-cuerpos_1273007/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 9 agosto de 2018

 

Francisco de Albear y el acueducto de la Habana

Para crear, uno antes debe cuestionarlo todo.”
Eileen Gray, arquitecta y diseñadora inglesa (1878-1976)

Francisco Albear

Para que una ciudad tenga salud, el suministro de agua es sumamente importante, algo que los romanos, desde tiempos remotos, tuvieron siempre en consideración. La calidad del agua a suministrar depende mucho de los canales que se utilicen a tales efectos. Los métodos para la construcción de acueductos fueron descritos por Vitruvio en su obra “De Architectura”, en el siglo I a. C. El libro sirvió de guía para la construcción de varias de estas obras. Con esto debe quedar claro que cualquier proceso de urbanización debe pasar por la construcción de un acueducto apropiado, lo cual evita que la población no tenga que recurrir a depósitos individuales de agua, que al final se convierten en nichos perfectos para la cría de insectos dañinos a la salud humana.

La Habana tuvo la suerte de tener la competencia del ingeniero cubano, Francisco de Albear y Fernández de Lara, nacido el 11 de enero de 1816, en la misma capital cubana, quien realizó diversas obras en la Habana, las que aún perduran.

Albear era hijo del coronel Francisco de Albear Hernández, gobernador del Castillo del Morro, el cual murió cuando su hijo tenía 7 años. Su niñez y juventud las pasó estudiando y llegó a graduarse de teniente en la Escuela de Ingenieros Militares de Guadalajara, España. Una vez terminados estos estudios, decidió viajar por Europa, a fin de adquirir mayores conocimientos. Además, participó en algunas contiendas bélicas de la corona, donde se destacó por su entrega en combate. Así fue en las tomas de San Mateo y de Valderrobres, así como en la de Campusines. Por su actitud en combate, fue condecorado con la Cruz Militar de San Fernando. Luego participó en el asedio a la Plaza de Morella Infantería, donde volvió a destacarse y fue nuevamente condecorado. Entre sus últimas batallas está la ocupación de Berga al norte de Cataluña, durante la guerra contra los carlistas, donde al final fue nombrado comandante interino.

Su regreso a Cuba tuvo lugar en 1845, fue entonces ascendido a Teniente Coronel y ocupó el cargo de Director General de Obras Públicas de la Real Junta de Fomento. Entre las diversas tareas que emprendió, a Albear se le dio la de llevar el agua a la Habana mediante un acueducto, ya que el suministro era pobre y deficiente. A tales efectos, preparó un proyecto en 1858, cuyo objetivo era conducir las aguas desde los manantiales de Vento. La obra se comenzó y se desarrolló con extrema lentitud, las guerras y la situación inestable del país, fueron las que ralentizaron la ejecución del acueducto, el cual se terminó 45 años después (1893).

Este acueducto sigue en funcionamiento y abastece buena parte del agua a la ciudad. La entrega de agua es de 1,67 m³/s, lo que significa 144.000 m³/día. En aquella época, la Habana tenía una población de 200 mil habitantes, por lo que solo requería 102.000 m³/día. Ahora la capital tiene más de 2 millones de habitantes y el acueducto Albear se las ve difícil para poder abastecer a toda la ciudad. Realmente aporta el 20% del agua que se consume actualmente en la Habana. La obra del acueducto, le valió a Albear, premio especial en la Exposición de París de 1889.

Acueducto Albear

Acueducto Albear

Antes de ocuparse del acueducto de la Habana, Albear desarrolló otros trabajos en el interior del país, como fue reconocer el curso y desembocadura del Río Zaza, dirigir y llevar a cabo la construcción del Cuartel de Caballería de Trinidad, y elaborar un proyecto para la ampliación del muelle de Cienfuegos.

A la par del proyecto del acueducto, se construyó el Muelle de San Francisco en La Habana, las obras del Puente San Jorge sobre el Río Bacuranao y la construcción de la Calzada a San Cristóbal por Guanajay.

Durante todo el período de su mandato en obras públicas, se instalaron las primeras líneas telegráficas en Cuba, se construyó el edificio del Observatorio Meteorológico, el local de la Junta General de Comercio y Lonja Mercantil, y la cátedra de agronomía. Además, se construyeron los Puentes Grandes sobre el río Almendares y el Puente Conde de Alcoy sobre el río Luyanó.

Albear, por sus méritos, fue miembro corresponsal de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid, fundador de la Sociedad Geográfica de Madrid, miembro ordinario de la Sociedad Científica de Bruselas, honorario y corresponsal de la Sociedad Británica de Fomento de Artes e Industrias, miembro de la Sociedad de las clases productoras de México, socio de mérito de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana y del Círculo de Hacendados de la Isla de Cuba, y socio de mérito y vicepresidente de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

Monumento a la memoria de Francisco Albear en la Habana

Monumento a la memoria de Francisco Albear en la Habana, el cual se halla en la calle Monserrate a un lado del famoso restorán “Floridita”

El ilustre constructor e ingeniero falleció el 23 de octubre de 1887, en la Habana. En honor a su persona, cabe decir, que aún siendo un oficial de la corona española, jamás participó en combate o acción contra los patriotas cubanos en la Guerra de los 10 años, ni tampoco en la Guerra Chiquita.

Fuentes

Anon. Francisco Albear y Lara. Paseos por la Habana, http://www.paseosporlahabana.com/plaza-de-albear/

Anon. Francisco de Albear y Fernández de Lara. EnCaribe. https://www.encaribe.org/es/article/francisco-de-albear-y-fernandez-de-lara/1350

García Blanco, Rolando. 2007. Francisco de Albear: un genio cubano universal, Editorial Científico-Técnica, La Habana.

Jacome Derubin. 2013. Francisco de Albear y Fernández de Lara (1816- 1887). Cuba en la memoria, 25 enero. https://cubaenlamemoria.wordpress.com/2013/01/25/francisco-de-albear-y-fernandez-de-lara-1816-1887/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 6 julio de 2018

Párrafos selectos del Manifiesto de Montecristi

La libertad, para ser viable, tiene que ser sincera y plena;
si la república no abre los brazos a todos y adelanta con
todos, muere la república
.”
José Martí

En conmemoración de un aniversario más de la caída en una emboscada del héroe cubano José Martí el 19 de mayo de 1895, se citan aquí párrafos importantes del famoso Manifiesto de Montecristi, el cual realmente daba los argumentos para que los cubanos iniciaran la guerra de independencia el 24 de febrero de 1895.  Debemos observar que el documento no tiene ni una pizca de odio hacia el soldado español, al que en todo momento se le trata con el debido respeto.

José Martí

José Martí

La guerra no es la tentativa caprichosa de una independencia más temible que útil, que sólo tendrían derecho a demorar o condenar los que mostrasen la virtud y el propósito de conducirla a otra más viable y segura, y que no debe en verdad apetecer un pueblo que no la pueda sustentar; sino el producto disciplinado de la resolución de hombres enteros que en el reposo de la experiencia se han decidido a encarar otra vez los peligros que conocen, y de la congregación cordial de los cubanos de más diverso origen, convencidos de que en la conquista de la libertad se adquieren mejor que en el abyecto abatimiento las virtudes necesarias para mantenerla.”

maximo-gomez-baez

Máximo Gómez Báez

“La guerra no es contra el español, que, en el seguro de sus hijos y en el acatamiento a la patria que se ganen podrá [n] gozar respetado [s], y aun amado [s], de la libertad que sólo arrollará a los que le salgan, imprevisores, al camino. Ni del desorden, ajeno a la moderación probada del espíritu de Cuba, será cuna la guerra; ni de la tiranía.”

