Un juego con dominio casi absoluto de pitcheo

Es difícil vencer a la persona que nunca se rinde.”
Babe Ruth

El 9 de setiembre de 1965, en el Dodger Stadium, tuvo lugar uno de los enfrentamientos de pitcheo más brillantes en la historia del béisbol de las Grandes Ligas.

Se enfrentaban los anfitriones, Dodgers de Los Ángeles contra los Cachorros de Chicago, éstos últimos teniendo como lanzador rival al mejor de esa temporada, el zurdo Sandy Koufax, mientras que por los de Chicago se haría cargo del pitcheo, el lanzador zurdo Bob Hendley, que había llegado a este equipo en esa temporada, producto de un canje, en el que Hendley junto a los experimentados Ed Bailey y Harvey Kuehn vinieron de los Gigantes a cambio del receptor Dick Bertell y el jardinero Len Gabrielson. Hendley hasta ese momento había tenido un desempeño discreto, incluso su PCL estaba por encima de 8.00 en ese momento.

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Koufax se presentó en excelente forma, como de costumbre, y poco a poco fue dando escón tras escón sin que nadie le llegara a primera, pero del otro lado Hendley no hizo menos, hasta que en la quinta entrada le dio boleto al jardinero izquierdo Lou Johnson, al que le siguió toque de sacrificio del jardinero derecho Ron Fairly, con el que Johnson llegó a segunda y salió poco después al robo de tercera, el receptor Chris Krug metió la bola en los jardines, por lo que Johnson anotó la carrera, sucia al final, pero que ponía 1-0 el marcador a favor de los Dodgers y la que bastaba para que Koufax se anotara un nuevo triunfo.

El zurdo brookliniano continuó su dominio absoluto, escón tras escón, mientras que Hendley lo imitaba, no sin antes permitir doblete del mismo Johnson en la sexta entrada, único hit del juego hasta ese momento.

Llegó la novena entrada y Koufax puso todo su empeño para lograr lo imposible, había retirado por su orden a los 24 bateadores de los Cachorros, entre los que figuraban tres miembros actuales del Salón de la Fama de Cooperstown, el gran Ernie Banks (1B), Ron Santo (3B) y Billy Williams (RF). Como los siguientes bateadores eran los más débiles, el manager de turno de los Cachorros, Lou Klein, dejó que el receptor Krug bateara, mientras que Joe Amalfitano empuñó por el torpedero Don Kessinger, en vano, ya que se ponchó, y el temible Harvey Kuehn lo hizo por el lanzador Hendley, con igual resultado, otro ponche, el décimo cuarto que propinaba ese día, con el cual lograba juego perfecto, el sexto en ese momento en la historia de las Grandes Ligas y su cuarto juego de cero hits, cero carreras en su trayectoria como lanzador de las Grandes Ligas.

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Días después ambos lanzadores se volvieron a ver las caras en Chicago, esta vez la sonrisa de la victoria fue para Hendley.

Volviendo al juego que nos ocupa, Koufax tiró 113 lanzamientos, mientras que Hendley, en ocho entradas, tiró 77, permitió 1 hit y una carrera sucia. Los árbitros de ese partido fueron Ed Vargo detrás del plato, Chris Pelekoudas en 1B, Bill Jackowski en 2B, y Paul Pryor en 3B. Fue un partido que se fue rápido, 1 hora y 43 minutos.

Los Dodgers se coronaron campeones de la Liga Nacional en esa temporada, no era para menos, Koufax, terminó la campaña con 26 triunfos y 8 derrotas con PCL de 2.04 y propinando 382 ponches, record en su Liga, y obtuvo su segundo premio Cy Young en su carrera, ambos logrados unánimemente. A eso hay que sumar el desempeño del derecho Don Drysdale, quien tuvo balance de 23-12, con PCL de 2.77, y de los zurdos Claude  Osteen, 15-15, y el veterano Johnny Podres, 7-6. En ese equipo el único regular de aquel Dodgers, campeón de 1955, era el ambidextro al bate, Jim Gilliam, que defendía la antesala.

En la serie mundial, los Dodgers vencieron reñidamente a los Mellizos de Minnesota 4-3, en la que el lanzador cubano Camilo Pascual cargó con una derrota de 4-0, con lechada a la cuenta de Osteen.

 

Escrito por Esteban Romero, 23 enero de 2019, con información extraída de baseball-reference.com

 

Como fue rescatado el cadáver de Maceo

Aclaraciones de esta redacción. El presente artículo apareció en la revista, número y año abajo indicados. Su reproducción se hizo de copia fotografiada con gentil permiso de la Universidad Internacional de Miami, lo cual agradecemos sinceramente. No obstante, al no poderse escanear el texto, algunas palabras quedaron omitidas, por lo que aparecerán signos de interrogación. En realidad el texto es legible y se puede entender claramente el mensaje de su autor.

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Por Juan de Dios Romero Cortés

Artículo aparecido en Carteles No. 49, del 9 diciembre de 1951.

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Al cumplirse el quincuagésimo aniversario del memorable combate de San Pedro, en el que perdió la vida el héroe epónimo Antonio Maceo, damos cabida en nuestras páginas a este interesante trabajo póstumo del comandante del Ejército Libertador, Juan de Dios Romero Cortés, escrito expresamente para Carteles con el objeto de que fuera publicado en la fecha que ahora rememoramos, lamentando mucho que, por haber fallecido su autor el día 2 de septiembre último, no pueda solazarse ahora con la lectura de lo que él consideró un fiel relato de aquel luctuoso suceso, esclarecedor de algunos errores históricos divulgados, y que, con un raro presentimiento de su cercano fin, nos entregó anticipadamente en el mes de agosto pasado, deseoso de dejar constancia escrita de muchos detalles que él podía atestiguar, como participante directo que fue en la trágica jornada del 7 de diciembre de 1896.

Se trata de una nueva versión sobre el luctuoso suceso, en lo que se notifican algunos errores históricos, por uno de los que fueron actores en la tragedia. __Consideraciones sobre este memorable combate y la actuación de algunos jefes del Ejército Libertado._Aclaración de afirmaciones erróneas y algunas narraciones tendenciosas.

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En los primeros días del mes de enero de 1950, varios jefes y oficiales del regimiento “Santiago de las Vegas” y actores en el combate de San Pedro, tuvimos que rectificar un trabajo sobre la muerte del General Maceo publicado el 7 de diciembre anterior, donde se hacían injustos cargos contra el Coronel Juan Delgado. Y, aunque el autor del trabajo dijo después que las apreciaciones no eran suya, y en segundo escrito demostramos documentalmente la inexactitud de esas apreciaciones, me acojo a las páginas de la cubanísima revista Carteles para, en este 7 diciembre de 1951, reiterar algunas de esas declaraciones y hacer otras cosas que se le escaparon a mi querido compañero, el Comandante José Cadalso, en su documentado trabajo publicado en esta misma revista el 10 de diciembre del pasado año, de manera que sean conocidas por el mayor número de cubanos que alrededor de esta fecha buscan, con el mayor interés, todo lo que se escribe del más admirado caudillo de nuestra gesta libertadora, ya que, como actor y oficial de las fuerzas que más sufrieron y más se distinguieron en esa memorable acción, puedo aclarar algunas versiones apasionadas y tendenciosas, que han traído un poco de confusión sobre la forma en que se produjeron los hechos más destacados de ese combate, y a la vez hacer algunas consideraciones sobre la actuación de algunos jefes cubanos.

Tengo mayor interés en hacerlo este 7 de diciembre próximo, porque somos hijos de la muerte y ya los años van rindiendo nuestra vida, y quisiera verlas publicadas en una revista del prestigio y la popularidad de Carteles, para prestar así un servicio a la verdad histórica.

No voy a referirme a la llegada del caudillo a San Pedro, ni en su estancia en él hasta el momento en que tuvo lugar el ataque enemigo, ya que eso lo han hecho brillantemente escritores y actores destacados de esa acción de guerra; pero sí quiero referirme a aspectos del combate y la actuación de algunos jefes de la provincia de la Habana, así como la falta de iniciativa y de resolución de los jefes de más experiencia militar, que no ayudaron a preparar debidamente la defensa, para que el lugarteniente pudiera desenvolver sus extraordinarias condiciones tácticas con las menos desventajas posibles.

Está probado que la caballería de Peral, guerrilleros aguerridos y conocedores al dedillo de aquellos lugares, venían siguiendo el rastro, ya cerca del campamento, del grupo reducido de caballería que acompañó a Maceoy que suponían de las mismas fuerzas cubanas que días antes habían batido ellos en Montes de Oca, sin llegar a imaginarse el número de las mismas ni el guerrero ilustre que las mandaba; y por eso, su acometida temeraria, sin detenerse ante la defensa valiente con que fue recibida y contenida.

Esta recepción valerosa de los cubanos que estaban casi todos desmontados, y la llegada a los pocos instantes del coronel Juan Delgado con un grupo de jinetes, que al grito de ¡al machete, al machete! se echaron sobre los atacantes, acuchillando más de 25 guerrilleros, los hicieron retroceder a la desbandada y guarecerse detrás de las tres compañías infantes que ya se parapetaban en la cerca de piedras del camino del Guatao, empezando a vomitar tal cantidad de plomo, que contuvo la vigorosa contracarga de los cubanos, estacionándose el fuego en las líneas respectivas.

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Coronel Juan Delgado. Foto agregada a esta publicación por esta redacción

Los escuadrones 1 y 3 y 2 y 4 del regimiento mandado por Juan Delgado (únicas fuerzas que estaban apostadas en la Matilde y en Montiel, las que recibieron la acometida española y sufrieron las mayores bajas del combate), fueron los que contuvieron e hicieron retroceder a la desbandada a los españoles, con la ayuda del Coronel Alberto Rodríguez, jefe del regimiento “Calixto García”, que al oírse los tiros en el Cuartel General y partir Juan Delgado en el acto para unirse a sus fuerzas de La Matilde, no pudo refrenar su indomable valentía y se agregó a éste, aunque sus fuerzas se hallaban al norte del campamento, a mucha distancia del oeste por donde atacó el enemigo. Después se agregaron a las fuerzas de Juan Delgado los coroneles Sartorio y Sánchez Figueras, y más tarde, por orden del General Maceo, Baldomero Acosta y Andrés Hernández, jefe de esa zona el primero, y jefe de día del campamento, el segundo.

Cuando el caudillo, que estaba descansando en su hamaca, desprovistos de sus arreos militares, pudo montar a caballo y salió a ordenar el combate, y llegó hasta la avanzada, donde con sus fuerzas se batía decididamente el Coronel Juan Delgado, manteniendo inmovilizada y a la defensiva al enemigo, se sintió satisfecho del comportamiento de esas fuerzas, por su contracarga arrolladora y la valentía con que sostenía la línea de fuego, por lo que torció a la derecha, por el guayabal próximo, con el grupo de jinetes que le seguían para formalizar la acción por el flanco derecho.

Ya en ese lugar, y con cabal conciencia de la posición del enemigo, desplegado y en posesión de la cerca de piedra de una extensión de 400 metros, el caudillo ordenó al General Pedro Díaz que flanqueara por la derecha cubana, esperando unos momentos para ver el resultado de su orden de flanqueo, mientras él se preparaba para hacerlo por el frente; orden que según el Teniente Cossio no fue ejecutada con la diligencia que Maceo esperaba “por causas que en el momento no pudieron ser conocidas, ni en la actualidad pudieran ser relatadas”. …En ese estado de ánimo, impaciente por no ver el resultado de su orden, el Titán avanza impetuoso para expugnar al enemigo personalmente, el que por esa parte del combate, y desde su parapeto de piedra, arrojaba una lluvia de plomo sobre los cubanos; y al ordenar el corte de una cerca de alambre oculta entre las malezas, no advertida en su rápido avance, y al desmontarse los hombres que con él venían para ejecutar su orden, quedó momentáneamente quieto y perfectamente visible para la infantería enemiga que a unos 320 metros, pudo concentrar su puntería y causarle la herida que lo derribó del caballo y le produjo la muerte inmediata.

La confusión horrible que se produjo entre los que estaban al lado del caudillo, todos la conocemos por habérnosla descrito sus actores más distinguidos y por eso, la falta de iniciativa de los jefes de mayor jerarquía que no supieron hacer, más que retirarse para los Montes de Coca, a media legua del lugar, cuando con una docena de hombres que hubieran ayudado al Coronel Nodarse y a Panchito Gómez, el cadáver del General Maceo se hubiera podido sacar de aquella vorágine de fuego.

La noticia de la muerte del caudillo tardó tiempo en conocerse en la avanzada donde luchaban los Coroneles Juan Delgado, Rodríguez, Acosta, Sartorio y Sánchez Figueras, pues los hombres que se retiraban con el General Pedro Díaz lo hacían hacia los Montes de Coca, y por tanto, lejos de donde éstos se batían desesperadamente y adonde era peligroso acercarse. El primero que en esa avanzada se retiró, al conocer la triste noticia, fue el Coronel Sánchez Figueras, que según sus propias palabras, lo hizo porque se lo aconsejó el Coronel Baldomero Acosta, pero sin ordenar la retirada como jefe de las fuerzas allí concentradas, ni trasmitir la noticia a los otros jefes. Por eso es que las fuerzas de Juan Delgado, al quedarse solas se retiraron también, pero con las debidas precauciones, al esperar la persecución enemiga, la que no se produjo por la cantidad grande de heridos que tenía y que le ocasionó la vigorosa contracarga de este valeroso jefe de las fuerzas de la Habana.

Cuando el Coronel Juan Delgado y el grupo de jinetes que había quedado a su lado se dirigían al pabellón de Maceo, suponiendo que, de ser cierta su muerte, allí encontrarían quien les informara de lo acaecido y del lugar a donde sus compañeros habían llevado el cadáver del caudillo, se encontró con los Generales Díaz y Miró que se retiraban hacia Lombillo en busca de Sánchez Figueras, que había ido a buscar refuerzos, informándoles Miró que “el cadáver de Maceo estaba en poder de los españoles, que se lo llevaban”, noticia que les sobrecogió de dolor, a la vez que de indignación, por lo que no pudo reprimir esta exclamación, más de estupor que de irreverencia: “¿Y qué hicieron  los que estaban al lado del General?”, palabras que Miró soslaya sustituyéndolas por estas otras: “¿No vio el General que se metía en la tijera?”

En situación tal de dolor, sin ningún jefe superior a quien dirigirse para la recuperación del cadáver, el grupo como de unos 20 hombres que estaba alrededor del pozo de la finca Montiel cambió impresiones sobre la manera más rápida y eficiente a seguir para rescatar el cadáver, dirigiéndose Delgado al Coronel Sartorio para que éste, como jefe de más edad de los presentes, dispusiera lo que había que hacer para interceptar al enemigo que se suponía camino de Punta Brava, contestándole Sartorio que ante la retirada de los generales que mandaban las fuerzas no había responsabilidad para los jefes presentes.

Al escuchar esas palabras juiciosas, pero desalentadoras, el Coronel Delgado dijo que era una vergüenza para las fuerzas de la Habana que el enemigo se llevara el cadáver de Maceo, sin hacer nada para rescatarlo; “que él primero deseaba la muerte, y hasta caer en poder del enemigo antes que el General Máximo Gómez supiera que él había estado en ese fuego y no había hecho nada por rescatar el cadáver del caudillo”, por lo que, irguiéndose sobre los estribos y blandiendo en su diestra el pavoroso machete, gritó a sus compañeros: “El que sea cubano y tenga valor que me siga”; y sin mirar si era seguido, partió para el sitio donde el Coronel Arencibia suponía que había caído Maceo, seguido de todos los componentes de aquel grupo reducido de hombres, entre los que también iba el Coronel Sartorio, que, si bien no quiso responsabilizarse dirigiendo el suicida y temerario rescate, lo secundó con una valentía a toda prueba.

