Charles Chaplin, un comediante astuto y agudo

Los dictadores son libres, sólo ellos.
Pero esclavizan al pueblo
.”
Charles Chaplin

Mucha gente en el mundo piensa que el famoso Charles Chaplin tenía por objetivo solo provocar risas, algo que no es realmente exacto. Si, es cierto que el gran comediante hacía reír hasta los más tranquilos en una sala de teatro, pero lo de Chaplin era también una búsqueda incesante de momentos de esta vida y hasta de la historia para provocar risas y concientizar a muchos de los problemas que nos aquejaban y nos siguen aquejando.

Viendo la actual campaña presidencial en EE.UU., con un candidato que niega prácticamente al mundo, un hombre que se niega a reconocer los problemas causados por el cambio climático, que pone a los negros, musulmanes y latinos en un mismo saco de basura, y que promete la Luna que no dará, un Chaplin no vendría mal para imitar todo lo que hace y dice, y para que las grandes masas que le oyen se den cuenta de su error.

Hablemos de la vida de este gran artista, que fue un dotado actor de teatro, de cine, guionista, productor y director. Charles Spencer Chaplin nació el 16 de abril de 1889 en Londres, cuya  niñez fue de las peores, con un padre adicto al alcohol y una madre con serios problemas mentales, que fuera recluida en un hospital psiquiátrico. El final de Chaplin y su hermano fue en varios orfanatos hasta que su hermano Sydney consiguió comenzar a actuar en un grupo teatral y logró llevarse con él a Charles. Trabajando en estos grupos teatrales, los Chaplin fueron contratados y llevados en gira a EE.UU. En 1910 llegaron a Nueva York y en 1913 a Hollywood. En estas giras, Charles demostró cualidades de actuación superiores a las de su hermano, quien a la larga se convirtió en su representante. Su debut en el cine fue en 1914 y poco después apareció el famoso personaje de Charlot, pobre, vagabundo, de típica forma de caminar, que causaba la risa de todos los cine-videntes. Charlot fue el recuerdo y la representación burlona de lo que Chaplin vivió en su niñez.

Entre 1915 y 1917, protagonizó 32 películas, la mayoría cortometrajes, siendo los más renombrados:

  •  “Charlot vagabundo (1915)”,
  • “The bank (1915)”,
  • “La casa de empeños (1916)”,
  • “El vagabundo (1916)”,
  • “La pista de patinaje (1916)”
  • “La calle de la paz (1917)” entre otros

En 1919, se decidió a crear su propia empresa, a tales efectos se unió a Douglas Fairbank, Mary Pickford y D.W. Griffith, de donde surgió la United Artists, de la cual salió su primer largometraje, “El chico (1921)”, y más tarde produjo sus primeras películas “Una mujer de París (1923)”, donde Chaplin casi no actúa, y las famosas comedias “La quimera de oro (1925)” y “El circo (1928)”, estas dos últimas verdaderas joyas del cine silente.

Afiches de "La quimera de oro (1925)" y "El circo (1928)"

Afiches de “La quimera de oro (1925)” y “El circo (1928)”

Chaplin y Jackie Coogan en El Chico (1921)

Chaplin y Jackie Coogan en “El Chico (1921)”

Sus primeros filmes sonoros fueron las comedias “Luces en la ciudad (1931)” con Virginia Cherrill, donde un pobre vagabundo interpretado por Chaplin pasa trabajo para conseguir dinero y ayudar a una pobre chica ciega (Virginia Cherrill) de la que se ha enamorado. La película, como se ve, toca el asunto del desempleo y de las magras posibilidades económicas de la clase pobre en un país como EE.UU. Chaplin mueve a risa con el film y presenta una evidencia de cómo estaban las cosas.

Chaplin en Luces en la Ciudad

Chaplin en “Luces en la Ciudad (1931)”

La otra joya fue “Tiempos modernos (1936)” con Paulette Goddard, la que fuera también su esposa por un tiempo. La película es muy actual, en la época que se hizo el empuje industrial era enorme, algo muy parecido a lo que sucede hoy en el campo de la cibernética. Un obrero metalúrgico interpretado por Chaplin acaba cansado con todo el remolino de la cadena de montaje en un fábrica, su cansancio, casi loco, lo lleva a un hospital. Se recupera y cae preso por sólo estar presente en una manifestación. En realidad él estaba allí ingenuamente, igual le pasa al verse involucrado en un motín, en el cual él participa sin saberlo realmente. El final de este hombre es la lucha por sobrevivir y poder hacer compañía a una joven huérfana que había conocido en estos disparatados andares.