“Éntre Cuba en la guerra con la plena seguridad, inaceptable sólo a los cubanos sedentarios y parciales, de la competencia de sus hijos para obtener el triunfo, por la energía de la revolución pensadora y magnánima, y de la capacidad de los cubanos, cultivada en diez años primeros de fusión sublime, y en las prácticas modernas del gobierno y el trabajo, [de los pueblos,] para salvar la patria desde su raíz de los desacomodos y tanteos, necesarios al principio del siglo, sin comunicaciones y sin preparación en las repúblicas feudales o teóricas de Hispano-América.”

“Respeten, y se les respetará. Al acero responda el acero y la amistad a la amistad En el pecho antillano no hay odio; y el cubano saluda en la muerte al [bravo] español a quien la crueldad del ejercicio forzoso arrancó de su casa y su terruño para venir a asesinar en pechos de hombre la libertad que él mismo ansía. Más que saludarlo en la muerte, quisiera la revolución acogerlo en vida; y la república será tranquilo hogar para cuantos españoles de trabajo y honor gocen en ella de la libertad y bienes que no han de hallar aún por largo tiempo en la lentitud, desidia, y vicios políticos de la tierra propia.”

“Ni es la guerra el insuficiente prurito de conquistar a Cuba con el sacrificio tentador, la independencia po1ítica, que sin derecho pediría a los cubanos su brazo si con ella no fuese la esperanza de crear una patria más a la libertad del pensamiento, la equidad de las costumbres, y la paz del trabajo.”

“La guerra de la independencia de Cuba, [un país donde, como en Cuba, donde va a cruzarse] nudo del haz de islas donde se ha de cruzar, en el plazo de pocos años, el comercio de los continentes, es suceso de gran alcance humano, y servicio oportuno que el heroísmo juicioso de las Antillas presta a la firmeza y  trato justo de las naciones americanas, y al equilibrio aun vacilante del mundo.”

“¡Apenas podría creerse que con semejantes mártires, y tal porvenir, hubiera cubanos que atasen a Cuba a la monarquía podrida y aldeana de España, y a su miseria [estéril avara] inerte y viciosa!”

“A la revolución cumplirá mañana el deber de explicar de nuevo al país y a las naciones las causas locales, y de idea e interés [humano] universal, con que para el adelanto y servicio de la humanidad reanuda el pueblo emancipador de Yara y de Guáimaro una guerra digna del respeto de sus enemigos y el apoyo de los pueblos, por su rígido concepto del derecho del hombre, y su aborrecimiento de la venganza estéril y la devastación inútil.”

Montecristi, 25 de marzo de 1895

José Martí / Máximo. Gómez

Recopilado y escrito por Ricardo Labrada, 9 mayo de 2018

Recordando algo del pasado en Zimbabue

El mayor peligro de los gobiernos es querer gobernar demasiado”.
Honoré-Gabriel de Riqueti o  Conde de Mirabeau
(1749-1791, Político y escritor francés. Presidente
de la Asamblea Nacional de Francia en 1789)

Antes que se me olvide, un diario de Miami hablaba en estos días de la tutoría de la Habana en la carrera del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, algo que realmente no es así. Es cierto que Mugabe ha recibido alta condecoración del gobierno cubano, pero su carrera tuvo orientación inicial guiada por China y Corea del Norte.

El movimiento guerrillero de la llamada Rodesia del Sur, ex-colonia británica y actualmente conocida como Zimbabue, tuvo sus inicios en la década de los 60, el cual con el tiempo se fraccionó en dos partes, una es la conocida ZANU (Unión Nacional Africana de Zimbabwe) de Mugabe, con militancia de la población mayoritaria de los Shonas, y la otra fue lal ZAPU (Unión Popular Africana de Zimbabwe) liderado por Joshua Nkomo y composición matabele/ndebele, tribus del norte del país. La ZAPU tuvo de siempre el apoyo de la Unión Soviética y sus aliados durante la lucha armada contra el gobierno de minoría blanca.

Joshua Nkomo

Joshua Nkomo

A Rodesia[1] del Sur, actual Zimbabue, el gobierno británico, después de otorgar la independencia a la Rodesia del Norte, la que cambió su nombre por el de Zambia, le aplicó la política de No Independencia Ante la Regla de Mayoría Africana, conocida en inglés como NIBMAR. La minoría blanca, con el primer ministro Ian Smith a la cabeza, no aceptó ese tratamiento y unilateralmente declaró la independencia el 11 de noviembre de 1965. Como la mayoría de la población del país no tenía ningún derecho y se le estaba aplicando un sistema de apartheid similar al de su vecino en África del Sur, internacionalmente se le sancionó y así se mantuvo hasta que logró plena independencia en 1980. Previamente, en 1979, el gobierno de los blancos dirigido por Ian Smith, había organizado unas elecciones amañadas, de las que surgió un presidente negro, el obispo metodista Abel Muzorewa. No obstante, la comunidad internacional se dio cuenta de la jugada y no aceptó este resultado, pues en las elecciones no habían concurrido las dos grandes fuerzas políticas, la ZANU y la ZAPU.

Ian Smith

Ian Smith

En aquellos años de lucha armada contra la dominación blanca, la TV cubana hablaba una y otra vez de los avances de la ZAPU, poco o nada de la ZANU. La prensa soviética hacía otro tanto igual. La ZANU tenía un fuerte apoyo de parte de China, época en que las diferencias con la URSS eran abismales. Rara vez oí hablar de Mugabe en la década de los 70.

Finalmente se llegaron a concluir acuerdos y se convocaron nuevas elecciones, de las que emergió la ZANU de Mugabe como vencedor. Poco después comenzó la eliminación de los rivales políticos. ZANU formó un bloque con ZAPU y el Frente Popular, y pasó a llamarse ZANU-PF. Se sabe que Mugabe contó con la asesoría norcoreana para reforzar las fuerzas armadas del ZANU, sobre todo la llamada Quinta Brigada. Según algunos historiadores la masacre post independencia alcanzó a más de 20 mil ciudadanos matabeles o ndebeles simpatizantes o miembros de la ZAPU.  Fue sencillamente una masacre tribal sin sentido. A esa campaña de terror le llamaron localmente Gukurahundi, que en lengua shona significa “La lluvia temprana que limpia por dentro la paja antes de las lluvias de la primavera”.

La ZAPU ya no contaba con el apoyo soviético y no tenía otra opción que buscar la paz con su rival. No fue hasta 1987 que Mugabe y Nkomo firmaron una paz, ZANU victoriosa, y ZAPU vencida y hasta aniquilada. Con el tiempo hasta el propio Mugabe reconocía los excesos de sus tropas sobre los Ndebeles, pero el daño estaba hecho y las vidas perdidas no volverán.

Mugabe (izq) y Nkomo hacen las paces en 1987

Mugabe (izq) y Nkomo hacen las paces en 1987

Hace ya 37 años que Robert Mugabe fue electo por primera vez como presidente, y al igual que otros presidentes de ese continente, se mantuvo por años y décadas, incluso juró mantenerse en el cargo hasta su muerte. Al fin le llegó su final como gobernante y no con la muerte como él deseaba. Ahora esperemos por ver la evolución de los acontecimientos y si este país africano, rico en recursos naturales, logra enfocarse a un desarrollo sostenible de su economía para el bien sus más de 16 millones de habitantes, los que tienen una bajísima esperanza de vida, que no sobrepasa los 59 años.

Fuentes consultadas

Anon. 2013. Rhodesian Government vs ZANU,ZAPU,PF. The Polynational War Memory. http://www.war-memorial.net/Rhodesian-Government-vs-ZANU,ZAPU,PF-3.161

Wikipedia.com

 

Escrito por Esteban Hernández, 22 noviembre de 2017

[1] El nombre de Rodesia abarcaba a los territorios actuales de Zambia y Zimbabue, el mismo se origina del hombre que los colonizó, el británico Cecil Rhodes.

