La trágica pérdida de José Fernández

José Fernández fue todo
lo que el beísbol debe ser

Tomado de Batter’s eye

José Fernández

José Fernández

El pasado domingo 25 de setiembre en la mañana leía con asombro la lamentable muerte en accidente de José Fernández. Lo leía y no lo podía creer, un muchacho tan joven, lleno de vida, un excelente lanzador de MLB, que de buenas a primeras se nos vaya en un santiamén, difícil de aceptar mentalmente. Demorará mucho para que se nos pase el pesar de su muerte.

Cuando hombres como él mueren es menester que todos los que podamos, mantengamos viva su imagen de lo que fue y de lo que puedo haber sido. José tenía todas las condiciones para haber logrado una carrera fructífera en las Grandes Ligas y finalmente haber sido exaltado al Salón de Cooperstown, de ello da evidencia que fue una estrella desde que se inició en el béisbol profesional. Condiciones tenía y empeño también, lo que unido a ese carácter divertido y jovial le hacían una persona excepcional.

José, oriundo de Santa Clara, llegó de Cuba a EE.UU. en el tercer intento de salida, lo hizo junto a su madre y hermana. Según algunos medios cuentan, José, en esa travesía, se vio obligado a saltar al agua a salvar a su madre. El experimentado entrenador Omar Chinea mucho tuvo que ver en su desarrollo como lanzador.

El pelotero cubano había sido reclutado por los Marlins en el sorteo de 2011, para inmediatamente debutar en la Liga de la Costa del Pacífico, circuito de novatos, luego jugó con el Jammestown de la Liga NY-Pensilvania, clase A. En 2012 lanzó para dos equipos, Greensboro de la Liga Suratlántica (clase A) y con el Jupiter de la Liga Estatal de Florida (clase A plus). En esos dos años en ligas menores José se presentó casi imbateable, ya que ganó 15 y perdió 4 en ese tiempo. En Grandes Ligas debutó el domingo 7 de abril de 2013 en juego contra los Mets en el citi field. Muchos cubanos estábamos pendiente de la fecha de su debut y por lo tanto, fuimos muchos los que le vimos lanzar las 5 entradas, en las que permitió 3 hits, 1 base, 1 carrera limpia, y propinó 8 ponches. Dejó el juego con ventaja de 3-1, el que terminó 4-3 a favor de los Mets y derrota del relevista Steve Cishek. En ese juego pudimos apreciar la velocidad de José, la que llegaba fácilmente a las 97 MPH, su control y su agresividad en el juego.

Le vimos en otros juegos lanzar, no se nos olvida cuando los Dodgers jugaron contra los Marlins. José se enfrentó al fenómeno de Yasiel Puig en ese momento. José y Puig siempre mantuvieron buenas relaciones como amigos, pero en el terreno de juego todo era distinto. Que recuerde Puig no le pudo batear. En esa primera vez José lo dominó a su antojo. En la actual temporada de 2016, Puig vino a batear de emergente y previamente le tiró un beso a José, jaranas de cubanos, pero José le respondió con un ponche.

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José Fernández y Yasiel Puig

En la temporada de 2013 su buen desempeño en su primera temporada le llevó al juego de las Estrellas, y al final  José se adjudicó el Novato del Año de la Liga Nacional. Lanzó 172 y 2 tercios en 28 juegos, logró PCL de 2.19 con 187 ponches y solo 58 bases concedidas. Ganó 12 y perdió 6, más no se le puede pedir a un novato. También recuerdo de esa temporada cuando José disparó jonrón frente a los envíos del zurdo Mike Minor, en el sexto episodio de un juego efectuado contra los Bravos de Atlanta precisamente el 11 de setiembre. Era su primer jonrón en Grandes Ligas y como muchacho al fin, saltó de alegría y le dio la vuelta al cuadro sonriente y feliz, pero cuando llegó al home, allí estaba un gruñón cátcher, Brian McCann, el que sin más ni menos le dijo que aquello era MLB y que él no tenía derecho a demorar el juego. José lo miró desconsolado y algo perdido, no se esperaba aquello, que en realidad era trabajo del árbitro y no del cátcher del equipo adversario. Me pregunto si McCann, que ahora juega con los Yankees, se haya sentido bien después de saber que había muerto aquel niño al que él regañó más por rabia que por responsabilidad. Ese juego concluyó con victoria para José de 5-2.