Al acercarse al lugar indicado por Arencibia, el coronel Delgado mandó a hacer unos disparos para saber si el enemigo iba de retirada con los cadáveres, o estaba agazapado para atraparlos cuando se acercaran, los que fueron respondidos con descargas por la retaguardia española que protegía la censurable acción de los guerrilleros que despojaban los cadáveres de Maceo y Panchito Gómez, lo que hizo que Delgado fraccionara aun más su grupo, para evadir mejor el fuego y dar la sensación que eran una fuerza superior en número. Los guerrilleros, que al percatarse de la retirada cubana y protegidos por su retaguardia, se habían aventurado a acercarse al lugar donde cayera Maceo y que tanta confusión produjo en el campo cubano, al sentir el tropel de los caballos y creer que se trataba de una fuerza que rehecha venía a la carga de nuevo, abandonaron rápidamente el lugar, sin terminar de leer los documentos sustraídos, ni darse cabal cuenta de la jerarquía de los caídos, aunque sospechando de su importancia, por los gemelos de campaña del General, los que vinieron a poder leer ya en el poblado del Guatao, donde alcanzaron a su jefe, al que entregaron los documentos encontrados, que evidenciaban la personalidad del General y de su ayudante.

Si la acción temeraria y suicida no se realiza tan oportunamente, los guerrilleros hubieran podido acabar de leer tranquilamente, allí mismo, los documentos encontrados, a la luz que todavía quedaba del día, y al saber quiénes eran los muertos, hubieran puesto sus cadáveres sobre algunos de los caballos que allí habían quedado abandonados, para presentarse en Punta Brava con los inapreciables trofeos, los que a las dos horas habían sido exhibidos en la Plaza de Armas o en el propio Palacio de los Capitanes Generales, para que las fuerzas weylerianas pudieran celebrar el triunfo alcanzado.

Pero la decisión de Juan Delgado, con aquel grupito de mambises, logró amedrentar a los que remataron al hijo del Generalísimo; se recuperaron los cadáveres y se les llevaron a los Generales que se habían retirado para Lombillo, para que, como dijo el propio brigadier Miró, “se levantara el ánimo de los más deprimidos; se fortaleciera el corazón de los más desolados; y la presencia de los cadáveres (¡qué cosa más rara!) sirviera de estímulo” a los que la caída del Lugarteniente no produjo más reacción que la del desaliento y la indecisión….

Se ha dicho por los que no estuvieron en esa acción, que ella no fue de rescate, porque en el momento de recuperar propiamente los cadáveres no hubo una colisión para arrebatárselos a los que tenían bajo su dominio, porque los guerrilleros huyeron creyendo que los que se acercaban eran una fuerza superior que venía a contracargar de nuevo, y ya ellos, al comenzar la acción, habían probado en su propia carne el filo de los machetes cubanos, lo que resulta una apreciación un tanto peregrina. Es como si en una valla, no se diera por ganada una pelea, porque uno de los gallos, al enfrentarse con su contrincante, brinca el ruedo y se va por entre la gradería….

Pero si la palabra “rescate” se estima de mucha calidad para expresar esa acción (se usa hasta en la búsqueda en los accidentes de aviación), busquen los que niegan que lo hubo y dominan bien nuestro idioma, la palabra que encaje debidamente, para calificar lo que fue la intención noble y levantada y el gesto valeroso de los que la realizaron, y la conducta del que la impuso con su arenga y con su acción, ya que es indiscutible que estaban convencidos, por las desalentadoras palabras del General Miró, “que el cadáver se lo llevaban los españoles”, y a arrebatárselos, y a pelear hasta con los dientes en una desproporción aterradora, los que se lanzaron a la acometida temeraria y suicida. No fueron con velas a buscar un objeto perdido para ver a quien le tocaba en suerte encontrarlo, como han apreciado la acción “los que fueron a buscar refuerzos y no pudieron regresar con ellos, porque el señor Aguirre estaba en la zona de Castillo”, ya que la palabra hallazgo es extremadamente raquítica para expresar lo que fue esa acción de un pequeño grupo de jóvenes guerreros que, rebosantes de indignación e inflamados de patriotismo y valentía, se lanzaron a su recuperación, sin dejarse contagiar por el desaliento de los jefes superiores, que se retiraron del combate sin disponer nada para el rescate de los cadáveres.

La muerte del caudillo, sin haber podido realizar el ataque y la toma de Marianao, o de la propia capital por su barriada del Cerro o Jesús del Monte, que aquel se proponía, para producir un gran escándalo que trajera el descrédito del gobierno y del jefe de las fuerzas españolas, Valeriano Weyler, cuya repercusión tanto esperaba Tomás Estrada Palma para un cambio de la política de los Estados Unidos en nuestra lucha contra España, fue el golpe más grande que recibió la revolución cubana, por el desaliento que sembró en algunos altos jefes cubanos, y el aliento que dio y el recrudecimiento que produjo en la ofensiva española, no solo en cuanto a la acción militar, sino también al aniquilamiento de la población civil cubana, especialmente de la campesina, a la que se mató de hambre en los campamentos de concentración que eran para nuestros guajiros ciertos poblados y caseríos, adonde se les acorraló, quedándose nuestras fuerzas mambisas sin información y sin auxilios de ninguna clase. Por  eso es que, tendiendo a lo que tan ansiosamente se esperaba don Tomás para conseguir el relevo de Weyler y el cambio favorable de nuestra situación con el gobierno americano, en el ánimo de Maceo no debió pesar ninguna otra consideración más que el éxito de la acción que se confiaba a su acendrado patriotismo y a su reconocida pericia militar, sin dejarse dominar por ninguna otra cuestión de carácter personal, ni por querer hacer buenas con el ejemplo personal sus palabras escritas al General Aguirre; y al llegar en su temerario avance hasta donde Juan Delgado tenía inmovilizado al enemigo, debió ordenar una retirada escalonada en atención a no descubrir su presencia para el ataque a Marianao, que se proponía realizar en cuanto llegarán las fuerzas del jefe de la Segunda División; o bien para llevar al enemigo hacia los Mameyes de Claudio y batirlo allí, en campo escogido y apropiado, sin las ventajas de los parapetos de La Matilde.

Pero no sucedió así, porque los informes tendenciosos que por conducto del brigadier Miró le trasmitía Sánchez Figueras, que inconforme con mandar la brigada sur, aspiraba todavía al mando de la Segunda División de la Habana apoyando esta aspiración en supuestas indisciplinas de las fuerzas de esta provincia y en la falta de capacidad y de coraje del General Aguirre, labraron en su ánimo un estado tal, que lo llevaron a escribirle a dicho General “que parqueara bien su gente y viniera a pelear mucho aquí donde todo andaba mal”, y a decirle al General Nodarse, su jefe de estado mayor interino, “que iba a enseñar a dar machete a la gentecita de la Habana”; palabras y afirmaciones que, por querer hacerlas buenas con el ejemplo, no le dejaron actuar serena y juiciosamente, y lo llevaron a cometer errores, como el deshacerse de Baldomero Acosta y de Andrés Hernández, los dos hombres que mejor conocían aquellos lugares, y los que, de haber seguido a su lado, hubieran evitado que el caudillo avanzara por un lugar lleno de cercas y de obstáculos. Bien es verdad, como dice el teniente Reyna Cossío, que lo obligaron a actuar como lo hizo “ciertas consideraciones de carácter moral que le hicieron creer que era su deber ineludible combatir en San Pedro” contra otra consideración por beneficiosa que fuera para sus propósitos patrióticos y militares, para así hacer buenas con su ejemplo personal, sus palabras dirigidas al general Aguirre, y las dichas al General Nodarse!

Observen lo que rebuscan algún motivo, por baladí que sea, para achacar a los jefes de la Habana la culpa de la muerte del caudillo, como los que se decían sus mejores amigos y auxiliares de más confianza, en lugar de evitarle disgustos y contrariedades (cuando él tenía, al saber de las discrepancias entre el gobierno y el Generalísimo), lo que hacían era crearle más problemas con sus intrigas y sus aspiraciones desorbitadas.

Véase ahora, para algunas de las aclaraciones y consideraciones que haré de algunos actores en San Pedro, la copia del plano hecho por los ingenieros del Ejército Nacional para la conferencia que en 1929 dio la Academia de la Historia el primer teniente Reyna Cossío, sobre el combate en San Pedro y la muerte del General Maceo, y la referencia que hago al croquis 6A del libro del comandante Miguel Varona Guerrero, ayudante que fue del Generalísimo Máximo Gómez, como estaban distribuidas las fuerzas y colocadas las guardias y avanzadas.

Dijimos en una ocasión, y lo repetimos ahora, que no era difícil para quien como el brigadier Miró había dedicado toda su vida a la honrosa profesión del periodismo, escribir tan bellamente las narraciones de la invasión; pero que no le resultaba tan fácil, era colocar a Juan Delgado a contrapelo con su conducta, tratando de responsabilizarlo en la triste jornada de San Pedro, cuando el jefe que más se distinguió en todas las fases del combate, atribuyéndole ambiciones e indisciplinas que no tuvo nunca, porque lo escocía y no podía olvidar sus palabras de San Pedro, más adoloridas que irrespetuosas, al conocer de sus propios labios de la muerte de Maceo y el abandono de su cadáver… Basta sólo leer su Crónica dedicada a esta acción, para darse cuenta de ello,

En su folleto de Palma Larga, a los pocos días de la muerte del caudillo, y aunque Miró no lo menciona en la extrema vanguardia donde actuó, por lo menos lo menciona expugnando a los españoles con Acosta y Rodríguez. Sin embargo, al publicar sus Crónicas en 1909, en su página 237, dice: “que los que repelieron la agresión fueron los regimientos Calixto García y Tiradores de Maceo, que estaban próximos al lugar donde penetró Cirujeda”, cuando estas fuerzas, por el norte y por el sur (el ataque fue por el oeste), eran precisamente las que estaban más distantes de ese lugar, por donde las únicas fuerzas que había, que le hicieron frente al enemigo y sufrieron las mayores bajas, fueron las de Juan Delgado (Véase el plano).

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Sobre el corneta que Miró da a entender que debía estar al lado de Maceo y que dice que era francés y no sabía los toques de la milicia cubana, como una censura a Juan Delgado, se llamaba Evaristo Castro y era criollísimo, de Quivicán, y al toque de su clarín se le dio machete a la guerrilla de su pueblo, a la que sólo se le dejó uno para que contara el hecho; y a las de Rincón, Managua y Calabazar, a las que se le causaron 79 bajas; y en Maurín, en Hoyo Colorado, se le aniquiló más de una compañía al batallón de San Quintín.

Debo decir, para aclarar la intención non sancta de Miró, que a Delgado no se le pidió en ningún momento que pusiera un corneta a las órdenes de Maceo, lo que hubiera estimado como un honor y hubiera hecho con mucho gusto, aunque ésa no era su obligación como jefe que coadyuvaba a la acción. Ese auxiliar, tan indispensable para una fuerza grande acampada; el retén fuerte cerca del Cuartel General para repeler rápidamente cualquier ataque sorpresivo, y otras cosas más de rutina, propias de un campamento que tenía como huésped a tan ilustre personaje de nuestras guerras redentoras, era deber del jefe de las fuerzas armadas allí concentradas; pero al que, seguramente la preparación de los informes podían viabilizar sus aspiraciones a la Jefatura de la Segunda División del Quinto Cuerpo, parece que no le dejaron tiempo de atenderlos debidamente; así como no se lo dejaron para que, como iniciativa propia de tal jefe, al igual que lo hizo Juan Delgado por el flanco izquierdo, ejecutar u ordenar  cualquier movimiento que presionara el flanco izquierdo enemigo, lo que hubiera producido la retirada inmediata de los españoles que se guarecían en los parapetos del camino de Guatao, que hubiera hecho innecesaria la actuación personal del Lugarteniente, el que en la proximidad del flanco enemigo estaban las fuerzas principales de la Tercera Brigada que él mandaba en esa provincia, además de tener el mando de todas las fuerzas centradas ese día en San Pedro (Véase plano).

Con respecto al lugar en que debía situarse el general Aguirre, y que el brigadier Miró insinúa que Juan Delgado debía saberlo, y que “no lo sabe a ciencia cierta”, “así como las comunicaciones que le mandó Maceo (página 229 de sus Crónicas), debo repetir lo que ya hemos dicho (la historia es repetición): que ese encargo lo dio el caudillo a Baldomero Acosta, cuando en su comunicación fechada en San Felipe, Pinar del Río, el 15 noviembre anterior, le dice: “procure conocer el punto donde se sitúe Aguirre, que debe ser en la zona de Castillo”. Y por estar situado en esa zona de Castillo, en Babiney, el general Aguirre tuvo ese mismo 7 de diciembre  fuego de varias horas con la poderosa columna española comandada por el coronel Torres (¿?).

Sobre que si Juan Delgado llegó al campamento de San Pedro en la madrugada del 7, que Sánchez Figueras le hace decir a Miró, “porque no supo de él hasta esos momentos”, de sobra sabía el brigadier Sánchez, como jefe de la concentración de esas fuerzas, que Juan Delgado no se había separado un momento del campamento, que estaba allí, al lado del Coronel Alberto Rodríguez, que no se separaba de él un solo momento, para evitar incidente como el tenido con él con motivo de los planazos de corre-corre de Montes de Oca, así como que las fuerzas que llegaron esa madrugada eran, sí, de Juan Delgado, pero dos escuadrones más, uno traído por el coronel Arencibia, y el otro, el número 4, por el comandante Rodolfo Bergés, que habían tenido que llevar a la zona de Managua los heridos tenidos con motivo de ese corre-corre funesto, agregándose a este último escuadrón su segundo jefe, el capitán José Cadalso, que venía con el parque adquirido en las cercanías de Guinea y que llegaron esa madrugada.

Véase, en comprobación de todo esto, que rectifica una vez más al brigadier Miró, lo que escribe en su Autobiografía, páginas 82 y 83, donde dice el comandante Bergés, que evidencia también el lugar donde estaba situado el general Aguirre:

“A las cuatro de la tarde llegaron a la loma de la Chiva los generales Aguirre y Castillo, los que preguntaron por el general Maceo, contestándoles que nada sabía, puesto que habíamos tenido un gran combate con Cirujeda en la zona de Hoyo Colorado. En estos momentos llegó el comandante Donato Delgado con su oficio del coronel. Se lo enseñó al general Aguirre y me dijo que fuera a cumplimentar el oficio. Me despedí muy cariñosamente del general, que quedó acampado en la loma del Volcán. Llegando a la finca Cervantes a las siete de la noche, y ordené al capitán Cadalso que colocara las …..¿? en el cruce de la carretera, permaneciendo en dicho puesto hasta las 3 de la madrugada, hora en que llegó el capitán Carlos Marrero, a buscarme en nombre del coronel Delgado. Salí, pues, de marcha y llegué a la finca San Pedro a las seis en punto de la mañana”.

En lo que se refiere a la vigilancia y a las exploraciones con las que el brigadier Miró quiere responsabilizar a Juan Delgado, todos los actores que han escrito sobre el combate de San Pedro (los coroneles Piedra, Arencibia, Baizán, Miguel Hernández, Emilio Collazo, Hilario Llanes, Cleto Merchán y otros, y el teniente del Ejército Nacional Reyna Cossío, en su ponderado trabajo sobre ese combate), todos han dicho que el jefe de día que realizó las exploraciones del campamento que estimó necesarias y las que le ordenó el caudillo, fue el comandante Andrés Hernández, segundo jefe de las fuerzas de Baldomero Acosta, que operaban en esa zona. Y aún el propio brigadier Miró también lo dice en la página 36 de su folleto Palma Larga, escrito en diciembre de 1896, a los pocos días de la caída de Maceo, cuando escribe: “El general llamó entonces a mis informantes; pero al mismo tiempo, el comandante Andrés Hernández, encargado ese día del servicio de exploración, trajo la noticia de que por aquellos lugares no había novedad”… con lo que se desmiente a sí mismo, cuando en la página 230 de sus Crónicas, en 1909, pretende responsabilizar a Juan Delgado en este servicio.

