CORRIENTES EN EL CINE

El cine tiene una tarea que también es un deber: contar la realidad para que el público la entienda mejor. Sobre todo para el público joven.

Ettore Scola

El contenido de este artículo es parte del libro inédito “Grandes del cine clásico de todos los tiempos- Directores” de Esteban Hernández

Por Marlene Labrada y Esteban Hernández

El séptimo arte tampoco se resiste a la sucesión de estilos y corrientes, que a veces resulta ser temporal, otras veces influyente, al extremo que perdura. A continuación se da una breve descripción de estas corrientes, su origen y ejemplos de directores y filmes que se hayan realizado bajo una u otra óptica.

Surrealismo

Para explicar el surrealismo es necesario primero conocer el Dadaismo, corriente que surge en Suiza en 1916 y que se caracterizaba por expresiones destructivas de todas las convenciones artísticas. Muchos llegaron llamar al dadaísmo como el antiarte. La palabra dadá no tiene en realidad un significado definido, hay quienes afirman que es la afirmación rusa (Da) pronunciada dos veces, o “caballo de madera” en francés. Los promotores de esta corriente fueron el alemán Hugo Ball en Suiza, Tristán Tzara (pseudónimo del poeta y ensayista Samuel Rosenstock) en Rumania, los italianos, el poeta Filippo Tommaso Marinetti, el escultor Amedeo Modigliani, el novelista francés Guillaume Apollinaire y el pintor español Pablo Picasso. Luego se agregaron a esta lista de simpatizantes, los poetas, los franceses André Bretton y Louis Aragón, y el italiano Giuseppe Ungaretti. El dadaísmo de Europa brincó a Norteamérica y tuvo su mayor auge en Nueva York.

Hugo Ball

Hugo Ball

Tristán Tzara

Tristán Tzara

El surrealismo surge en la década de los 20 y viene a ser como un nuevo producto a partir del dadaísmo, donde el pensamiento lógico o racional no tiene siempre que estar presente para expresar una idea. El surrealismo viene a ser la práctica del libre ejercicio del pensamiento o como lo definiera Bretton en 1924: “pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral”.

El surrealismo cinematográfico tiende a mostrar imágenes reales que se trasponen sin guardar una lógica, y que a la vez, logra la introspección de los cinevidentes, los que sin proponérselo pueden bien expresar posteriormente su pensamiento y creatividad sin ataduras a las convenciones establecidas en la sociedad. Esta corriente hace su aparición en el cine en algunos filmes de inicios de la década de 1921, como fueron los cortos  “Rhythmus 21 (1921)” de Hans Richter, “Entreacto (1924)” de René Clair, “La coquille et le clergyman (1928)” (La concha y el cura), de Germaine Dulac, “Un perro andaluz (1929)”, y la comedia “La edad de oro (1930)”, ambas de Buñuel con la colaboración de Salvador Dalí. Alfred Hitchcok también incursionó en el surrealismo, un ejemplo es el film de cine negro-misterio “Recuerda (1945)” protagonizada por Ingrid Bergman y Gregory Peck.

René Clair

René Clair

De las obras mencionadas, “Un perro andaluz (1929)” viene a ser la mejor representación de este género, considerada, además, por muchos como la única realización puramente surrealista, ya que en este film se integran todas las características propias de la corriente. La película consigue romper con las convenciones de la narrativa habitual, causa un impacto en el espectador sobre todo ante la navaja que secciona el ojo de una mujer, donde el mismo Buñuel aparece como actor ejerciendo el corte, y se logra una sucesión de escenas que recuerdan el mundo de los sueños, ya que las mismas fluyen como ideas carentes de asociación lógica. Incluso el título del film se escogió por no tener ninguna relación con los temas tratados en el corto.

Cartel del film

Cartel del film “Un perro andaluz (1929)”

Neorrealismo

La principal característica de esta corriente, que también se le puede llamar nuevo realismo, es la de representar la vida cotidiana a través de personajes en las calles, los que de manera original reemplazan a los actores y actrices habituales. Esta corriente halló sitio en la Italia de post guerra, hay quienes afirman que por falta de recursos para realizar los filmes tradicionales. Sin embargo, su puesta en práctica era buscar algo novedoso o revolucionario dentro del séptimo arte, lo que consigue nuevos y originales testimonios dentro de las películas que se realizan.

