Recordando a Casey Stengel

Nunca vi a un hombre que hiciera tantos malabares
con su alineación y que jugara con tanta intuición y tanto éxito”.
Connie Mack

Esteban Romero

Uno de los managers que mejores resultados logró en su carrera como timonel de equipo fue Casey Stengel con los Yankees de Nueva York durante buena parte de la década de los 50 y parte inicial de los 60.

Este pelotero-manager nació con el nombre de Charles Dillon Stengel el 30 de julio de 1890 en Kansas City, Missouri, hijo de padre descendiente de alemanes y madre descendiente de familia irlandesa, todos de clase media. En su niñez le llamaban Dutch (Holandés), pero en su carrera en las Mayores el apodo adoptado fue el de Casey, que viene precisamente por las iníciales de la ciudad donde nació, K.C. También le llegaron a llamar Old Perfessor (Viejo Profesor), un poco que imitando la forma en que hablaba Casey. Otra característica de Casey fue hablar un idioma que era más que todo, su propia jerga, bautizada como Stengelese.

Casey practicó tres deportes en la escuela superior y llegó a lanzar para un equipo vencedor en 1909. Previamente quiso ser dentista, pero su afición por el béisbol fue más fuerte. Su desempeño al año siguiente le dio la oportunidad de firmar con el conjunto de los Kansas City Blues. Entonces ya tenía 20 años. Su desempeño en ese equipo fue notable por lo que los Dodgers lo tomaron en sorteo y le mandaron a jugar en Montgomery, Alabama, donde logró batear para .290 jugando los jardines en la temporada de 1912. Casey bateaba y lanzaba a la zurda. Fue allí que hizo su primera payasada. Casey descubrió un hoyo de alcantarilla en el jardín derecho del parque de Montgomery, un día quitó la tapa y se metió allí. Cuando un bateador disparó un elevado hacia el jardín derecho, salió del hoyo y atrapó la pelota.

En setiembre de 1912 fue subido al equipo de los Dodgers, donde jugó hasta 1917. El día de su debut lo hizo por todo lo alto al disparar 4 hits. En el período de seis temporadas con los Dodgers, Casey logró batear sobre los .300 en 1914 y fue líder en OBP en la Liga Nacional. En 1916 logró jugar en su primera serie mundial, la que los Robins (Dodgers) perdieron 4-1 contra los Bravos de Boston. En esa serie bateó 4 hits en 11 veces al bate.

Casey Stengel como jugador de los Dodgers

Casey Stengel en sus años de pelotero con los Dodgers de Brooklyn

En 1918 Casey fue canjeado a los Piratas de Pittsburgh junto con el segunda base George Cutshaw por los lanzadores Burleigh Grimes, Al Mamaux y el infielder Chuck Ward.

Cuando les tocó a los Piratas jugar en el Ebbets Field de Brooklyn, los aficionados abuchearon a Casey, pero él sin inmutarse consiguió un gorrión y lo metió en su gorra y en cuanto comenzó un nuevo abucheo, Casey se quitó la gorra para convertir ese parque en un mar de risas.

Con los Piratas logró batear .293 en la temporada de 1919 y en 1920 fue canjeado a los Filis por el jardinero Possum Whitted. Una vez con los Filis volvió a repetir la escena del gorrión, pero con ese equipo jugó muy poco, solo 21 juegos, aunque logró batear sobre los .300. En 1921 los Filis igualmente le canjearon con el segunda base Johnny Rawlings a los Gigantes de Nueva York a cambio del jardinero Lee King, el antesalista Goldie Rapp y el jardinero derecho Lance Richbourg. Ese canje fue beneficioso para Casey, ya que jugaría bajo la guía del experimentado John McGraw, con quien aprendió y logró asentarse como pelotero. En 1922 y 1923 bateó para promedio de .368 y .339, respectivamente, aunque no fue jugador de todos los días en ese equipo.