El brigadier Miró, inmediatamente después de informarle a Juan Delgado que el cadáver de Maceo se lo llevaban los españoles, dice (página 248): “En esa situación tan aflictiva y confusa, Silverio Sánchez, Juan Delgado, etc., adoptaron la resolución de ir a rescatar el cadáver del general”. Cuando Juan Delgado se encuentra con el brigadier Miró en el pozo de la finca Montiel, allí no estaba Sánchez Figueras, porque según dijo el general Pedro Díaz, había ido a buscar refuerzos y al ver que no regresaba con ellos, Pedro Díaz y Miró también se fueron a buscar a Sánchez Figueras, sin que regresaran con los referidos refuerzos, razón por la que, ninguno de los tres estaba en el punto y momento de decidirse por Juan Delgado y los que le acompañaban, el rescate de los cadáveres.

Otra de las insinuaciones que hace contra Delgado, es cuando en la página 230 de sus Crónicas, dice: “Ha circulado la versión que al despacharse el destacamento explorador, se le recomendó que llenara el expediente del ojeo sin entrar en pelea formal, pues si llegaba a trabarse combate en el campo de San Pedro, no podría llevarse a cabo la función nocturna”….”Si tal versión fuera basada en la realidad estricta de los hechos, quedaría demostrado que no se obedecieron las órdenes del General; y que no se obedecieron por móviles interesados”….Aunque está más que probado que Juan Delgado no tuvo nada que ver con las exploraciones, la insinuación implica el achacar injustamente a éste, y a sus fuerzas en la Habana, que por el interés personal de entrar en Marianao y saquearlo (es lo que se da a entender) no se cumplieron las órdenes de Maceo.

Estudien el plano y la posición de las fuerzas los que conozcan esas cosas de la guerra, y también los que rebuscan motivos, por simples que sean, para encontrar las causas de la muerte del general Maceo: Que si era la purísima Concepción o Santa Margarita; si el corneta de Juan Delgado era francés y no sabía el toque mambí, o si éste no llegó al campamento hasta la madrugada del día 7, etc., para que se vea que la iniciativa personal del jefe de las fuerzas concentradas en San Pedro no estuvo afortunada….Si el brigadier Sanchez Figueras, al llegar a su pabellón y comprobar que Maceo no está equipado, ni ensillado su caballo, y por tanto impedido de actuar con la rapidez con que él podía hacerlo, se une a su brigada que está próxima al camino que da acceso al batey de la finca Bonadilla y muy cerca del flanco enemigo que desafortunadamente Pedro Díaz y Maceo trataron más tarde de atacar, y dispone por ese lugar cualquier movimiento contra los españoles que evidenciara que allí había más fuerzas cubanas que las  que el enemigo suponía, este hubiera abandonado, éste hubiera abandonado su parapeto de piedras y a la carrera se hubiera metido en el caserío de Guatao, pues ya esta retirada estuvo a punto de producirse cuando la contracarga de Juan Delgado hizo huir a la caballería española y sembró el pánico entre las tres compañías de infantes del comandante Cirujeda.

Pero no se realizó esta acción, ni se movió esa fuerza en alguna forma que hubiera advertido al enemigo de su presencia y lo que la componían no fueran utilizados en los primeros momentos, porque su jefe, el coronel Alberto Rodríguez, se había unido a Juan Delgado en su contracarga a la caballería del Peral, perdiéndose … y hombres para atacar por los lugares, lo que hubiera cambiado la suerte del combate, evitando que el caudillo, dado el estado de ánimo en que lo habían puesto los informes tendenciosos que le trasmitían sus auxiliares, las indisciplinas de las fuerzas y jefes de la Habana, pudiera hacer buenas con el ejemplo personal sus palabras al brigadier Nodarse, de “que iba a enseñar dar machete a la gente de la Habana”.

Ojalá que estas apreciaciones y aclaraciones, hechas con el propósito de aclarar un poco el confusionismo que han producido narraciones apasionadas de esa triste jornada de nuestra epopeya, tratando de responsabilizar a otros para ver de atenuar (¿?) la actuación confusa de sus autores, al lado de Maceo siempre y luego lejos de su cadáver , para que lleven al ánimo de los que escriben estas líneas un poco de claridad y comprensión sobre los actores y narradores de San Pedro, para que del examen sereno e imparcial de las mismas pueda llegarse a lo que más se acerque a la verdad histórica en la acción desgraciada de nuestra guerra por la independencia.

 

Nota adicional de la redacción de https://deportescineyotros.wordpress.com

El brigadier en cuestión en este relato es José Miró Argenter, quien logró grados de General, concluida la guerra de Independencia en Cuba. Miró continuamente ha descrito hechos de la guerra, en muchas ocasiones realizando refutaciones de lo afirmado por otros oficiales mambises. Miró no rescató el cadáver de Maceo, lo hizo la tropa de 18 hombres bajo las órdenes del Coronel Juan Delgado, en la cual activamente participó el autor de este relato, el Comandante Juan de Dios Romero Cortés, cuyo nombre-no sabemos cuál es la razón- no aparece entre los héroes en el Mausoleo El Cacahual, donde yacen los restos de Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro.

 

José Martí describe y opina sobre “La futura esclavitud (1884)” de Herbert Spencer

Nosotros diríamos a la política: ¡Yerra, pero consuela!
Que el que consuela, nunca yerra
.”
José Martí

José Martí

José Martí

Esta vez Martí aborda criticamente la obra de Herbert Spencer, “La futura esclavitud”, donde da sus criterios sobre los aciertos del autor, a la vez que lo critica en algunos momentos. Esta crítica nos demuestra que Martí no era hombre de ver las cosas en blanco y negro, sabía analizarlas, y aunque no diera solución, por no tenerla, dejaba flotando la duda con claridad respecto a determinados aspectos. No vamos a matizar lo escrito por el gran héroe, dejemos que cada cual lea este escrito y juzgue finalmente lo que ahí se escribió. Por lo tanto, se reproduce a continuación el texto de lo escrito por Martí al respecto.

herbert spencer

Herbert Spencer, (1820-1903) naturalista, filósofo, sociólogo, psicólogo y antropólogo inglés.

Tendencia al socialismo de los gobiernos actuales. –La acción excesiva del Estado. –Habitaciones para los pobres. –La nacionalización de la tierra. –El funcionarismo.

La Futura Esclavitud se llama este tratado de Herbert Spencer. Esa futura esclavitud, que a manera de ciudadano griego que contaba para poco con la gente baja, estudia Spencer, es el socialismo. Todavía se conserva empinada y como en ropas de lord la literatura inglesa; y este desdén y señorío, que le dan originalidad y carácter, la privan, en cambio, de aquella más deseable influencia universal a que por la profundidad de su pensamiento y melodiosa forma tuviera derecho. Quien no comulga en el altar de los hombres, es justamente desconocido por ellos.

¿Cómo vendrá a ser el socialismo, ni cómo éste ha de ser una nueva esclavitud? Juzga Spencer como victorias crecientes de la idea socialista, y concesiones débiles de los buscadores de popularidad, esa nobilísima tendencia, precisamente para hacer innecesario el socialismo, nacida de todos los pensadores generosos que ven como el justo descontento de las clases llanas les lleva a desear mejoras radicales y violentas, y no hallan más modo natural de curar el daño de raíz que quitar motivo al descontento. Pero esto ha de hacerse de manera que no se trueque el alivio de los pobres en fomento de los holgazanes; y a esto sí hay que encaminar las leyes que tratan del alivio, y no a dejar a la gente humilde con todas sus razones de revuelta.

So pretexto de socorrer a los pobres –dice Spencer– sácanse tantos tributos, que se convierte en pobres a los que no lo son. La ley que estableció el socorro de los pobres por parroquias hizo mayor el número de pobres. La ley que creó cierta prima a las madres de hijos ilegítimos, fue causa de que los hombres prefiriesen para esposas estas mujeres a las jóvenes honestas, porque aquellas les traían la prima en dote. Si los pobres se habitúan a pedirlo todo al Estado, cesarán a poco de hacer esfuerzo alguno por su subsistencia, a menos que no se los allane proporcionándoles labores el Estado. Ya se auxilia a los pobres en mil formas. Ahora se quiere que el gobierno les construya edificios. Se pide que así como el gobierno posee el telégrafo y el correo, posea los ferrocarriles. El día en que el Estado se haga constructor, cree Spencer que, como que los edificadores sacarán menos provecho de las casas, no fabricarán, y vendrá a ser el fabricante único el Estado; el cual argumento, aunque viene de arguyente formidable, no se tiene bien sobre sus pies. Y el día en que se convierta el Estado en dueño de los ferrocarriles, usurpará todas las industrias relacionadas con estos, y se entrará a rivalizar con toda la muchedumbre diversa de industriales; el cual raciocinio, no menos que el otro, tambalea, porque las empresas de ferrocarriles son pocas y muy contadas, que por sí mismas elaboran los materiales que usan. Y todas esas intervenciones del Estado las juzga Herbert Spencer como causadas por la marea que sube, e impuestas por la gentualla que las pide, como si el loabilísimo y sensato deseo de dar a los pobres casa limpia, que sanea a la par el cuerpo y la mente, no hubiera nacido en los rangos mismos de la gente culta, sin la idea indigna de cortejar voluntades populares; y como si esa otra tentativa de dar los ferrocarriles al Estado no tuviera, con varios inconvenientes, altos fines moralizadores; tales como el de ir dando de baja los juegos corruptores de la bolsa, y no fuese alimentada en diversos países, a un mismo tiempo, entre gentes que no andan por cierto en tabernas ni tugurios.

Teme Spencer, no sin fundamento, que al llegar a ser tan varia, activa y dominante la acción del Estado, habría este de imponer considerables cargas a la parte de la nación trabajadora en provecho de la parte páupera. Y es verdad que si llegare la benevolencia a tal punto que los páuperos no necesitasen trabajar para vivir —a lo cual jamás podrán llegar—, se iría debilitando la acción individual, y gravando la condición de los tenedores de alguna riqueza, sin bastar por eso a acallar las necesidades y apetitos de los que no la tienen. Teme además el cúmulo de leyes adicionales, y cada vez más extensas, que la regulación de las leyes anteriores de páuperos causa; pero esto viene de que se quieren legislar las formas del mal, y curarlo en sus manifestaciones; cuando en lo que hay que curarlo es en su base, la cual está en el enlodamiento, agusanamiento y podredumbre en que viven las gentes bajas de las grandes poblaciones, y de cuya miseria —con costo que no alejaría por cierto del mercado a constructores de casas de más rico estilo, y sin los riesgos que Spencer exagera— pueden sin duda ayudar mucho a sacarles las casas limpias, artísticas, luminosas y aireadas que con razón se trata de dar a los trabajadores, por cuanto el espíritu humano tiene tendencia natural a la bondad y a la cultura, y en presencia de lo alto, se alza, y en la de lo limpio, se limpia. A más que, con dar casas baratas a los pobres, trátase sólo de darles habitaciones buenas por el mismo precio que hoy pagan por infectas casucas.

Puesto sobre estas bases fijas, a que dan en la política inglesa cierta mayor solidez las demandas exageradas de los radicales y de la Federación Democrática, construye Spencer el edificio venidero, de veras tenebroso, y semejante al de los peruanos antes de la conquista y al de la Galia cuando la decadencia de Roma, en cuyas épocas todo lo recibía el ciudadano del Estado, en compensación del trabajo que para el Estado hacía el ciudadano.

Henry George anda predicando la justicia de que la tierra pase a ser propiedad de la nación; y la Federación Democrática anhela la formación de “ejércitos industriales y agrícolas conducidos por el Estado”. Gravando con más cargas, para atender a las nuevas demandas, las tierras de poco rendimiento, vendrá a ser nulo el de estas, y a tener menos frutos la nación, a quien en definitiva todo viene de la tierra, y a necesitarse que el Estado organice el cultivo forzoso. Semejantes empresas aumentarían de terrible manera la cantidad de empleados públicos, ya excesiva. Con cada nueva función, vendría una casta nueva de funcionarios. Ya en Inglaterra, como en casi todas partes, se gusta demasiado de ocupar puestos públicos, tenidos como más distinguidos que cualesquiera otros, y en los cuales se logra remuneración amplia y cierta por un trabajo relativamente escaso; con lo cual claro está que el nervio nacional se pierde. ¡Mal va un pueblo de gente oficinista!

Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad en esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes. Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio. El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí, tendría que trabajar entonces en la medida, por el tiempo y en la labor que pluguiese al Estado asignarle, puesto que a este, sobre quien caerían todos los deberes, se darían naturalmente todas las facultades necesarias para recabar los medios de cumplir aquellos. De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo. Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder, apoyados por todos los que aprovechasen o esperasen aprovechar de los abusos, y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan, este sistema de distribución oficial del trabajo común llegaría a sufrir en poco tiempo de los quebrantos, violencias, hurtos y tergiversaciones que el espíritu de individualidad, la autoridad y osadía del genio, y las astucias del vicio originan pronta y fatalmente en toda organización humana. “De mala humanidad —dice Spencer— no pueden hacerse buenas instituciones.” La miseria pública será, pues, con semejante socialismo a que todo parece tender en Inglaterra, palpable y grande. El funcionarismo autocrático abusará de la plebe cansada y trabajadora. Lamentable será, y general, la servidumbre.

Y en todo este estudio apunta Herbert Spencer las consecuencias posibles de la acumulación de funciones en el Estado, que vendrían a dar en esa dolorosa y menguada esclavitud; pero no señala con igual energía, al echar en cara a los páuperos su abandono e ignominia, los modos naturales de equilibrar la riqueza pública dividida con tal inhumanidad en Inglaterra, que ha de mantener naturalmente en ira, desconsuelo y desesperación a seres humanos que se roen los puños de hambre en las mismas calles por donde pasean hoscos y erguidos otros seres humanos que con las rentas de un año de sus propiedades pueden cubrir a toda Inglaterra de guineas.

Nosotros diríamos a la política: ¡Yerra, pero consuela! Que el que consuela, nunca yerra.

La América, Nueva York, abril de 1884.

Tomado de las Obras Completas, tomo 15, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 1975, páginas 388-392.

 

“Le Soldatesse (1965)”, un filme con historia y profundidad

Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras.”
Cicerón (106-43 AC, escritor, orador y político romano)

le soldatesse

Hace muchos años tuve la oportunidad de ver por primera vez el filme de referencia en Kiev, capital de Ucrania, entonces parte de la desaparecida URSS. Hace poco, la volví a ver, creo que por tercera vez. La peli se presentaba en la URSS con el título “Они шли на восток” (Ellos fueron al oriente), dirigida por Valerio Zurlini, con el protagonismo del actor cubano Tomás Milián (La fiesta del chivo, 2005), la eficiente actriz danesa Anna Karina (Una mujer es una mujer, 1961), la francésa Marie Laforêt, muy conocida en Cuba por su actuación en el filme franco-italiano “A pleno sol (1960)”, que fuera coincidentemente su debut en la gran pantalla; la atractiva italiana Lea Massari (El coloso de Rodas, 1961) y el actor italo-suizo Mario Adorf (El caso Matteotti, 1973).  Ese reparto se completaba con el actor serbio Aleksandar Gavric, que interpretara cabalmente el papel del Mayor Alessi de las Camisas Negras, durante la ocupación de Grecia por las tropas italianas, en la II Guerra Mundial.