El preámbulo del neorrealismo se puede afirmar que radicó en la realización de obras, como “Cuatro pasos por las nubes (1942)” de Alessandro Blasetti y “Los niños nos miran (1943)” de Vittorio De Sica. Sin embargo, la consolidación de la corriente en el cine italiano se encuentra en el film “Obsesión (1942)” de Luchino Visconti, película que viene a ser una versión italiana del drama “El cartero siempre llama dos veces” de James M. Cain. Filmes de distintos directores fueron realizados en lo sucesivo, como fueron “Roma, ciudad abierta (1945)”, “Paisa (1946)” y “Alemania, año cero (1947)”, todas de Rossellini, o las memorables películas “El limpiabotas (1946)”, Ladrones de bicicletas (1948)”, “Milagro en Milán (1951)” y “Umberto D (1952)” de Vittorio De Sica; y “Arroz amargo (1949)” de Giuseppe de Santis, película que convirtió en estrellas a sus protagonistas principales, Vittorio Gassman y Silvana Mangano. Sin embargo, no faltan algunos estudiosos del tema que afirman que el film “Roma, ciudad abierta (1945)” marca el inicio del neorrealismo en el cine, ya que la trama del film, sus personajes y forma de realización sirvieron de modelo para autores seguidores del neorrealismo.

Cartel del film

Cartel del film “Roma ciudad abierta (1945)”

Cartel del film

Cartel del film “Arroz amargo (1949)”

Cinéma Vérité

El también llamado Cine de la Verdad ha sido más utilizado en la realización de documentales, la mayoría rodados con modernas cámaras portátiles. Esta corriente consiste en llevar al celuloide imágenes reales de sucesos de la vida cotidiana, como puede ser una manifestación pública, de guerra, de discusiones públicas o disertaciones. El cinema verité tuvo mucha influencia del neorrealismo italiano, a partir de imágenes logradas por De Sica, Rossellini y otros, en varios de sus filmes, así como también del realizador soviético, Dziga Vertov, quien promovió, lo que él llamó Cine Ojo. Se puede decir que entre los exponentes más claros de esta corriente está el norteamericano Oliver Stone.

Dziga Vertov

Dziga Vertov

Un ejemplo clásico de Cinéma verité lo encontramos en la película “Los espigadores y la espigadora (2000)” de Agnès Varda, a quien muchos han considerado por años como seguidora de la nueva ola francesa.

Agnés Varda durante la filmación de

Agnés Varda durante la filmación de “Los espigadores y la espigadora (2000)”

Nouvelle Vague

La llamada Nueva Ola es una corriente que trata de eliminar la exuberancia de recursos para la realización fílmica y así lograr una expresión natural y menos comercial en términos generales. El principal promotor de esta corriente fue François Truffaut, quien publicó un primer artículo sobre el tema en la revista Cahiers de enero de 1954. En ese escrito, Truffaut planteaba la necesidad de usar escenarios exteriores y menos en estudios, actuaciones más espontáneas de sus protagonistas y una mayor iniciativa del director en el rodaje de la película. En síntesis, Truffaut proponía eliminar los formalismos dentro del cine. Entre los primeros filmes que se realizaron siguiendo los planteamientos de Truffaut están“Y Dios creó a la mujer (1956)” y “Las amistades peligrosas (1959)” de Roger Vadim, y “Ascensor para el cadalso (1957)” y “Los amantes (1958)” de Louis Malle. Sin embargo, como filmes modelos de la nueva ola son considerados el drama “Los cuatrocientos golpes (1959)” de Truffaut, el drama “Hiroshima, mon amour (1959)” de Alain Resnais, y “Al final de la escapada (1960)” de Jean Luc Godard. Las películas de Truffaut y Godard mostraban claramente las características teóricas de esta corriente, mientras que la de Resnais resultaba ser más individualista e incursionaba en la experimentación mediante un formato más documental. Se considera que el mejor exponente de esta corriente ha sido Godard, quien realizó filmes como “Vivir su vida (1962)”, “Una mujer casada (1964)” y “Pierrot el loco (1965)”, que verdaderamente siguen el nuevo formato propuesto por esta corriente.