A propósito del centenario de la Revolución de Octubre

Todos los hombres reconocen el derecho a la revolución,es decir,
el derecho de rehusar obediencia y sublevarse contra el gobierno
cuando su tiranía o incompetencia son grandes e intolerables.”
Henry David Thoreau (escritor, poeta y filósofo
estadounidense, 1817-1862)

Revolución de Octubre.jpg

El 7 de noviembre de 2017 se cumplen cien años de la Revolución de Octubre, la que tuvo lugar un 25 de octubre del viejo calendario juliano, el que coincide con el 7 de noviembre del calendario gregoriano.

No soy historiador, solo pretendo aquí dar algunos detalles de cómo ocurrió aquella gesta, y referirme a algunos comentarios que he leído de algunos llamados analistas, unos a favor y otros en contra. Conocimiento tengo al efecto por las tantas veces que tuve que estudiar el tema en mis años de estudiante en la URSS.

Una parte de esos analistas ven a la Revolución de Octubre como un golpe de estado y no una revolución como tal. Otros hablan de que ese golpe ocurrió con poca participación popular, que se trataba de quitar a un gobierno supuestamente progresista por otro totalitario. Algunos llegaron a afirmar que la Rusia de inicios del siglo XX era un estado floreciente económicamente, donde incluso la agricultura, la industria, las artes se desarrollaban. Otros por el contrario siguen exaltando no solo la revolución, sino también lo que se dice haber logrado, por supuesto, omitiendo los errores y el totalitarismo derivado.

Lamentablemente no puedo estar de acuerdo con unas u otras afirmaciones. El mundo es multicolor, y no se puede dibujar en blanco y negro. Que la Revolución de Octubre no haya cumplido sus promesas es una cosa, pero otra es decir que no fue revolución y que las condiciones entonces en Rusia eran color de rosa, algo que no se ajusta en nada a la realidad.

El periodista y escritor estadounidense John Reed, testigo de lo allí sucedido en octubre de 1917, escribió: “Transcurrido un año de la existencia del poder soviético, todavía está de moda llamar al levantamiento de los bolcheviques ‘aventura’. Efectivamente, fue una aventura y al mismo tiempo una de las aventuras más espectaculares a la que jamás se haya atrevido la humanidad. Es una aventura que irrumpió en la historia de los trabajadores para satisfacer sus grandes aspiraciones. Sin lugar a dudas, la Revolución rusa es uno de los acontecimientos máximos en la historia de la humanidad y la llegada al poder de los bolcheviques es un fenómeno mundial”.

Eso mismo que escribió Reed es lo que piensa el que suscribe. Esa revolución fue como el inicio de un sueño para los trabajadores de Rusia y de todo el mundo. El feudalismo iba quedando atrás mientras que el capitalismo, y con ella las fuerzas productivas existentes, dejaban claro la existencia de un antagonismo inevitable, el rico capitalista queriendo ser más rico y los pobres trabajando horas continuas por migajas como salario. A eso hay que sumar que el gobierno provisional que había llegado al poder en febrero de 2017 en Rusia no cumplió ninguna de sus promesas. Es cierto que fue instrumental para sacar de circulación a la parásita dominación zarista, pero no hizo nada para detener la guerra ni tampoco para adelantar la prometida reforma agraria.

En un país donde los soviets, consejos de obreros y soldados, no creados, por cierto, por los comunistas, comenzaban a tomar fuerza y se iba convirtiendo en una especie de gobierno paralelo, las contradicciones se iban agudizando para provocar un estallido de mayor magnitud al de febrero de 1917. Las fuerzas más retrógradas lideradas por el jefe del ejército Lavr Kornilov, con el apoyo de tropas de cosacos, intentaron dar un golpe en julio 1917 para eliminar de un golpe a los soviets e instalar un gobierno a la talla de sus intereses, el cual finalmente fracasó. Fue entonces que Alexandr Kerenski se hizo cargo del gobierno y así sustituía al anterior jefe de estado, Georgi Lvov.

A partir de julio 1917 los soviets comenzaron a tener una mayor influencia de los bolcheviques (de bolshoi, grande en ruso), fracción mayoritaria entre los social-revolucionarios rusos, con lo cual la de los mencheviques (de menshee, menor en ruso) y los anarquistas decrecía. Kerenski, muy al tanto, de lo que estaba sucediendo, prácticamente intentó eliminar a los soviets, los que se vieron en la necesidad de pasar a la clandestinidad, pero bajo la guía de los bolcheviques y de su líder Vladimir Ilich Lenin, entonces oculto en Finlandia, se continuó preparando el escenario para la toma del poder.

Kerenski y su gobierno no hicieron nada por detener la participación rusa en la I Guerra. Según los cálculos, ya a mediados de 1917 Rusia había perdido casi 800 mil soldados en el frente de combate. El ejército ruso no era ni remotamente moderno en su equipamiento y poco era lo que podía hacer en su enfrentamiento contra las tropas alemanas. A medida que pasaba el tiempo Kerenski y su gobierno iban siendo más indeseables. Los soviets continuaron en sus conspiraciones y preparación de toma del poder. La prometida entrega de la tierra por el gobierno provisional no se cumplió, algo que aumentaba la tensión dentro de la población pobre.

Existía un Comité Revolucionario Militar encabezado por Lev Trostki, el mismo que años después Stalin mandara a asesinar en México. Ese Comité ya el 24 de octubre ordenó a los destacamentos de los marineros de la flota del Báltico y a los nuevos guardias rojos tomar las estaciones ferroviarias, correos, puestos telefónicos y bancos, todo lo cual lograron realizar sin ninguna oposición. La guardia militar de Petrogrado respaldó el alzamiento. El Palacio Smolny cayó en manos de las fuerzas rebeldes, donde poco después apareció la figura de su líder, Lenin, el que con mucha lógica ordenó detener a todos los miembros del gobierno provisional. Muchos de esos entes estaban en el  Palacio de Invierno, por lo que la orden de asalto a dicho Palacio no se hizo esperar.

En la noche del 25 de octubre hubo un cañonazo salido de la fortaleza de Pedro y Pablo, al que le siguió otro de salva del crucero Aurora, anclado en el río Neva. Esta fue la señal que esperaban los guardias rojos para la toma final del Palacio de Invierno. Después de esto, Kerenski solicitó el ataque de las tropas cosacas a Petrogrado, las que al final fueron derrotadas.

Ese mismo 25 de octubre se proclamó la deposición del gobierno provisional, la que fuera redactada por el mismo Lenin:

A los Ciudadanos de Rusia! El Gobierno provisional ha sido depuesto. El poder estatal ha pasado a manos del órgano del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado, el Comité Militar Revolucionario, que dirige al proletariado y a la guarnición de Petrogrado. La causa por la que el pueblo ha luchado —la oferta inmediata de una paz democrática, la abolición de la propiedad de la tierra por los terratenientes, el control obrero de la industria y la creación de un Gobierno de los sóviets— ha quedado asegurada.

¡Viva la revolución de los trabajadores, soldados y campesinos!
Comité Militar Revolucionario del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado
25 de octubre de 1917, 10:00 de la mañana.

En Moscú, entonces segunda ciudad en importancia, la toma del poder fue más difícil, los soviets no estaban dominados por los bolcheviques, y durante seis días hubo cruentos combates entre las tropas de guardias rojos contra los cadetes y otras fuerzas opuestas a los bolcheviques. Igual situación se vio claramente en otras grandes ciudades del país, donde paulatinamente los bolcheviques se fueron haciendo del poder.

En los días posteriores el nuevo gobierno promulgó  varios decretos, entre ellos estaba uno encaminado a sacar a Rusia del conflicto bélico, algo que fue bienvenido por la población y millares de soldados. La consigna bolchevique era Paz, pan y tierra, así que el primer objetivo se cumplía con la firma del tratado de Brest por parte del nuevo gobierno ruso con su rival alemán.

