Las faltas ortográficas más comunes

La ortografía es un reflejo de la educación y la educación está
detrás de todos los problemas. Escribir bien significa respeto al
interlocutor, a quien le estás hablando, a quien le diriges tu mensaje.

Pablo Zulaica Parra (Periodista y corrector de estilo español, 1982)

Benta de Hielo

El castellano o español no es una lengua fácil de escribir. Usualmente cualquier persona, la más letrada del mundo, puede cometer una falta de ortografía. Lógicamente, una falta es una cosa, pero dos o tres ya es para analizar. Un verdadero desastre con personas que cometen más de cinco faltas ortográficas por cuartilla.

Un colega tenía por distracción fotografiar los carteles con errores ortográficos. Se trataba de carteles con publicidad de productos en venta o de servicios. Un ejemplo de estos aparece ilustrado en este escrito. El colega me decía que las faltas eran muy similares en los distintos países hispanohablantes. De esos errores no se salvan ni los mismos españoles. Basta con ver los comentarios en muchos medios de prensa de España, para uno darse cuenta de las faltas de ortografía que se cometen. Veamos algo de lo visto en diversos medios de España y América Latina.

Los latinoamericanos acostumbran a cometer errores con palabras que llevan Z, C o S. Sucede que para ellos todo suena o se pronuncia como S. En España la C y la Z se pronuncian, lo que evita errores a la hora de la escritura. Así vemos oraciones con faltas tales, como hiso, cuando debe ser hizo (pasado del verbo hacer); instaurasión, cuando se escribe instauración; restaurasión en lugar de restauración, y así sucesivamente. Recordemos que con Z acoplan las vocales A, O y U, mientras que C va con E e I.

Otra falta muy común para todos, de esa no se salva ni los peninsulares, es el mal uso de la B y la V. Ni los españoles, ni los latinos pronuncian estas letras, muy diferentes a los italianos, que sí la pronuncian. Por ese motivo, vemos disparates como “él tubo”, cuando debe ser “él tuvo”, o ellos tubieron, cuando es tuvieron; Baca en lugar de Vaca; biene en lugar de viene, o benimos cuando debe ser venimos.

Otra por el estilo es con la LL y la Y. Esas faltas abundan y por todo el mundo hispanohablante. Un disparate muy común es ver Aller en lugar de Ayer; el mal uso del verbo haber, halla querido, cuando es haya querido; el verbo hallar, sinónimo de encontrar, muchas veces viene escrito con la Y incorrectamente.

El otro grave problema es la H, letra muda, que me decían en la escuela, que en muchos casos se originaba de la transformación de la F del español antiguo en H, probablemente bajo la influencia de la ocupación árabe en España. Ese es el caso de fermosa, luego cambiado a hermosa; fazer o facer, ahora usamos hacer; fablar en lugar de hablar. El mal uso u omisión de la H es muy común en todos los países hispanohablantes. Muy fácil ver “él ase” en lugar de él hace, él aya en lugar de él halla. Estos disparates son graves y hacen difícil la lectura e interpretación de los mensajes o escritos.

Otro disparate grave en español es ver la V unida a la R. Uno puede encontrar avrasado en lugar de abrazado, avreviatura en lugar de abreviatura.

También como regla general, se escribe con B cuando sigue cualquier consonante, por ejemplo: obvio, blanco, bravo, obstruir, brazo, abstraer. Nunca se pone N antes de la B y la P, en ese caso de pone M. Por ejemplo: embarque, empezar. La N se utiliza antes de la V. Por ejemplo, envase, envío.

La doble R (rr) va entre vocales por ejemplo: carril, turrón, arrancar. También cuando se utiliza un prefijo antes de una palabra con R, por ejemplo: prerrequisito, vicerrector y otras.

Las palabras terminadas en AJE o EJE siempre se escriben con J. Así tenemos coraje, equipaje y otras. La G siempre se utiliza con verbos terminados en igerar, ger y gir, así tenemos coger, fingir, con la excepción de tejer y crujir.

Conozco a varios profesionales latinoamericanos y no de un solo país, que dicen que no hay necesidad de acentuar las palabras, pues eso es mucha exigencia. Naturalmente, si uno no sabe acentuar y no lo quiere aprender, pues sea, sí, sea el disparate. Las reglas de acentuación en español- a diferencia del francés, que tiene más de dos acentos- están bien definidas, veamos:

  • Las palabras agudas (no monosílabas) se acentúan si terminan en vocal, N o S, ejemplos: habló, leí, inglés.
  • Las palabras llanas se acentúan si no terminan en vocal, N o S, ejemplos: fácil,  lápiz.
  • Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas se acentúan siempre: esdrújula, médico, biólogo.

Existen monosílabos que llevan tilde diacrítica, por ejemplo:

  • Él (pronombre personal), que así se diferencia del artículo determinante El.
  • Tú (pronombre personal), que así se diferencia del adjetivo posesivo Tu.
  • El adverbio de cantidad Más, que así se diferencia de la conjunción Mas sinónimo de Pero.
  • El pronombre Qué en interrogaciones, que se diferencia del pronombre relativo Que.

La lectura de libros ayuda muchísimo a mejorar la ortografía personal. Es necesario inculcar en los niños la lectura de libros y otros materiales culturales, de forma que la ortografía mejore. No obstante, es imprescindible que el maestro, de cualquier asignatura, señale, además de los errores dentro de la materia que se estudia, los errores de ortografía que el estudiante pueda cometer.

 

Escrito por Ricardo Labrada, 25 julio de 2018

Un pensamiento en “Las faltas ortográficas más comunes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.