Jean-Louis Trintignant con Briggitte Bardot en

Jean-Louis Trintignant con Briggitte Bardot en el film “,,, Y Dios creó la mujer (1956)”

Cartel de

Cartel del film “Ascensor para el cadalso (1957)”

Free Cinema

Free Cinema o Cine Libre encontró su ambiente de desarrollo en la Gran Bretaña de la década de los 50. De hecho se le llegó a llamar British Social Realism, y consistía, como en el caso de las anteriores corrientes, en la eliminación de la narrativa artificial, muy de moda en Hollywood. Se puede decir que sus bases permanecen y es una corriente muy practicada por varios realizadores británicos en la actualidad. Su principal exponente fue el director Tony Richardson en unión de Karel Reisz, quienes recibieron bastante influencia de la corriente del cinema verité. Entre los filmes de Richardson que muestran el uso de esta corriente están “Mirando hacia atrás con ira (1959)”, “Réquiem por una mujer (1961)” y “La soledad del corredor de fondo (1962)”. Stephen Frears es uno de los exponentes actuales de esta escuela, con sus filmes “Mi hermosa lavandería (1985)” y “Ábrete de orejas (1986)” entre otros.

Cartel del film

Cartel del film “La soledad del corredor de fondo (1962)”

Cinema Novo

Como se podrá apreciar la aparición y práctica de las corrientes, como la nouvelle vague y el free cinema, atrajeron a un buen número de directores de todo el mundo. En Brasil surgió lo que se llamó el cinema nôvo opuesto a los convencionalismos establecidos en el cine y al régimen taquillero impuesto por Hollywood.  Esta corriente fue posible gracias a la aparición de realizadores independientes, todos alejados de las grandes distribuidoras y productoras comerciales de películas. El principal exponente de esta corriente es el director Glauber Rocha, quien, bajo esta óptica, realizó los filmes Dios y “Dios y el diablo en la tierra del sol (1964)” y “Antonio das Mortes (1969)”. Rocha también escribió el libro “Revisâo crítica do cinema brasileiro”, en el que se exponen los fundamentos de esta corriente.

Cartel del film

Cartel del film “Dios y el diablo en la Tierra del Sol (1964)”

Vanguardia estadounidense

Los EE UU no ha estado tampoco alejado de las nuevas corrientes. Se puede decir que desde finales de la segunda guerra, varios directores, entre ellos Stanley Kramer, Otto Preminger, John Cassavetes, Arthur Penn, John Schlesinger, Sidney Lumet y Robert Redford han logrado realizar películas muy originales, con tramas sobre problemas sociales, y alejadas de la tradicional filmografía hollywoodiana. Muchos de estos realizadores tuvieron una buena carga de influencia en corrientes, como la nouvelle vague y cinéma verité.

Hay miles de ejemplos de películas que se apartan de lo tradicional y se adentran en nuevos senderos, entre ellas “Doce hombres en pugna (1957)” de Sidney Lumet, “La noche del cazador (1955)” de Charles Laughton, “Cowboy de medianoche (1969)” de John Schlesinger, y otros muchos más.

Una escena del drama

Una escena del drama “12 hombres en pugna (1957)”

Dogma 95

Se trata de un nuevo movimiento promovido por un grupo de cineastas daneses, cuyo propósito era el de recuperar la originalidad del séptimo arte, para lo cual era necesario alejar a este cine de efectos especiales y otros recursos (filtros e iluminación artificial), con lo cual se podría lograr una imagen natural dentro del film. Igualmente, el rodaje se hace con sonido natural.  Esta corriente tiene sus precursores en el neorrealismo y en el cinéma verité, aunque Dogma no se plantea la visualización de tanto realismo como se persigue en las corrientes citadas. Lars von Trier es el mejor exponente de esta corriente, quien ha realizado los filmes “El elemento del crimen (1984)”, “Europa (1991)” y “Bailando en la oscuridad (2000)”.

Cartel del film

Cartel del film “El elemento del crimen (1984)”

Bibliografía consultada

Bordwell D., Staiger Janet y Thompson Kristin. 1985. The classical Hollywood cinema: Film style & mode of production to 1960.  Columbia University Press, 506 p.

Caparrós Lera, J.M. 1995. 100 grandes directores de cine. Alianza Editorial S.A., Madrid, 376 p.

Muller J. 2008. 100 Capolavori del cinema, vol I: 1915-1959. Taschen GmbH, 400 p.

Muller J. 2008. 100 Capolavori del cinema, vol II: 1960- 2000. Taschen GmbH, 400 p.

Muskii I.A. 2006. Sto Velikikh Actiorov. Editorial Veche, Moscú, 527 p.

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