La trama es interesante, triste y cómica en algunas ocasiones. Como dijera el Mayor Alessi, nos puede faltar la comida, pero no las mujeres. No se equivocaba, la misión dada a los regulares del ejército, al teniente Martino (Milián) y al sargento Castagnoli (Adorf) era llevar a un grupo de prostitutas, algunas que se iniciaban en este antiguo oficio, a destacamentos italianos para su entretenimiento. El desarrollo del filme muestra claramente que una cosa era el ejército regular italiano y otra las Camisas Negras, tropas de choque, utilizadas por Mussolini a su antojo. Los militares tenían otra ética, buscaban la forma de relacionarse con los locales, las Camisas Negras actuaban muy distinto, nada de lo local, excepto el sexo, les agradaba. Esa contradicción resulta evidente entre el comportamiento de Martino y Castagnoli, muy diferente al de Alessi.

Las prostitutas tenían también comportamiento diferenciado, unas se acogían a su trabajo con pragmatismo, otras lo hacían, pero en el fondo rechazaban todo lo que viniera de los ocupantes. Tanto el comportamiento de los militares como de las prostitutas ocasionó conflictos inesperados durante la travesía.

Sin embargo, Martino era un hombre de principios, adolorido por todo lo que veía en el campo de batalla, añoraba regresar a su patria y dedicarse a alguna actividad productiva. Su trato con las prostitutas le valió el amor de casi todas, aunque él rechazaba aprovecharse, y solo había puesto sus ojos en la más negada a la ocupación de su país.

Las Camisas Negras eran crueles, y cobardes también, eso se evidencia a lo largo del filme. Gente de bravuconería barata, los que cuando se tenían que enfrentar a las guerrillas griegas, les temblaban las piernas; gente individualista, incapaz de sentir por el dolor ajeno de las tropas en combate.

Soldatesse significa mujeres soldados, probablemente una burla de parte del director Zurlini, ya que esas mujeres lo que menos hacían era labores como militares. Esta cinta, en blanco y negro, es aconsejable para todos los amantes del Cine Clásico. A los seres humanos se les debe ver en las malas y en las buenas, este filme ayuda a verlos en las malas, y a entender nuevamente las miserias de la guerra y las bajezas humanas ante la tragedia.

Escrito por Esteban Hernández, 26 enero de 2019, con consulta a IMDB.com

 

Equipo Las Tunas a la Serie del Caribe 2019: los designados son necesarios, pero no tantos

Un hombre puede ser un ingrediente crucial para un
equipo, pero un hombre no puede hacer un equipo.”
Kareem Abdul-Jabbar (20 temporadas como estrella
del baloncesto NBA)

Equipo Las Tunas 2019.jpg

Un aficionado se puede equivocar, una federación no. El aficionado opina, la federación o el ejecutivo de un equipo decide y tiene que ver bastante con la victoria o con la derrota. A la hora de hacer una selección o de reforzar a un equipo hay que hacer consideraciones de quienes están en óptima forma y quiénes son los peloteros necesarios para reforzar. El equipo Las Tunas, campeón de LVIII Serie Nacional, que irá a Barquisimeto a discutir el cetro de la Serie del Caribe 2019, necesita de refuerzos, algo en lo que todos coincidimos, mas esos refuerzos no pueden ser una lista de estrellas, que pueden no estar en las mejores condiciones para el juego en estos momentos. La presente selección de refuerzos es discutible desde varios puntos de vista.

Veamos, la receptoría parece bien con dos hombres, uno de ellos nuevo y enérgico como el máscara de los azules, Oscar Valdés. Realmente Yulexis La Rosa lució muy poco en el último play off. Felicitamos la no inclusión de un tercer receptor, ya era hora.

En el cuadro, se advierte la ausencia del regular Denis Peña, quien se hizo cargo de la antesala cuando Yordanis Alarcón fue sancionado. En mi opinión, Peña debió hacer el equipo, es lo justo. Una cosa es hacer el equipo y otra jugar regular en la Serie del Caribe. Recuerdo que en las justas de los años 50, un regular no hacía el equipo cuando físicamente no estaba apto para jugar. Los regulares siempre iban por derecho propio, a nadie se le ocurría dejar a alguno fuera. Es cierto que eran otros tiempos, cuando los campeones de la profesional cubana necesitaban, como máximo, un par de refuerzos.

La inclusión de Carlos Benítez es acertada, bateó muchísimo, y está por ver si puede jugar en el cuadro. Es cierto que podría ser designado, pero si nos detenemos un poco, veremos que hay varios peloteros que pueden desempeñarse en ese rol ofensivo. Gracial, no jugó en la serie, su estado físico es una incógnita, viene de sufrir una lesión, se corre el riesgo de dejar la antesala descubierta, caso que no pueda jugar. El avileño Raúl González se le vio bien y habría podido servir para jugar en cualquier posición del cuadro, pero no fue escogido. Manduley es un buen utility. No obstante, no parece muy acertado haber dejado al joven César Prieto, bateador zurdo, rápido en las bases y de buen rendimiento.

Los jardines fueron reforzados teóricamente en el orden ofensivo, ya que  defensivamente los tres refuerzos no son los mejores en la custodia de los bosques, aparte de ser peloteros lentos. Nuevamente, Alfredo Despaigne no jugó, nadie sabe cómo ahora está. Sus anteriores presentaciones en series del Caribe no han sido de excelencia. Cepeda es un buen bate, pero se le vio poncharse un poco más de lo acostumbrado en la última semifinal, es hombre de vista, los años van pasando, una cosa es en serie nacional y otra en la del Caribe. De Vizcaino son muchas las dudas, tiene poder, es indiscutible, se le vio mal ante los rompimientos, su swing a veces es aparatoso, defensivamente no es el mejor. Son tres bateadores en el papel, uno de ellos jugará los jardines, pues no sería muy acertado sentar a Larduet y a Yhonson, entonces ¿hay otros dos candidatos a designado? Stayler terminó ajustadito y estaba listo para un torneo de este tipo. Su inclusión, en lugar de la de Despaigne, habría sido justa y necesaria.

Los refuerzos escogidos ralentizan a un equipo que se caracterizó por su velocidad en las bases, algunos de ellos no son garantías de defensa en sus posiciones. Sí se refuerza el poder, aunque habrá que ver cuánto se logre conectar ante un pitcheo muy distinto al visto en las actuales series nacionales,

Del pitcheo no se puede hablar mucho, es más de lo mismo, lanzadores con eficacia en series nacionales, son los tradicionales, no muy aptos para enfrentar una ofensiva de calibre, acostumbrada a batear sobre rectas por encima de 90 MPH y rompimientos variados. Todos esos lanzadores, excepto Raidel Martínez, no llegan a 90 MPH o lo hacen ocasionalmente. El mismo Vladimir García lanzaba a 90 o más MPH hace algunas series, pero en la actualidad su velocidad se ve mermada, otro tanto se puede decir de Freddy Asiel.

El conjunto Las Tunas podrá ganar a condición que batee mucho y defienda bien, apoyo que sería una compensación al pitcheo, cuando este no funcione y sea bateado.

Son apreciaciones personales, algunos de los peloteros mencionados como riesgo, pueden dar un rendimiento inesperado y contribuir a la victoria. En todo caso, esperemos que este equipo logre la victoria y que el director Pablo Civil imponga una disciplina y exigencia a sus peloteros, como la vista en la pasada serie nacional.

El equipo Las Tunas a la Serie del Caribe 2019

Receptores: Yosvani Alarcón y Oscar Valdés

Jugadores de Cuadro: Yordanis Samón, Danel Castro, Jorge E. Alomá, Alexander Ayala, Carlos Benítez, Yurisbel Gracial, Yordan Manduley.

Jardineros: Jorge Yhonson, Yunieski Larduet, Andrés Quiala, Alfredo Despaigne, Frederic Cepeda, Yurien Vizcaino.

Lanzadores: Yoanni Yera, Yariel Rodríguez, Dariel Góngora, Yadián Martínez, Yoelkis Cruz, Yudiel Rodríguez, Yosbel Alarcón, Alberto P. Civil, Freddy A. Álvarez, Lázaro Blanco, Liván Moinelo, Raidel Martínez y Vladimir García.

Escrito por Esteban Romero, 24 enero de 2019

Los primeros en series nacionales

Siguiendo el consejo del gran Oscar Wilde, de que la historia debe ser rescrita, a continuación damos los primeros en cada aspecto ofensivo, defensivo y de pitcheo en series nacionales. Cualquier omisión es involuntaria, pero si alguien detecta alguna, agradeceremos su señalamiento. Este aspecto de los primeros es importante, tanto como decir quien ganó tal o más cual batalla en una guerra, los méritos no son transferibles y nadie tiene derecho a quitárselos. Igualmente señalo que no se debe confundir a los primeros con los recordistas en los distintos departamentos.

Los primeros

Primer out- cedido por Martín “Guagüita” Ferrer de Orientales y realizado por Miguel Cuevas de Azucareros, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Primer hit- Bernardo Utset de Orientales sobre los envíos de Jorge Santín de Azucareros, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano. Único hit que este pelotero manzanillero disparó en series nacionales.

Bernardo Utset

Bernardo Utset

Primer doble- Daniel Hernández de Orientales sobre los envíos de Jorge Santín de Azucareros, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Daniel Hernández

Daniel Hernández

Primer triple- Antonio “Ñico” Jiménez de Occidentales a costa de los envíos de Emilio Vargas de Orientales, el 16 de enero de 1962, en el Palmar del Junco, Matanzas.

antonio jiménez

Antonio “Ñico” Jiménez

Primer jonrón- Raúl Díaz de Quesada de Orientales a costa de los envíos de Franklyn Azpillaga del Habana, el 17 de Enero de 1962.

Primer lanzador en conectar jonrón- Serafín Zaldívar de Orientales , vaya coincidencia, sobre los envíos de Franklyn Azpillaga del Habana, en la I Serie Nacional (1962).

Primera base por bolas- recibida por Andrés Telémaco de Orientales sobre envíos de Jorge Santín de Azucareros, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

andrés telémaco

Primera base robada- Miguel Cuevas de Azucareros, robada al receptor César Torres de Orientales, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Primera carrera anotada- Miguel Cuevas de Azucareros, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Miguel Cuevas 2

Miguel Cuevas

Primera carrera empujada- Rafael Font de Azucareros sobre los envíos de Ricardo Díaz de Quesada, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Primer error- Jorge Santín de Azucareros, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Primer sacrificio de toque- Ricardo Díaz de Quesada de Orientales sobre los envíos de Jorge Santín, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Primera doble matanza- Rafael “Cachirulo” Díaz, Manuel Díaz Sierra y Antonio “Kinko” Rodríguez del Habana, 14 de enero de 1962, een el Estadio Latinoamericano. Extraña doble matanza, CF-RF-1B.

Primer wild pitch- Ricardo Díaz de Quesada de Orientales, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Primer juego ganado y lechada- Jorge Santín de Azucareros, el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

jorge santín

Primera derrota- Ricardo Díaz de Quesada de Orientales , el 14 de enero de 1962, en el Estadio Latinoamericano.

Otros primeros

Primero con 100 veces al bate o más en temporada- Urbano González de Occidentales, con 122, en I Serie Nacional (1962).

Primero con 200 o más veces al bate en temporada- Urbano González de Industriales, con 250, en V Serie Nacional (1965-66).

Primero con 400 o más veces al bate en temporada- Eulogio Osorio de Habana, con 403, en VII Serie Nacional (1967-68).

Primero en anotar 4 carreras en un juego- Urbano González de Occidentales, con 4, frente al Habana, el 17 de febrero de 1962, en I Serie Nacional (1962).

Primero en anotar 40 carreras o más en temporada- Urbano González de Occidentales, con 40, en I Serie Nacional (1962).

Primero en anotar 70 o más carreras en temporada- Antonio “Ñico” Jiménez de Industriales, con 72, en VII Serie Nacional (1966-67).

Primero en anotar 100 carreras en temporada- Enrique Díaz, con 100, en XLII Serie Nacional (2002-03).

enrique díaz

Enrique Díaz

Primero en batear 5 hits en un juego- Urbano González de Occidentales, el 17 de febrero de 1962, contra el equipo Habana, en I Serie Nacional (1962), en el Estadio Latinoamericano.

Urbano y Gallego

Primero en batear 6 hits en un juego- Andrés Telémaco de Mineros, el 12 de febrero de 1969.

Primer bateador en conectar 100 o más hits- Eulogio Osorio del Habana, VII Serie Nacional (1967-68).

Eulogio Osorio

Eulogio Osorio

Primero en batear 140 o más hits en temporada- Wilfredo Sánchez de Henequeneros, con 140, en VIII Serie Nacional (1968-69).

Wilfredo Sánchez

Wilfredo Sánchez

Primero en batear 3 dobles en un juego- Urbano González de Industriales, el 6 de diciembre de 1967.

Primero en conectar 10 o más dobles en temporada-  Andrés Telémaco de Orientales, con 12, en V Serie (1965-66).

Primero en conectar 20 o más dobles en temporada-  Eulogio Osorio del Habana, con 24, en VII Serie (1967-68).

Primero en conectar 30 o más dobles- Loidel Chapelli de Camagüey, con 32, en XXXVII  Serie Nacional  (1997-98).

Primero en disparar 2 triples en un juego- Rolando “Gallego” Valdés de Granjeros, el 3 de abril de 1965.

Primero en disparar 3 triples en un juego- Félix Benavides de Granma, 18 de abril de 1987.

félix benavides

Félix Benavides

Primero en conectar 10 o más triples en temporada- Wilfredo Sánchez de Henequeneros, con 13, en VIII Serie (1968-69)

Primer jonrón con bases llenas- Daniel Hernández de Orientales, el 16 de marzo de 1963.

Primer pelotero en batear 5 o más jonrones con las bases llenas- Alexei Bell de Santiago de Cuba, logró 7 en la IL Serie Nacional (2009-2010).

Primer pelotero en disparar jonrón en su primera vez al bate- Eduardo Jiménez de Ciego de Ávila, el 19 de diciembre de 1982 (XXII Serie Nacional), en el estadio José Ramón Cepero, frente a los envíos de Pedro Luvin de Santiago de Cuba.

Primer jonrón dentro del terreno-  Owen Blandino de Azucareros, el 15 de marzo de 1964, frente a los envíos de Cecilio Soto de Occidentales.

owen blandino

Primer jonrón dentro del terreno de bateador zurdo- Eduardo “Tiburón” Morales de Orientales, el 2 de abril de 1964 (III Serie Nacional),  frente a los envíos de Isidro Borrego de Occidentales.

Primer líder jonronero en temporada- Rolando “Gallego” Valdés de Orientales, con 3 jonrones,  I Serie Nacional (1962).

Primero en batear 2 jonrones en un juego- Rolando “Gallego” Valdés de Orientales, el 2 de marzo de 1962, I Serie Nacional (1962).

Primero en batear 2 jonrones en una entrada- Modesto Gil de Granjeros, el 18 de febrero de 1973, en el estadio latinoamericano.

Primero en batear dos jonrones con las bases llenas- Raúl Reyes de Industriales frente a lanzadores de Azucareros, el 28 de enero de 1968, en el estadio latinoamericano, VII Serie Nacional (1967-68).

Raúl Reyes

Raúl Reyes

Primero en batear 2 jonrones con las bases llenas en una entrada- Alexei Bell de Santiago de Cuba, el 3 de noviembre de 2009, contra lanzadores del equipo Camagüey.

Alexei Bell

Alexei Bell

Primero en batear tres jonrones en un juego- Raúl Reyes de Industriales, el 28 de enero de 1968 (VII Serie Nacional), frente a los envíos de lanzadores de Azucareros.

Primero en batear cuatro jonrones en un juego- Leonel Moa de Camagüey, 10 de diciembre de 1989 (XXIX Serie Nacional), frente a los envíos de lanzadores de Granma, en el parque “Mártires de Barbados” de Bayamo.

