Plantas invasoras: el árbol del tulipán africano

Una vez que una especie se extingue ninguna ley
puede hacerla regresar: se ha marchado para siempre
“.
Allen M. Solomon, ecólogo, servicio forestal de EE.UU.

A partir de este primer artículo se realizará un repaso de las principales plantas invasoras de acuerdo al criterio del que suscribe y basado en su experiencia en el tema, derivado de los proyectos, en los que trabajó, y de sus visitas a los países afectados.

La primera planta a abordar es el llamado árbol del tulipán africano, Spathodea campanulata Beauv., planta de la familia de las Bignoniaceas, árbol erecto con hojas pinnadas y flores de color naranja-escarlata, introducida en varios países como ornamental, la que ha sido un desastre en algunos. Es una planta inútil, ya que no es buena para producir fuego, su madera no es dura, inservible para fabricar muebles, solo útil para dar sombra. Naturalmente, de no haber vegetación en un sitio, su presencia sería beneficiosa.

Flores de S. campanulata

Flores de S. campanulata

La planta crece naturalmente en bosques secundarios de las zonas altas forestales y en bosques de sabana del África Ecuatorial, así como en la costa occidental del continente africano, desde Gana a Angola, y en África oriental (Kenia y Uganda). Lo mismo crece en áreas bien drenadas como muy erosionadas. Igualmente crece en suelos salinos, rocosos o fértiles, lo que denota una alta plasticidad. Gusta de desarrollarse en áreas con climas cálidos en las alturas, se le ha encontrado a más de 1200 metros sobre el nivel del mar. No es tolerante a las heladas y si necesita de abundante luz solar para su desarrollo.

La planta, cuando no era conocido aún su poco provecho, fue introducida en varios países del Pacífico como Fiji, Samoa, Vanuatu, Guam, Hawaii y las islas Cook en la década de los 30 del siglo pasado, donde ha escapado e invadido áreas agrícolas, plantaciones forestales y ecosistemas naturales.

El período de demora (lag phase) de establecimiento de este árbol fue de más de cinco décadas en los territorios del Pacífico, pero una vez adaptado al nuevo medio, se convirtió en un verdadero dolor de cabeza. Particularmente en Fiji, donde se practica una agricultura cambiante, una vez los agricultores abandonan las áreas cultivables para barbecho, la invasión de S. campanulata no se hace esperar. Cuando el área cultivable es invadida, usualmente con una población densa, su remoción requiere una fuerza laboral de 60 hombres-semanas para limpiar el área y volver a cultivar. Es por esa razón que muchos agricultores terminan abandonando estas áreas al no tener medios económicos para realizar la requerida limpieza.

Área densamente poblada de S. campanulata en Fiji

Área densamente poblada de S. campanulata en Fiji. Foto del autor

La historia de las introducciones no terminó en las islas del Pacífico, ya que la planta fue llevada a Costa Rica (1942), Cuba (1951), Jamaica (1962), Puerto Rico (1982), Colombia (1983), e increíblemente a la isla de Santa Cruz de las Galápagos (2005). Aunque no poseemos datos de introducción, el que suscribe la ha visto en Guatemala, Panamá, y República Dominicana. Las avenidas de Guayaquil, Ecuador, están “adornadas” con esta invasora. En el caso de Asia, se le ha visto a 1500 metros sobre el nivel del mar en la Ciudad Kandy, Sri Lanka.

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S. campanulata presente en la Isla Grande, Hawaii. Foto del autor

En Cuba han realizado estudios de la ecología de esta planta, cuyos resultados son los siguientes:

  • la planta en las condiciones de las alturas del Escambray, parte central del país, florece todo el año, pero con máximos de floración entre septiembre y enero, o sea al final del período lluvioso del año.
  • La maduración del fruto dura 4-6 meses, mientras que sus semillas se dispersan entre abril y junio, o sea casi al inicio del período lluvioso, lo que favorece su germinación.
  • La mayor producción de semillas se observó en áreas de bosque natural y en cafetales abandonados. Estas semillas germinan bien en condiciones semi-sombreadas.

La dispersión de las semillas es factible en países afectados por huracanes, ya que las torrenciales lluvias tienden a llevar las semillas de la altura a sitios más bajos. S. campanulata se reproduce también con éxito vegetativamente a través de sus estolones, por lo que es una planta dotada de dos formas de reproducción.

Plántula de S. campanulata

Plántula de S. campanulata

El poder invasivo de la planta estriba en que desplaza con su población un buen número de plantas cultivables u otras en las zonas invadidas. Lo interesante es la poca tolerancia de S. campanulata a la presencia de especies de pino, lo cual fue observado por este autor en Fiji. Tampoco se le encuentra en plantaciones de caña de azúcar y de jengibre, lo que hace sospechar de algún poder alelopático de estas plantas cultivables sobre S. campanulata.

Los enemigos naturales de este árbol encontrados en Cuba son los insectos Xyleborus affinis Eich y Xyleborus ferrugineus Fab., los cuales agujerean la madera del árbol. Igualmente es atacado por el patógeno Ceratocystis fimbriata Ellis & Halst.

Una vez la planta aparece, lo indicado es evitar su movimiento y erradicar su presencia. No obstante, eso es insuficiente si no se hace una campaña para informar a los agricultores de las consecuencias de plantar el árbol. En muchos países de América Central se venden posturas para su plantación y no existe legislación para evitarlo.

Eliminar la planta en estadio inicial de crecimiento manualmente con machete es factible, pero no después. El corte de la joven planta no evitará su rebrote, por lo que es necesario quemar el tocón. Hay lugares donde se recomienda el uso de glifosato o de 2,4 D + dicamba en aplicaciones dirigidas sobre el tocón y así evitar su rebrote.

Los tocones deben ser tratados para evitar el rebrote de S. campanulata

Los tocones deben ser tratados para evitar el rebrote de S. campanulata

A pesar de los problemas ya indicados, se entiende que la planta una vez naturalizada en un lugar deberá tratarse como maleza cuando así lo exijan las condiciones. No obstante, el consejo mejor es de no traerla y no propagarla si aún está ausente en un determinado territorio. La prevención es la vía principal de control de este árbol invasor.

La planta tendría posibilidades de adaptación de ser introducida en áreas cálidas del Mediterráneo, por lo que se deben adoptar medidas para evitar la entrada de la misma en estas áreas.

Fuentes

Auld B. & Nagatalevu-Seniloli. 2003. African Tulip Tree in the Fijian Islands. In “Weed Management for Developing Countries, Addendum I” ed. R. Labrada. FAO Plant Production and Protection Paper 120

FAO. TCP/FIJ/8921 project document. FAO, Plant production and protection division, Rome.

Labrada R. & Díaz A. 2009. The invasiveness of the African Tulip Tree (Spathodea campanulata (Beauv.). Biodiversity, vol 10– issue 2-3: Invasive Alien Species in a Changing World, pp 79-82.

 

Escrito por Ricardo Labrada, 16 noviembre de 2018

 

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