Sin embargo, en Rusia existió mucha esperanza con la creación de la Asamblea Constituyente, pero la misma, al no seguir el guión bolchevique, fue disuelta por la fuerza. La legalidad se puso en duda por gran parte de los opositores y esto creó el caldo de cultivo para la guerra civil. La primera ley del nuevo gobierno fue la censura de la prensa, con justificaciones que no eran entendidas por una parte de la población culta. La Comisión Militar utilizó la fuerza contra los opositores, sean mencheviques, anarquistas u otros.  Cuatro comisarios bolcheviques renunciaron a sus funciones en protesta por la represión desatada.

Hubo guerra civil, en donde las fuerzas opositoras a los bolcheviques tuvieron el apoyo incluso de las potencias occidentales. De no haber contado con la población la Revolución de Octubre habría hecho aguas antes de 1921, lo cual no sucedió. Así que a los historiadores se les puede pedir un poco más de objetividad a la hora de relatar estos hechos. La guerra civil trajo cuantiosas pérdidas materiales y humanas en el territorio del naciente estado soviético.

El segundo y el tercer objetivo, el pan y la tierra, habla claramente de la necesidad de la alimentación. El hambre aquejaba a millones de ciudadanos de ese país, la producción agrícola estaba atrasada. Para que se tenga una idea, el Código Legal del 1649 había institucionalizado la servidumbre, o sea el campesinado ruso estaba privado de casi todos sus derechos, aunque todavía no podía ser comprado ni vendido. Entonces los campesinos podían ser propiedad del zar, la iglesia y la nobleza, además de tener que pagar parte de su cosecha a aquellos que estaban obligados a servir. La gran masa de campesinos estaba aún de condiciones de servidumbre a finales del siglo XIX., algo que se debe recalcar para aquellos que afirman lo contrario y a toda intención.

No obstante, el 3 de marzo de 1861 del calendario gregoriano se promulgó un decreto que abolía la servidumbre y emancipaba a los siervos, los que podían moverse con libertad y tenían acceso a un lote de tierra. Pero esa libertad tenían que pagarla al dueño de la tierra con trabajo, y si el ex siervo no tenía recursos, el zar le podía dar un préstamo. ¿Quieren mayor desvergüenza?

Al inicio del siglo XX en Rusia el zar solo tenía más de 5 millones de ha, la iglesia unos 3 millones ha, mientras que 76 millones ha estaban en manos de unos 30000 grandes hacendados. Tras la derrota de la revolución de 1905, el zarismo aprobó la reforma Stolypin, que buscaba crear nuevos propietarios de tierra mediante la repartición de terrenos comunales, o sea, volviendo a “expropiar” a los campesinos y sus bienes comunales, otra jugada maestra de los parásitos de la monarquía.

Los bolcheviques propusieron entregar la tierra a los campesinos a través de la  confiscación de tierras de los terratenientes, lo cual a su vez podía elevar la producción agrícola. El llamado Dekret o Zemle (Decreto de la Tierra) estableció:

1.-            Queda abolida en el acto sin ninguna indemnización la gran propiedad agraria.
2.-            Las fincas de los terratenientes, así como todas las tierras de la Corona, de los monasterios y de la Iglesia, con todo su ganado de labor y aperos de labranza, edificios y todas las dependencias, pasan a disposición de los comités agrarios comarcales y de los Soviets de distrito de diputados campesinos hasta que se reúna la Asamblea Constituyente.
3.-            Cualquier deterioro de los bienes confiscados, que desde este momento pertenecen a todo el pueblo, será considerado un grave delito, punible por el tribunal revolucionario. Los Soviets distritales de diputados campesinos adoptarán todas las medidas necesarias para asegurar el orden más riguroso en la confiscación de las fincas de los terratenientes, para determinar exactamente los terreno confiscables y su extensión, para inventariar con detalle todos los bienes confiscados y para proteger con el mayor rigor revolucionario todas las explotaciones agrícolas edificios, aperos, ganado, reservas de víveres, etc., que pasan al pueblo.

Realmente la repartición de la tierra fue un proceso engañoso en Rusia, más bien se estatizó la tierra, algo que la vida ha demostrado ser una ineficiente forma para lograr una elevada producción agrícola. Basta hoy día con ver lo mucho que han avanzado China y Vietnam en ese campo después de haber renunciado a la estatización improductiva y liberar la tierra. Rosa Luxemburgo hizo notar en sus críticas lo siguiente: “La reforma agraria leninista ha convertido en enemigo del socialismo a un sector nuevo y poderoso del pueblo en el campo, cuya resistencia será más peligrosa y más tenaz que la de la nobleza terrateniente”.

En 1921 el propio Lenin cedió al darse cuenta de su error, entonces reinaba el desastroso comunismo de guerra, se estaba saliendo de la guerra civil, por lo cual propuso y promovió la NEP (Новая экономическая политика, НЭП, o Nueva Política Económica), que permitió la creación de pequeñas empresas privadas, las que deberían entregar una parte de su producción al estado como pago impositivo. La NEP duró hasta 1928, Lenin había muerto en 1924, Stalin quedó al frente de todo el aparato, algo a lo cual Lenin se había opuesto en su famoso testamento político. Fue así que en 1928 apareció con suficiente voluntarismo stalinista el primer plan quinquenal. Si bien la NEP en parte complacía a los pequeños agricultores, el plan stalinista significaba colectivización, la que iba acompañada o regida por la centralización de toda la economía. Stalin justificaba su programa de colectivización afirmando que eran los deseos de Lenin, un paso atrás y dos adelante. En realidad la NEP fue un paso adelante y no atrás, y la colectivización podemos calificarla musicalmente como de sangre, sudor y lágrimas. En 1931 hubo una gran matanza de agricultores rusos y ucranianos, opuestos a las medidas de colectivización impuestas, a la vez que la hambruna se dispersó por todo el territorio soviético.

Resolver el problema de la tierra habría resuelto también el problema del pan, pero ninguno de los dos fue resuelto realmente. Por lo que el que suscribe pudo apreciar, la suficiencia alimentaria era evidente en las grandes ciudades y capitales de la desaparecida URSS a finales de la década de los 70, pero no así en otras ciudades y pequeños poblados donde el pan no era abundante. Los Koljozes (cooperativas de producción agropecuaria) y más aún los Sovjozes (granjas estatales) nunca llegaron a abastecer de alimentos a los mercados en todas las zonas del país.

Fuera de esos tres objetivos hubo otros excesos permanentes. Derechos elementales como la libre expresión, libre circulación en el territorio del país no existían. A ese respecto Rosa Luxemburgo señaló con antelación: “La libertad solamente para seguidores del gobierno, solamente para miembros de un partido – por más numeroso que fuere – no es libertad. La libertad siempre es libertad de quienes piensan distinto. No por el fanatismo de la ‘justicia’, sino porque todo lo vital, lo curativo y depurativo de la libertad política depende de este carácter, y su efecto falla cuando la ‘libertad’ se convierte en un privilegio”.

Otra cuestión fue la autodeterminación de los pueblos. Es cierto que Finlandia, Polonia y los países del Báltico pudieron ser independientes de Rusia después de 1917, pero de nuevo, la figura de Stalin echó por tierra todo ese propósito con sus intervenciones en esos países previo a la firma del vergonzoso tratado Molotov-Ribbentrop de 1939.

La llamada dictadura del proletariado resultó ser en la práctica toda una falacia, algo que nuevamente Rosa Luxemburgo había advertido en su momento: “La democracia socialista comienza, al mismo tiempo, con el desmantelamiento del dominio de clase y con la construcción del Socialismo. Comienza en el momento de la conquista del poder por el partido socialista. No es otra cosa que la dictadura del proletariado. Sí: ¡dictadura! Pero esta dictadura consiste en la ampliación de la democracia, no en su supresión; a través de intervenciones decididas y enérgicas de los tan bien adquiridos derechos y condiciones económicas de la sociedad burguesa, que son imprescindibles para un cambio al Socialismo. Pero esta dictadura tiene que ser obra de la clase, y no la de una pequeña minoría dirigente en nombre de la clase, es decir, tiene que surgir a cada paso de la participación activa de las masas, estar bajo su influencia inmediata y subordinada al control de todo lo público; surgir de la formación política creciente de las masas populares”.