Precisamente en 1922 Casey tuvo un incidente desagradable con el lanzador cubano Adolfo Luque de los Rojos de Cincinnati. La realidad es que al cubano le estuvieron gritando groserías desde el banco de los Gigantes. Luque completamente enojado, dejó pelota y guante sobre el montículo y le fue arriba al jardinero Bill Cunningham. El golpe lanzado por el cubano no llegó a pegarle al adversario escogido y fue a parar justo sobre la mandíbula de Casey, que estaba sentado al lado de Cunningham. Realmente Casey solo pudo jugar 84 juegos en 1922 con los Gigantes, probablemente estuvo fuera de juego debido al daño causado por este incidente, en el que realmente no tenía culpa.

En esas dos temporadas jugó en la serie mundial, en ambas contra los Yankees de Nueva York. En 1922 los Gigantes le ganaron los 4 juegos a los Yankees, Casey bateó 2 hits en 5 veces al bate, mientras que al año siguiente los Mulos obtenían la victoria 4-2 sobre los Gigantes, y Casey bateó 5 hits en 12 veces al bate, incluido dos jonrones y 4 impulsadas. Uno de los jonrones de Casey fue contra “Sad Sam” Jones en la séptima entrada que rompió el empate a cero y decidió el juego a favor de su equipo.

Al año siguiente Casey sería nuevamente canjeado junto con el torpedero Dave Bancroft a los Bravos de Boston a cambio del lanzador Joe Oeschger y el jardinero derecho Billy Southworth.

Casey Stengel como jugador de los Bravos de Boston

Casey en sus años de jugador de los Bravos de Boston

En 1924 logró jugar 131 partidos y bateó para promedio ofensivo de .280. En 1925 jugó solamente 12 juegos y fue que decidió marcharse jugar y a dirigir en el equipo de las Panteras de Worcester de la Liga Oriental. En las mayores logró un promedio ofensivo de por vida de .284 en 14 temporadas.

En las menores se mantuvo hasta 1934, dirigiendo principalmente al Toledo Mud Hens, equipo que cayó en quiebra. Fue entonces que los Dodgers le nombraron como manager de los Dodgers de Brooklyn, donde su promedio de ganados y perdidos no pasó de .467 en la primera temporada y se mantuvo hasta 1936. De ahí pasó a dirigir a las Abejas/Bravos de Boston de 1938 a 1943. Su mejor temporada fue en 1938 cuando logró promedio de .507.

De 1944 a 1948 volvió a dirigir en las menores, primero con los Cerveceros de Milwaukee (.667) y a continuación con el Kansas City Blues (.430) de la Asociación Americana, entonces clase AA. En 1946 dirigió a los Robles de Oakland de la Liga de Costa del Pacífico (AAA) hasta 1948, donde logró promedios de victorias superiores a .500 en esas temporadas. Dirigiendo a los Robles, Casey tuvo en su nómina al joven segunda base Billy Martin, quien años después fuera jugador regular de su equipo en los Yankees.

Casey Stengel como manager de Robles Oakland

Casey como manager de los Robles de Oakland

Su llegada a los Yankees como manager en 1949 cogió a mucha gente por sorpresa. George Weiss era el manager general del equipo y amigo a su vez de Casey. Dirigir a un equipo ganador como este no era una tarea fácil. En esa temporada tenía en su equipo regular hombres como Yogi Berra de receptor, Hank Bauer y Gene Woodling en los jardines, mientras que alrededor de segunda la combinación era de maravillas con Jerry Coleman y Phil Rizzuto. Los lanzadores abridores eran Vic Raschi, Allie Reynolds, Tommy Byrne y Eddie Lopat. Había peloteros veteranos que Casey utilizaba en su manejo de pelotón, entre esos estaban hombres grandes a la ofensiva como Joe DiMaggio, quien tenía problemas en un talón en esa temporada, y Johnny Mize. Los Yankees se coronaron campeones en 1949 y luego vencieron con facilidad a los Dodgers en la serie mundial en cinco juegos.