Chaplin en Tiempos Modernos

Chaplin en “Tiempos Modernos (1936)”

En 1940, dirigió y protagonizó magistralmente “El gran dictador (1940)” con Paulette Godard nuevamente y Jack Oakie, comedia que criticaba abiertamente al fascismo y ponía una nota de esperanza y paz en el epílogo del film. El mérito de este filme fue el de anticipar la movida criminal de los nazis alemanes y los fascistas italianos. Chaplin chotea realmente a Hitler, lo imita y lo pone en el papel de ese megalómano que fue, un hombre con ambiciones de grandeza y dominio, mientras que al Duce italiano lo ridiculiza situándolo como una especie de sirviente de Hitler. Películas como estas hacen mucha falta para tantos megalómanos que hoy día existen y se creen grandes gobernantes, y para tantos corruptos en las esferas gubernamentales. Eso sí, el cine no se cansa de producir miles de películas de acción sin ningún sentido y con tramas casi iguales unas detrás de otras.

Chaplin en El Gran Dictador (1940)

Chaplin en “El Gran Dictador (1940)”

Otra obra maestra fue “Monsieur Verdoux (1947)”, cuyo comentario de Chaplin sobre la misma reproduzco a continuación: “Verdoux es un Barba Azul, un insignificante empleado de banco que, habiendo perdido su empleo durante la depresión, idea un plan para casarse con solteronas viejas y asesinarlas luego a fin de quedarse con su dinero. Su esposa legítima es una paralítica, que vive en el campo con su hijo pequeño, pero que desconoce los manejos criminales de su marido. Después de haber asesinado a una de sus víctimas, regresa a su casa como haría un marido burgués al final de un día de mucho trabajo. Es una mezcla paradójica de virtud y vicio: un hombre que, cuando está podando sus rosales, evita pisar una oruga, mientras al fondo del jardín está incinerando en un horno los trozos de una de sus víctimas. El argumento está lleno de humor diabólico, una amarga sátira y una violenta crítica social”. De hecho este filme no puede ser considerado una comedia como tal. La idea del guión fue del genial Orson Welles, luego retocado por Chaplin. La película fue censurada en EE.UU. en el pasado.

Chaplin en una escena de "Monsieur Verdoux (1947)"

Chaplin en una escena de “Monsieur Verdoux (1947)”

Llegó la caza de brujas de McCarthy y Chaplin levantó el vuelo a Suiza, donde se mantuvo buen tiempo. El gran comediante rechazaba la mordaza que McCarthy y compañía imponían en el cine norteamericano.

En las décadas de los 50 y 60, su producción fílmica se redujo notablemente, no obstante dirigió con mucho acierto la comedia “Candilejas (1952)”, en la que también actúa su amigo Buster Keaton, filme que vino a ser como una salvación para Keaton, el que estaba pasando un período nefasto en el orden económico. La trama de la película se desarrolla en Londres de inicio del siglo XX, lo cual viene a ser como un poco de nostalgia de Chaplin por la ciudad que le vio nacer. El filme tiene una banda sonora que es siempre bien recordada.

Claire Bloom y Chaplin en "Candilejas (1952)"

Claire Bloom y Chaplin en “Candilejas (1952)”

La comedia “Un rey en Nueva York (1957)” gira alrededor del rey de un país llamado Estrovia, el que por una revolución se ve forzado a emigrar a EE.UU., naturalmente con dinero robado en su país. Lo interesante es que este rey llega en un momento a ser considerado comunista, por lo cual se ve obligado a comparecer ante el Comité de Actividades Antiamericanas, el mismo que McCarthy estableciera a inicios de los 50 en Hollywood. En fin, Chaplin ridiculiza los métodos de la Comisión y satiriza el mercantilismo norteamericano.

Afiche de "Un Rey en Nueva York (1957)"

Afiche de “Un Rey en Nueva York (1957)”

Su último film fue  la comedia “La condesa de Hong Kong”  (1967) protagonizada por Marlon Brando y Sofia Loren, donde hace una aparición breve en escena. Este filme dista mucho en calidad de sus anteriores realizaciones.

 Chaplin fue nominado para OSCAR:

  • como mejor actor por “El circo (1928)”,
  • como mejor actor, imagen, edición y montaje por “El gran dictador (1940)” y
  • como mejor guión y montaje por “Monsieur Verdoux (1947)”.

Obtuvo OSCAR:

  • en honor a su originalidad y genialidad en la actuación, guión, dirección y producción por “El circo (1928)”. Observen que previamente Chaplin fue nominado como mejor actor, pero la Academia decidió retirar su nombre de las nominaciones y entregarle un premio especial,
  • como mejor tema musical por “Candilejas (1952)”.
  • en honor a su carrera artística en 1972.

El gran artista murió el 25 de diciembre de 1977 en Vevaj, Suiza. En su carrera actuó en 87 filmes entre 1914 y 1967, director de 75, guionista de 62, productor de 36, compositor de 17 y editor de 55.

  •  Escrito por Esteban Hernández, 15 agosto de 2016, usando como bibliografía su obra inédita “Grandes del cine clásico de todos los tiempos, actrices y actores, vol I”

 

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