Hablar de dictadura de proletariado es realmente una burla en un régimen donde la voz de su máximo dirigente no tiene oposición y las medidas de cualquier tipo se redactan previamente por un grupo de personas bajo la guía y censura de ese líder, las que después eran llevadas al seno del Comité Central para su aprobación formal, casi siempre sin la más mínima oposición o sugerencia de modificación.

Por suerte, ya en la década de los 70, los partidos comunistas de Europa Occidental se dieron cuenta que un programa electoral dentro de sus democracias con el lema de dictadura del proletariado jamás les daría oportunidad de llegar al poder por la vía de las elecciones. La URSS y la dirección de los países de su eje se opusieron inmediatamente a la posición de estos partidos, llamados eurocomunistas, entre ellos los de España, Francia e Italia. Los adjetivos utilizados por la prensa soviética y la asociada de sus satélites en Europa central fueron sumamente fuertes y ofensivos para con sus supuestos amigos e incluso colaboradores políticos en occidente.

 La Revolución de Octubre de hecho pasó a la historia como un hecho transcendental,  como un sueño de las grandes masas en Rusia y en el mundo entero. Esa revolución no pudo realmente resolver los problemas que se había planteado. El proceso iniciado en 1917 nunca logró su culminación, la carencia de democracia, el exceso de voluntarismo, la represión impuesta, fueron factores que a la larga influyeron negativamente en su desarrollo. La URSS, el gran fruto de su creación, desapareció en 1991. Los regímenes de la mayoría de los países que giraban en torno al eje soviético igualmente desaparecieron, los partidos comunistas en muchos países se fraccionaron en grupúsculos de poca monta política o desaparecieron.

El capitalismo, que no es sinónimo de sociedad justa, ha continuado su desarrollo, se nutre de todas las nuevas tecnologías, su desaparición no se avizora, pero realmente no existe sistema alguno que por ahora lo pueda reemplazar. El stalinismo es cosa del pasado. Los apologistas de este sistema, cuya mayoría vive y come bien en países desarrollados, harían bien en usar un poco más la dialéctica de la que tanto hablan y jamás aplican. Quizás entonces ellos puedan ayudar a encontrar una solución. Con críticas continuas a lo existente nada se logra, es menester de proponer medidas útiles para el bienestar de las grandes masas.

Fuentes consultadas

Anon. La Revolución rusa- transición a partir del final de la revolución rusa hasya el comienzo del stalinismo. Apunts. https://apuntsteo.wordpress.com/europa/revolucio-russa/

Anon. Historia del partido comunista (bolchevique) de la URSS. Veersión castellana de 1939. https://www.marxists.org/espanol/tematica/histsov/pcr-b/index.htm

Hernández E. 2016. El pensamiento de Rosa Luxemburgo. https://deportescineyotros.wordpress.com/2016/03/31/el-pensamiento-de-rosa-luxemburgo/

Lih T. Lars. 2017. De febrero a octubre. Jacobin. https://www.marxists.org/history/ussr/events/revolution/100th/espanol/lih-de-febrero-a-octubre.htm

Schütrumpf Jörn. Rosa Luxemburg o la libertad de los y las que piensan distinto. Fundación Rosa Luxemburgo. http://www.rosalux.org.ec/es/rosa-luxemburg/obras/215-rosa-luxemburg-o-la-libertad-de-los-y-las-que-piensan-distinto.html

Roca Mone M. 1999. El pensamiento de Rosa Luxemburgo. Revista Laberinto, Madrid, octubre.http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=898

Sánchez Ana. 2017. La abolición de la servidumbre en la Rusia zarista. La Izquierda. http://www.laizquierdadiario.com/revolucion-rusa/La-abolicion-de-la-servidumbre-en-la-Rusia-zarista

 

Escrito por Esteban Hernández, 3 noviembre de 2017.

Jaume I, Rey y Conquistador

Car nos ho fem, la primera cosa per Déu, la segona, per salvar Espanya”-
“Nosotros lo hacemos, primero por Dios, segundo, por salvar España
”.
Jaume I en las Cortes de Zaragoza

Jaume I

Viviendo en Valencia que menos uno puede hacer que conocer algo de la vida de un hombre que tiene mucho que ver con la historia de esta bella comunidad española.

Jaime o Jaume I, Rey de Aragón, el Conquistador o Conqueridor, nació en Montpellier, actual territorio francés, el 2 de febrero de 1208. En Valencia es venerado, fue él quien conquistó esta bella tierra de manos de los árabes en 1231, pero un poco más tarde hizo algo similar en Murcia (1243). Tenía otros títulos, era un templario, rey de Valencia (1238-76), de Mallorca (1229-76), e igualmente conde Barcelona (1213-76) y de Urgel, Sr. de Montpellier (1219-76), además de otras áreas de Occitania, región que comprende las actuales ciudades de Toulouse, Burdeos, Bayonne, Marsella, Viella y Clermont-Ferrand, todas ellas en la actual Francia.

Aragonia y Occitania

Jaume no llegó a ponerse de acuerdo con la iglesia respecto a la empresa de una cruzada. Así y todo en setiembre de 1269 salió de Barcelona con naves, marinos e infantería rumbo a Tierra Santa, pero sus naves fueron abatidas por tormentas y se vio obligado a desembarcar en Aigües Mortes (Aguas Muertas??), lugar que he tenido la oportunidad de visitar en el pasado y que no está lejos de Montpellier.

Jaume murió en Alcira, sitio bastante cercano a Valencia ciudad, el 27 de julio de 1276. Sus restos fueron siempre objeto de divergencia, al parecer. Primero fue sepultado en Santa María de Valencia hasta mayo de 1278, de aquí trasladado al monasterio de Poblet (Tarragona) que era panteón real de la Corona de Aragón, desde finales del siglo XIV​ hasta su desaparición en el siglo XV. De ahí lo sacaron a otro Panteón que le hicieron en Tarragona, y en 1952 nuevamente llevado a Poblet.

El conquistador no es propiedad de una sola población, él es parte de la historia de buena parte de lo que es hoy España sud y nororiental. Fue creador de dos reinos, Valencia y Mallorca, también promotor de las letras catalanas al dictar sus relatos en catalán sobre las conquistas de Valencia, Alcira y Murcia, además de otros aspectos de su vida. Fue Jaume quien  estableció la separación definitiva de Aragón y Cataluña en dos entidades con derecho y cortes diferentes, regiones que llevaban siglos juntos.

Estatua de Jaume en Valencia

Estatua de Jaume en Valencia

Hay más aspectos de su vida, pero observen cuales eran entonces los reinos. La corona aragonesa fue de hecho el imperio más extenso del Occidente medieval, dentro de la cual Aragón, Cataluña y Valencia compartieron comercio, guerras e historia, y lograron dominar territorios que luego aportaron a lo que ahora se llama España.

La Corona de Aragón

La Corona de Aragón

Fuentes

 

Escrito por Ricardo Labrada, el 30 de setiembre de 2017.

 

Amelia Jenks Bloomer, la inventora de las bragas

La igualdad de las mujeres debe ser un componente
central en cualquier intento para resolver los
problemas sociales, económicos y políticos
”.
Kofi Annan, ex secretario general de la ONU.

Para comenzar se debe aclarar que braga o bragas es el nombre dado a una prenda interior de mujer, la que cubre desde la cintura hasta la parte superior de  las piernas. Solo en España y Colombia se le conoce como bragas, en otros países sudamericanos es bombacha, o pantie o calzón en otros países latinoamericanos. En Francia se le conoce como écharpe, mientras que en Italia son le mutande. Sin embargo, sólo en Cuba se usa el término más próximo a su nombre original, blúmer, de bloomer.