Casey Stengel NY Yankees manager

Casey como manager de los Yankees de Nueva York

Al año siguiente repitió y ganó 4-0 a los Filis la serie mundial. El equipo tuvo la suerte de contar con DiMaggio como regular toda la temporada, quien volvió a batear sobre .300 como de costumbre. En esa temporada debutó el antiguo discípulo de Casey, me refiero a Billy Martin. En 1951 volvieron a ganar, pero con mejor promedio de ganados y perdidos. Ganaron la serie mundial 4-2 contra los Gigantes. En esa temporada Johnny Mize fue el inicialista regular del equipo. También debutaron peloteros que luego fueron claves en futuras victorias de los Yankees, como fueron Gil McDougald y Mickey Mantle. El pitcheo se mantenía sobre los lanzamientos de Raschi, Lopat y Reynolds, con la adición de Tom Morgan, Joe Ostrowski y el veterano estelar Johnny Sain que provenía de los Bravos de Boston.

En 1952 Casey lograba con sus Yankees su cuarto campeonato al hilo y su cuarta serie mundial igualmente consecutiva, aunque fue algo más complicado, 4-3 contra los Dodgers. DiMaggio se había retirado y su lugar fue ocupado por el joven Mickey Mantle, bateador ambidextro, rápido y con un poder realmente impresionante. Billy Martin pasaba a regular y sustituía al eficiente Jerry Coleman. El cuerpo de lanzadores tuvo buenas actuaciones de Johnny Sain y de Bob Kuzava, los que respaldaron la labor de los eficientes Raschi, Lopat y Reynolds.

En 1953 nuevamente campeón por quinta vez consecutiva, y la serie mundial no fue la excepción, esta vez disputada contra los Dodgers de Brooklyn en 6 juegos. Al campo el equipo fue casi el mismo de la temporada anterior, pero entre los lanzadores se incluyó un zurdo que fue un pilar de este equipo por años, me refiero a Whitey Ford, que en esa temporada fue el máximo ganador del equipo con 18 juegos.

En 1954 el contrato de Casey fue renovado por los Yankees, pero en esa temporada los Yankees quedaron a 8 juegos de los increíbles Indios de Cleveland, los que después perdieron la serie mundial 4-0 a manos de los Gigantes de Nueva York. Los Yankees volvieron a la carga en 1955 y se hicieron del título de la Liga Americana, pero en la serie mundial sufrieron una derrota a manos de los Dodgers en siete juegos. En 1956 se coronaron campeones y el equipo logró revancha con los Dodgers en siete juegos nuevamente. En aquel entonces ya el equipo tenía dos nuevos peloteros regulares, uno era el inicialista Bill Skowron, y el otro el primer pelotero negro en jugar con los mulos, el jardinero y receptor Elston Howard, mientras que el cuerpo de lanzadores era otro encabezado por Whitey Ford y con la presencia de Johnny Kucks, Don Larsen, Tom Sturdivant, Mickey McDermott y Bob Turley.

En 1957 los Yankees triunfaron una vez más, pero en series mundiales se vieron obligados a enfrentarse a los Bravos de Milwaukee, equipo que tenía notables peloteros como Hank Aaron, Eddie Mathews, Joe Adcock, Frank Torre, Red Schoendiest, Johnny Logan, y lanzadores como el estelar Warren Spahn, Lew Burdette, Bob Buhl y Gene Conley. Esta vez los Yankees perdieron la serie 4-3. Pero para ese equipo una derrota era como un acicate para lograr nuevas victorias. Fue así que en 1958 se volvieron a enfrentar estos equipos en serie mundial y la victoria una vez más le sonrió a los Yankees 4-3.

En 1959 los Yankees quedaron terceros, el campeonato de la Liga Americana se lo llevaron los Medias Blancas de Chicago, los que luego perdieron la serie mundial con los Dodgers, ahora de los Ángeles, pero en 1960 Casey nuevamente los guió a la victoria en su liga para chocar con los Piratas de Pittsburgh en la serie mundial, evento que perdieron 4-3 y fuera decidido por aquel famoso jonrón de Bil Mazerowski en el séptimo y decisivo juego de la serie.

