Sobre el valiente ataque al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1957

Confiamos en que la pureza de nuestra intención
nos atraiga el favor de Dios para lograr
el imperio de la justicia en nuestra patria”.
José Antonio Echeverría

Estaba por cumplir 10 años, cursaba el quinto grado de escuela primaria situada en la Habana Vieja, cuando sucedió el famoso ataque al Palacio Presidencial. Alrededor de las 3 de la tarde de ese día veía a las madres, incluida la mía, venir a la escuela a toda carrera a recoger a los hijos. Algo grande estaba pasando. La directora de la escuela les dijo a las madres que abriría la escuela al siguiente día, así lo obligaba la ley, pero que era mejor que no trajeran a los niños hasta tanto ver como evolucionaban las cosas.

Los alumnos estábamos alejados de saber lo que realmente ocurría. Mi madre me dijo muy al oído que había guerra cerca. Al llegar a la casa mi curiosidad aumentó. Mi madre me advirtió que no podía salirme de la reja de la casa de apartamentos donde vivíamos entonces. Oímos disparos, enseguida mi abuela me ordenó entrar a casa, no podía estar en la puerta. Unos vecinos llegaban y comentaban en voz baja: “a Batista se lo echaron”.

Aquel día se me quedó grabado para siempre, una verdadera hazaña atacar el palacio y llegar hasta el mismo despacho de Batista. Una granada había caído allí pero no explotó, al parecer Batista estaba bien “protegido” dirían muchos creyentes. El dictador logró escapar presumiblemente por una escalera interior desde su despacho. Vaya coincidencia, Batista había dado su segundo golpe de estado el 10 de marzo de 1952 y cinco años y tres días después un grupo de valientes estudiantes revolucionarios fueron a cazarlo en su propia guarida.

Las informaciones existentes sobre las interioridades de este ataque son contradictorias, muchas acusan a unos, otros acusan a otras por no haber prosperado la acción en el derrocamiento de la dictadura.

El ataque fue coordinado por el Directorio revolucionario, organización creada por el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, José Antonio Echeverría, y por el brazo armado de la Organización Auténtica. El plan era realizar una vasta operación a fin de liquidar a Batista e instalar un nuevo gobierno en Cuba.

JA Echeverría al centro le habla a sus compañeros en la Universidad de la Habana

José Antonio Echeverría (al centro) le habla a sus compañeros en la Universidad de la Habana

Carlos Gutiérrez Menoyo sería el jefe del ataque al Palacio con un comando de 50 hombres, mientras que Menelao Mora, con 100 hombres, apoyaría la acción ocupando los edificios más altos de los alrededores (La Tabacalera, el Hotel Sevilla, el Palacio de Bellas Artes) y desde estas posiciones, apoyar al comando principal. Por razones desconocidas, la operación de apoyo no se realizó, ya que los hombres encargados de participar no llegaron a ocupar las edificaciones ya indicadas.

Palacio Presidencial

Foto del Palacio Presidencial del 13 de marzo de 1957 después del ataque

Por otro lado, José Antonio Echeverría dirigiría la acción de toma de Radio Reloj, en la cual le acompañaban Fructuoso Rodríguez, Joe Westbrook, Raúl Diaz Argüelles, Julio García Olivera. Echeverría leyó un parte dando por ejecutado a Batista, pero la operación falló cuando la tropa del ejército que custodiaba la torre de transmisión de Radio Reloj en Arroyo Arenas tumbó la transmisión. Lo que logró decir y se oyó realmente aparece a continuación:

“¡ Pueblo de Cuba! En estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial, el pueblo de Cuba ha ido a ajustarle cuentas. Y somos nosotros, el Directorio Revolucionario, los que en nombre de la Revolución Cubana ha dado el tiro de gracia a este régimen de oprobio. Cubanos que me escuchan: Acaba de ser eliminado.…”

José Antonio murió en la esquina de 27 de Noviembre y L, cuando viajaba para la Universidad, mientras que algunos de sus compañeros sobrevivieron pero por algo más de un mes. Debido a un chivatazo de Marcos Rodríguez Alfonso, más conocido como “Marquitos”, el tristemente célebre Tte. Coronel de la Policía Esteban Ventura Novo sorprendió a parte de los compañeros del Directorio escondidos en Humboldt 7 en la tarde el 20 de abril de 1957, a los que asesinó sin piedad. Los caídos entonces fueron Pedro Carbó Serviá, José Machado, Fructuoso Rodríguez y Joe Westbrook.