El asunto no es hablar de las bragas ni de las impresionantes derivaciones existentes en la actualidad, como son las tangas. Se trata de hablar de la persona que inventó esta prenda, la que se hizo igualmente famosa como una importante activista del movimiento por los derechos de las mujeres universalmente. Se trata de Amelia Jenks Bloomer, luchadora por los derechos ya mencionados e igualmente contra el consumo de bebidas alcohólicas.

Amelia Jenks Bloomer

Este autor vino a saber de la existencia de esta persona al detenerse en una cafetería-restorán-gasolinera de la zona de los lagos Finger, situados en el oeste-central del norte del estado de Nueva York. Allí había un mural muy instructivo que relata el origen de la iglesia mormón en dicha zona y de las luchas de varias mujeres, entre ellas Susan B. Anthony y Elizabeth Cady Stanton también, por lograr el sufragio universal de las mujeres, algo que fuera promovido abiertamente en la Declaración de los Sentimientos de la Convención por los derechos de la mujer, que tuvo lugar en Seneca Falls en 1848

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Mural sobre el activismo femenino en la zona de los Lagos Finger

Amelia nació el 27 de mayo de 1818 en Homer, estado de Nueva York, en el seno de una familia humilde. A pesar de haber recibido una educación escolar muy limitada, eso no fue óbice para que tempranamente trabajara como institutriz en el ámbito de una familia acomodada. A los 22 años se casó con el abogado Dexter Bloomer, de quien tomó su apellido sin perder el original Jenks. Quizás su cónyuge ignoraba que su nombre se haría famoso después por las bragas. Amelia pertenecía al grupo combativo de mujeres, luchadoras por sus derechos. Fue ella la editora del periódico “The Lily”, que se publicaba dos veces por semana.

Su preocupación iba más allá de todas esas reivindicaciones, lo que se evidencia al diseñar esa nueva pieza interior para comodidad de las mujeres.

Ella afirmaba en su las páginas del Lily: “La vestimenta de las mujeres debería adaptarse a sus deseos y necesidades. Debería procurar, a la vez, su salud, confort y utilidad; y, aunque tampoco debería dejar de procurar su embellecimiento personal, debería darle una importancia secundaria.

Aunque las bragas fueron luego evolucionando, fue Amelia la que las diseñó inicialmente y las promovió. Su nombre se hizo más famoso por esa prenda, que por lo mucho que luchó a favor de algo que aún en muchas partes del Planeta no se tiene, la emancipación y los derechos plenos de la mujer.

Fuente consultada

Anon. Amelia Bloomer. Biografías.es. https://www.biografias.es/famosos/amelia-bloomer.html

 

Escrito por Ricardo Labrada, 20 agosto de 2017

Otro vínculo de Valencia con Cuba, el honorable Capitán Federico Capdevila Miñano

Triste, lamentable y esencialmente repugnante, es el acto de comparecer y elevar mi humilde voz ante este respetable Tribunal, reunido aquí, en esta fidelísima Antilla, por la violencia y por el frenesí de un puñado de revoltosos, pues ni aun de fanáticos puede conceptuárseles”.
Federico Capdevila (en su alegato en el tribunal de los estudiantes de medicina)

Federico Capdevila

Federico Capdevila

Todo el que haya estudiado historia de Cuba reconocerá siempre el nombre de Federico Capdevila como hombre de justicia y honor. Muy pocos sabíamos o sabemos que este personaje célebre era nacido en Valencia, España, el 17 de agosto de 1844, hijo del coronel Medardo Capdevila Sorribas, natural de Benabarre (Huesca-Aragón), y de doña Petra Sancho Miñano, de Narros (Soria).

A Valencia nos une de hecho la figura de Don Mariano Martí, padre del héroe nacional cubano, José Martí, y nos une también la figura tan distinguida de Federico Capdevila.

Hay muchos escritos en internet sobre Capdevila. No obstante, creo sano describir brevemente lo tanto que hizo siempre con honor por Cuba, el respeto que sintió por nuestro pueblo, siempre a favor de buenas causas y nunca buscando enriquecimiento como otros entes colonialistas.

Capdevila cursó estudios en el Colegio de Infantería de la Reina, donde ingresó el 30 de diciembre de 1859 y egresó el 1º de julio de 1862 con el grado de sub-teniente de infantería. Posteriormente fue asignado al Batallón de Cazadores de Barcelona. Allí estuvo hasta inicios de 1866. Luego fue enviado al IIº Batallón de Tarragona, donde fue ascendido y entonces enviado a formar parte del Ejército español en Cuba.

Militarmente Capdevila fue ascendiendo, en setiembre de 1868 se graduó de capitán y un año después se le nombra capitán por mérito de guerra, mientras que el grado de Comandante lo obtuvo precisamente el 24 de febrero de 1870 e igualmente por mérito de guerra.

En 1871 tiene lugar el juicio de los 11 estudiantes cubanos de medicina, a los que se les acusaba de haber profanado la tumba de Gonzalo Castañón, coronel de los Voluntarios de La Habana y propietario de un diario, que había fallecido no hacía mucho en La Florida en un duelo con el cubano Mateo Orozco. Castañón tenía costumbre de escribir mal sobre los criollos y Orozco decidió pasarle cuenta cara a cara. Que nadie diga que murió resultado de una balacera, fue duelo y le tocó llevarse la peor parte. Castañón fue enterrado en el cementerio de Espada en la Habana.

El 24 de noviembre de 1871 varios estudiantes de medicina esperaban al profesor de anatomía, Pablo Valencia García, en el anfiteatro de Anatomía de de la Real y Pontificia Universidad de La Habana, quien se había tardado, razón por la que los estudiantes decidieron ir a jugar un rato al vecino cementerio de Espada, donde se montaron en un carromato habilitado para llevar los cadáveres que iban a ser utilizados para las prácticas de disección en el mismo Anfiteatro de Anatomía.

El celador del cementerio, Vicente Cobas, que no sentía simpatía ninguna hacia los estudiantes, fue quien se personó ante el Gobernador Dionisio López para acusar a los estudiantes de haber rayado intencionalmente la tumba de Castañón, lo cual no era cierto. Cobas dijo que los estudiantes usaron un anillo de diamantes para realizar esa fechoría.

En este mundo los oportunistas se sobran y el gobernador era otro más de esos, por lo que a fin de ganar fama decidió iniciar un proceso legal contra los estudiantes y a tales efectos ordenó la detección de los jóvenes el 25 de noviembre. Aunque ya existía la orden para detenerlos, no pudieron sacarlos del aula por la actitud del profesor Juan Manuel Sánchez Bustamante, quien no permitió los detuvieran, pero Pablo Valencia, el otro profesor, si aprobó la detención de nada menos que 45 estudiantes, entre los que se encontraban Fermín Valdés Domínguez, amigo desde la infancia de José Martí.

A  esto hay que agregar la actitud vergonzosa de los voluntarios, que conste, casi todos criollos nacidos en la isla, los que exigieron la ejecución de los culpables.

Fusilamiento de los estudiantes cubanos de medicina

Fusilamiento de los estudiantes cubanos de medicina

El 27 de noviembre se constituyó un Consejo de Guerra para juzgar a los estudiantes y le tocó a Capdevila hacer el papel de abogado defensor de los estudiantes. En su comparecencia en el juicio, Capdevila declaró:

Dolorosa y altamente sensible me es, que los que se llaman Voluntarios de La Habana hayan resuelto ayer y hoy dar su mano a los sediciosos que forman la Comuna de París, pues pretenden irreflexivamente convertirse en asesinos ¡y lo conseguirán!, si el Tribunal a quien suplico e imploro, no obra con la justicia, la equidad y la imparcialidad de que están revestidos”.