Leonel Moa

Leonel Moa

Primero en conectar 10 o más jonrones en temporada- Felipe Sarduy de Granjeros, con 13, en VII Serie Nacional (1967-68)

Primero en batear más de 20 jonrones (22) en series nacionales- Armando Capiró, serie de 1974-75.

Armando Capiró

Armando Capiró

Primero en conectar 30 jonrones en temporada- Orestes Kindelán de Serranos, en XII Selectiva (1986).

Primero en llegar a los 100 jonrones (con bate de madera) en series nacionales- Armando Capiró de Occidentales/Habana/Industriales.

Primero en llegar a 200 y 300 jonrones- Antonio Muñoz de Las Villas/Azucareros/Cienfuegos.

Antonio Muñoz

Antonio Muñoz

Primero en llegar a 200 jonrones (con bate de madera)- Joan Carlos Pedroso.

Joan Carlos Pedroso

Joan Carlos Pedroso

Primero en llegar a 400 jonrones en series nacionales- Lázaro Junco de Citricultores/Henequeneros/Matanzas.

Primero en conectar 5 extrabases (3 jonrones y 2 dobles) en un juego- Elpidio Mancebo de Mineros, el 11 de diciembre de 1968.

Elpidio Mancebo

Elpidio Mancebo

Primero en anotar 4 carreras en un juego- Urbano González de Occidentales, el 17 de febrero de 1962, I Serie Nacional (1962).

Primero en anotar 5 carreras en un juego- Pablo Cruz de Industriales, el 10 de marzo de 1964, III Serie Nacional (1963-64).

Primero en anotar 6 carreras en un juego- Luis Giraldo Casanova de Pinar del Río, el 8 de abril de 1979, V Serie Selectiva.

Luis Giraldo Casanova

Luis Giraldo Casanova

Primero en robar 3 bases en un juego- Antonio “Ñico” Jiménez de Industriales, el 10 de marzo de 1963.

Primero en robar 4 bases en un juego- Germán Águila de Industriales, el 17 de marzo de 1964.

germán Águila

Primeros en robar 5 bases en un juego- Félix y Reinaldo Isasi de Matanzas, el 12 de marzo de 1968, VII Serie Nacional (1967-68).

Félix Isasi

Félix Isasi

Primero en robar 10 o más bases en temporada- Everildo Hernández de Azucareros, con 10, en la I Serie Nacional (1962).

everildo hernández

Primero en robar 20 bases o más en temporada- Félix Isasi de Henequeneros, con 24, en la V Serie Nacional (1965-66).

Primero en robar 30 bases o más en temporada- Félix Isasi de Centrales, con 31, en la VI Serie Nacional (1965-66).

Primero en robar 50 bases o más en temporada- Víctor Mesa de Las Villas, con 52, en XVIII  Serie Selectiva (1992).

Víctor Mesa

Víctor Mesa

Primero en impulsar 7 carreras en un juego- Juan Emilio Pacheco de Azucareros, el 16 de enero de 1962.

Primero en impulsar 11 carreras en un juego- Raúl Reyes de Industriales, el 28 de enero de 1968.

Primero en impulsar 12 carreras en un juego- Fernando Hernández, el 25 de diciembre de 1988.

Fernando Hernández

Fernando Hernández

Primero en impulsar 40 o más carreras en temporada- Lino Betancourt de Henequeneros, con 45, en la VI Serie Nacional (1965-66).

Lino Betancourt

Lino Betancourt

Primero en empujar 85 o más carreras en temporada- Miguel Cuevas de Granjeros, con 86, en la VII Serie Nacional (1967-68).

Primer bateador derecho en conectar 1000 hits- Vicente Díaz de Orientales/Granjeros/Camagüey.

vicente díaz

Vicente Díaz

Primero en llegar a los 2000 hits de por vida- Wilfredo Sánchez de Henequeneros/Matanzas, el 19 de enero de 1985. Wilfredo fue igualmente el primero en llegar a los 1000 hits.

Primero en conectar más de 10 fly de sacrificio en temporada- Miguel Cuevas de Granjeros, con 11, Más sacrificios de fly por un bateador: 11, de Miguel Cuevas, equipo Granjeros en la VII Serie Nacional hace más de 49 años.

Primero en recibir 3 bases intencionales en un juego- Miguel Cuevas de Orientales, el 24 de febrero de 1963.

Primero en recibir 4 bases por bolas en un juego- Raúl “Cunagua” González de Occidentales, el 3 de marzo de 1963.

Raúl "Cunagua" González

Raúl “Cunagua” González

Primero en recibir 5 bases por bolas en un juego- Mario González de Industriales, el 21 de enero de 1968, contra los lanzadores de Granjeros.

Mario González

Mario González

Primero en recibir 50 bases por bolas o más en temporada- Tony González de Industriales, con 54, en la VI Serie Nacional (1965-66).

tony gonzález ss

Tony González

Primero en recibir 80 bases por bolas o más en temporada- Elpidio Mancebo de Mineros, con 87, en la VII Serie Nacional (1966-67).

Primero en recibir 100 bases por bolas o más en temporada- Frederich Cepeda de Sancti Spíritus, con 101, en XLV  Serie Nacional (2005-06).

Frederich Cepeda

Frederich Cepeda

Primero en recibir 5 ponches en un juego- Braudilio Vinent de Mineros de manos de los lanzadores de Pinar del Río, el 23 de enero de 1968, en la VII Serie Nacional (1967-68).

Primero en poncharse 20 o más veces al bate en temporada- Germán Águila de Industriales, con 26, en III Serie Nacional (1963-64).

Primero en poncharse 30 más veces al bate en temporada- Rolando Valdés de Granjeros, con 30, en IV Serie Nacional (1964-65).

Primero en poncharse 40 más veces al bate en temporada- Rolando Valdés de Granjeros y Gerardo Olivares de Orientales, con 43, en V Serie Nacional (1965-66).

Primero en poncharse 70 o más veces al bate- Ramón Gómez de Henequeneros, con 75, en VII Serie Nacional (1967-68).

Primero en poncharse 80 o más veces al bate- Amaury Casañas de Matanzas, con 89, en la XL Serie Nacional (2000-01).

Primer líder de los bateadores- Erwin Walters de Occidentales (.367), I Serie Nacional (1962).

erwin walters

Erwin Walters

Primero en promediar al bate sobre .400- Héctor Olivera González de Las Villas, con .459, en VI Serie Selectiva (1980).

Héctor Olivera González

Héctor Olivera González

Primero y único ostentador de la triple corona de bateo- Orestes Kindelán de Santiago de Cuba, en la XXVIII  Serie Nacional (1988-89), donde conectó 24 jonrones, impulsó 58 carreras y promedió .402 ofensivamente.

Orestes Kindelán

Orestes Kindelán

Primer juego de cero hit cero carreras- Aquino Abreu de Centrales contra Occidentales, en V Serie Nacional, el 16 de enero de 1966, en el estadio Sandino, Santa Clara.

Aquino Abreu

Aquino Abreu

Primer juego perfecto- Maels Rodríguez de Sancti Spíritus contra las Tunas, el 22 de diciembre de 1999.

Maels Rodríguez

Maels Rodríguez

Primer lanzador en obtener la triple corona de pitcheoModesto Verdura Alfonso en la II serie nacional (1962-63).

Modesto Verdura

Modesto Verdura

Primero en propinar 17 ponches en un juego- Manuel Enrique Hernández Amorós contra el equipo Habana (en once entradas), el 14 de enero de 1962.

Primero en propinar 18 ponches en un juego- Rigoberto Betancourt contra el equipo Granjeros, el 30 de diciembre de 1965.

Rigoberto Betancourt

Rigoberto Betancourt

Primero en propinar 20 ponches en un juego- Santiago “Changa” Mederos contra el equipo de Camagüey, el 30 de enero de 1969.

Santiago Mederos

Santiago Mederos

Primero en propinar 22 ponches en un juego- Faustino Corrales contra el equipo Holguín, el 20 de diciembre del 2000.

Faustino Corrales

Faustino Corrales

Primer lanzador en llegar a los 100 ponches en temporada- Manuel Alarcón de Orientales, en la IV Serie (1964-65), con 101.

Primer lanzador en llegar a los 200 ponches en temporada- Manuel Alarcón de Mineros, en la VII Serie (1967-68), con 200.

Primer lanzador en llegar a propinar 1000 ponches de por vida- Santiago Mederos, logrado el 8 de marzo de 1975, en el estadio latinoamericano.

Primer lanzador en llegar a propinar 2000 ponches de por vida- Braudilio Vinent (noviembre 1987).

Manuel Alarcon

Manuel Alarcon

Primeros en lanzar 10 juegos o más en temporada- Julio Morales del Habana y Jorge Santín de Azucareros, con 13 juegos lanzados, en I Serie Nacional (1962).

Primero en lanzar en 20 juegos o más en temporada- Román Águila de Azucareros, con 22, en la III Serie Nacional (1963-64).

Primero en iniciar 10 juegos en temporada- Jorge Santín de Azucareros, con 10, en la I Serie Nacional (1962).

Primeros en iniciar más de 20 juegos en temporada: Walfrido Ruiz de Industriales y Carlos Gálvez de Las Villas, con 26, en la VII Serie Nacional (1967-68).

Carlos Gálvez y Walfrido Ruíz.png

Primero en lanzar 100 innings o más en temporada- Aquino Abreu, con 102.7, con Azucareros en III Serie Nacional (1963-64).

Primero en lanzar 200 o más entradas en una temporada- Emilio Salgado, con 230, en la VIII Serie Nacional (1968-69).

emilio salgado

Emilio Salgado

Primeros en lanzar 5 lechadas o más en temporada- Rigoberto Betancourt de Occidentales y Roberto Valdés de Orientales, con 5, en VI Serie Nacional (1966-67).

Primer lanzador en llegar a 18 victorias en serie nacional- Julio Rojo del Habana, en la VII Serie (1967-68).

julio rojo

Julio Rojo

Primer lanzador en llegar a 19 victorias en temporada- Braudilio Vinent de Serranos en XII Serie Nacional (1972-73).

Braudilio Vinent

Braudilio Vinent

Primer lanzador en llegar a 20 victorias- José Ibar del Habana, en la XXXVII Serie Nacional (1997-98).

José Ibar

José Ibar

Primer lanzador derecho en llegar a 100 victorias en series nacionales- Braudilio Vinent de Serranos, en la XV Serie (1976).

Primer lanzador zurdo en llegar a 100 victorias en series nacionales- Santiago Mederos con el Habana, que logró el 8 de abril de 1978, frente al conjunto de Camagüeyanos, en el estadio Latinoamericano, en el marco de la IV Serie Selectiva.

Primer lanzador en llegar a 200 victorias en series nacionales- Braudilio Vinent, en diciembre de 1985 (XXV  Serie Nacional, 1985-86)

Primeros lanzadores en completar 20 juegos en una temporada- Roberto Valdés de Mineros y Emilio Salgado de Vegueros, en la VIII serie nacional (1968-69).

Roberto Valdés

Roberto Valdés

Primer lanzador líder en PCL en serie nacional- Antonio “Chucho” Rubio de Occidentales, en la I serie de 1962, con 1,39.

Antonio "Chucho" Rubio

Antonio “Chucho” Rubio

Primera triple matanza- ejecutada sobre batazo de Jesús Juffré de Industriales por el torpedero Jorge Hernández Yánez  y el inicialista Daniel Hernández de Granjeros, el 11 de febrero de 1963, en la IV serie nacional.

Primer novato del año- Arturo Linares de Occidentales, VI Serie Nacional (1966-67).

arturo linares

Arturo Linares

Primer director vencedor de temporada- Fermín Guerra con Occidentales, I Serie Nacional (1962).

fermín guerra (2)

Fermín Guerra

Primer árbitro detrás del home- Amado Maestri, el 14 de enero de 1962.

Amado Maestri

Amado Maestri

La capitalina Janet Moreno fue la primera mujer en funciones de árbitro, lo que ocurrió en la XLVI  Serie Nacional (2006-07).

Yanet Moreno en acción

 

Escrito por Esteban Romero, el 23 enero de 2019, con informaciones extraídas del diario Revolución del 16 de enero de 1962 y las guías de béisbol. El autor agradece la información proporcionada por el periodista Osvaldo Rojas Garay en lo relativo a los primeros jonrones.

Ivo italiano, luego Yves, Cantante-Actor Francés

 Las respuestas nos hacen sabios,
las preguntas nos hacen humanos
.”
Yves Montand

yves montand

No sabía el niño Ivo que la dictadura de Mussolini, si bien obligó a su familia a emigrar a Francia, al final se revertiría en una carrera artística llena de éxitos. El artista en cuestión es el conocido Yves Montand, a quien este autor le vio primero por la radio, oía algunas de sus canciones que poseían un sello muy particular por su voz y entonación, no entendía entonces lo que decía, pero era tan melódico que realmente fascinaba. Luego pasó un tiempo para que le viera en un papel de malvado en el drama “La ley (1959)” de Jules Dassin con Gina Lollobrigida y Marcello Mastroianni entre otras actrices y actores, película que se estrenó en Cuba por la TV en el mismo año 1959.

El niño Ivo Livi nació en el 13 de octubre de 1921 en Monsummaso Terme, Italia, justamente en ese año es que su familia, de padre campesino y comunista, decidió escapar de la persecución del régimen ya imperante en Italia. De niño su familia le hablaba en el dialecto de la Toscana, y dice la leyenda que su madre acostumbraba a llamarlo: “Ivo, monta”, o sea, Ivo, sube, y fue así que surgió su apellido artístico Montand. Su familia se asentó en la cosmopolita Marsella, donde Yves ya de joven, tuvo que trabajar en barbería y en los muelles. Su debut artístico fue en el canto, sucedió en 1944, año en el que conoció a la brillante cantante Edith Piaf, con la cual tuvo relaciones íntimas por espacio de dos años. Usualmente cantaba en cabarets y teatros de las grandes ciudades de Francia. Unas de sus canciones de mayor éxito fueron “A Paris” y “Les feuilles mortes” (Las hojas muertas). Montand siempre amó el teatro, sea para cantar en el Olympia de París como para interpretar en alguna obra. Aún en su vejez, allá por 1980, cantaba en este famoso teatro. En 1954, había obtenido un gran éxito actuando en la pieza teatral “Las brujas de Salem” de A. Miller, que años después protagonizaría en la gran pantalla.