Una fotografía del ataque al Palacio presidencial

El ataque al Palacio presidencial

Sobre la acción de Echeverría en la toma de Radio Reloj, Fructuoso Rodríguez, uno de sus compañeros de lucha más allegado, dijo: “El Gordo cayó como un valiente. Con desprecio absoluto de su vida avanzó sobre una perseguidora y les disparó por la ventanilla. Cayó al suelo y volvió a pararse sobre sus rodillas y sacando un revólver (que le había quitado a un soldado) volvió a tirar por la ventanilla para dentro: en ese momento una ráfaga de ametralladora lo remató”.

Entre los sobrevivientes al ataque al Palacio se nombran a: Orlando Manrique, Santiago Agüero, Manuel Toranzo, Ricardo Olmedo, Faure Chomón Mediavilla, Antonio Castell Valdes, José M. Olivera, Marcos Leonel Remigio González, Orlando Lamadrid, Juan José Alfonso Zuñiga, Evelio Álvarez y Luís Goicochea.

Me resulta desagradable hablar de si tal atacante era auténtico, socialista u ortodoxo. Todos los que participaron lo hicieron por una causa, acabar con la dictadura batistiana. Realmente para ir a atacar al Palacio había que tener algo más que ideología y eso no todos lo tienen.

Entre los caídos en esta gesta aparecen Carlos Gutiérrez Menoyo, Menelao Mora Morales, José Gómez Wangüemert, José Briñas, Ubaldo Díaz Fuentes, Abelardo Rodríguez Mederos, José Castellanos, Evelio Prieto Guillaume, Adolfo Delgado, Eduardo Panizo Bustos, Pedro Esperon, Reinaldo León Llera, Norberto Hernández, J. Monzón, Pedro Tellez, Gerardo Medina, Eduardo Domínguez, Ángel González, Salvador Alfaro, Celestino Pacheco, Ormani Arenado, Pedro Zayden, Luis Almeida y José Hernández.

Para conocer el legado de José Antonio Echeverría, reproduzco a continuación su testamento político:

Hoy, 13 de Marzo de 1957, día en que se honra a los que han consagrado sus vidas a la digna profesión de arquitecto, para la que me preparo, a las tres y veinte minutos de la tarde, participaré en una acción en la que el Directorio Revolucionario ha empeñado todo su esfuerzo junto con otros grupos que también luchan por la libertad.

Esta acción envuelve grandes riesgos para todos nosotros y lo sabemos. No desconozco el peligro. No lo busco. Pero tampoco lo rehuyo. Trato sencillamente de cumplir con mi deber.

Nuestro compromiso con el pueblo de Cuba quedó fijado en la Carta de México, que unió a la juventud en una conducta y a una actuación. Pero las circunstancia necesarias para que la parte estudiantil realizara el papel a ella asignado no se dieron oportunamente, obligándonos a aplazar el cumplimiento de nuestro compromiso.

Creemos que ha llegado el momento de cumplirlo. Confiamos en que la pureza de nuestra intención nos atraiga el favor de Dios para lograr el imperio de la justicia en nuestra patria.

Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad. Porque, tenga o no nuestra acción el éxito que esperamos, la conmoción que originará nos hará adelantar en la senda del triunfo.

Pero es la acción del pueblo la que será decisiva para alcanzarlo. Por eso este manifiesto que pudiera llegar a ser un testamento, exhorta al pueblo de Cuba a la resistencia cívica, al retraimiento de cuanto pudiera significar un apoyo a la dictadura que nos oprime y a la ayuda eficaz de los que están sobre las armas para liberarlo. Para ello es preciso mantener viva la fe en la lucha revolucionaria, aunque perezcamos todos sus líderes, ya que nunca faltarán hombres decididos y capaces que ocupen nuestros puestos, pues, como dijera el Apóstol, «cuando no hubiera hombres se levantarían las piedras para luchar por la libertad de nuestra patria»

A nuestros compañeros, los estudiantes de toda Cuba, les pedimos que se organicen, ya que ellos constituyen la vanguardia de nuestra lucha, y a las Fuerzas Armadas, que recuerden que su misión es defender a la Patria, no someter a sus hermanos, y que su puesto es en el Ejército Mambí que peleaba por la libertad de Cuba como terminan todos sus escritos”.

¡Viva Cuba Libre!
José Antonio Echeverría

Bibliografía consultada

Adán J.A. 2012. Ataque al Palacio Presidencial, 13 de Marzo de 1957. Cuba democracia y vida, 13 de marzo. http://www.cubademocraciayvida.org/web/print.asp?artID=16729

Anon. Ataque al Palacio Presidencial, 13 de Marzo de 1957. http://www.autentico.org/oa09123.php

Gabrielastengo. El ataque al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj. Cuba Hora Cero. http://cubahoracero.com/2015/08/10/el-ataque-al-palacio-presidencial-y-la-toma-de-radio-reloj-2/

https://es.wikipedia.org/wiki/Toma_de_Radio_Reloj

Escrito por Ricardo Labrada (10 marzo de 2016)

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