Después de haber obtenido el título de Novato del Año, José le preguntaba a sus compañeros sobre el Cy Young, señal que sus empeños iban a la grande, De hecho, en esa primera temporada quedó como tercero en la lista de los candidatos al Cy Young de la Liga Nacional. Lamentablemente en la temporada de 2014, después de haber lanzado en 8 juegos, con registro de 4 victorias y dos derrotas, José tuvo problemas con su brazo de lanzar y los médicos aconsejaron la cirugía Tommy John. El mismo Chinea, quien ya no fungía como su entrenador, se opuso a aquella intervención, pues consideraba que para los dolores que aquejaban al brazo de José había otros remedios. Finalmente se le aplicó la cirugía ya mencionada y José regresó al juego antes del receso del juego de las Estrellas del 2015.

En esa temporada de 2015 José logró 6 victorias y una sola derrota, con PCL de 2.92 en 11 juegos lanzados. Era de esperar que el cubano volviera a ser el lanzador dominante de la temporada de 2013 y eso fue lo que ocurrió en 2016.

Al momento de su fallecimiento, José ya había lanzado 182 innings y 1 tercio en 29 juegos, tenía 16 ganados y 8 perdidos, con PCL de 2.86 y la extraordinaria cifra de 253 ponches, además de haber sido seleccionado para lanzar en su segundo juego de Estrellas. El último juego que lanzó de la temporada regular fue el 20 de setiembre, tiró lechada de 8 innings, ponchó a 12, permitió 3 hits y ninguna base, que le valió para una victoria de 1-0, por cosas de la vida, quizás su mejor presentación en el montículo. Sin lugar a dudas, José habría sido o es todavía uno de los firmes candidatos al Cy Young de su liga en esta temporada.

Las dudas existentes sobre la fortaleza de su brazo fueron desapareciendo con el tiempo y José nos deleitaba con su pitcheo y un juego alegre que ya quisieran otros hacer. A veces las cámaras de la TV nos mostraban a José riendo en unión de sus compañeros en el dugout, entre ellos el estelar entrenado de bateo de los Marlins, Barry Bonds.

 

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José con Barry Bonds durante el entrenamiento primaveral

Según baseball-reference.com, el repertorio de José consistía de una recta de cuatro costuras que promediaba entre 94-97 MPH; una slurve, mezcla de curva y slider que oscilaba entre 80-86 MPH; un cambio de 85-88 MPH; y una sinker que estaba entre 88 y 94 MPH.

Si nos enorgullecemos de sus 589 ponches en 471.1 innings, con solo 140 bases por bolas, y sus 38 victorias con 17 derrotas en tan solo cuatro temporadas, dos de ellas recortadas, nos enorgullece también la forma de jugar y de divertirse en el terreno que tenía José, un verdadero ejemplo de pelotero cubano.  José era buen lanzador y muy activo como bateador, gustaba de correr y contribuir integralmente a la victoria de su equipo.

Cuba ha tenido grandes lanzadores en Grandes Ligas como Luque, Pascual, Tiant Jr., Cuellar, Seguí, Duque y Liván Hernández entre otros, y José pertenece a ese grupo de excelencia por mérito propio y por toda la simpatía que logró de parte de esa afición cubana que lo siguió en cada una de sus presentaciones en el montículo.

Que descanse en paz esa gloria del béisbol cubano!!

Todas las estadísticas tomadas de baseball-reference, Esteban Romero, 26 setiembre de 2016

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