Ya en aquella época Casey había tenido algunos dolores de pecho y había estado hospitalizado. El resultado de la serie mundial de 1960 fue la justificación para liberar a Casey de sus responsabilidades como manager de los Yankees, equipo con el que logró 10 campeonatos de Liga, 5 de ellos de forma consecutiva, y 7 series mundiales, 5 consecutivamente, algo que ningún otro manager ha podido lograr en las Grandes Ligas.

Los Yankees habían liberado a Casey y a George Weiss, pero dijeron en conferencia de prensa que Casey había pedido su liberación. El viejo manager aclaró de inmediato que se iba porque sus servicios no eran más deseados en el equipo. Más tarde ese mismo día Casey dijo: “Nunca voy a volver a cometer el error de tener 70 años”

En 1962 Casey se convirtió en manager de los Mets de Nueva York, franquicia nueva en las Grandes Ligas. Tenía entonces 72 años y su experiencia con este equipo nada tuvo que ver con la anterior dentro de los Yankees. El mismo Casey decía que había estado cientos años dirigiendo béisbol pero desconocía que había cientos de formas de perder juegos de pelota. Casey estuvo hasta 1965 con este equipo. Entonces tuvo una fractura de cadera y se vio forzado a retirarse. Los Mets no ganaron campeonato hasta 1969 bajo la dirección del ex inicialista Gil Hodges y luego vencieron en la serie mundial 4-1 sobre los Orioles de Earl Weaver.

Casey como manager de los Mets

Casey como manager de los Mets de Nueva York

Casey se caracterizó por algunos dichos que han pasado a la historia de su jerga o Stengelese, algunos de ellos son:

“Encontrar buenos peloteros es fácil, pero lograr que ellos jueguen como equipo es otra historia.”

“El buen pitcheo siempre detendrá al buen bateo y viceversa.”

“Hay cosas que Ud. Puede hacer en un juego de pelota. Puede ganar o puede perder o puede llover.”

“Él lo traía en su cuerpo para triunfar”. Hablando de Mickey Mantle.

“Lanzaba la bola lejos del bate y cercano al plato en lo posible”. Hablando de Satchel Paige.

“Él es un gran bateador hasta que jugó para mí”—Hablando sobre el Met, Jerry Lumpe

“No sé si lanzaba la bola ensalivada, pero seguro estoy que le echaba saliva a la bola.”

“El problema no es que los peloteros tengan sexo la noche anterior al juego, sino que se pasen la noche buscándolo.”

Al preguntársele una vez por qué nunca visitó Montreal, Casey respondió, “porque entonces habría dos idiomas, yo no podría hablar francés e inglés”.

En 1966 la Asociación de Escritores de Béisbol de EEUU se reunió en secreto y eligió a Casey para el Salón de la Fama, quien emocionado al saberlo dijo: “Este asunto del Salón de la Fama es lo más grande que yo haya visto”. Los Mets como los Yankees retiraron el número 37 que Casey siempre vistió en esos equipos.

Casey murió en su casa, en Glendale, California, el 29 de septiembre de 1975. Pero su legado vivirá por siempre.

El biógrafo de Casey, Robert Creamer, en su libro “Stengel: su vida y época, la biografía definitiva”, dice que Stengel “tenía la clase de entendimiento de una situación que muchas veces se describe como comprensión intuitiva inmediata de un problema y su solución sin utilizar el recurso del análisis ordenado y racional, pero eso es probablemente simple deducción rápida a la velocidad de las computadoras proveniente de una larga experiencia. Los mejores jugadores de ajedrez ocasionalmente juegan de esa forma, realizando movidas que no pueden explicar o justificar de inmediato, Stengel hacía lo mismo en el beisbol”.

Bibliografía consultada

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