Luego añadió: “Mi obligación como español, mi sagrado deber como defensor, mi honra como caballero y mi pundonor como oficial, es proteger y amparar al inocente. ¡Y lo son mis 45 defendidos! Defender a esos niños que apenas han salido de la pubertad para entrar en esa edad juvenil en que no hay odios, no hay venganzas, no hay pasiones. En que como las pobres e inocentes mariposas revolotean de flor en flor aspirando su aroma, su esencia y su perfume, viviendo sólo de quiméricas ilusiones. ¿Qué van ustedes a esperar de un niño? ¿Puede llamárseles, juzgárseles como a hombres a los 14, 16 o 18 años poco más o menos? ¡No! Pero en la inadmisible suposición de que se les juzgue como a hombres: ¿Dónde está la acusación? ¿Dónde consta el delito que se les acrimina y supone?”

Y concluyó: “Señores: Desde la apertura del Sumario, he presenciado, he oído la lectura del parte, declaraciones y cargos verbales hechos. Y, o yo soy muy ignorante o nada absolutamente encuentro de culpabilidad. Antes de entrar en la sala, había oído infinitos rumores de que los alumnos o estudiantes de medicina habían cometido desacatos y sacrilegios en el cementerio. Pero en honor a la verdad, nada absolutamente aparece en las diligencias sumarias. ¿Dónde consta el delito, ese desacato sacrílego? Creo, y estoy firmemente convencido, que sólo germina en la imaginación obtusa que fermenta la embriaguez en un pequeño número de sediciosos”.

De hecho los revoltosos voluntarios reaccionaron agresivamente contra Capdevila e intentaron golpearle. El valenciano, ante la posible agresión, desenvainó su espada para oponer resistencia.

Ocho estudiantes fueron condenados a muerte por fusilamiento, ellos fueron: Alonso Álvarez de La Campa, José de Marcos y Medina, Carlos Augusto de La Torre, Eladio González y Toledo, Pascual Rodríguez y Pérez, Anacleto Bermúdez, Ángel Laborde, y Carlos Verdugo. La ejecución tuvo lugar en la tarde del 27 de noviembre de 1871. Otros varios fueron encarcelados. Cuánta falsa gloria para el oportunista Gobernador Dionisio López, el cual escribió unas de las páginas más negras del período colonial en Cuba, pero cuánta gloria verdadera se llevó Federico Capdevila con su actitud, cuya espada quedó rota ante el desafío de los cobardes voluntarios, pero que los pobladores de Guanabacoa en agradecimiento, hicieron una colecta para así comprar una espada similar para Capdevila y agradecer el bello gesto de su inolvidable defensa de aquellos inocentes.

Capdevila se vio casi obligado a trasladarse a la provincia oriental debido a la agresividad de los voluntarios. Unos dicen que el propio gobierno lo mandó, otros aseveran que se acogió a una licencia temporal y se movió al Oriente por voluntad propia. Inicialmente vivió en Holguín, durante ese período contrajo matrimonio con la espirituana Isabel Pina Estrada. Hasta inicios de 1872 residió allí pero finalmente se trasladó a Madrid, donde nacieron sus dos hijos, Federico, quien muere en la capital española, y Luis, nacido en 1876.

Panteón de los estudiantes fusilados y donde yacen los restos de Capdevila en la Habana

Panteón de los estudiantes fusilados y donde yacen los restos de Capdevila en la Habana

Calmados los ánimos, Capdevila regresó a Cuba y en 1878 Martínez Campos lo ascendió a Comandante a la vez que le encomendaba realizar actividades de inspección de las áreas beligerantes, algo que podía hacer debido al respeto que sentían los cubanos por su persona. No faltó nuevamente otro oportunista de turno, el teniente Juan Martínez Rubio, quien acusó a Capdevila de malversación de fondos de la caja del segundo batallón de infantería. La acusación prosperó y Capdevila fue condenado a prisión varias veces e igualmente se le impuso el pago de los fondos malversados. Para su suerte, su causa fue estudiada con detalle, de lo cual emergió que no era culpable de nada, fue absuelto y Capdevila decidió retirarse de las filas militares. En ese entonces era Teniente Coronel.

Su nueva residencia la fijó en Santiago de Cuba, donde en febrero de 1889 nació su hija Eva Esperanza. Igualmente Capdevila se hizo de muchos amigos santiagueros y ayudó a la creación de la agrupación “Víctor Hugo”, de la cual era también miembro el ilustre Emilio Bacardí.

La actitud de Capdevila era la de siempre buscar la concordia entre españoles y cubanos. Nunca trató de favorecer a unos u otros, estaba muy “aplatanado” para hacer otra cosa en una tierra que ya prácticamente lo tenía como su hijo.

Bacardí fue acusado de conspiración y arrestado. Fue entonces que él le escribió una nota a Capdevila, la que cayó en manos del Teniente auditor, Jaudenes, y enviada al temible general Valeriano Weyler, quien sin mucho análisis mandó a arrestar a Capdevila. Fue a prisión y allí su salud empeoró, padecía de tuberculosis añadida a una enteritis, que le hacían difícil su vida. Su fallecimiento tuvo lugar el primero de agosto de 1898 y sepultado en el cementerio de Santa Ifigenia en Santiago de Cuba.

Los estudiantes apresados en 1871 y supervivientes del amañado juicio, entre ellos el ilustre Fermín Valdés Domínguez, se dieron a la tarea de trasladar los restos de Capdevila a La Habana para ubicarlos en el Mausoleo donde se guardan los restos de sus defendidos e injustamente fusilados. Ese traslado culminó el 27 de noviembre 1901, justamente en el 30 aniversario de la ejecución de los ocho estudiantes.

En Santiago de Cuba se erigió un busto en honor a la memoria de Capdevila en 1909. El mismo se encuentra en la plazoleta de la iglesia de San Francisco. Como Cuba vivió momentos difíciles en la década de los 30, un grupo de estudiantes santiagueros secuestraron el busto y lo mantuvieron oculto hasta 1937 cuando fue nuevamente restaurado en su lugar original. Cada 27 de noviembre los estudiantes santiagueros van a visitar el busto en recuerdo de los ocho estudiantes y de la figura de Federico Capdevila.

José Martí dijo de Capdevila en su momento: “España en aquella vergüenza no tuvo más que un hombre de honor: el generoso Capdevila, que donde haya españoles verdaderos, tendrá asiento mayor, –y donde haya cubanos”.

Valdés Domínguez igualmente manifestó: “El nombre de Capdevila es sagrado para los que en noviembre de 1871 le vimos dominar la furia de los amotinados”.

Fuentes consultadas

Bernal Velázquez Y. 2010. España en Cuba, Federico Capdevila, una página de honor y valentía. Contribuciones a las Ciencias Sociales. http://www.eumed.net/rev/cccss/10/ybv.htm

Guerra María Julia y Peña Ángela. 2009. Federico Capdevila, presencia del defensor de los estudiantes de medicina en Holguín. Aldea Cotidiana. https://aldeacotidiana.blogspot.com.es/2009/06/federico-capdevila-presencia-del.html

Pollar Pedro P. 2010. Federico Capdevila el Masón que defendió a los Estudiantes de Medicina. Cuba y la masonería. http://cubamason.forosactivos.net/t2895-federico-capdevila-el-mason-que-defendio-a-los-estudiantes-de-medicina

Escrito por Ricardo Labrada, 21 marzo de 2017

Benito Juárez, Benemérito de la Patria y de las Américas.

Nada de contemporizaciones con los hombres viciados
y con los que se han acostumbrado a hacer su voluntad
como moros sin señor
”.
Benito Juárez

Benito Juárez

El 21 de marzo se cumplieron 211 años del nacimiento del patriota mexicano Benito Juárez en San Pablo Guelatao, Oaxaca, México, hijo de padres indígenas pobres, Marcelino Juárez y Brígida García, los cuales murieron cuando el niño Benito tenía tan solo 3 años de edad, por lo que fue  criado por un tío, hasta que cumplió 12 años, conjuntamente con su hermana Josefa. Ya en ese entonces comenzó sus estudios para sacerdocio en la ciudad de Oaxaca, los que luego cambió para estudiar leyes y ciencia en el Instituto de Artes y Ciencias de la ciudad ya mencionada, estudios que concluyó en 1831.