En el cine, no le resultó difícil ser escogido para actuar, era de alta estatura, elegante, bien parecido, de hablar pausado, con todos los dotes de un galán. Debutó en el drama “Etoile sans lumière (1946)” (Estrella sin luz) de Marcel Blistène con Edith Piaf, Jules y Mady Berry, al que le siguió otro drama, “Las puertas de la noche (1946)” de Marcel Carné con Pierre Brasseur y Serge Reggiani. Posteriormente actuó:

  • En el suspense “El salario del miedo (1953)” de Henri-Georges Clouzot con Charles Vanel, donde Montand realmente brilló con su interpretación. Un filme que aborda la explotación laboral en un pueblo de EE.UU.
  • El film de aventura “Los héroes están cansados (1955)” de Yves Ciampi con María Félix, donde la trama gira alrededor de un contrabando de diamantes
  • Los dramas “Napoleón (1955)” de Sacha Guitry con Jean-Pierre Aumont y Jeanne Boitel, donde encarna el papel del mariscal Lefebvre
  • “Hombres y lobos (1956)” de Giusseppe De Santis con Silvana Mangano y Pedro Armendáriz, trama con un triángulo de amor que ve envuelto a dos cazadores de lobos
  • “Las brujas de Salem (1957)” de Raymond Rouleau con Simone Signoret, papel que le era conocido por su interpretación en teatro
  • “La ley (1958)” de Jules Dassin con Gina Lollobrigida, Marcello Mastroianni, Melina Mercouri y Pierre Brasseur, film del que hablamos al inicio y donde Montand encarna a un individuo del sur italiano carente de toda ética

yves montand afiches

Aunque en la década de los 60, Yves Montand como su esposa, la actriz Simone Signoret, eran miembros activos del movimiento comunista, Montand decidió probar suerte en el cine norteamericano, donde debutó en la comedia “El multimillonario (1960)” de George Cukor con Marylin Monroe. Se rumoró entonces que la Monroe había tenido un romance intenso con Montand, al extremo que Simone le escribió a la famosa actriz norteamericana para que no rompiera el matrimonio existente. Luego Montand actuó en:

  • Los dramas “No me digas adiós (1961)” de Anatoli Litvak con Ingrid Bergman y Anthony Perkins,
  • “Réquiem para una mujer (1961)” de Tony Richardson con Lee Remick
  • La comedia “Mi dulce Geisha (1961)” de Jack Cardiff con Shirley MacLaine y Edward G. Robinson
  • El film de misterio “Los raíles del crimen (1965)” bajo la guía de Costa Gavras por primera vez, y con Simone Signoret y Jacques Perrin entre otros
  • Los dramas “La guerra ha terminado (1966)” de Alain Resnais con Ingrid Thulin y Geneviève Bujold,
  • “Grand Prix” (1966) de John Frankenheimer con James Garner y Toshiro Mifune
  • El film bélico “¿Arde París? (1966)” de René Clément con Charles Boyer, Jean-Paul Belmondo entre otros destacados actores
  • Los dramas “Vivir para vivir (1967)” de Claude Lelouch con Annie Girardot y Candice Bergen,
  • “Z (1969)” de Costa-Gavras con Jean-Louis Trintignant, film que trata sobre la Grecia bajo la dictadura militar en los años 60
  • En papel de reparto de la comedia “El diablo por la cola (1969)” de Philippe De Broca con Jacques Balutin

yves montand afiches 2

Ya en ese entonces Montand y Simone Signoret, totalmente enojados con la intervención soviética en Checoslovaquia (1968), decidieron renunciar a su militancia comunista y, a su vez, unieron fuerzas con el director Costa-Gavras nuevamente, para protagonizar el drama “La confesión (1970)”, film sobre la represión en Checoslovaquia y que fuera estrenado en este país europeo en 1990, justamente con la salida de esta nación del Pacto de Varsovia y del bloque soviético. Así y todo, igualmente Montand protagonizó otro interesante filme entonces muy actual, “Estado de sitio (1973)” de Costa-Gavras con Renato Salvatori, cuya trama gira sobre la acción de los famosos guerrilleros tupamaros en Uruguay y la captura del agente de la CIA, Dan Mitrione, papel que Montand interpretó. También actuó en:

  • El film de crimen “El círculo rojo (1970)” de Jean- Pierre Melville con Alain Delon
  • Las comedias “Vuelve a mi lado (1970)” de Vincente Minnelli con Barbra Streissand, “Ella, yo y el otro (1972)” de Claude Sautet con Romy Schneider
  • Los dramas “El azar y la violencia (1974)” de Philippe Labro con Katharine Ross,
  • “Tres amigos, sus mujeres y los otros (1974)” de Sautet con Michel Piccoli y Regge Serggiani
  • El film de acción-drama “Mi hombre es un salvaje (1975)” de Jean-Paul Rappeneau con Catherine Deneuve
  • El suspense “Police Python 357 (1976)” de Alain Corneau con François Périer y Simone Signoret
  • Los dramas “Las rutas del sur (1978)” de Joseph Losey con Miou-Miou,
  • “Una mujer singular (1979)” de Costa –Gavras con Roberto Benigni
  • El suspense “I …como Icaro (1979)” de Henri Verneuil con Michel Albertini

yves montand afiches 3

En la década de los 80, continuó su labor, pero con menos intensidad que en períodos anteriores, así actuó en:

  • La comedia “Tout feu, tout flamme (1981)” (Todo fuego, todo llama) de Jean-Paul Rappeneau con Isabelle Adjani
  • El drama “Garçon! (1983)” (Camarero) de Sautet con Nicole García
  • Los dramas “El manantial de las colinas (1986)” con Gérard Depardieu y Daniel Auteuil,
  • “La venganza de Manon (1986)” con Auteuil nuevamente, ambos del director Claude Berri

Nominado para premio BAFTA como mejor actor extranjero por “El multimillonario (1960)” y como mejor actor por “El manantial de las colinas (1986)”. Nominado para premio César como mejor actor por “I…..como Icaro (1979)” y “Garçon! (1983)”. Obtuvo premio en el festival de Karlovy Vary como mejor actor por “Las brujas de Salem (1957)”. Obtuvo premio Gala Tribute del Centro de la Sociedad Fílmica Lincoln.

Montand era incansable, actuó en un total de 61 películas entre 1941 y 1992, productor de un filme. Falleció de un infarto el 9 de noviembre de 1991 en Seulise, Francia, mientras transcurría la filmación del drama “IP 5: la isla de los paquidermos (1992)” de Jean-Jacques Beineix con Olivier Martinez. Sus restos yacen junto a los de su esposa, Simone Signoret, en el cementerio de Père Lachaise en París.

 

Escrito por Esteban Hernández, 8 enero de 2019, con información extraída de su obra inédita “Grandes del cine clásico de todos los tiempos”.

Los dos primeros juegos de la I Serie Nacional (1962)

El único deber que tenemos con la historia es rescribirla.”
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés

vista del terreno- juego 14 de enero

Aquí se relatan los detalles de la primera jornada dominical del 14 de enero de 1962, que marcó el inicio de las series nacionales de béisbol en Cuba. Era necesario llegar a esos juegos, e imaginárselos, siempre con los detalles a mano. Ese empeño sólo es posible  consultando las publicaciones de varios diarios de aquellos días.

Si quiero antes significar que una serie nacional no era mucho para los cubanos, acostumbrados a tener pelota de todos colores. Hasta 1960-61 hubo pelota de alto nivel de la liga profesional cubana, Cuba tenía un equipo en la Liga Internacional (AAA),  recién se había coronado campeón de la pequeña serie mundial, varias ligas amateurs existían, la más fuerte era la Unión Atlética Amateur, que se jugaba durante el verano, pero había otras más, como la Pedro Betancourt en invierno, además, los cubanos vivíamos pendientes del desarrollo de los juegos en las Grandes Ligas, donde había varios cubanos desempeñándose, algunos con éxito, como era el caso de Orestes Miñoso y del lanzador Camilo Pascual.

Nos acostumbramos a partir de 1962 a ver juegos de la provincial, la regional y la nacional, así como escuchar por radio los juegos en eventos internacionales, en los que el equipo Cuba participaba. No había más.

Las primeras series nacionales fueron posibles gracias a un buen número de peloteros, provenientes de las ligas amateurs anteriormente existentes, además de peloteros profesionales retirados, que sirvieron de directores e instructores en los más diversos equipos.

La salida del béisbol profesional no fue nada feliz para la pelota cubana, así la quieran pintar de otra manera. Si bien es cierto, que surgieron muchos peloteros de indudable calidad, los que muy bien habrían podido jugar en las Mayores, por razones que no pretendo discutir y analizar, no pudieron llegar, también es cierto que al comenzar a chocar con escuadras profesionales, las cosas se hicieron más difíciles. Cualquier ciencia o técnica, incluido los deportes, no pueden mejorar y actualizarse si no se relacionan con otros de nivel superior, a través de los cuales se pueden conocer de nuevos métodos, lanzamientos y aspectos novedosos del béisbol. Jugar continuamente con los equipos amateurs no es que aportara mucho a la larga. La realidad llegó cuando en los juegos panamericanos y campeonatos mundiales comenzaron a participar peloteros de clases AA y AAA, ya las cosas eran de otra calidad, y fue entonces que comenzaron los tropiezos.

Los cuatro conjuntos participantes en esa primera serie nacional fueron dirigidos, tres de ellos, por managers de la última temporada profesional. José María Fernández vino al frente del conjunto Habana y había dirigido al Marianao en la profesional de 1960-61; Fermín Guerra fue el director de Occidentales, en la profesional lo hizo para los Leones del Habana; Tony Castaño fue el director de los Azucareros y era el director triunfador de la última temporada profesional, guiando a los Elefantes del Cienfuegos. Así que el único faltante, esta vez, fue Regino Otero (dirigió al Almendares), quien resultó ser uno de los mejores directores que haya tenido la liga invernal de Venezuela. Pedro “Natilla” Jiménez se encargó de dirigir a los Orientales.

los 4 managers de i serie nacional

Los cuatro directores en la I Serie Nacional, de izq a der: José María Fernández, Fermín Guerra, Tony Castaño y Pedro “Natilla” Jiménez

La composición de los equipos en esa I Serie Nacional aparece a continuación:

Occidentales

Director: Fermín Guerra

Receptores: Lázaro Pérez (OF), Juan “Coco” Gómez, Inocente Aparicio, Bárbaro Rosales

Cuadro: Eladio Sauquet, Tomás Soto, Félix Zulueta, Urbano González, Raúl Ortega, Eugenio Hernández, Miguel Porcel, Mariano Álvarez Montalván, Pedro Carvajal, Ángel Duarte.

Jardineros: Pedro Chávez, Antonio Jiménez, Erwin Walters, Fidel Linares, Ramón Quijano, Mario González, Lino Betancourt, Jesús Romero.

Lanzadores: Manuel E. Hernández, Rolando Pastor, Antonio Rubio, José Manuel Mesa, Mario Carballo, Constantino de la Peña, Marcos Páez, Fernando Sanfeliz, José Pedroso.

Azucareros

Director: Antonio Castaño

Receptores: Germán Miranda, Jesús Oviedo, Evelio Cruz, Víctor Camejo.

Cuadro: Miguel Cuevas (1B), Owen Blandino, José Antonio Hoyos, Pedro Pérez, Gilfredo Landa, Juan Emilio Pacheco, Teodoro Rodríguez, Alejandro Armenteros, Reinaldo (Macho Colás) Díaz García

Jardineros: Juan Mirabal, Manuel Abreu, Antonio Inufio, Reinaldo Balber, Sidney Grant, Armando Vera, Everildo Hernández, Rafael Font.

Lanzadores: Aquino Abreu, Román Águila, Jorge Santín, Eloy González, Alejandro Armenteros, Jacinto Blanco, Alvaro Pacheco, Ismael Pérez, Eusebio Reverón, Orlando Ruano, José L. Sarduy.

de izq a der juan mirabal, reinaldo díaz alias macho colas, josé antonio hoyos, miguel cuevas y pedro pérez

Ofensiva de Azucareros, de izq a der; Juan Mirabal, Juan Mirabal, Reinaldo Díaz alias Macho Colás, José Antonio Hoyos, Miguel Cuevas y Pedro Pérez

Orientales

Director: Pedro “Natilla” Jiménez

Receptores: Ramón Hechavarría, Julio Quiala, César Torres.

Cuadro: Bernardo Utset, Ezequiel Ferrer, Rolando Valdés, Raúl Díaz de Quesada, Andrés Telémaco, Martín Ferrer, Julio Portilla, Nelson Gutiérrez, Felipe Rodríguez.

Jardineros: Daniel Hernández, Abilio Amargo, Fausto Álvarez Sr., Julio Bécquer, Nelson Gutiérrez, Homero Guerra, Pedro L. Sánchez, Sebastián Danel, Enrique Ramírez

Lanzadores: Manuel Alarcón, Francisco Salcedo,  Modesto Verdura, Ricardo Díaz de Quesada, Oscar Bombona, Emilio Vargas, Ernesto Verdecia, Héctor Llanes, Onix Martínez, Serafín Zaldívar.

Habana

Director: José María Fernández.

Receptor: Ricardo Lazo y Mario Díaz

Cuadro: Oscar Valdés, Jorge Trigoura, Antonio Rodríguez, Orlando Reyes, Raúl Chacón, Pedro Díaz, Julio Domínguez, Jesús Valdés, Pedro Armas, Pedro Díaz, Bárbaro Dueñas.

Jardineros: Rafael “Cachirulo” Díaz, Manuel Díaz Sierra, Pedro Antón, Felipe Casañas, Falconery Hernández, Julio González, Lázaro Alonso,

Lanzadores: Alfredo Street, Franklyn Azpillaga, Raúl López, Luis Pestana, Julio Morales, Pelayo Franco, Pedro Feriño, Carlos Agusti, Ernesto William Alfonso, Arturo Mirabal, Armando Yáñez.

Ahora veamos cómo se desarrollaron aquellos dos primeros juegos de la jornada dominical del 14 de enero de 1962, incluido los box scores respectivos.

En el primer juego, los Orientales comenzaron agresivos, Telémaco trabajó boleto en la primera entrada, vino ponche a Pedro L. Sánchez, y Utset disparó el primer hit en serie nacional, el que llevó a Telémaco a tercera, pero la amenaza desapareció cuando Daniel Hernández se ponchó. En la tercera entrada, Raúl Díaz de Quesada bateó difícil rolata, sobre la cual Cuevas hizo un buen fildeo, pero Santín no pisó la primera y cometió error. No obstante, nuevamente metió el brazo y el error no tuvo consecuencias. En el cuarto, Daniel Hernández disparó el primer doble en serie nacional, pero el avileño (oriundo del central Violeta) fue puesto out, en tremendo tiro de Everildo Hernández a Owen Blandino, tratando de llegar a tercera y anotarse un triple. Santín desde ese momento fue dueño de la situación. El tercer hit se lo conectó el emergente Ezequiel Ferrer a la altura de la octava entrada, nuevamente dominó por la vía de los K a Telémaco, mientras Pedro L. Sánchez conectaba inofensivo machucón a las manos del mismo Santín. El noveno fue de 1-2-3, incluido el segundo ponche a Utset.

Ricardo Díaz de Quesada 2

Ricardo Díaz de Quesada

Los Azucareros, por su parte, fueron dominados por Ricardo Díaz de Quesada en las primeras 3 entradas, aunque, en el tercero hubo seria amenaza de los peloteros del dulce, en la que hubo boleto a Juan Emilio Pacheco y error de Martín “Guagüita” Ferrer, Santín se ponchó en intento de toque de sacrificio, Pedro Pérez forzó en segunda, Pacheco pasó a tercera, y Mirabal cedió el tercer out en primera sin asistencia. En la cuarta llegó la primera carrera en serie nacional, Everildo recibió el primer pelotazo en serie nacional, Cuevas lo forzó en segunda, quien robó la primera base en serie nacional, llegando poco después a tercera por wild pitch, y anotando por infield hit de Font por el pitcher, el que pasó rápido al receptor César Torres, pero en la colisión con Cuevas, perdió la bola. En el sexto, Everildo Hernández recibió boleto, vino roletazo de Cuevas, y Everildo se fue con el tiro a primera hasta tercera, verdadero alarde de piernas de un veterano pelotero, Font le siguió con otro infield hit por segunda, batazo con el que anotó Everildo, Blandino sacudió hit y Pacheco disparó doble entre left y center que limpió las bases. Esa entrada concluyó con ponche al receptor Germán Miranda y fácil roletazo de Santín a las manos de su lanzador adversario. Verdecia sustituyó a Díaz de Quesada, pero su labor fue pobre al permitir hits de Blandino y del mismo Santín, que trajeron las dos últimas en el octavo inning.

