La obra del escritor Nikolái Vasilievich Gógol

Si yo no puedo ser feliz, quiero consagrar toda
mi vida a la felicidad de mis semejantes”.
Nikolái Gógol

Cuando era un joven todavía no muy adicto al vicio de la lectura, cayó en mis manos una novela que me sedujo desde el inicio. Se trataba de Taras Bulba del escritor ruso-ucraniano Nikolái Vasilievich Gógol. Fui por ahí que vine a conocer quiénes eran los cosacos, su aversión por todo aquello que oliera a polaco, el amor de dos seres que no se pusieron a estar analizando que uno era descendiente de cosaco y la otra una dama polaca. Realmente me fascinó el libro y conocí algo que luego lo tuve muy de cerca en mis años de estudiante, pero que en aquel momento ni soñaba que viviría una parte de mi juventud en esos lares.

Así las cosas, un día pasaba por la Universidad de Kiev, en el mismo centro de la capital de Ucrania y en una esquina de las calles que la circundaban había una venta de libros. Vaya suerte, las obras completas de Gógol en sólo 5 rublos, una verdadera ganga. Sin pensarlo mucho las compré. Años después esos libros viajaron conmigo a Cuba y allá por la década de los 80 se los regalé a una prima que sabía también ruso, aunque desconozco si llego a leer todas esas obras. Una de ellas venía escrita en ucraniano e igualmente en ruso, hablo de la llamada “Viy”.

¿Quién era Gógol? Un escritor nacido el 31 de marzo de 1809 en Soróchintsy, lugar de la provincia de Poltava en Ucrania, en el seno de una familia rutena, o sea una familia ucraniana creyente en el catolicismo a diferencia de buena parte de los ucranianos orientales que son ortodoxos en sus creencias. Es algo interesante, pues Poltava es zona de ucranianos ortodoxos de siempre a diferencia de los ucranianos occidentales y católicos. Los antepasados de Gógol, no es casualidad, eran parte de la nobleza polaca. El bisabuelo de Gógol, Jan, estudió en la Academia de Kiev y al finalizar sus estudios decidió establecerse en Poltava, Ucrania oriental, realmente buscaba un ambiente más próximo a Moscú en costumbre y religión, alejado de las creencias polacas.

Gogol

Nikolái Gógol

Gógol perdió a su padre cuando sólo tenía 15 años y su formación religiosa estuvo dada por las enseñanzas de su madre. Gógol era muy dado a creer en los espíritus, su idealismo en su obra se hacía ver con frecuencia, muy diferente del escritor Fiodor Dostoyevski, quien siempre cuestionaba sobre la existencia de un ser supremo, navegando en el campo del agnosticismo.

En 1828 Gógol se estableció por un tiempo en San Petersburgo, allí encontró trabajo de oficina, y tres años más tarde pudo conocer al gran escritor Alexander Pushkin, quien de hecho lo incentivó en el campo de la escritura. Un trabajo como profesor de historia Gógol encontró en la Universidad de San Petersburgo, donde trabajó en el período de 1834-35. En el período previo y posterior a su llegada a San Petersburgo, Gógol escribió inicialmente relatos breves y sus primeras novelas, entre ellos “Veladas en el caserío de Dikanka (1831)”, que contiene 8 relatos; “Mirgorod (1835)”, “La avenida Nevski (1835)”, “El Diario de un loco (1935)”, “El capote (1842)” y “La nariz (1936)”. La trama de “La nariz” fue objeto de adaptación en una ópera del creador Dimitri Shostakóvich.

Su graduación como escritor de renombre, Gógol lo consiguió con su comedia “El inspector (1936)”, donde hizo uso de la sátira, algo que estuvo presente en la mayoría de sus siguientes obras. Gógol se burlaba de muchas costumbres de la Rusia de sus años y lo hacía en el afán de que la sociedad cambiara.

Después de la escritura y publicación de la obra anteriormente mencionada, Gógol emigró a Roma inicialmente, y luego viajó en Italia, Alemania, Suiza y Francia. Fue durante esta gira cuando escribió su obra máxima, “Almas Muertas (1842)”, en la cual el autor expresa como un deseo de reformación de Rusia. Lo que nadie entiende es lo que se deseaba reformar, sea la política o la sociedad en general. Esta obra tiene algún parecido con “El Quijote” de Cervantes, ya que el protagonista principal, Chíchikov emprende viaje junto con su cochero y un criado a bordo de una troika por tierras de Rusia, se detienen en varios pueblos y aldeas para almas, pero muertas, que en este caso eran los siervos propiedad de los señores feudales. Años después escribió una segunda parte de esta obra, que tituló “Almas blancas”.

Después de “Almas muertas”, completó la escritura del épico-histórico “Taras Bulba (1842)”, que se desarrolla en la Ucrania del siglo XVI, cuando aún este territorio no era parte de la Rusia zarista y estaba ocupada por Polonia. Hay quien afirma en occidente que Gógol tuvo que retocar su obra Taras Bulba en 1942 para contentar al zar ruso y darle una tónica menos antirrusa, lo cual este autor no cree. De hecho los cosacos son los protagonistas principales en Taras Bulba y ellos en nada eran contrario al dominio ruso. Si alguien tiene alguna duda, le aconsejo se lea “El Don apacible” de Mijaíl Shólojov, donde claramente se ve cómo los cosacos combaten a las tropas del ejército ruso y defendiendo la corona del zar.

Otra obra que ya mencioné es “Viy (1835)”, donde el personaje principal es una especie de demonio. Se trata de un relato sobre una historia relacionada con tres estudiantes de teología en Kiev, Jaliaba, Jomá Brut y Tiberi Gorobets. Gógol afirmaba que su Viy era el rey de los gnomos según una leyenda ucraniana. Sin embargo, el monstruo es una descripción de San Juan Casiano, que nada tiene que ver con el folclor ucraniano. La trama de Viy fue llevada por el director italiano Mario Bava al cine en la película de horror, “La máscara del demonio”. La obra de por sí refleja el profundo pensamiento idealista de Gógol, muy dado a crear ficciones.

Otras de sus obras más famosas son:
• La feria de Soróchintsy
• La noche de San Juan
• La noche de mayo o la ahogada
• La carta perdida
• La Nochebuena
• Terrible venganza
• Iván Fiódorovich Shponka y su tía
• El lugar embrujado

En 1848 viajó a Jerusalén en peregrinación, y a su regreso decidió quemar toda la segunda parte de Almas muertas. La dosis de religión recibida en la ciudad mencionada le impulsó para realizar tan descabellada acción. Algunas partes sobrevivieron al fuego y fueron posteriormente publicadas.

En esos últimos años de su vida, Gógol vivió en una casa de dos plantas situada en el Nikitski Boulevard de Moscú, que actualmente es museo y conserva los muebles y objetos personales del escritor. Allí falleció enfermo mentalmente el 4 de marzo de 1852.

Bibliografía consultada

Anon. 2005. Nicolai Gogol. Almas muertas. Cuchitril literario, sept. 26. http://lepisma.liblit.com/2005/09/26/nicolai-gogol-almas-muertas/

Anon. Nikolai Gógol. Biografía y vidas. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gogol.htm

Anon. Nikolai Gogol. Busca Biografías. http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/8567/Nikolai%20Gogol

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