Un poco más tarde Juárez obtuvo un puesto de trabajo como regidor del ayuntamiento de Oaxaca y, un año después, diputado al Congreso del Estado, donde siempre demostró su honestidad, a la vez que solía vivir humildemente, algo que jamás cambió en su vida personal.

En 1843 se casó con una joven de solo 17 años, Margarita Maza, oriunda del mismo Oaxca, con la que vivió en las condiciones de  humildad y modestia de siempre, eso a pesar de entrar de lleno en el mundo de la política, sirviendo primero como juez y más tarde como gobernador del estado, que le hizo conocer nacionalmente.

En su trayectoria política Juárez propuso políticas liberales para los distintos problemas que confrontaba la sociedad Mexicana, muy afectada por los 30 años de poder en México del conservador Antonio López de Santa Anna. A pesar de haber estudiado para cura inicialmente en su vida, entendía que la iglesia católica ejercía monopolio económico en muchas partes y a su vez favorecía a la aristocracia nacional. Entendía que México debía adoptar una forma de gobierno basada en un sistema federal.

Juárez y sus adictos no tuvieron mucha suerte cuando los conservadores se hicieron del poder en las elecciones de 1853, los que se encargaron de evitar toda nueva reforma liberal en México. La situación se tornó de represión, y los liberales, entre ellos Juárez, se vieron obligados a exilarse. Esta ausencia de Juárez de prolongó desde finales de 1853 a mediados de 1855, entonces vivió en Nueva Orleans, con pocos medios, y siempre ocupado del destino de su país. Fue en 1855 que los liberales lograron el poder en México, por lo que regresó y  comenzó a trabajar como Ministro de Justicia y de Instrucción Pública.

El derecho de pensar

A mediados de 1856 el gobierno liberal promulgó la ley Lerdo, nombre dado en honor a su autor, Miguel Lerdo de Tejada. Esta era la Ley de Desamortización de las Fincas Rústicas y Urbanas de las Corporaciones Civiles y Religiosas de México, la cual  establecía claramente que la iglesia y las corporaciones civiles debían vender sus bienes inmuebles, pero la misma no tenía nada incluido respecto a confiscación en caso de desobediencia. La compra-venta de estos inmuebles ayudaría a crear un ambiente que favoreciera la aparición de una clase media en México. La ley Lerdo igualmente abolió los fueros eclesiásticos y la secularización del registro de nacimientos, defunciones y matrimonios, lo que dio lugar al Registro Civil.

En ese mismo año, Ignacio Comonfort fue electo presidente y el nuevo Congreso eligió a Juárez como presidente de la Corte Suprema y a su vez, por derecho propio, Vice-Presidente del país.

En 1858 vino la revuelta de los conservadores, la que al final triunfó y obligó a Juárez a retirarse a Veracruz, aunque legalmente le pertenecía la presidencia de México. En la ciudad portuaria, Juárez tuvo que enfrentarse a muchas dificultades. Creó un gobierno, donde no faltaron las rebeliones y las traiciones. La iglesia católica no cejó en sus empeños de favorecer a los conservadores, por lo que Juárez vigorizó las leyes vigentes y llegó hasta confiscar todas las propiedades de la iglesia incluida los cementerios.

Eso de Dios

A pesar de todas estas dificultades, se logró promulgar las leyes de Reforma y proclamar una Constitución más radical que la anterior existente. El gobierno de Juárez fue reconocido por los Estados Unidos en 1859, los que igualmente favorecieron que los  los liberales lograran vencer a los conservadores en 1860. Un año más tarde, Juárez regresó a Ciudad México y fue constitucionalmente electó presidente.

A su regreso al Poder, Juárez encontró vacío el tesoro nacional, lo que obligó al gobierno a suspender el pago de las deudas por dos años, algo que no aceptaron las tres grandes potencias de aquel entonces, Gran Bretaña, España y Francia, a fin de obligar al pago de las deudas a México, organizaron una fuerza interventora, que desembarcó sus tropas en enero de 1862, precisamente en Veracruz.  Gran Bretaña y España se dieron tarde cuenta que Napoleón III buscaba conquistar México y establecer un gobierno encabezado por el archiduque Maximiliano de Austria. Al final retiraron sus tropas previa promesa de Juárez de pagar las deudas. Solo las tropas de Francia permanecieron en territorio mexicano.

Los combates se sucedieron y Francia logró ocupar Ciudad México en junio de 1863, donde se estableció el gobierno previsto de Maximiliano, el cual tuvo el apoyo de las fuerzas conservadoras del país. Este resultado obligó a Juárez y su gobierno emigrar al norte del país, y establecerse en el Paso del Norte, lo que hoy conocemos como Ciudad Juárez, ciudad fronteriza mexicana con EE.UU. Allí estableció un gobierno provisional y se movió por el país ofreciendo resistencia tenaz al invasor extranjero. Finalmente Querétaro fue sitiado en 1867, epílogo de la derrota francesa. Maximiliano fue capturado y fusilado el 19 de junio en el Cerro de Campanas.

La democracia

En 1867 Juárez fue nuevamente electo presidente de México y restauró la República federal. Cinco enmiendas fueron promovidas, aprobadas solo por el Congreso, las mismas fortalecían el poder ejecutivo, las que no fueron bien recibidas por incluso algunos de sus colaboradores, entre ellos Porfirio Díaz y su ministro de interior, Sebastián Lerdo de Tejada, los que al final pasaron a la oposición. A ello se suman dos nuevos levantamientos en su contra.

Juárez no desistió en sus empeños, todo eso a pesar de sufrir un infarto en octubre de 1870  y de perder a su esposa tres meses después. Por lo que en 1871 decidió ser nuevamente candidato a la presidencia, la que finalmente ganó y le costó la rebelión de muchos de sus colaboradores, encabezada por Porfirio Díaz y Lerdo de Tejada, los que proponían nuevas regulaciones a fin de evitar la re-elección del presidente.

Juárez continuó su labor y su lucha contra sus opositores hasta que el 18 de julio de 1872 sufriera un nuevo infarto que le provocara su fallecimiento.

Póstumamente el Congreso de México lo declaró Benemérito de la Patria y de las Américas.

En conclusiones, de su obra se derivaron importantes leyes y medidas para México, a saber:

  • Ley sobre libertad de culto
  • Ley sobre Nacionalización de Bienes Eclesiásticos
  • Anuncio del programa del gobierno liberal
  • Ley de Matrimonio Civil
  • Secularización de los Hospitales y Establecimientos de Beneficencia
  • Cesa intervención del Clero en los cementerios y camposantos
  • Extinción de las Comunidades de Religiosas en México
  • Reglamento para el cumplimiento de la Ley de Nacionalización

Entre sus grandes pensamientos están:

  • El respeto al derecho ajeno es la paz.
  • Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar… La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos.
  • La democracia es el destino de la humanidad; la libertad su brazo indestructible.

Juárez fue ejemplo de austeridad personal, modestia y honestidad. Este autor intuye que su gran defecto fue permanecer mucho tiempo en el poder, algo que no hay forma de justificar. Fue precisamente su ministro de interior, Lerdo de Tejada, quien le sucedió como presidente, así que los relevos estaban disponibles. Sin embargo, sus reformas ayudaron enormemente a la modernización de México y a su liberación de los residuos del neocolonialismo. El liderato de Juárez fue también decisivo en la victoria de México sobre los ocupantes franceses en el siglo XIX.

Fuentes consultadas

Anon. Benito Juárez. Biografías y vidas. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/juarez.htm

Anon. Benito Juárez. Busca Biografías. http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/683/Benito%20Juarez

Anon. Juárez, Benito (Pablo). 2015. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago: Encyclopædia Britannica.

Escrito por Ricardo Labrada, 21 marzo de 2017