Miguel Cuevas anota la primera carrera en series nacionales

Miguel Cuevas anota la primera carrera en series nacionales

Box score del juego inaugural del domingo 14 de enero de 1962

Primer juego

Box score primer juego 14 enero 1962.png

Labor de los lanzadores

labor de los lanzadores 1er juego 14 enero 1962

Wild Pitch: Díaz de Quesada. Golpeado por lanzamiento: Díaz de Quesada a Everildo Hernández. Tiempo de juego: 1 hora y 55 minutos. Anotador: Fico del Castillo. Árbitros: Amado Maestri (home), Rafael Paz (1B), Roges García (2B), F. Fernández (3B)

santín y primera victoria

Santín saludado después de lograda la lechada y primera victoria

En el segundo juego, el campeón de la regional Occidental, el equipo Habana, marcó la primera carrera en el mismo primer inning, la única que anotarían, por medio de las piernas del rápido Rafael “Cachirulo” Díaz y batazo del otrora antesalista del Teléfonos, Jorge Trigoura. Fue todo, el lanzador del Reparto Versalles, Matanzas, el zurdo Manuel E. Hernández, más conocido como Amorós, resultó un hueso duro de roer para la ofensiva del equipo de José María Fernández. Su curva y recta hicieron estragos en los bateadores habaneros, fueron 17 ponches en 11 entradas. A su excelencia de pitcheo, hay que sumar su habilidad para virarse a primera y sorprender, como le sucedió a un hombre tan experimentado como Cachirulo Díaz, aunque el Cachi se la devolvió al robarle base en la séptima entrada. Fue esa la entrada más tensa que tuvo Amorós Hernández después de la primera entrada, pues Orlando Reyes siguió la fiesta con cañonazo y Antonio “Kinko” Rodríguez recibió boleto, fue entonces que Amorós apretó el brazo para ponchar al peligroso Trigoura, a la vez que el Cachi salía a robar home y era puesto out.

cachirulo díaz

Los Occidentales empataron el juego en la cuarta entrada cuando Urbano González trabajó boleto, Mario González cedió out, y Pedro Chávez forzó a Urbano en segunda, le siguió Fidel Linares con bounce alto sobre el montículo, con lo cual los Occidentales lograban el primer hit sobre los envíos de Street en el juego, y Papo Carvajal disparó hit al jardín derecho, que trajo a Chávez con la primera de la selección occidental. En el inning 11, Pedro Chávez abrió con doblete durísimo por encima de la tercera, Fidel Linares cedió out en rolata de Reyes a Kinko, y Chávez se corrió a tercera, Papo Carvajal le siguió con batazo de bounce alto a la izquierda de Trigoura, quien inmediatamente tiró a home, pero ya Chávez había llegado para romper el empate, Aparicio se ponchó y Papo robó segunda, mientras Amorós lo impulsaba con sencillo.

Box score del segundo juego de la jornada dominical del 14 de enero de 1962

Box score segundo juego 14 enero 1962.png

Labor de los lanzadores

Labor de los lanzadores 2do juego 14 enero 1962.png

Errores: Ortega. Dobles: Chávez. Sacrificios-toque: Rodríguez, Urbano Glez. Bases robadas: R. Díaz, Sauquet, Carvajal. Cogidos robando: Linares, R. Díaz (2). Doble matanza: Díaz, Sierra y Rodríguez. Quedados en base: Occidentales 10, Habana 6.
Golpeado por lanzamiento: Antonio Rodríguez sobre los envíos de Manuel Hernández.

Tiempo del juego: 2 horas 53 minutos (y fue extrainning). Anotador: Fico del Castillo. Árbitros: Rafael Paz (home), E. Roges García (1B), Amado Maestri (2B) y F. Fernández (3B).

En un próximo artículo se abordará más sobre la I serie nacional.

Escrito por Esteban Romero, 18 enero de 2019, con información extraída de los diarios Revolución y Hoy del 16 de enero de 1962, y de Bohemia: Año 54 No. 2, enero 14 de 1962 páginas 74 y 75.

Plantas invasoras: Pistia stratiotes L.

Las especies exóticas en un nuevo lugar terminan
desplazando a las especies nativas,  sea por capacidad
competitiva o por la ausencia de enemigos naturales
.”
Dra. Karina Boege Paré, Instituto de Ecología de la
Universidad Nacional Autónoma de México

Pistia stratiotes

Pistia stratiotes

La lechuga de agua (Pistia stratiotes L.) (PIIST), también conocida como repollo de agua, laitue d´eau en países francófonos, y water lettuce en los angloparlantes, es una maleza acuática flotante, importante en los trópicos, cuyo impacto es similar al del jacinto de agua (Eichhornia crassipes), tanto en el medio ambiente como en la economía de los países en cuestión. Incluso estas dos especies suelen competir por espacio en los más diversos cuerpos acuáticos. En África, sin embargo, no fue un problema de malezas hasta hace unas dos décadas y sus infestaciones son producto de la contaminación de los cuerpos de agua y la presencia de desechos orgánicos y residuos de fertilizantes.

El área de origen de PIIST sigue siendo objeto de especulación, siendo muy probablemente de América del Sur. PIIST se extendió ampliamente y en la actualidad se le ha encontrado hasta en países no tropicales, como España, Italia y Croacia. Probablemente la propagación inicial tuvo lugar a través del agua de lastre en barcos de América del Sur, pero hoy día está disponible comercialmente como ornamental para estanques. Es una de las plantas acuáticas más ampliamente distribuidas en el mundo. En algunos países, se ha intentado usar la planta con fines de purificación de aguas, lo cual implica un enorme riesgo de propagación y diseminación.

Se trata de una planta perenne, flotante, estolonífera, monocotiledónea, con largas raíces plumosas, con pequeñas yemas al final de cada estolón. Las hojas son de color verde pálido, superpuestas, en forma de cuña, suculentas, de hasta 10 cm de largo y 5 cm de ancho, cubiertas en ambas superficies con numerosos pelillos finos, formando una roseta de aproximadamente 15 cm de diámetro en un eje del tallo corto. Esta cubierta de pelillos en las hojas atrapa el aire y repele el agua, lo que evita que la planta se vea sumergida por las fuertes lluvias. Las hojas más viejas tienen una hinchazón ovoide conspicua rellena de parénquima esponjoso en la superficie inferior. Las venas prominentes están dispuestas en forma de abanico. La inflorescencia se compone de flores discretas: pequeñas, verdes; rodeada por espátulas tubulares verdes que surgen en el eje de la hoja en el centro del espiral de la hoja. Las frutas son como bayas verdes, viscosas, se rompen irregularmente y contienen 4-12 semillas de color marrón. Las semillas son oblongas, adelgazadas hacia el ápice, de 2-2.5 mm de largo. PIIST generalmente se propaga por medio de sus estolones que se fragmentan  fácilmente. La reproducción también tiene lugar a través de sus semillas.

PIIST es una planta flotante común en represas, lagunas, lagos y también crece en arroz de humedales en áreas tropicales. También se encuentra flotando en agua estancada y, a veces, en las orillas fangosas de los cuerpos acuáticos.

infestación pistia en ecuador

Infestación de Pistia stratiotes en un embalse de Ecuador. Observen que la población de PIIST es aquí superior a la de Eichhornia crassipes. Foto del autor

La planta desarrolla matas densas y sus efectos nocivos son similares a los causados ​​por Eichhornia crassipes e incluyen:

 (a)  una enorme pérdida de agua por evapotranspiración, con el consiguiente impacto negativo en el balance hídrico en regiones enteras

(b) obstruye ríos y canales e interfiere la irrigación de cultivos

(c) interfiere la actividad de las centrales hidroeléctricas

(d) obstaculiza la pesca

(e) obstaculiza la navegación

(f) desplaza a las especies nativas, debido a la modificación de las condiciones ambientales, principalmente debido al agotamiento de oxígeno en el agua y los sedimentos, mayor sedimentación causada por las raíces y excesiva sombra causada por las hojas. Esta planta libera sustancias como el ácido linoleico, ácido gamma-linolenico, y otros ácidos más, los que son capaces de inhibir el crecimiento de microalgas.

(g) afecta indirectamente a la salud humana, ya que proporciona un hábitat adecuado para la reproducción de plagas y vectores de enfermedades. PIIST ocupa hábitats similares a aquellos donde crece Eichhornia crassipes y generalmente es desplazada por este último, pero, a la inversa, el control de Eichhornia crassipes puede provocar un aumento en el número de plantas de PIIST, donde existen poblaciones mixtas.

(h) PIIST, como su similar Eichhornia crassipes, pueden bioacumular metales pesados. De ahí la tentación de usar estas plantas con fines de purificación de aguas, lo cual implica un serio riesgo, como ya se apuntó.

El control de la planta por vía química no es un método viable y sostenible, al igual que su remoción mecánica o manual, por ser métodos que no garantizan un control a largo plazo. La mejor opción está demostrada ser la liberación del insecto Neohydronomous pulchellus, que fuera colectado en América del Sur y arrojó, en cortos períodos de tiempo, reducciones sustanciales de la cobertura de esta especie, en países como Australia, Gana, Costa de Marfil y Zimbabwe.

neohydronomus pulchellus

Neohydronomus pulchellus

Fuentes

Aliotta, G., Monaco P., Pinto G. & Pollio A. 1991. Potential allelochemicals from Pistia stratiotes L  [1991]. http://agris.fao.org/agris-search/search.do?recordID=US9403392.

Labrada R. & Fornasari L. 2002. Management of problematic aquatic weeds in Africa- FAO Efforts and Achievements during the period 1991-2001. FAO, Rome.

Muzafarov, A.M. Shoiakubov, R.Sh. IUnusov, I.I. Kutliev, D. 1983. Experiment on the cultivation of Pistia stratiotes L. and its use for the purification of sewage waters. http://agris.fao.org/agris-search/search.do?recordID=US201302023591

 

Escrito por Ricardo Labrada, 15 enero de 2019

“El Valle de la Violencia” o “Shenandoah (1965)”

La humanidad no puede liberarse de la violencia
más que por medio de la no violencia
.”
Mahatma Gandhi

El Valle de la Violencia

Si alguien lee la sinopsis del film de referencia, verá que está catalogado como drama, film de guerra y oeste, pero de esto último realmente tiene poco, excepto aquellos soldados que cabalgan. Aquí no hay duelos, ni vaqueros sacando sus pistolas rápidamente o golpeando al adversario a puño limpio. Nada de eso, es una cinta por la paz, así lo vi y así aún lo veo, con clara exposición de las vicisitudes de una guerra, donde incluso aquellos que no se involucran, no pueden evitar el hecho que sus vidas o las de sus seres queridos sean dañadas a veces mortalmente.

La trama transcurre en la Virginia del sur norteamericano, otrora esclavista, donde una familia no entiende que deba implicarse en la guerra civil, al no tener esclavos y haber creado una fortuna con el trabajo familiar, el de un padre con todos sus hijos y una hija. La causa de defender la esclavitud no es su asunto, por lo que siempre se niegan a alistarse en el ejército y participar, obviamente, en acciones militares.

Una cosa es lo que uno pretende hacer, otra es lo que puede lograr y luego suceder, a veces de forma casual y es el caso que nos muestra este drama bélico. Una causa tiene su efecto, el cual, a su vez, provoca una nueva causa, muy útil para aquellos que no entiendan algo de la dialéctica del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel. “El Valle de la Violencia” nos muestra una y otra causa, seguidas de efectos en correspondencia, lamentablemente dañinos e irreversibles. Eso es lo que da una guerra, sea justa o injusta. Usualmente cuando uno ve las desgracias que una guerra provoca, se pregunta si aquellos gobernantes que bravuconean e invitan a la confrontación militar, han alguna vez sufrido en carne propia o de sus seres queridos estas vicisitudes.

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El director inglés Andrew V. McLaglen- hijo del actor Víctor McLaglen, conocido por haber integrado al grupo de actores de reparto de varios Oestes protagonizados por John Wayne y bajo la dirección de John Ford- logró realizar un film que, a pesar de mostrar las injusticias de la guerra, muestra también la belleza de una familia, donde los hijos poseen la debida educación formal recibida de sus padres, donde prima el respeto ausente muchas veces en familias de la época actual. Igualmente, la estética de la película es indudable, tanto interna como externamente. La vulgaridad e indecencia de otros sobresalen ante la decencia de la familia protagonista del film.

James Stewart, con 57 años de edad en ese momento, logró encarnar bien a Charlie, un padre de familia que gozaba del amor de sus hijos y del respeto de la comunidad circundante, a pesar de no compartir sus ideas sobre la guerra.  El veterano George Kennedy tuvo un pequeño papel en el film, el cual interpretó al más alto nivel.

Es un film con más de 50 años de realizado, pero que bien vale la pena volver a ver y reflexionar sobre el mismo.

 

Escrito por Esteban Hernández, 25 noviembre de 2018, con información extraída de IMDB.com

Robert Koch, padre de la microbiología moderna

“Si mis esfuerzos han conducido a un éxito mayor
de lo habitual, esto se debe, creo, al hecho de
que durante mis viajes por el campo de la
medicina, me he desviado por senderos donde
el oro todavía estaba tirado en la cuneta
.”
Robert Koch

rober koch

Cuando se hable de hombres de ciencia, de aquellos, cuyos aportes se han revertido positivamente en la salud humana, el científico alemán Robert Koch es una obligada referencia. Koch, como Pasteur, alumbraron el camino para controlar muchas enfermedades que en el pasado resultaron letales. No fueron solo sus descubrimientos de los agentes causales de enfermedades humanas, sino también sus postulados para tener la certeza del agente causal de la enfermedad en un organismo vivo.

Heinrich Hermann Robert Koch nació el 11 de diciembre de 1843, en Klausthal, pueblo minero cerca de Hannover, Alemania, hijo de padre ingeniero de minas. El niño Robert fue el tercer hijo de una prole de 13 hermanos. Ya en la infancia mostraba sus dotes de genio al aprender rápidamente a leer.

En 1862, comenzó a estudiar medicina en la Universidad de Göttingen, donde tuvo como instructor al profesor Henle, quien en 1840 había publicado trabajos sobre las causas de las infecciones. Una vez graduado, tuvo una pasantía de un semestre en Berlín, donde recibió clases del médico y profesor Rudolf Virchow. De Berlín pasó a trabajar al Hospital de Hamburgo, además de servir como voluntario en le guerra franco-prusiana. Concluida esta confrontación, pasó a trabajar como médico sanitario en Wollstein. Para su fortuna, su cónyuge le regaló un microscopio y fue así que comenzó a investigar por cuenta propia.

Sus primeros estudios giraron sobre el carbunco o ántrax, enfermedad infecciosa que actualmente se sabe es causada por la bacteria, Bacillus anthracis, que afecta seriamente la piel, el tracto gastrointestinal o los pulmones. Koch tuvo la habilidad de determinar la presencia de la bacteria mencionada en la sangre de un animal infectado, además de afirmar que su reproducción era tan rápida y abundante, que podía matar al ser vivo afectado, en el plazo de un día. Ese hallazgo fue publicado en 1878 y fue de hecho la primera vez que se descubría la causa bacteriana de una enfermedad.

Reconocido su mérito y logro, fue poco después nombrado Director del Laboratorio de Bacteriología del Departamento Imperial de Higiene en Berlín. Siguiendo igual ruta a la del ántrax, logró reconocer y cultivar el bacilo causante de la tuberculosis. Al lograr el cultivo puro, no le fue difícil inocular la enfermedad en animales experimentales, de los cuales extraía nuevamente el bacilo (bautizado en su honor como Bacilo de Koch) y lo comparaba con el original inoculado. Koch no se equivocó, cuando en 1901, afirmó que el bacilo que causa las tuberculosis, tanto la humana como la bovina, no era el mismo.

Es de estos estudios que surgen los postulados que llevan su nombre y que establecen, que para que un organismo sea considerado agente causal de una enfermedad, se deben cumplir las siguientes condiciones:

  • El agente debe encontrarse en casos de organismos enfermos y no en sanos;
  • No debe encontrarse en organismos contagiados con otra enfermedad;
  • Debe ser aislado y mantenido en cultivo puro;
  • Al ser inoculado, debe producir la misma enfermedad; y
  • Debe ser aislado de nuevo del animal inoculado.

La única bacteria que no cumple estos postulados, en particular el tercero indicado, es Mycobacterium leprae, el resto perfectamente se ajusta a estas condiciones.

Robert Koch visitó varios países a fin de resolver problemas de infecciones existentes. En 1883, viajó a Egipto y la India, al frente de un grupo encargado de estudiar el cólera. En esa misión, logró describir Vibrio cholerae, bacteria gram negativa en forma de bastón curvo que provoca el cólera en humanos, e indicó las formas para su control, métodos aún utilizados en la actualidad. La fiebre bovina fue otra de las enfermedades abordada por Koch en su viaje a Sudáfrica en 1896, luego viajó a la India y al África para estudiar los problemas de malaria y su control con quinina, cuyos resultados fueron publicados en 1898.

Eran tantos sus logros y descubrimientos, que en 1905 recibió el premio Nobel de Medicina y Fisiología. Pero esos premios y reconocimientos no le afectaron su humildad y deseo de ayudar a resolver los problemas de infecciones en el mundo. Fue así que viajó en 1906 al África Central para estudiar el problema de tripanosomiasis o enfermedad causante del sueño, que afectaba entonces a millares de habitantes en esa zona.

El gran científico enfermó a principios de 1910 y falleció,  a causa de un ataque al corazón, el 27 de mayo del año mencionado, en Baden-Baden, Alemania. Contaba entonces 66 años.

Fuentes

Anon. Robert Koch (1843-1910). Galenus. http://www.galenusrevista.com/?Robert-Koch-1843-1910.

Hernández Vázquez M. 2018. Robert Koch: Fundador de la bacteriología. Revista Hidden Nature, 22 mayo. http://www.galenusrevista.com/?Robert-Koch-1843-1910

 

Escrito por Ricardo Labrada, 9 enero de 2019

Plantas invasoras: Salvinia molesta

Las especies exóticas invasoras son una
de las mayores preocupaciones para la
conservación del medio ambiente a nivel
internacional en la actualidad
.”
Ecologistas en Acción y Amigos de la Tierra

salvinia foto

El helecho acuático, Salvinia molesta D.S. Mitchell (SAVMO), es una planta nativa de América del Sur, muy común en zonas de litoral del sur y sudeste de Brasil, introducida en Asia meridional en la década de los 30 del siglo pasado, y ahora diseminada en gran parte de las regiones tropical y subtropical del mundo.

Se trata de una especie flotante perteneciente a la familia Salviniaceae, que se desarrolla perfectamente en aguas frescas, pero estancadas o con corrientes débiles. La planta posee un rizoma horizontal que flota justamente sobre la superficie del agua y produce tres hojas en cada nudo, dos de ellas, aéreas y de color verde claro, elípticas, mientras que la tercera hoja permanece sumergida, de color marrón, filamentosa, plumosa, parecida a una raíz, de unos 25 cm de longitud. S. molesta en realidad no posee raíces, su tercera hoja sumergida sirve como tal a los efectos de absorber agua y nutrientes, igualmente lleva un esporocarpo, de forma oval, órgano encargado de producir las esporas. Los pelillos que crecen ordenadamente, en filas paralelas, en las hojas aéreas aseguran una capa repelente al agua que permite que la planta flote. La planta se reproduce rápidamente, sobre todo por vía vegetativa por fragmentación del rizoma. Las plantas maduras se presionan entre sí para formar cadenas apretadas, formando matas gruesas en la superficie del agua, las que soportan soportar períodos de estrés, como bajas temperaturas o períodos de sequía, lo que les permite rebrotar de las yemas latentes. En África, la planta fue vista por primera vez en el Lago Kariba del río Zambesi, el cual nace en Zambia y luego se extiende por las fronteras de varios países de la parte meridional de este continente. Es por esa razón que a S. molesta desde entonces se le llamó maleza Kariba. Su llegada a varias partes del mundo ha sido debido a la introducción intencionada en muchos casos, por parte de profesionales, unos interesados en poseer la planta en colección de acuarios, otros por entender que S. molesta es una planta útil para la alimentación del ganado debido a su alto contenido de nitrógeno (20-33% por gramo de masa seca). Sea una u otra la razón, la planta ha invadido varios cuerpos acuáticos en distintas partes del mundo, sobre todo en África, a lo cual ha coadyuvado su rápida dispersión por los vientos y las corrientes de agua.

Las altas coberturas de S. molesta causan serios problemas al ambiente y la economía de las regiones afectadas. Por un lado, desplazan la vegetación nativa, por otro interfieren con los procesos de irrigación al provocar atascos, interfieren con la navegación de los pescadores y la actividad de las hidroeléctricas existentes. S. molesta ha invadido muchos cuerpos acuáticos de las cuencas de los ríos Níger, Volta y Senegal.

La mejor forma para combatir esta planta es a través del control biológico, consistente en la liberación del curculiónido Cyrtobagous salviniae, insecto que liberado masivamente, logra reducir la densidad de S. molesta sustancialmente en pocos meses. Esta experiencia satisfactoria ha sido lograda en varias partes del mundo.

cyrtobagous foto

Al igual que con otras plantas invasoras, su introducción en países, donde la planta esté ausente, debe evitarse o controlar. Su presencia en varios países de clima templado en Europa ha sido ya reportada.

salvinia control en río senegal

Fuentes

FAO. 1998. Terminal report-project AG:GCP/GHA/026/EEC, Integrated control of aquatic weeds in Ghana.  http://www.fao.org/docrep/field/381333.htm

Labrada R. & L. Fornasari. 2002. Management of problematic aquatic weeds in Africa- FAO efforts and achievement during the period 1991-2001. FAO, Rome.

Mitchell, D.S. & Tur, N.M. 1975. The rate of growth of Salvinia molesta (S. auriculata Auct.) in laboratory and natural conditions. Jour. Appl. Ecol. 12: 213-225.

Pieterse A.H., Kettunen Marianne, Diouf Sara, Ndao I, Sarr K., Hellsten S.  2003. Effective Biological Control of Salvinia molesta in the Senegal River by Means of the Weevil Cyrtobagous salviniae. AMBIO: A Journal of the Human Environment, 32(7):458-463. https://doi.org/10.1579/0044-7447-32.7.458

 

Escrito por Ricardo Labrada, 8 enero de 2018

La accidentada vida del actor Sal Mineo

Sería fácil culpar a Hollywood de haberme encasillado
en un mismo papel repetidamente, algo que hice por un tiempo,
pero la verdad es que sabía lo que hacía y me divertía
.”
Sal Mineo

Sal Mineo a la der. junto a Natalie Wood y James Dean en Rebelde sin causa

Sal Mineo a la derecha, junto a Natalie Wood y James Dean, en “Rebelde sin causa (1955)”. Cortesía Doctormacro.com

En las décadas de los 50 y 60, hubo un actor de baja estatura, trigueño, que usualmente interpretaba papeles de adolescente descontento, frustrado, o de muchacho propenso al robo y a acciones prohibidas en la sociedad. Algo de eso tenía el actor en su vida real  hasta que llegó al teatro-cine. Se trata de la figura de Salvatore Mineo Jr., nacido el 10 de enero de 1939 en el Bronx, ciudad Nueva York, hijo de padre siciliano, fabricante de ataudes, y de madre estadounidense, hija de padres napolitanos. La vida de Sal desde pequeño fue la de un pandillero dentro de la barriada del Bronx. Por su conducta, a los ochos años fue expulsado de una escuela parroquial. Su madre desesperada optó por llevarlo a una escuela de baile, pero nuevamente fue detenido por robo a la edad de 10 años, fue entonces que se le dio a escoger, encierro en cárcel de jóvenes o vincularse a una escuela de actuación profesional. Lógicamente, aceptó la segunda opción, así se integró ala escuela Quintano para Profesionales Jóvenes, institución privada de segunda enseñanza

Su desarrollo artístico fue rápido, lo que le permitió debutar en teatro, en la obra “La rosa tatuada” con Maureen Stapleton y Eli Wallach; luego como joven príncipe en la obra “El rey y yo” protagonizada por Yul Brynner y Gertrud Lawrence. Actuó también en algunos filmes o seriales para la TV.

En el cine debutó a la edad de 16 años, interpretando el papel de un niño delincuente de nombre Jerry Florea, en el film de crimen “El robo del siglo (1955)”[1] de Joseph Pevney con Tony Curtis, quien interpreta el papel de Florea adulto. A continuación actuó:

  • Con James Dean y Natalie Wood, en el drama “Rebelde sin causa (1955)” de Nicholas Ray, donde interpreta el papel de un joven acomplejado y con serios problemas en familia
  • Un pequeño papel de reparto tuvo en el drama “Gigante (1956)” de George Stevens con Rock Hudson, Elizabeth Taylor y Dean nuevamente
  • Protagonizó el drama “Dino (1957)” de Thomas Carr con Brian Keith, una vez más como delincuente juvenil y liberado bajo palabra
  • El entretenido y original oeste “Tonka (1958)” de Lewis R. Foster con Philip Carey, donde encarna el papel de un joven indio
  • El drama “Negocios del corazón (1959)” de Raoul Walsh con Christine Carère y Barry Coe,
  • El drama-musical “The Gene Krupa story (1950)” de Don Weis con Susan Kohner y James Darren, donde Mineo interpreta el papel del famoso baterista, Gene Krupa, el cual tuvo igualmente una vida accidentada producto de su adición por la droga. Mineo había aprendido a tocar batería, por lo que este papel le vino como anillo al dedo.
  • Un papel de reparto muy destacado tuvo en el drama “Exodo (1960)” de Otto Preminger con Paul Newman y Lee J. Cobb entre otros.

Sal Mineo afiches

En la década de los 60 y en lo sucesivo Mineo actuó en papeles de reparto:

  • Del film de guerra “El día más largo (1962)” de Ken Annakin y Andrew Marton con Henry Fonda, Robert Mitchum y John Wayne entre otros
  • Del oeste “El gran combate (1964)” de John Ford con Richard Widmark y Caroll Baker, donde, como en “Tonka”, interpreta el papel de indio
  • Del drama “La historia más grande jamás contada (1965)” de George Stevens y David Lean con Max Von Sydow y Dorothy McGuire entre otros actores y actrices destacados
  • Protagonizó el film de crimen “Who killed Teddy Bear (1965)” (¿Quién mató al Oso Teddy?) de Joseph Cates con Juliet Prowse
  • En papel de reparto del film fantástico “Huida del planeta de los simios (1971)” de Don Taylor con Roddy McDowall y Kim Hunter

Sal Mineo afiches 2

Mineo no dejó de trabajar en teatro y durante las décadas de los 60 y parte de los 70, participó en varias obras teatrales, entre ellas:

  • “Fortune and men’s eyes (1969)” (Fortuna y ojos de hombres) de su propia dirección, donde aparece como prisionero en una cárcel para homosexuales.
  • “P.S. Your cat is dead” (D. Su gato está muerto)

También actuó con éxito en varias películas para la TV. Su último film en la gran pantalla fue el corto-comedia “Sonic Boom (1974)” con Ricky Nelson y George Kennedy.

Nominado para OSCAR como mejor actor de reparto por “Rebelde sin causa (1955)” y “Éxodo (1960)”. Obtuvo Globo y Laurel de Oro como mejor actor de reparto por “Éxodo (1960)”.

En el orden personal, Mineo reconoció su bisexualidad en 1972, pero para la mayoría de los que les conocieron personalmente, este actor era solo homosexual. En realidad nunca se casó. Se dice que la vida del padre de Mineo inspiró al personaje, fabricante italiano de féretros, que viene a pedirle ayuda a Don Corleone en la película “El padrino (1972)”. Los dos hermanos y hermana de Mineo fueron también actores y actriz de cine.

En resumen, Sal Mineo actuó en 72 filmes entre 1952 y 1956,  y murió el 12 de febrero de 1976 en West Hollywood, California. Su muerte tuvo lugar cuando se hallaba en los preparativos de presentar la obra “P.S. your cat….” en teatro de San Francisco, cuando apareció uno de esos tantos criminales dementes, de nombre Lionel Ray Williams,  quien apuñaló a Mineo para atracarlo. El delincuente tenía 17 años, era un drogadicto, que ni sabía quién era Sal Mineo. Se le condenó a muerte, la que fue conmutada por cadena perpetua, y liberado en 1990 bajo palabra.

 

Escrito por Esteban Hernández, 26 diciembre de 2018, con información extraída de IMDB.com y de sus apuntes sobre distintas actrices y actores.

[1]En España este film se le conoce como “Atraco sin huellas”.

Mi Habana: El Parque Central y el Monumento a José Martí

Hoy como ayer, yo te sigo queriendo…
De la canción “Hoy como Ayer” de Pedro Vega

Parque Central Habana.jpg

Tantas veces pasé por el Parque Central, entonces ignorando la historia de este lugar. Diariamente tenía que ir al Instituto Habana, el cual quedaba a pocos pasos del Parque, que solía visitarlo los 28 de enero, día del natalicio de José Martí. En otras ocasiones veía a la gente formar grupo para burlarse del Caballero de París cuando pasaba por el lugar. No olvido que allí era zona franca para los homosexuales a partir de medianoche, algo que se mantuvo hasta poco después de 1962. Actualmente hay una peña de béisbol, todos son “sabios” de este deporte, allí discutir no es fácil. No obstante, realmente desconocía la historia del parque, cuándo y cómo se construyó, incluido el monumento a José Martí.

El Parque Central habanero está limitado por las calles de Neptuno, Zulueta, San José, San Rafael (ahora bulevar) y el Prado. Allí, hasta inicios de la década de los 60 del siglo XIX, se  encontraban las Murallas de la Habana, que una vez derribadas dejaron un vacío de terreno, el cual fue objeto de proyecto por parte del arquitecto Juan Bautista Orduña, cuyo propósito era de unir las tres plazoletas existentes en una y así conformar el parque en cuestión. La realidad es que su construcción dio lugar a otras obras importantes, como lo fue el Teatro Tacón, el Hotel Telégrafo, y la acera del Louvre, antecedente del actual hotel Inglaterra. Más tarde se construyó el Teatro Albisu, sede de la zarzuela, y que en la actualidad está allí ubicado el Centro Asturiano. El famoso teatro y luego cine Payret (ahora lo quieren hacer hotel) se inauguró en 1877, al que le siguieron otras construcciones, entre ellas las oficinas del “Diario de la Marina” y el conocido “Hotel Plaza”. En ese lugar, en época colonial, estaba un monumento a la reina Isabel II de España, el cual fue retirado en 1899.

Fue entonces que surgió la idea de erigir un monumento a la figura más relevante de la independencia de Cuba, para lo cual el semanario “El Fígaro” realizó una encuesta popular, donde José Martí resultó vencedor. La escultura del héroe cubano fue realizada por  el escultor fue José Villalta de Saavedra, quien entonces radicaba en Italia. El presupuesto para la obra era de unos 4 500 pesos, la que se hizo a base de mármol de Carrara. La primera piedra fue colocada el 6 de noviembre de 1904 por el general Máximo Gomez. A este acto también asistió Fermín Valdés Domínguez y el hijo de Martí, José Marti y Zayas Bazán, entre otras personalidades. El monumento fue terminado y colocado en el lugar actual en 1905.

Alrededor del Parque hay unas 28 palmas reales, cifra coincidente con el día del natalicio de Martí, además de ocho canteros en forma de ataúd, que representan a los ocho estudiantes de medicina fusilados injustamente el 27 de noviembre de 1871.

Fuente principal

Padrón Ygret. 2017. La historia del parque central de la Habana. Cubacute.com. http://cubacute.com/la-historia-del-parque-central-de-la-habana/

 

Escrito por Ricardo Labrada, el 26 diciembre de 2018.